REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 05 | 2019
   

Arca de Noé

Los autoelogios oficiales


Jorge Herrera Velasco

No sé tú, pero yo estoy harto de escuchar la propaganda que se hace por la radio alabando los logros del presidente de la República, de las cámaras legislativas, de las instituciones gubernamentales y de los partidos políticos.

Se repite hasta el hastío “gracias al gobierno del presidente de la república… ” y aquí agrégale una variada sarta de beneficios otorgados “graciosamente” al pueblo. ¿No son esos beneficios logrados (y hay que reconocer que sí hubo) los objetivos por el que se “contrata” un presidente? ¿No es parte de sus funciones hacer que se logren? ¿Por qué se insiste en que el gobierno es del presidente? ¿Hay algún gobierno del primer ministro? ¿El gobierno es solamente del presidente? ¿A él hay que agradecerle su generosidad? Quizá hay que reconocer que existe, al menos en algunas zonas, un gobierno “de facto” manejado por la delincuencia organizada (y esto, si se me permite la palabra, es un “antilogro”)
Y qué decir de los legisladores “que están trabajando arduamente para proteger a sus ¿representados?”. Que la ley del primer empleo, que las multimentadas reformas, que el combate a la pobreza, etcétera. Y de los partidos políticos, en particular el PRI, que ha buscado a instituciones académicas y políticos prominentes de otros países para reforzar la idea de la legitimidad de los procesos electorales en nuestro país, ¿acaso con las opiniones de esos extranjeros se dictamina la legalidad de las pasadas elecciones?

Todos ellos parecen buscar su legitimidad mediante la insistente y manipuladora propaganda de su maravilloso desempeño. Es muy sabio el refrán “alabanza en boca propia es vituperio” y, a mi parecer, es la respuesta que obtienen por sus autoelogios.

Creo que el tiempo del que dispone el gobierno en los medios de comunicación debe utilizarse sólo para difundir la información que sirva para enterar al pueblo de las medidas que se estén tomando para su beneficio; para que conozca sus derechos y pueda reclamarlos oportunamente y para hacerlo consciente de las obligaciones que debe cumplir en tiempo y forma. Desde luego que bajo este criterio hay que difundir las campañas para proteger la salud de la población, hay que dar a conocer los instrumentos de apoyo que se vayan a proporcionar a los distintos segmentos de la población, hay que avisar oportunamente de las medidas de protección civil, sobre todo en casos de emergencia, y otras cosas de verdadero interés para el pueblo.

Parecería que el presidente, los legisladores, los altos funcionarios, los dirigentes de los partidos políticos no se satisfacen sólo con sus remuneraciones económicas (¿las considerarán escasas?) y requieren de un amplio reconocimiento de sus logros para sentir que su labor es apreciada cabalmente; sólo así me explico que exista esta propaganda que suplica aplausos.