REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 07 | 2020
   

EDITORIAL

año 14, núm. 147 2013

¿Qué sigue para el magisterio y en general para el sindicalismo?

La detención de la lideresa Elba Esther Gordillo por el gobierno de la República, llenó de desconcierto a propios y extraños, como bien señala la frase popular. Nadie lo esperaba. Era una mujer temible, había acumulado poder y mucho dinero que manejaba a placer. De carácter duro y decidido se había formado en el PRI y dentro de los gobiernos surgidos de este partido. Al PRI y en particular a Carlos Salinas le debía su triunfo espectacular y el control sobre uno de los mayores sindicatos de América Latina. La pusieron allí porque necesitaban defenestrar al anterior líder de los maestros, no le servía más al Estado, en su más amplia definición. Curiosamente, el mismo mandatario, en los primeros días de su gobierno, se quitó de un brutal golpe y a través de las fuerzas armadas, al dirigente supremo de los petroleros. Naturalmente era más peligroso un dirigente de obreros de un elemento fundamental como es el petróleo, que el magisterio.
En condiciones semejantes ocurre la aprehensión de Elba Esther Gordillo y debido también a desacuerdos con el presidente de la República, Enrique Peña Nieto. La maestra se había vuelto un dolor de cabeza y era indispensable quitarla del escenario. Desde la cárcel y bajo el peso de multitud de acusaciones que todo el país conocía, le será más difícil movilizar a los maestros, quienes, tal vez, aprovechen la oportunidad para liberarse de cacicazgos. Sin embargo, el mensaje, así lo espera la sociedad mexicana, debe ser no sólo para la Gordillo y las fuerzas que la han seguido servilmente, sino para todos los sindicatos que trabajan con el mismo método y cuyo poder se basa en la manipulación de los trabajadores. Líderes que han envejecido en sus cargos y que aprovechan su fuerza para alcanzar cargos de elección popular tanto del PRD como del PRI. Ojalá que la lección sea de utilidad para tener trabajadores que se conducen con libertad y eligen democráticamente a sus dirigentes. Los mexicanos han visto esperanzados la detención de la lideresa magisterial, alguien tenía que frenar su terrible voracidad de dinero y poder político, su capacidad para embaucar y traicionar, una mujer que se codeó con los más altos funcionarios de todos los partidos y con los intelectuales más representativos. Es de esperar que no se haya tratado de una venganza política sino de una política que trata de eliminar los errores del pasado.

El Búho.