REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
11 | 12 | 2019
   

Apantallados

El Principio de Arquímedes, Los ojos de Ana y Una pareja y un hijo


Dalia Maria Teresa De León Adams

“Todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta una fuerza ascendente igual al peso del volumen del líquido que desaloja.”

Este párrafo inicial constituye el principio del científico griego Arquímedes en referencia al comportamiento que tienen los cuerpos en el agua; principio que es utilizado como parteaguas de la obra teatral intitulada de la misma manera, por el dramaturgo Josep María Miró, y que gira en torno a una problemática de ficción, suscitada en una alberca deportiva.
La trama envuelta en un acto que acosa en ocasiones a parte de la sociedad, es decir, el abuso sexual en que incurren algunos profesores con sus discípulos. En el caso de esta puesta en escena, se traduce en la incógnita que surge ante el aparente abuso que comete un joven entrenador de natación.
Personaje protagónico caracterizado como un hombre alegre y atractivo que goza de romper con las reglas establecidas, y quien es acusado por un padre de familia, por actos homosexuales infringidos con un niño.
Prendas olvidadas en el deportivo, como el de un traje de baño, y el comportamientos de sobre demostración de afecto, le acusan, poniendo en riesgo al instructor y también a la reputación del deportivo, provocando la baja de algunos integrantes del grupo de “los caballitos de mar” liderado por el entrenador Rubén, protagonizado por el actor Mariano Palacios.
De este modo, la obra cobra matices interesantes en torno a la psiquis de los personajes, los cuales muestran sus propias miserias del alma o experiencias traumáticas sufridas, que se traducen en sueños y pesadillas repetitivas, experiencias traumáticas vividas que parecieran justificar de alguna manera el comportamiento de cada uno de los personajes.
Todo ello en suma, nos permite ubicar este drama desde la perspectiva de la emotividad, como una obra que puede ser analizada dentro del género teatral psicológico.
Puesta en escena en un solo cuadro escenográfico que simula el vestidor de los entrenadores, de una escuela de natación, y que es presentado en medio del escenario entre dos hileras de butacas, lo cual permite al espectador, sentirse mas cercano a los personajes, y a la trama, dentro de la cual, el personaje de Ana cobra vida (actuado por Fernanda Borches).
Ana es una mujer aparentemente estricta y un poco amargada, pero si embargo, muy vulnerable. Funge como directora de la escuela, y es quien tras la muerte de su hijo, se verá en consecuencia impedida a tomar una postura clara, para aceptar, o bien, para enfrentar las exigencias de los padres de familia, ante la problemática suscitada.
En el rol del padre de familia actúan Héctor Kotsifakis y Arturo Barbas, de manera alternante. Y finalmente, Humberto Bustos, en el papel de Héctor, se presenta en el personaje de otro de los entrenadores, quien sólo desempeña bien su trabajo como profesor respetuoso de las reglas y de sus alumnos.
La dirección artística del drama El principio de Arquímedes se encuentra a cargo de Diego del Río, y se presenta desde el día 5 de marzo, hasta el 26 de abril en el Teatro Julio Castillo, bajo la producción del INBA, CONACULTA y la SEP, y es interesente comentar que su autor ha sido galardonado en diversas ocasiones por algunos premios, siendo el más significativo el Premi Born de Teatro recibido en España por dos ocasiones en los años 2009 y 2011.

LOS OJOS DE ANA
Otra de las obras con matiz psicológico es la puesta en escena de Los ojos de Ana, original de Luc Tartar bajo la traducción de Humberto Pérez y la dirección de Boris Schoecman.
En ella interactúan diferentes personajes psicóticos que definen cada uno una personalidad psicológica diferente, reprimida, y todos, en relación a la paranoia de Ana, personaje protagónico, en torno al cual gira la trama, pero que tiene la peculiaridad de no aparecer nunca en escena.
Usted tal vez se preguntará cómo un personaje que nunca es presentado en la puesta escenográfica, puede llegar a ser el personaje principal. Pues la respuesta estriba a que pese a estar ausente, todos los demás personajes le hacen cognoscible, en cuanto a que los diálogos entre ellos, siempre son en torno al comportamiento y a las vivencias con Ana.
Los ojos de Ana se presenta en el teatro Orientación los sábados y domingos a las 12:00 hrs.

UNA PAREJA Y UN HIJO
De Agustín Gatto, bajo la dirección artística de Gortero, la obra teatral muestra la relación disfuncional de una pareja que espera un hijo, el cuál no es deseado por la madre. Y en otra-hora, el deseo más ferviente de otra pareja impedida por la impotencia de un hombre ya longevo, llevan a ambas parejas a vivir frustraciones, ante el intento de comprar el bebé rechazado y evitar el aborto.
La traición, la decepción y el deseo de vivir, son los elementos medulares que le dan vida a este drama representado en el foro del teatro El Granero.