REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Confabulario

Poemas


Leticia Herrera

QUIÉN

¿quién en su sano juicio
no anduvo balcones bobos
sobre sandalias de fuego
quién dejó pasar sin tocar
la piel balsámica del vecino
los despeñaderos de aquella
muchacha en llamas?

¿quién no lloró aturullado
rescoldos
desamores
ingratos dioses menores
se purgó de silencio
regresó
al perol de la incitación
con su pequeña historia bajo el brazo?

¿quién dijo nunca basta
quedó indiferente
a la ebullición de pubis ambarinos
quién no se aturdió en licores
amaneció ojos en la nuca
hablando lenguas extrañas
comiendo lenguas extrañas?

¿quién tuvo nunca que persignarse
pedir perdón al Señor por ser amado
por amar a deshoras por gemir
quién dijo nunca beberé
del río de leche nutricia
se cubrió en vez de ir desnudo
a través de la tarde?

¿quién no tuvo en sus manos
pechos diamantinos
botones de lumbre
se quedó a dormir
guardián del alabastro
de aquellos miembros
que destilaban miel?

¿quién quiso ser loco
estúpido de remate
y se quedó varado
al borde de alguna letra muerta
mientras aquellas nalgas
demandaban por piedad
ser mensuradas palmo a palmo?

si hay quién que se atragante
se atenga a sus parvas conclusiones
nos deje a los otros
nuestra dulce muerte

ACERCA DE UN TEMA MUY DELICADO QUE NO DEBE DECIRSE EN VOZ ALTA O CUANDO HAYA HOMBRES PRESENTES

no voy a entender jamás por qué la vida
no nos enseñó pronto y bien a las mujeres
que los patrones de conducta
sólo son eso
pedazos de papel de estraza
que buscan meternos a todas en el mismo
vestido ridículo de flores
que alaciemos los mismos pelos
con los mismos centímetros de largo
que adoptemos con dignidad
la absurda tontera de andar en zancos
como muñecas de circo mal pagadas

yo amo a mis pies como si fueran
parte de mi inteligencia
son tan hermosos los pies durante
el acto del amor que por eso los cuido
tanto y siempre de apreturas y torturas
de raspones y mugre
de juanetes y talones rajados

meterlos por fuerza en zapatitos
que obligan al cuerpo a retorcerse
por mantener la vertical
gastar alguna parte de mi tiempo
en ir a una escuela de señoras
para aprender a andar sin parecer gallina
no entra en mis planes

y el pie desnudo
acaso fue alguna vez
símil de existencias vibrantes
así
sin más
como si estuviésemos las mujeres
en un mercado de peces
que aún coleteamos a ver quién nos compra?

yo me quedo con mis pies
neciamente me quedo con ellos a resguardo
se los dejo a los ratos de placer que aún
me toque gastar
que lleguen lindos
aseados
con dedos sanos y uñas cortas
en vez de garras francesas
pues ni que fuera yo aguilucha


NO SOY UNA MUJER BARBUDA

no soy una mujer barbuda pero
natura me proveyó de vellos protectores
que con precisa terquedad sonsaco a mi piel
para ir por el mundo entre los otros

a los señores les preocupan esas cosas
los pelos las barbas los bigotes
(prohibido el vello en las mujeres)
mientras con gesto doctoral
registran los centímetros de cadera
y que los senos rebasen el cuenco de sus manos

y allá va una de idiota a depilarse a
cincelarse las cejas a pelear toda la vida
con los vellos pero aparte conciliar
con los dones de hetaira prudente y sumisa
las heredades con hilo y aguja
y estrambóticas modas pasajeras
de jaez culinario y hogareño

si me resisto o no dirán que es cosa mía
pero a qué mujer en sus edades le acontecerían
el gozo y la lujuria de la carne si no
claudica con elegancia a la erradicación
de la pelambre?

mientras descifro mis angustias
rutinariamente me avengo y según
los cánones de cultura me depilo
las cejas susirios los bigotes
las piernas y de una vez las lágrimas
achaques y risas explosivas
que tampoco son populares

oh dios cuánta exigencia