REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 10 | 2018
   
06-07-2016 
El hombre ha muerto, luego el arte ha muerto luego entonces el comic a muerto. Parte III.
Autor: Edgar Aguilar Farías
El hombre ha muerto, luego el arte ha muerto luego entonces el comic a muerto.
Parte III.
El siguiente artículo del especial de la revista muy interesante dedicada a los cómics, correspondiente al Cómic Mexicano intitulado ”Una historia de héroes sin mallas” de Iván Farías, puedo mencionar que su fuente de información fueron los tomos I II y III de Puros Cuentos editados conjuntamente por la editorial Grijalbo, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Museo Nacional de Culturas Populares.
En este sentido no hay nada de malo puesto que es la primera fuente bibliográfica a consultar.
Lo malo de todo esto es que al parecer Posadas no es nuestro padre (el de la historieta mexicana) de hecho no se menciona ningún origen siquiera remoto y se va hasta los años treinta (su era dorada) época en que las historietas mexicanas se distribuían en países de habla hispana al punto que tuvieron que ser prohibidas para evitar el colapso del producto nacional (esto sucedió en España y lo puede uno encontrar en La Historia social del comic de Terenci Moix).
La historieta mexicana puede entenderse con dos periodos; un periodo prehistórico y otro histórico. El periodo prehistórico data desde los tiempos prehispánicos hasta el grabador Manilla y Posadas, este último es el padre de los moneros mexicanos.
La historieta mexicana, junto con la japonesa y en estudios recientes con la española entraría en la controversia de los orígenes de un arte secuencial desde tiempos remotos, algo que se había descartado luego de haberse establecido a YellowKid como punto cero en la historia de la historieta. Aun Terenci Moix (y otros intelectuales contemporáneos) en su historia social del comic descarta antecedentes de la historieta antes del siglo XIX y considera que toda muestra de un posible intento de tal hecho es meramente especulativo, una casualidad.
Sin embargo el debate volvió a la mesa luego que en los 80´s el manga / anime hiciera su entrada formal en escena y esta demostrara que tiene orígenes desde el siglo XII (en especial por su término Manga que se data de esta época) ante esto y sin ninguna prueba que lo ligara a YellowKid la historia del manga es una historia aparte de la historia del comic universal (o así lo quisieron poner durante un tiempo, en la actualidad eso resulta imposible)
En su historia del tebeo (historieta española) se tienen antecedentes desde el siglo XVII Y XVIII por parte de unas láminas religiosas con todo un lenguajes desarrollado de los primeros cartones, los llamados aleluyas, así como varios dibujos de Goya que demostrarían un antecedente remoto de esta forma de arte secuencial.
En México se ha establecido que existía una forma de arte secuencial autóctono entre las civilizaciones prehispánicas plasmada en los códices, ya que en ella se pretende narrar en forma secuencial. Esto se ve en la iconografía usada para dar a entender cuando un personaje habla, y como hablaba, este singular icono demuestra un intento de globo de historieta y muchas otras cosas que aparecen en entender al Comic de Scott McCloud y otras fuentes bibliográficas.
Pero nada de esto es mencionado y nuestro artículo del comic mexicano de la revista muy interesante se amarra a la visión de la historia que impone a YellowKid y al origen del periodismo como cuna de nacimiento del arte secuencial a nivel global.
Aun así, los orígenes de la historieta mexicana están ligados a la evolución de las técnicas de impresión, el nacimiento de los periódicos y el periodismo y los cambios de las formas graficas a través de las épocas, algo que muy recientemente ha quedado plasmado en la historia de nuestro arte secuencial gracias al monero El Fisgón.
Pero todo esto ha sido descartado en el especial de la revista muy interesante, para el cual el comic de superhéroes lo es todo, es el parte aguas de un pasado y el futuro del arte secuencial y lo demuestra tanto por el título (una historia de héroes sin mallas) como en el principio del articulo donde se lee; “…llegaban a toda Latinoamérica (…) por su procedencia de impresión, las revistas de superhéroes eran llamadas “las mexicanas”…”
En este y en los artículos que nos faltan todos los reporteros tiene la orden de buscar superhéroes en los tebeos, los BeDe, el manga etc. Para justificar la visión Norteamericana del comic de superhéroes.
