REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
06 | 04 | 2020
   

EDITORIAL

año 14, núm. 154 2013

El llano en llamas

El extraordinario libro de cuentos El llano en llamas es un fenómeno excepcional en México y acaso en el mundo. Esta obra junto con la novela Pedro Páramo, son el único soporte del inmenso prestigio de su autor: Juan Rulfo. Escribió sólo dos libros y el resto es el mito. No requirió más para ser un escritor de prestigio universal.

La aparición de Juan Rulfo es algo espectacular. De inmediato, con tan sólo las dos obras y proyectos prometidos que jamás consiguió cumplir, se hizo un ícono literario. Hombre de pocas palabras, taciturno, la antítesis de su contemporáneo, amigo y paisano, Juan José Arreola, consigue una legión de admiradores y de críticos hostiles. Emmanuel Carballo narra algo de esto en su antología El cuento mexicano del siglo XX.
Su silencio y discreción, su devoción real por el mundo indígena que lo llevó a trabajar en el Instituto Nacional Indigenista, su gusto por la fotografía y la vida discreta, apegado a su familia, lo convirtieron en un ser enigmático y profundamente respetado. Su paso por el Centro Mexicano de Escritores, primero como becario, donde concluye las obras citadas, y más adelante como mentor de docenas de jóvenes contribuyeron a la edificación de una leyenda. A menudo se piensa en él con respeto y veneración. Para evitar mal uso de su nombre y fama, la familia lo puso a salvo al no permitir su comercialización, algo muy frecuente en el mundo moderno.

Juan Rulfo es leyenda, pero simultáneamente su obra es un monumento literario. Apreciado en el mundo, supo ganar respeto con dos libros y ningún escándalo. Hace sesenta años los mexicanos tuvimos la fortuna de ver una de las mayores joyas de las letras universales. Un libro perfecto, de relatos impecables, que cerraron una etapa y abrieron otra.

El Búho