REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
17 | 10 | 2018
   
26-11-2012 
El Neoliberalismo Democrático y Otras Contradicciones
Autor: José Antonio Quiroz Pineda
En el capitalismo salvaje la voz del pueblo es apenas un molesto murmullo sujeto a la interpretación del sistema político. En cambio, las recomendaciones del Banco Mundial (BM) o del Fondo Monetario Internacional (FMI) son, para los gobiernos, órdenes incuestionables. La clase empresarial es adorada cual Dios, dícese que es creadora y repartidora de la riqueza y, por tanto, de la felicidad. En términos prácticos, sin embargo, es mera acaparadora de capital y, eso sí, productora de pobreza. El liberalismo económico de Adam Smith, padre del capitalismo, se refería ya a la natural e incorregible pobreza del espíritu humano como culpable eterna de la penuria mundial. Así, en el darwinismo económico, todo hombre es merecedor de su desgracia ya que de ser favorecido sería tan prepotente como el que abusa de él.

Es, la globalización, eliminación de fronteras con vistas a la unificación mundial en torno a las potencias económicas mundiales en turno; un proyecto monetario que promueve una competencia voraz entre los mercados de naciones muy desiguales; “las mercancías que sobreviven a esta feroz competencia — explica Rafael Barajas “El Fisgón”— sólo son las más competitivas, no las necesarias. Por eso truenan chorros de empresas y se dejan de cultivar tierras”. Así, según información de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM), México ocupa ya el primer lugar como importador de maíz en el mundo y ha incrementado la dependencia alimentaria con Estados Unidos, al pasar de 396 mil toneladas importadas en 1992 a 9.8 millones de toneladas para el ciclo 2011-2012. Es fundamental, para las naciones hegemónicas neoliberales, forjar una industria sólida y hacer suyos los recursos de los países menos desarrollados de su región, de esta manera, por ejemplo, Estados Unidos, mediante la imposición de gobiernos afines a sus necesidades imperialistas, logró frenar el desarrollo de la industria petrolera mexicana al punto de ser incapaz de realizar procesos de refinación del hidrocarburo, así, México es obligado a exportar crudo al norte y ya luego importar sus productos derivados, cuyo precio, claro está, se ve sometido a los caprichos del mercado internacional:

“El aumento en la importación de gasolinas y otros combustibles generó a Petróleos Mexicanos (Pemex) una pérdida de 69 mil 400 millones de pesos en los primeros tres trimestres del año pasado, refirió la paraestatal en su reporte de rendimiento neto por organismo subsidiario… La Auditoría Superior de la Federación (ASF) destacó en la cuenta pública de 2008 que desde 2004 la producción nacional de gasolinas ha caído uno por ciento anual, debido a que no hay nueva infraestructura de refinación. Añade que para cubrir la demanda interna creció 32.7 por ciento la importación de gasolinas en promedio anual, lo cual explica el aumento mensual que el gobierno de Felipe Calderón aplica a los consumidores… En 2004, el cuarto año de gobierno de Vicente Fox, el volumen de importación de combustibles ascendía a 149 mil 600 barriles diarios, y llegó a 292 mil 500 en 2006, cuando concluyó el primer gobierno del PAN… En 2007, el primer año de gobierno de Felipe Calderón, la compra de combustibles del exterior dio un salto importante, al pasar a 411 mil 700 barriles diarios…”
—Crece 32.7% la importación de gasolinas mientras decae la producción nacional por Enrique Méndez. La Jornada, Lunes 31 de enero de 2011.

El éxito empresarial en la era del capitalismo salvaje es un “fruto” de la pobreza y el desempleo, y es que mientras más grande sea la población en paro menos serán las garantías cedidas por los patrones a la clase trabajadora. En pocas palabras, el empleo digno es visto como un privilegio.

Siendo prácticamente el sometimiento y el saqueo de las naciones pobres los cimientos del monetarismo ortodoxo, la democracia plena en los países no poderosos se convierte en un molesto obstáculo para la aplicación de políticas globalizadoras.

Para implantar un sistema económico en contra de las mayorías es obligado sostener a gobiernos a favor de las minorías rapaces, esto es corromper altos funcionarios y hacerlos parte de la clase económicamente voraz; crear una relación simbiótica entre los poderes político y financiero siempre con miras a mantener intacto el statu quo mundial. Esquemas educativos ineficientes forjadores de mano de obra exportable que ve con recelo el dinamismo de la mente humana son, por ejemplo, obra de los que se creen amos del mundo. En el caso mexicano, sin embargo, no fue necesario pervertir el aparato gubernamental al implementarse las políticas neoliberales…

Poco importan, entonces, los valores democráticos para quienes ya han sido comprados, no tanto por un partido político, sino por un sistema económico del que depende su calidad de vida y que promete ser perpetuado por el exgobernador del Estado de México de llegar a la presidencia de la república. Ya lo dejó claro José Alejandro Luna Ramos, magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF); “nadie ganará en la mesa lo que no ganó en las urnas”, o bien, en terminología real, “nadie recuperará en la mesa lo que le fue arrebatado en las urnas”. Pensar que los magistrados del TEPJF fallarán en contra del fraude es, por lo menos, ingenuo, no obstante…