REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 09 | 2019
   

Arca de Noé

Una serie de seis brindis


José Luis Velarde

Brindis postrero
Un amigo mío ofreció el corazón a la mujer más hermosa de la fiesta en un brindis sorpresivo. Ella lo miró regocijada antes de conducirlo al quirófano donde pronto yació descorazonado.
Su corazón late ahora en un exhibidor junto a dos corazones extraídos con anterioridad.
La subasta apenas inicia.

De borrachera a borrachera
Brindar por brindar es brindar elevado al cuadrado y terquedad exponencial para multiplicar la esencia del brindis. En teoría es un buen proyecto, mas tanto brindar desgasta lo dicho y aturde al auditorio tanto como a los brindadores.
Unos se embriagan de palabras y otros de tanto alcohol ingerido.

Brindaje
Esta copa sirve para brindar mi corazón a mejores causas.
Brindo para olvidarte con fortaleza y valor, porque bien sabes que te amé hasta quedar desprotegido y eso es muy triste para alguien que solía ser invulnerable.
Brindo y me brindo en un brindaje que nunca jamás podrás transgredir.

De brindificaciones
B
rindar por brindar genera brindis inusitados donde se pierde el asunto enaltecido en el primer brindis. De brindis en brindis se brinda hasta producir incoherencias o lugares comunes; simples pretextos para justificar otra copa, sobre todo si en vez de un matarratas se bebe un coñac de añeja destilación.

Brindis letal
Brindar es un deseo y una promesa. Es arte y elocuencia. Inicia amistades o desencadena conflictos conforme escasean los buenos deseos.
Brindar puede ser ambiguo como una maldición oculta entre palabras hermosas y traiciones liberándose en el transcurrir de la fiesta.

Un brindis mortal en Irlanda
Rechacé un brindis realizado en mi honor en un pub irlandés. Me ofendí al oír que debía llegar al cielo media hora antes de saberlo el diablo. Lancé un golpe fallido y un infarto se desencadenó en mi corazón.
Entendí el sentido del brindis hasta que Satanás lo aclaró.