REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 09 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Sus años en París


Roxana Zubieta

Cuando la Lic. Amada Paredones me hizo el favor de invitar al homenaje que estaba organizando para René Avilés Fabila, de inmediato me remonté al año 1971, año en que vivía yo en la bella ciudad de París, estudiando Historia del Arte en la Escuela del Louvre; solíamos reunirnos un grupo de amigos en el Barrio Latino, para ser exactos en la Rué De Canettes, en el departamento del periodista Pancho Simancas; llegaban jóvenes periodistas, pintores, escritores, bohemios, intelectuales y unos jóvenes estudiantes de posgrado de la Sorbona, como Leopoldo Sánchez Duarte, Fidel Herrera Beltrán y René Avilés Fabila. Se formaban las amenas tertulias donde no faltaban los vinos y los quesos; se recordaba a México, se comentaban los recientes acontecimientos políticos, se entablaban amistosas polémicas, se hablaba de libros, alguien tocaba la guitarra y en cuanta ocasión había leía yo mis últimos poemas. Ahí conocí a René; lo recuerdo delgado, guapo, carismático, cordial y con un gran sentido del humor. Ya había escrito su primera novela Los Juegos en 1967 y no dimensioné en aquel entonces la grandeza de este hombre. Ahora 42 años después lo vuelvo a ver convertido en uno de los más importantes escritores de la segunda mitad del siglo 20 y principios del siglo 21, no sólo de México, sino de América Latina y del mundo de habla hispana. Lo que he corroborado con alegría en la lectura de sus textos de crítica política y social, es que ha permanecido fiel a sus ideas y convicciones. Este incansable y fecundo escritor nos ha demostrado que sólo con disciplina y estando enamorado del quehacer con la pluma se logra ser tan vehemente y prolífico. Su gran vocación lo ha llevado a lograr transmitir de manera fácil y elocuente y con una gran carga emocional en sus textos amorosos todo un cúmulo de sentimientos, como el amor, el desamor, el hastío, la soledad, la decepción, pasiones intensas y sutil erotismo. Adentrarse en los textos amorosos de René es vivir una aventura erótica con honestidad, sin miedo y sin cortapisas.
Estoy convencida que René inició hace ahora 50 años, un romance con esa dama misteriosa, inalcanzable para algunos, dadivosa para otros, coqueta, atractiva, sin edad, a veces madura y a veces ingenua e infantil, otras veces complicada pero apasionada siempre, que se ha entregado en el pasado a hombres como Fedor, Oscar, Ernest y otros, dejando siempre tras de sí una huella imborrable en la historia. No sé todavía si René la sedujo o si él fue el seducido por ella. Me refiero a la señora Literatura que con sus aromas, su magia única, su esencia, su gracia, y su magnetismo debió de haberlo conquistado hasta que él, que no soporta el tedio y la rutina se entregó por completo a ella en la búsqueda de sublimes orgasmos literarios para así tener una justificación plena y completa en su vida. Probablemente también las amigas íntimas de la señora Literatura, las hermosísimas Clío, Euterpe, Erato y sus otras hermanas ayudaron un poco a seducir a este hombre a quien hoy rendimos este cariñoso homenaje.
Los más de 35 libros de René, como el ya un Clásico, Tantadel, o La canción de Odette, El gran solitario del Palacio, Recordanzas, Todo el amor, El reino vencido, Fantasías en carrusel, Casa del silencio, El evangelio según René Avilés Fabila, o el profundo y reflexivo texto de Réquiem por un suicida lo hacen ser uno de los más sobresalientes y destacados escritores de los últimos 50 años.
La mejor nave para viajar al mundo de la imaginación es un libro, y eso son algunos de los libros de René; sus textos fantásticos son como tapetes mágicos que nos llevan de la mano a un viaje maravilloso pletórico de seres de fantasía y de leyenda, como hadas, sirenas, fantasmas e incluso vampiros.
También quiero mencionar su extraordinaria capacidad de síntesis como nos lo demuestran sus micro-cuentos o mini narraciones que a veces en sólo dos frases nos narra una sorprendente historia.
En cuanto a sus textos de crítica política, estos son congruentes, llenos de ironía, mordacidad, y sentido del humor, mostrándonos de forma clara y fácil nuestra realidad socio-política. No cabe duda que es un gran crítico de su época. Ha colaborado en los más importantes diarios de México como El día, El Universal, Excélsior y el Unomásuno del que fue fundador así como en revistas como Siempre!, Mester, la Revista de la UNAM y la extraordinaria Revista de Revistas del que fue director. No hay que olvidar que es premio Nacional de Periodismo en Rama Cultural, Premio Colima a mejor libro, en fin René, se te han rendido múltiples homenajes como fecundo escritor, has sido distinguido con nombramientos y distinciones como catedrático por 50 años en la UNAM y tu fama ha traspasado fronteras, pues tus libros han sido ya traducidos al Inglés, Francés, Ruso, y hasta al Coreano y al Chino. Y además te das a la tarea de tener una fundación y un Museo del Escritor, que tanta falta nos hacía. René, quiero decirte de manera muy personal, que es un verdadero privilegio para mí y para mis compañeros de la Academia Nacional de Literatura de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística con sede en Cuernavaca, La Academia de Letras Juan Rueda Ortiz que también hoy nos acompaña, así como para todos los morelenses el tenerte de visita el día de hoy para hacer patente nuestra admiración hacia ti, nuestro respeto y cariño. Es un verdadero lujo para nosotros el disfrutar de tu presencia, leerte y escucharte. Vaya para ti este homenaje de admiración y para toda tu obra literaria que quedará por siempre como un legado inapreciable en el mundo cultural de nuestro México, de este bellísimo pero pobre México que hoy más que nunca necesita que nuestros niños y jóvenes cultiven el hábito de la lectura, conozcan la historia literaria de nuestro país, reafirmen sus valores universales y sean mejores ciudadanos que amen y respeten su país y sean mejores mexicanos. René, tu aportación a México es invaluable sólo me queda decirte que es nuestro deseo que las musas siempre te acompañen y que tu romance con esa hermosísima e intangible dama que es la Señora Literatura sea eterno. Que Dios te bendiga. Y Muchas, muchas gracias.

*Comentario de la poeta y escritora Roxana Zubieta, Presidente de la Academia Nacional de Literatura de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en el Homenaje a René Avilés Fabila con motivo de sus 50 años como escritor. Se llevó a cabo en Cuernavaca, Morelos el 6 de Noviembre de 2013.