La historieta mexicana ha tenido sus héroes pero estos sean alejados de lo que sería un superhéroe formal. De hecho, y regresando a la controversia de los orígenes, en investigaciones del Monero Rafael Barajas Durán (El Fisgon), confirman algunos de estos hechos (de los antecedentes prehispánicos y coloniales de la historieta mexicana), así del padre de estos (Posadas) dentro de la caricatura mexicana.
Ahora, bien pudo Iván Farías descartar estos orígenes porque su reportaje está orientado a lo que propiamente es el arte secuencial (historieta) y no al Cartoon (la caricatura, en especial la humorística y de carácter periodístico y sátira política). Pero de ser así bien pudo mencionar a Juan Bautista Urrutia quien es considerado como el primer historietista profesional, aun cuando sus historietas publicitarias para la tabacalera del Buen Tono tenían más formato de aleluyas (una forma de imagen sacra que cuenta una historia atreves de una ilustración con un texto debajo de ella como los primeros cartones humorísticos) que de historieta moderna, aun así sus tiras estaban ordenadas como los comic strip de las primeras épocas lo cual le vale para estar dentro de los orígenes de la historieta mexicana.
En todo caso este y los artículos anteriores y posteriores tendrán un concepto del comic como articulo mercantilista, como es la entender de todo buen tecnócrata y su visión de las cosas. Por ello destaca los logros de publicaciones como el Pepín, Paquito y el Chamaco y se lamenta que: “…A la ambición de los empresarios mexicanos, quienes no buscaban crear una verdadera industria a largo plazo sino explotar lo más posible cualquier éxito y, claro, obtener más con menos, pagando sueldos miserables a sus creadores y pidiéndoles cada vez más y más trabajo…”
Consejo que debiera darle a la actual administración de Marvel Comic, aunque ellos ya tienen una industria asegurada según la visión de Iván. Pero este concepto de “industria de algo” es al final la visión del supuesto éxito de una sociedad capitalista, pero cuya consecuencia es mencionada en el final de las vanguardiasde Eduardo Subirats: …Walter Benjamin, los propios instrumentos de producción y reproducción de las formas sensibles, que permiten su difusión e incluso su conocimiento, llevan consigo el principio de su empobrecimiento estético, que él llamó pérdida del aura…
En todo caso y como ya había dicho, en un carácter literario la reproducción no parece afectar en nada la pérdida de esta aura, que es lo que en verdad sucedió a la pintura y la escultura. En cambio el arte secuencial (la historieta) está más apegado a no perder su aura en la reproducción de los números que se pondrán a la venta, sino que es cuando se repiten los géneros y peor aún los personajes a través de las décadas.
En todo caso mi queja quedaría únicamente en la falta de antecedentes anteriores a 1930 y una delgada anécdota de lo que vendrá luego de los cincuentas.
Una muestra de esta delgada anécdota es la falta de mención de la primer historieta de autor (nombre que se le daba antes a lo que hoy llaman novela gráfica) esta es Aníbal - 5 de Alejandro Jodorowsky y el dibujante mexicano Manuel Moro en 1966, también del mismo guionista están las Fabulas Pánicas que fueron tiras cómicas que aparecieron en el Excélsior. Este hecho brilla por su ausencia en tal artículo que de forma sorpresiva va de los sesentas a los ochentas olvidándose de muchas publicaciones que fueron importantes en su momento como “el mil chistes”, “Lagrimas y risas” (de donde surgió MeminPingüin) “El pantera” que incluso tuvo una serie en televisión y así podría continuar por un buen rato
De hecho Memin Pingüin si es mencionado (faltaba menos) pero los Supermachos y los Agachados de Rius son olvidados y en cambio la biografía de Rius si viene en el artículo, más la de Vargas Dulche no, aunque si está la de Sixto Valencia. Esta disparidad solo obedece al hecho de tapar la censura que marco tanto a la historieta mexicana y aun cuando las cosas parecieran haber cambiado todavía existe la intención de cancelar revistas poco convenientes a la visión empresarial predominante.
De hecho la biografía que aparece de Rius en su totalidad la sacaron del programa de televisión Shalalá de Tv azteca cuando Rius tuvo sus cinco minutos de fama en el 2013 y que uno lo puede encontrar en youtube en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=DTGXHN8lYfs.
