REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
11 | 12 | 2019
   

Apantallados

Adiós Carlota


Dalia Maria Teresa De León Adams

Adiós Carlota, de Gerardo Ballester Franzoni, se presentó en el foro teatral Xavier Villaurrutia en corto periodo que abarcó del 30 de enero al 9 de febrero del presente año con gran éxito, lo cual se tradujo en lleno total de butacas, con ventas agotadas de boletos por anticipado.
Adiós Carlota, título muy ad-hoc para presentar una breve semblanza sobre un personaje de nuestro México pos-colonial, bajo un tono romántico, traducido bajo un tono de recreación poética. Sin embargo, esta dramaturgia no es considerada como una obra teatral de índole histórica, pues la esencia medular de la trama para su creador y director, es meramente poética.
Por supuesto que el personaje protagónico alude a la emperatriz Carlota de Habsburgo, quien, como es de todos bien sabido, formara parte de la aristocracia europea y quien junto con su marido viniese a tierras americanas con el afán de gobernar, como se les hizo creer, sin imaginar el trágico deshelase que les aguardaba.
De este modo, la trama presenta a dos Carlotas, la longeva enloquecida, y a la hermosa joven de 26 años con sueños prometedores y un infinito amor por Maximiliano, su marido. Ambas fueron presentadas bajo el encanto que le otorga el exquisito manipuleo de los titiriteros que parecían darle vida a los muñecos, siendo ellos Gerardo Ballester, Christiane Nicole B., Andrea López, Guram Lubaggi, Eunice A. Moreno y Patricio Torres.
La obra no fue meramente un espectáculo infantil; fue un espectáculo realmente con calidad artística, en donde pudimos gozar de la música secular, cuya composición musical se encontró a cargo de Débora Silberer quien es una integrante de la escuela filarmónica de México e introdujo una breve y hermosa pieza operística, en un momento determinado de la obra.
La dramaturgia fue producida bajo diversos cuadros escénicos movibles, es decir, manipulados magistralmente por los titiriteros, quienes introducían y excluían los pequeños muebles, según convenían a la secuencia de la obra teatral.
Éstos vestían totalmente de negro, usando también pasamontañas, para poder ser poco visibles, por lo que se presentaron con tenues luces, iluminación a cargo de Isaías Martínez, con lo cual permitía el efecto de ser casi invisibles para nosotros los espectadores, quienes gozamos del manipuleo de títeres que medían aproximadamente un metro, los cuales portaban bellos trajes a la usanza de la época, diseño que estuvo a cargo de Rocío Franzoni.
La trama muestra a Carlota, una mujer longeva, que en el ocaso de su vida, fuera cuidada día y noche por su enfermera. Ésta, al hacerla dormir, salía del cuarto de la anciana, quien teniendo por costumbre levantarse, hacía sonar una cajita musical, momentos de remembranzas del pasado en los cuales creía ver su imagen juvenil reflejada ante el espejo, haciéndole revivir los felices momentos tras los cuales conociera a Maximiliano, y éste enamorado, la esposara y trasladara a los territorios prometidos. Sin embargo, los momentos felices se irían transformando ante la infidelidad y, aún por algo peor, por la muerte de su esposo Mximiliano debido al fusilamiento del batallón, enviado entonces por el presidente en turno Don Benito Juárez, hecho que trastornarían su memoria, hundiéndola en un mundo de dolor y fantasía.
El dolor padecido por Carlota, es reflejado por el fino manipuleo del títere, el cual lograba transferir al espectador, dicha sensación.
Obra teatral escrita y dirigida por Gerardo Ballester, presentada por los productores asociados Jerónimo Gaxiola Balsa, Berenice González y Fabiola Peña, la SEP, CONACULTA y el IMBA.

BREVES COMENTARIOS DE ALGUNAS OBRAS PARA LOS AMANTES DEL TEATRO EN MÉXICO.
TIRANO BANDERAS
Obra prima del escritor Valle-Inclán puesta en escena por la compañía Proyecto dos orillas, la cual se encuentra formada por integrantes de diferentes nacionalidades, a quienes su director, el señor Oriol Broggi describe como actores heterogéneos, venidos de quién sabe dónde, alegres “totilimundis”.
La trama totalmente politizada, es una crítica a los gobiernos de dictadores o tiránicos, en donde el uso y la injusticia imperan desangrando al pueblo sojuzgado.
Obra teatral que en su momento causara gran impacto e indignación entre algunos lectores y espectadores de los mismos, considerándose dentro de la escuela literaria naturalista, por su tratamiento crítico y descriptivo hasta el extremo de narrar sin tapujos situaciones cruentas, como en el caso de esta obra, donde se dice que un hombre y a su mujer indígena, tras de ayudar a un condenado a muerte a salvar su vida, Banderas, quien lo hace perseguir, ordena ante la huída, castigar a sus defensores, latigueando hasta la muerte a su madre, a quien previamente despojan de su bebé, dejándolo al acecho de una jauría de marranos, animales que destazan a la cría comiéndola viva.

MENDOZA
Es una adaptación de la obra de William Shakespeare “Machbet” por Antonio Zúñiga y Juan Carrillo, quienes respetan el fondo medular de la dramaturgia, pero la trasladan a la época actual, en territorios revolucionarios latinoamericanos. De este modo, tanto el vestuario como el escenario de la obra son cambiados radicalmente, y por supuesto, se olvidan del lenguaje versificado, utilizando un lenguaje coloquial local.
Ello demuestra que la traición por el afán de poder, es una temática tan actual como antigua, y la matanza por supuesto, puede continuar siendo parte del juego.

LA CHICA CONEJITA
Saara Turunen, bajo la dirección de Gabriela Ochoa presentó una dramaturgia, en el teatro Julio Castillo, con un texto que considera contemporáneo en cuanto a lo que denomina “despliegue del mundo interior femenino” debido a que en términos prácticos, la condición femenina como un objeto masculino, puede ser reflejada en las sociedades mediatizadas por la comunicación masiva televisiva, que la ha convertido en una alternativa de ideales superficiales.
El personaje protagónico, por tanto, es la chica reprimida que actúa acorde a mensajes televisivos y una supuesta retórica moralista socio-familiar. En contraste con la liberación sexual un tanto obscena, en pro del machismo retrógrado que es transferido en la mercadotecnia como un baluarte social.
Frases repetitivas en la obra describen el ideal superficial que pretenden inculcar a toda mujer, como: “La mujer debe ser bella, encantadora y limpia” tratada como una constante social para lograr un matrimonio finalmente superficial.