REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
11 | 12 | 2019
   

Apantallados

Simulacro de Idilio


Dalia Maria Teresa De León Adams

El DramaFest en la UNAM, bajo la dirección y la dramaturgia de David Gaitán es presentado en el foro del teatro Santa Catarina como parte del ciclo “Dramaturgia Mexicana”.
Es interesante aquí comentar la larga e interesante trayectoria del teatrero, (palabra con la cual el mismo David Gaytán utiliza al referirse así mismo), y quien ha incursionado en diferentes escenarios nacionales, siendo uno de los últimos el de Allende sin Fronteras, con trabajos que han ido desde los textos de Patrik Marber, Fiodor Dostoyevski hasta Stanislav.
Dramaturgias que han influido en ciertas características, a su propia obra, y que en el caso de la puesta en escena de Simulacro de idilio, se logra percibir una atmósfera recreada en la cultura alemana, tanto por las frases casuales en dicho idioma, como ciertas actitudes que forman el matiz de los personajes, totalmente cuadrados en cuanto a que son predecibles en sus actitudes.
En la obra, la temática medular en torno a la cual gira la obra, es por supuesto el idilio, palabra que podría ser ubicada como parte-aguas del amor, pero que el autor maneja de tal modo, que nos abre los ojos para darnos cuenta de que no necesariamente nos lleva a ese campo de sentimientos sublimes, que es el amor.
En el escenario se presentan, entre otros, Carlos Orozco, como Palacio y Amanda Schmelz, como Graciela, una pareja disfuncional en donde, él sueña con una relación amorosa con una de sus alumnas y ella mientras tanto, le es infiel con otros, entre ellos, con su abogado y el jefe de su marido. Ante la negativa del marido para divorciarse, lo cual no es tomado en consideración, se verá forzado a desalojar su propia casa, decidiendo finalmente ante dicha situación, relacionarse con su alumna, quien asegura amarlo y quien lo meterá en problemas.
La traición, la mentira, el cinismo y el abuso del poder, son los ingredientes que sazonan esta puesta en escena , creativa y amena.
El lenguaje coloquial es mezclado ocasionalmente con argumentos en alemán y algunas frases altisonantes. La historia es presentada en tiempo lineal, y en un sólo cuadro escenográfico, en donde se incluyen algunas sillas y dos mesas, que son cambiadas y adaptadas rápida, y fácilmente, por los mismos personajes, para dar una atmósfera distinta, es decir, simular diferentes lugares.
En opinión de Edgar Chías, y dicho de paso, es verdad, Simulacro de idilio delata la pérdida de sentido, la nula confianza en valor alguno, la falta de solidaridad, el quiebre de los ideales y de nuestra inmersión como comunidad. Con agudeza, pero no sin amargura, Gaitán parece decirnos, contra todo pronóstico de esperanza, que nadie, señores, nadie es inocente. Quizá tenga razón. Enjoy it.
Y en consecuencia, también pienso, So, Enjoy it.