En el artículo anterior sobre los superhéroes me queje de la falta de profesionalismo del reportaje y redacta su historia de dos documentales y hasta mal, pero en este caso no me puedo quejar porque es una entrevista directa al autor y esto cuenta porque son las propias palabras las que nos ilustran y no un documental que edita opiniones y dirige la visión de quien la ve a una mensaje o ideología. De hecho, lo que tengo que decir de esta entrevista es de la visión tan tecnócrata de las entrevistadoras que seguramente están frustradas por no tener el talento de Rius y de los logros que ha obtenido con su deseo de mejorar a México y no solo obtener ganancias de su profesión.
Regresando a nuestro reportaje, los antecedentes históricos son mencionados con levedad y con la visión de que la “época del autoritarismo ya paso”, para Iván Farías el único problema real de la historieta mexicana fue el de una sobreexplotación (¿?) del medio en sus mejores años , falta de mentes creativas (¡?) y los editores y sus historietas que “…principio eran transgresoras y rompían con la moralidad propia de la sociedad mexicana…” refiriéndose a los libritos de cincuenta hojas como el sensacional de luchas y el libro vaquero, de hecho, siento que para él la pornografía ilustrada es el mayor mal que pudieron tener nuestras historietas y las de otros países (como se verá más adelante en los siguientes artículos)
Y de hecho he de mencionar, regresando al tema de los librillos de historietas, es esto, que escribe en un cuadro aparte intitulado “¡los sensacionales!”: “…Editorial EJEA (…) fue una empresa dedicada a los comic de explotación…” ¿A que le llama comic de explotación? Otro concepto que me llama la atención con el mismo tema de los libritos de historietas y que viene en otro recuadro intitulado “Los escondidos argumentistas” es el siguiente: “…El comic industrial Mexicano…” ¿no había insinuado que en México no existía una industria editorial del comic? O ¿a que se referían estos dos conceptos? Serán a las líneas editoriales de comic que parecieran no tener fin, que no tiene un autor y de varios guionistas y cuyos derechos son exclusivos de los editores, de ser así los Comic que edita la Marvel y la DC deberían ser llamados comic de explotación o comic industriales norteamericanos puesto que son lo mismo que el librito Vaquero, a parte me sorprende que ahora estos libritos que durante años eran elogiados por muchos por su tiraje, su amplio público, y un sinfín de etcéteras, ahora que han dejado de existir para las grandes editoriales actuales, se les recuerde con vergüenza, de hecho cuando todavía se publicaban yo era de quienes criticaba como un medio cerrado en argumentos e historias y poco creativo, con un dibujo feo y un realismo ridículo.
Según el artículo estos desaparecieron por ser pornográficos y por presiones de grupos conservadores, pero esto es falso, el motivo de su desaparición fueron tres: 1) la desaparición de la editorial Novedades, esta desapareció no por presiones de sus “libritos pornográficos” que publicaba masivamente como el libro sentimental. Sino el motivo real fue el poco tiraje del periódico que se había ido a pique por falta de publicidad e interés de un público que lo tenía como de nota rosa. 2) La editorial EJEA desapareció no porque su tiraje se fuera a pique o por que explotaba el Soft porno (el soft porno es un intento de porno, o sea ilustraciones que están entre un tipo erótico y de desnudo artístico con escenas de libido interrumpido, tratando de evadir la censura) sino porque se había estancado en cifras y el nieto del fundador de la misma y cuyos nombres puede uno encontrar en el recuadro mencionado, decidió rematar todo para intentar en otros medios más modernos como la animación 3) Luego de años de críticas de estas revistas como vulgares, pues su público neto era de clase baja, lograron su efecto en una nueva generación de editores con una visión más de la tecnocracia neoliberal que estuvieron de acuerdo que su producto era vulgar y decidieron abandonarlo, pero de esto nada tuvo que ver ningún grupo ajeno al círculo de editores.
A parte el estilo de dibujo realista estándar se había perdido en una nueva generación de dibujantes que experimentaron más con la caricaturización y los recursos del dibujo, en especial con el estilo manga que golpeo a México muy duro y arrebato a todo una generación (tanto en público como en creativos y dibujantes), de las ediciones tradicionales que habían existido durante tres décadas, algo que no se menciona en el susodicho artículo dedicado al comic mexicano.
