REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 09 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Los ensayos Santander: La filosofía como Arte de la vida


Roberto Martínez Garcilazo

Reseña bibliográfica
Técnica planetaria y nihilismo de Jesús Rodolfo Santander. Publicado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y por Ediciones Eón. Se terminó de imprimir en México el 7 de Octubre del 2011. El tiraje consta de quinientos ejemplares, cada uno de 208 pp.
Contiene doce ensayos: 1. Desarrollo moderno y nihilismo; 2. ¿Posmodernidad o modernidad; 3. Autonomía del proceso de desarrollo de la técnica y libertad humana; 4. El trabajo cuestionado; 5. Analfabetismo científico, analfabetismo filosófico; 6. Perspectivas de la investigación en filosofía, humanidades y ciencias sociales en el marco de la actual legislación; 7. Tradición, innovación y técnica. Sobre el sentido actual de las humanidades; 8. Pensando con Gunther Anders la situación de la existencia humana en la era atómica; 9. Desencantamiento y desmesura en la época del mundo de la técnica planetaria; 10. Del paso a una sociedad sustentable. En torno a un libro de Víctor M. Toledo sobre el tema; 11. La acción frente al cambio climático necesita de un suplemento del alma; 12. El olvido de lo esencial.
El autor: Jesús Rodolfo Santander es Doctor en filosofía por la Université Catholique de Louvain, Bélgica. Ha enseñado en universidades de México, Argentina y Francia. Actualmente es profesor de la Maestría en Filosofía y del Colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, México, en donde también coordina el Centro de Investigaciones Filosóficas y ha fundado y dirige la revista de filosofía La lámpara de Diógenes. Ha traducido en colaboración obras del francés y del alemán. Entre sus publicaciones filosóficas cabe mencionar las siguientes: Trabajo y praxis en El Ser y el Tiempo de Martin Heidegger. Un ensayo de confrontación con el marxismo (Puebla, 1985); La meditación del tiempo en filosofía (tiempo y metafísica), monografía (Puebla, 1955); Dos escritos sobre filosofía primera (Puebla, 1955); y numerosos artículos sobre temas filosóficos en revistas de México y del extranjero.
La cuarta de forros: Los ensayos reunidos en este libro se interrogan por el sentido de nuestra existencia en un mundo dominado por la técnica planetaria y deben permitir que el lector intuya la vinculación de ella con el nihilismo y el desencantamiento de la época. Con estas miras, el autor saca a luz y explora, en diálogo con pensadores diversos, distintos aspectos y rasgos ontológicos implicados en el fenómeno de la técnica, y en la situación determinada por ésta, en los tiempos modernos: el origen y sentido de dicha técnica; su lazo con la época moderna; el carácter que hace de ésta una época distinta de otras; la libertad humana frente a la autonomía del proceso de la técnica; el trabajo, la ciencia, las humanidades, frente a la innovación técnica; las posibilidades para una investigación no tecno-científica en el marco actual de México; los hombres frente a lo nuclear y frente al desafío ecológico; la vida frente a las biotecnologías. Si los ensayos son críticos e invitan sobre todo al cuestionamiento, no renuncian, sin embargo, a buscar y proponer respuestas a la situación actual. Por esto señalan la necesidad de enfrentarse con otra actitud a los modos sociales imperantes, por ejemplo, de cara a la acción frente al cambio climático y avizoran una forma de vida diferente a la dominante que se establezca sobre el fundamento de relaciones más esenciales con nuestros semejantes, con las cosas y con el mundo.
Esta compilación de ensayos es un paradigma de erudición filosófica y de talento pedagógico que va desde la rigurosa exposición académica –pasando por la discusión teórica y la reflexión ética– hasta el texto de divulgación filosófica. Desde la lección doctoral hasta el diáfano ensayo escrito expresamente para su lectura en amistosa convivencia. Este volumen reúne los ensayos publicados en diversas revistas durante los recientes doce años.
Rodolfo Santander nos invita a formularnos preguntas. Busca propiciar un despertar de la conciencia del lector cuya luz le haga comprender las implicaciones ontológicas y peligros de la razón instrumental.
El propósito, dice expresamente Santander, es “aclarar la situación de nuestra existencia humana, en un mundo que está íntima y globalmente determinado por la técnica”.
En el ensayo “Desencantamiento y desmesura en la época del mundo de la técnica planetaria”, el autor expone, entre otros asuntos, que la ruptura del orden sagrado fue obra de Prometeo al robar el fuego y entregárselo a los hombres: el fuego del conocimiento desmesuró el cosmos, fragmentó la vida en comunidad y extravió el sentido de la vida humana. Escribe Santander:
La razón instrumental, sin referencia a lo esencial, es una de las fuentes en que se origina la desmesura en la época de la técnica, desmesura en el sentido de pérdida de medida. (…) El hombre no tiene ninguna medida absoluta en el ser que sirva de fundamento a su existencia y le permita regular su actividad técnica y práctica, pues el homo mensura es una medida relativa. La negación de la esencia nos pone ante la nada y nos empuja al nihilismo. 1

