REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 08 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Bifurcaciones de Víctor Villela/ Elogio a lo indecible


Citlali Ferrer

Tras las fanfarrias del Cuerno de convocación, el río de la palabra se abre paso en una época donde parece que ya nada sorprende, en un tiempo donde permanecemos anestesiados; y el relámpago no nos inmuta porque vamos ciegos por el mundo. De este vertiginoso cauce, Víctor Villela reaparece con Bifurcaciones en el cual reúne 45 poemas que a modo de confesión nos aproximan a su interior y a aquello que le interesa explorar: el hombre, la otredad y la trascendencia, con lo que un legendario sentimiento de extrañeza le asalta para tomar conciencia de su individualidad. Víctor Villela cae en la cuenta de que vive separado de los demás; de que existe aquél que no es él; de que están los otros y de que hay algo más allá de lo que él percibe o imagina. La otredad es la revelación de la pérdida de la unidad del ser, de la escisión primordial. “Adán se descubre desnudo; habiendo perdido su inocencia, se ve a sí mismo y apenas se reconoce”. Pero la otredad es para el hombre moderno un mal que soporta con dolor: La conciencia moderna no acepta que su individualidad sea una realidad plural y que detrás del hombre que piensa se esconda otro que mantiene una vida 'ilógica', que sostiene a menudo lo que la razón reprueba. Octavio Paz sitúa el análisis del problema de la otredad en el centro de sus reflexiones y sugiere en algunos de sus textos los medios con los cuales el hombre, especialmente su contemporáneo, puede enfrentar esta fuente de angustia y resolver los conflictos que trae consigo mediante el diálogo, la poesía y el amor. El poeta Villela, en “Nomenclatura desplazada” plantea su primera bifurcación a partir de una serie de preguntas profundas y metafísicas, para después sugerir que se lean sin los signos de interrogación. Como un alquimista nos brinda su revelación y nos deja sitiados en el laberinto. La segunda bifurcación estriba en su mirada a lo femenino, a la eterna Eva que nunca se posee del todo. Bifurcaciones de Víctor Villela, cuestiona qué es el ser, qué es lo que lo rodea y por qué no encuentra sentido en nada. Repito, metafísica. Pero tal parece que a Víctor Villela, no sólo le interesa cuestionarse el mundo que conoce, sino que a partir de una nueva bifurcación engarzada a lo bíblico, también da muestras de conocer bien la posmodernidad, donde lo que importa no es cómo se dice, ni qué se dice, sino lo que no dice, ya que sus poemas de verso libre nos remiten a la idea de la fragilidad y la resistencia a envejecer y la tragedia que implica no haber hecho lo encomendado. En palabras de Jean Baudrillard: “El problema de hablar del fin (en particular del fin de la historia) es que uno debe hablar de lo que hay más allá del fin y también, al mismo tiempo, de la imposibilidad de finalizar”. Tal vez por eso la cartografía que traza Víctor Villela con Bifurcaciones es incluyente y relacional ya que el lector tendrá que ser partícipe de todo lo que al poeta le cimbra y le duele. El corpus de Bifurcaciones, es filosófico y goza de sentido del humor, por momentos sentí cercanos a Renato Leduc y Carlos Santibañez. Bifurcaciones; es sin duda la hiperrealidad contenida en la poesía; un simulacro que puede ser bálsamo. Una poesía narrativa o una narración poética del mundo. Villela con nostalgia hace guiños al neoclásico como si de esta manera existiese la posibilidad de asirse del mundo, probablemente encontrando en la memoria, justo de lo que carecemos la mayoría de los mexicanos, una manera de retomar el rumbo hacia el inexorable Mictlán donde nos aguarda un árbol sin secretos, donde revolotean las aves y se está atento a su idioma; donde habitan los sueños; donde hay aguas tranquilas y profundas; donde el tlacoti prefiere ser esclavo; donde Helena fue raptada, donde abres tus compuertas, donde el ángel que palpita cerca de tus alas ya no murmura su perdón, donde la hora llega, donde esto es una locura, donde la historia se escribe en lo eterno.
Si en estos días reina la nadería y la mayoría de los poetas se han olvidado del sentido de su quehacer vale la pena leerlo. Felicidades maestro


Bifurcaciones, Víctor Villela, Instituto de Cultura de Morelos, CONACULTA, Gobierno del Estado de Morelos, Colección Voces vivas, 2012.