Algo que tengo que elogiar del artículo fue sacar del anonimato a todos esos guionistas que les fueron arrebatados sus derechos de autor por estos editores de estos libritos.
Menciona las historietas de “El santo, el enmascarado de Plata” que llegaron a ser muy populares dentro y fuera del país, aunque siento que pudo haber mencionado más de este tipo de historietas, como su intento de renacimiento por principios del siglo XXI, en especial cuando el luchador conocido como el Mistico se volvió famoso. Aparte menciona con levedad la cinematografía y la influencia que esta tuvo en la historieta en especial en su época dorada y bien pudo decir algo más respecto a las películas de El santo que fueron muy famosas internacionalmente, así como sus fotonovelas (que llama erróneamente fotocomposición) que también fueron un mercado importante durante muchos años en el medio editorial mexicano a la par del italiano.
De hecho la falta de mención de las fotonovelas no solo en la historieta mexicana sino en la Europea (algo que veremos cuando toque el tema del artículo dedicado al comic Europeo) me tiene sorprendido, pese a que es una forma paralela del arte secuencial con sus diferencias al ser imágenes fotografiadas y no dibujadas y lo que ello implica, pero ¡esto es importante en la historia de nuestra historieta!.
Y en mi opinión, en la actualidad cuando gracias a los medios digitales que permiten modificar la fotografía de muchas formas, cuando en el pasado esto estaba limitado a efectos mecánicas y no permitían muchas cosas que se pueden hacer ahora, no haya surgido un renacimiento de la fotonovela y ahora sea solo un recuerdo del pasado de la historieta.
Como ya había dicho la poca historia de la historieta de los 70´s y de los 80´s es algo molesto puesto que hubo mucha publicación independiente y que se salió de la línea “de la gran familia mexicana” en donde se había estancado o bien de soft porno, sin argumento, de los libritos ya mencionados. Pero es la historia de la historieta los noventas el colmo de este artículo y lo peor no es lo que ya mencione, sino de considerar importante La muerte de Superman en la historia de la historieta mexicana. ¿Acaso este hecho no marca más al comic americano que a la historieta mexicana?
La razón de esto se debe a que Ivan Farías pide auxilio a un colega que tiene su artículo más adelante; Jorge Tovalín González Iturbe, este periodista hace un artículo sobre las tiendas de comic y sin adelantarme mucho es el único que en verdad hizo su trabajo. Ivan Farías (creo yo) se vio en un tope con respecto a su artículo cuando estaba “investigando” el medio en su actualidad o en los noventas, pues los tres tomos de Puro Cuento no llegan cronológicamente más allá de los ochentas y falta todo lo que se desarrolló como comic independiente.
En el artículo de Jorge Tovalín recoge los comentarios de los que fundaron las tiendas de comic especializados en México y de ellos saca la opinión de que la muerte de Superman fue importante en el medio, pero creo yo que lo único en lo que se reflejó tal hecho fueron en las ventas en estas tiendas que debieron de haber despertado algún interés en el mexicano promedio por comprar comic (adelantándome un poco a mis críticas con respecto al artículo de Jorge Tovalín)
Aparte, no creo verdaderamente que los amantes de este medio, creativos y público en general desconocieran a los superhéroes antes de la muerte de Superman como insinúa Iván en su artículo, se hizo mucho comic de superhéroes o algo similar como es el caso de Karmatron, Starman el libertario del mismo autor de Kaliman, Fantomas la amenaza elegante etc. Aparte Ultra pato que es una historieta hecha por todo un grupo de regiomontanos que hicieron mucho comic mexicano a principios de los noventas. Uno de sus logros más sobresalientes de este grupo fue Crimson, que fue un comic más norteamericano que mexicano, pero en el cual tiene sus raíces en estos independientes regiomontanos. Asi como Lugo y Valiants de los cuales detallare más en mis críticas en el artículo del comic independiente.
Los 90´s y parte de la primera década del siglo XXI se marcó para nuestra historieta en dos ramas, los que dibujaban superhéroes y los que dibujaban tipo manga.
