REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
10 | 12 | 2019
   

Confabulario

Poemas


Alejandra Craules Bretón

Música
neuralgia
movimiento hormonal tus
manos unen puntos en mi
cadera levantan líneas que
inician en mis piernas tu
olor me guía por un
pasadizo
llego presta a ti
engañosa cadencia

ya todo es tu respiración
electro música
sincrónicas luces
hefésticos brazos

Cautiva
amanece
atados mis sueños
a unos hombros

encuentro
en el nadir de esos ojos
mi deseo

Caigo en el suelo
hondo de su piel
violenta

Laberinto número 3
Los capullos enmudecen
niegan venir de tu tacto
testigos de mi fracaso
derraman pétalos para
sostener mis lágrimas

en medio de ellos se yergue
una escultural rosa de
perfectos miembros

roja se burla con
armoniosa carcajada
devora mi aliento

Predicciones
ilusiones anudadas a un hombre
aura eclipsada con su contacto
inmóvil secreto muestra su mirada
Caeremos
en distintas cañadas

Laberinto número 5
El mundo desapareció... Tú
aniquilaste toda la tierra.

Lord byron
deshacer tu imagen
en el viento
volverte intangible

transparente
fugaz
lento

descifrarás nuestros días
ausentes nuestros pechos
desiertos hasta que te
reinventes y estés
despierto
de la existencia y la duda

no existes tan
sólo tu calma
penetra mi
mente

Hombre confuso con rostro de
niño si existieras tu nombre con
todas sus letras sería llamado de
otra manera tu recuerdo
permanecería desierto en
silencioso secreto

si no te adivinara
si no mintieras
no dudaría
solamente existiría
espiral
La vorágine eleva sueños de
hadas muertas por encima del
ogro azul marino y del torpe
elefante de dos colas que espera
dormido encontrar el amor

Llegas tú con el
viento del norte
en tu contra
cambias secretos perdidos
suspiras por rosas violetas
callas mi nombre olvidas
el suyo pero lo recuerdas

no sé si perderé ni el oráculo
sabe la respuesta
revelación

Me mirabas como si
sólo fuera un nombre
reflejado en un cristal
cromado

trataste de adivinarme
sin creer en ello

Luego la traición pactada nos unió
¿qué sabíamos del destino?

Poco nos preocupamos
nuestros cuerpos ya
habían hecho lo suyo
tan sólo era el principio

La gente el viento el
tiempo nosotros ... todo inicio
así la fantasía pendía de nuestros labios
de pronto un sopor extraño de noche
nos despierta dios entre silbidos de aves
nocturnas nos entera del destino a su
manera

¿entendiste a dios aquella noche? tal
vez sólo pensaste era el sobresalto
después del sueño ¿no escuchaste?
tal vez pensabas enloquecer
recuerda
dios también habla a los sordos y a los locos quizás
por ello distinguí bien su voz aquella madrugada entre
el aire del ensueño la revelación


Cosmonautas
transcurren las lunas sin
viento de sueño el tiempo es
un espejo en el que aún no
duele mirarse Por las
manecitas del sol escurre
incandescente tu imagen
próxima a mi deseo

de pronto el cosmos es
abarcado por tus brazos tu
color violento impacienta

Las orbitas de mis neuronas
colapsan revelando la ansiedad
ansiedad que inicia en el
cuello desnudo del día
baja y sube
por la espalda láctea

todo se fusiona emana de mi
boca tu esencia tu cadencia
marca el desvarío
en un murmullo delirante
pido no desvanecerte
en este instante

después la marea baja
el viento aún corre
por las curvas del
cielo revolotean mis
dedos en tu sueño
intentan espantar
viejos conjuros
pronuncian en secreto
al destino permita por
siempre mirar al final
de cada luna mi
cuerpo
conjugado con el tuyo

*Tomados del libro Laberintos y dragonerías de Alejandra Craules Bretón. Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo. Pachuca, Hidalgo, 2010. 84 pp.