¿La hybris es causa de la técnica o al contrario, la técnica propicia la desmesura? No hay acuerdo. Pareciera que el uso humano del fuego constituye la ruptura del orden sagrado, pero no dejemos pasar el hecho de que la transgresión prometeica del robo del fuego es la ruptura originaria del cosmos.
La preocupación de Santander por la utilidad de la meditación filosófica no sólo es afán de redescubrir el espíritu para reencantar a los seres, complementariamente significa una actualización de la reflexión sobre la función de las humanidades la sociedad contemporánea. En “Perspectivas de la investigación en filosofía…” pide “Que no se sacrifique lo verdaderamente importante por lo económicamente útil”. Y en “Tradición, innovación y técnica…” formula un programa filosófico de emergencia de la siguiente manera:
…los filósofos deben volver a plantear la cuestión de si no hay un límite para las transformaciones científicas modernas, y preguntarse si todo debe ser considerado materia manipulable –materia manipulable desertada por los dioses, si puedo expresarme así– y si no tendría que reconocerse en la naturaleza y en el hombre algo sagrado que no debiera ser hollado por las intervenciones y ataques de la técnica. ¿Debemos admitir que no hay nada sagrado en el hombre? ¿que todo es manipulable? ¿que no puede establecerse ningún límite al impulso prometeico de la ciencia, ningún límite a los deseos infinitos de los hombres? El filósofo debe preguntarse de nuevo en la situación histórica así definida: ¿Qué es la vida?, ¿qué es la naturaleza?, ¿quién es el hombre?, ¿qué es verdaderamente la técnica?, ¿qué es la ciencia?, ¿qué actitud y posición se debe tomar frente a la técnica en general y en relación con cada innovación tecnológica en particular? 2

Ahora bien, sobre este asunto, que podríamos llamar filosofía para la vida –y que como vemos es de Santander uno de los temas principales– Pilar Gilardi expone así el origen de su tradición moderna:
Desde sus primeras lecciones, la preocupación Heideggeriana de devolver la filosofía al ámbito de lo más originario, expresa su interés en orientar las cuestiones de la filosofía al ámbito de la vida tal y como es vivida. De tal forma la filosofía no puede comprenderse primariamente como teoría, sino como comportamiento que surge de la vida y de la que ha de dar cuenta, por ello: Ella misma (la filosofía) es sólo cuando filosofamos. Filosofía es filosofar. No es, pues, una ciencia entre otras, sino una acción, una praxis que en definitiva es propia del hombre. 3

De lo anterior, podemos colegir que en el origen del filosofar la trabazón entre filosofía y vida era prieta y fundamental; que la filosofía no existe sino sólo como el acto de filosofar; que el filosofar es la praxis vital del hombre.
Y es, precisamente, en ese sentido que Gilardi cita el siguiente pasaje de Conceptos Fundamentales de la Metafísica, de Heidegger:

La filosofía –así lo sabemos por encima de todo– no es una ocupación cualquiera con la que pasemos el tiempo si tenemos ganas, no es una mera recopilación de conocimientos que en cualquier momento nos procuremos fácilmente de los libros; sino que –sólo oscuramente lo sabemos– en su conjunto y en lo más extremo es algo donde acontece un pronunciamiento último y una conversación a solas del hombre. 4

Pues bien, esa dimensión Heideggeriana del filosofar está presente en la obra ensayística de Santander. Su manera de hacer filosofía en el aula, en la investigación académica, en la publicación de artículos y en la edición de una revista especializada está marcada por un profundo compromiso con la llamada “conversación a solas del hombre” que –posterior o simultáneamente– muta en diálogo con otros hombres en búsqueda, tal vez, de aquella sabiduría budista que establece: “Los carpinteros dan forma a la madera, los flecheros dan forma a las flechas, los sabios se dan forma a sí mismos”. 5
Filosofía para la vida cotidiana. Divulgación filosófica de alta calidad. La filosofía como terapéutica de la patología de la vida contemporánea. Filosofía para la construcción del sentido de la vida individual. Filosofía práctica. Práctica filosófica. Filosofía aplicada a la interpretación de los hechos de la vida personal. Filosofía que vuelve a proponer un arte de vivir en el que “la actitud” del hombre es determinante para la transformación de lo interno y del entorno. Escribe Santander, en “La acción frente al cambio climático necesita de un suplemento del alma”:

Semejante cambio de actitud implicaría, claro está, dar un paso hacia otra forma de vida más sobria y más sencilla que, podría ser, por otra parte, la ocasión para que la existencia de las personas, perdida en el mundo de los objetos de consumo pudiera reencontrarse de nuevo consigo misma. (…) La propuesta es, entonces, una actitud de desasimiento frente a la avidez del consumo y una revalorización de la vida sencilla y de la auténtica pobreza”. 6

El “desasimiento” del que habla Santander es, no hay duda, el desapego budista –que junto a la bondad y la sabiduría– constituyen las columnas que sostienen la vida del iluminado; las cariátides que detienen la rueda del samsara. 7
Finalmente, es necesario destacar que la “la vida sencilla” y “la auténtica pobreza” son conceptos de evidente genealogía Franciscana. Dato que, sumado a la anterior referencia al Dhammapada forman una reveladora evocación de dos nobles tradiciones espirituales que, en el contexto de este comentario del libro de Santander, conforman un recurso –nunca retórico– de reencantamiento del mundo.

REFERENCIAS
SANTANDER, Jesús Rodolfo (2011): Técnica planetaria y nihilismo. Puebla, México. BUAP-Eón P.161.
2 SANTANDER (2011). P.122.
3 GILARDI, Pilar (2012): “A propósito de la filosofía, la nostalgia y el dolor: una aproximación a Heidegger y Novalis”. En La lámpara de Diógenes. Año 13, números 24/25. Puebla, México. BUAP. P.79.
4 GILARDI (2012). P.80.
5 Dhammapada o las enseñanzas de Buda (2013). Ediciones Quintaesencia. En http://arcanoxv.blogspot.mx/2013/06/dhammapada-o-las-enseñanzas-de-buda.htm
6 SANTANDER (2011). P.192.
7Dhammapada (2013). P. 8.