Del tipo Norteamérica (que no viene en el reportaje del comic mexicano) puedo mencionar a Serpio, Cinacros y Ransom 4 y del tipo manga a I.Doll, Tetsuko y Meteorix. De los primeros puedo señalar que tuvieron la mejor calidad en papel e impresión y una amplia campaña publicitaria (Serpio apareció en un artículo del Newsweek en inglés en 2002) pero ninguno de los tres llego al quinto número de su publicación, solo al parecer Cinacros, aunque jamás fue popular a no ser por las críticas a su horrible dibujo entre los fans.
I.Doll llego al número 14. Este número se cotiza en internet en 89 pesos actualmente, más de cuatro veces su valor de portada.
De Tetsuko que tuvo menor calidad que I.Doll llego a los cuarenta y cinco números y varias personas del medio lo recuerdan con buenas críticas, de hecho la colección completa en internet está valuada en 450 pesos, y digo esto basándome en los valores mercantilista de nuestros reporteros de muy interesante que establecen que algo es valioso solo por lo que cuesta en el mercado.
Pero la que rompió expectativas fue Meteorix. Meteorix 5.0 No aprobado de Jorge Break no fue precisamente en mi opinión una historieta estilo manga y a la percepción de muchos que la siguieron durante los años de su publicación, se asemejaba más a “un estilo de autor, influenciado por el estilo manga” (esto dicho en un comentario de un blog de comic mexicano). Aun así en el Wikipedia (fuente que no tocaron los reporteros de estos artículos pero para mi opinión esta mejor la Wikipedia que la revista muy interesante) podemos encontrar lo siguiente: “El número 90 fue el final de una de las series más largas (y exitosas) de los últimos años en México. Esta historia en particular, revolucionó la historieta independiente y se inauguró el género del Mexi-manga” Estas palabras yo las puedo corroborar por mi experiencia tanta como fan, estudioso de esta forma de expresión del hombre y mi leve estadía en el medio.
Meteorix duro en puestos de periódico durante cuatro años que ya era un record en ese tiempo en que parecía que todo lo nuevo del comic mexicano era un fracaso. Pero nada de esto viene en este artículo ni en el del comic independiente. Algo así es imperdonable, así como la leve mención de los monero mexicanos. Tal vez los incluya entre las biografías y eso solo algunos, pero su trascendencia no aparece en ningún lado pese a que existen los moneros desde el porfiriato y desde ese entonces los censuran y los perseguían y ellos siguen.
Pero como dije antes, lo que el articulo busca es a los historietistas mas no a los caricaturistas, en todo caso por que mencionar a el Fisgon si el jamás ha hecho verdaderamente historieta, y en cambio Rius, Jis y Trino y otros monero si y de ellos no hable nada en el reportaje y solo aparecen en las biografías, el único monero mencionado en el artículo (y sería el colmo si no lo hiciera) es a Gabriel Vargas y su familia Burron.
Otro gran ausente es Polo Jasso y su Cerdotado que comenzó en el comic independiente mexicano y luego apareció como tiras cómicas en el periódico Reforma, para luego pasarse al Milenio, así mismo y de la rama de los que hacían superhéroes y de los últimos intentos que ha tenido éxito en estos años esta Soulkeepers de Fernando S. Antillón (Guión) y René Córdoba (Arte) cuya historia es acerca de unos guardianes que tienen a su disposición unas criaturas para acabar con el mal (¿?) y dejo que el lector juzgue sobre este comic.
Estas dos historietas que bien pudo mencionar Ivan en su artículo al buscar a los superhéroes que demuestren su argumento del comic de superhéroes como eje de toda la historieta a nivel mundial son al parecer inexistentes, lo cual dice mucho de su falta de profesionalismo como reportero.
Lo peor es la conclusión que elogia al webcomic como si verdaderamente alguien hubiera salido de allí (fuera de Tania Camacho y su Jours de papier, que demuestran que el comic mexicano se ha vuelto muy burgues) y no borra el hecho que de todos los que hacen webcomic no busque publicarse (como es el caso nuevamente de Tania Camacho y su Jours de papier que ya se encuentra en librerias como una clase de novela gráfica) y no quedarse estancado en tal medio donde los memes no son la competencia, sino lo único que se hace popular en las redes sociales.
Es triste como una revista trata de ocultar la discriminación a nuestro arte secuencial dándole su propio artículo pero poniendo una triste historia con intensión de alienarnos a la historia oficialista de los superhéroes de Estados Unidos. Lástima