REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 09 | 2019
   

Arca de Noé

Los trancos


Carlos Bracho

TRANCO I
Gabriela Masson Jaime, es una amiga que va siempre hacia delante -como las cosas deben de ser- y explico ahora el porqué digo esto de ella: pues resulta que a mí el Jerez -y existe una enorme variedad de marcas- me produce una satisfacción enorme, lo bebo cuando estoy en México, claro, y cuando viajo a España y acabo de estar en Galicia, en donde he comido largo y tendido, porque qué pescados y qué productos del mar tan gloriosos para degustarlos: lubinas, percebes, mejillones, jureles y qué manera de prepararlos en estas tierras bañadas por el mar, por el Atlántico majestuoso. Sí, es para recordar esas pantagruélicas comidas, para hacerle honor al aceite de oliva, rendirles pleitesía a los vinos, a los Ribeiros. Total, que estando en Coruña, en el restaurante, pedí una lubina al horno (Lubina, cebolla, pimiento, limón, vino albariño, caldo, aceite, pan rallado) y que fue acompañada por unas patatas fritas en rodajas. De chuparse los dedos, de cantar aleluya, de bailar al son de una gaita, de hacerse agua la boca, de abrazar a los que en Cangas bailan la Danza y contradanza de Darbo. Y lo interesante de esta pequeña narración, es que desde el primer plato -antes como aperitivo- , hasta la lubina y el postre, lo que bebí siempre fue un “Apóstoles” Jerez Palo Cortado Viejo nada menos que de 30 años. Ufff. Aquello fue un festín idílico, una fiesta al paladar, un llegar a lugares destinados a la lujuria.
Hasta aquí va todo por el carril derecho. Y ahora regreso a estos lares, retorno a la Ciudad de los Palacios, y les cuento a ustedes que sentados a la mesa estaban Gabriela Masson Jaime y Karla Sentíes, Editora de la revista SABOR E ARTE. Y ¿que creen ustedes que sucedió cuando narré mi aventura en Galicia? El milagro o la coincidencia o los actos mágicos a los que nos llevan los buenos platillos y los buenos vinos y las charlas como la nuestra: resulta que Gabriela es -nada más y nada menos- que la que lleva los asuntos gerenciales de Ventas y Relaciones Públicas de la famosa casa de González Byass. Sí, lectora insumisa, leyó bien, y como yo en esta tertulia había lanzado a los cuatro vientos mi también añeja amistad con el Capitán Lujuria, o sea René Avilés Fabila, Gabriela, ducha en estos menesteres y Karla y yo urdimos un plan maquiavélico: sumarnos a los homenajes que con motivo de los 50 años de escribir que carga en su haber el Águila Negra, y este festín podría ser una fiesta de postín, una especie de cata de Jerez y claro, hablar de este vino generoso, pero lo principal sería hacerle un reconocimiento a René y que este literato hable sobre lo que él sabe, lo que él domina: Vinos. Mujeres, Amor, y Literatura… Por allí se encamina este plan. Yo invitaré a René a alguna cantinucha y allí le plantearé esta urdimbre que creo que puede resultar de niveles altos y productivos. Sí, porque los homenajes que Avilés Fabila ha recibido son de instituciones oficiales, instituciones que se dedican a las letras y a la cultura, pero lo que charlé con Karla y Gabriela era que una empresa tan grande como la González Byass le rinda un homenaje, pues eso es grato, nuevo y relumbrante, dado que todos los intelectuales de mi país, todos los escritores y todos y todas las creadoras siempre han tomado un Jerez, y por lo tanto ésa es la liga que se puede hacer: Jerez y creadores, juntos, de la mano y brindando por la cultura y por las artes. En fin, lectoras radiantes, de una mesa y con este vino generoso inspirándonos salió este plan, se gestó este homenaje. Como digo, se lo plantearé al homenajeado René y él dirá cómo, cuándo y dónde. Y bueno, gracias a Karla y un abrazo a Gabriela por su ocurrencia. Y bueno, algo me toca, yo fui el que primero habló sobre mi gusto por acompañar un festín con un buen Jerez. Vale