REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 09 | 2019
   

Letras, libros y revistas

La Biblioteca de David recomienda…


David A Figueroa Hernández

El libro de mi madre. Se dice que el mayor amor que existe es sin duda el de una madre. Con esta lectura, el escritor René Avilés Fabila deja de lado sus majestuosos cuentos, la imaginación fantástica así como sus Recordanzas (título de uno de sus libros), todos ellos basados en sus inspiraciones, para darnos a conocer lo importante que fue para él esa mujer amorosa pero al mismo tiempo, tenaz y profesional que fue Clemencia Fabila Hernández.
La madre de Avilés Fabila resulta ser una mujer dedicada a su familia, al cuidado de sus hijos; maestra por vocación que supo inculcar en sus hijos, especialmente en nuestro escritor, el hábito por la lectura, lo que sin duda, influyó en él poderosamente para saber desde joven que su vida estaría entregada a las letras, a la literatura, a los libros.
En las páginas de este libro que, según Avilés Fabila considera el menos conocido de su repertorio, se expresa una relación no muy entrañable pero eso sí, honesta y sincera con la mujer que le dio la vida. René plasma cuidadosa y señaladamente, el empuje y apoyo de su madre para las cosas que él decidía emprender, entre ellas, la de querer ser escritor; por otra, para las que no era apto en sociedad, tales como su inscripción hasta en cinco escuelas secundarias, la cartilla militar y una carrera profesional (que si bien terminó y se graduó; nunca ha ejercido profesionalmente).
Al llegar a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el autor refleja cómo su madre lo apoyaba en múltiples aspectos académicos; ya desde la preparatoria mostraba excelentes dotes en concursos de oratoria y literatura. A la postre, técnicas que serían ingerentes en su vida.
Sin embargo, la imagen que Clemencia reflejaba en René era de una mujer sobria; si bien no hablaban mucho, su amor fue incondicional. Como toda madre hacia sus hijos. Detrás de cada línea escrita, se percibe una mujer que siempre fue consecuente en sus pensamientos y en sus acciones. Severa pero justa.
Aunque el lector pudiera recrear algunos pensamientos importantes que refleja el escritor, también puede vaticinar un desagrado ya que no encontrará nada a lo que nos tiene acostumbrados Avilés Fabila; este libro más que un homenaje es una Nueva recordanza (como René mencionó en la presentación literaria de hace poco más de un mes por una destacada librería) ya que él mismo hace alusión a que es poco lo que recuerda de ella en sus años mozos.
Para quienes conocemos a René Avilés, podríamos mencionar que es un libro importante para conocerlo mejor, hacia sus adentros, más que un libro que literariamente aporte algo novedoso. Lo que es un hecho, es que el lector se sentirá emocionado por conocer parajes íntimos de familia de este escritor al que se catalogó dentro de la corriente de la “Nueva Onda”.
Cuando un escritor habla de sí, muchas veces resulta para enaltecer el ego pero cuando lo hace sobre alguien más y sobre todo, de la mujer más importante en la vida de un hombre, resulta ser un homenaje. Esto es el resultado de tan bellas líneas que René recuerda y nos recuerda a ese ser tan maravilloso que todos debemos aquilatar.

El libro de mi madre. René Avilés Fabila. Miguel Ángel Porrúa, México. 2003, 94 pp.
dfigueroah@yahoo.com.mx