REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
16 | 10 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Nahui Olin o el eterno retorno


Patricia Rosas Lopátegui

Nahui Olin: sin principio ni fin. Vida, obra y varia invención

Quiero agradecer a la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes, a través de su directora, Stasia de la Garza, así como a todos los que hicieron posible en esta Coordinación que celebremos hoy, 8 de julio de 2012, el natalicio de Carmen Mondragón, también conocida como Nahui Olin, quien vio la luz primera el 8 de julio de 1893.
Asimismo, mi reconocimiento para la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Dr. José Garza, Director de Publicaciones, por el apoyo incondicional que me brindó al llevar a cabo este volumen que busca revalorar la figura y el legado escrito de Nahui Olin, una de las escritoras y artistas más importantes de la vanguardia mexicana, quien rompió con los parámetros patriarcales, artísticos y literarios en los años 20 y 30, dejándonos una amplia y brillante producción poética, prosística, epistolar, pictórica y fotográfica, esta última como modelo de, por lo menos, dos de los fotógrafos más relevantes de su época: el estadunidense Edward Weston y el mexicano Antonio Garduño.

Me siento profundamente honrada de compartir esta mesa con María Luisa “La China” Mendoza, Silvia Molina, Juan Domingo Argüelles, Nadia Ugalde y Héctor Orestes Aguilar, admiradores de esta mujer irreverente que retó a la sociedad de su época y pagó su atrevimiento con el olvido y el silenciamiento de su obra.

Mi sincera apreciación para Lila Concepción Patraca Pérez por su invaluable colaboración en la búsqueda hemerográfica, así como para Norma Rosas Lopátegui por su valiosa ayuda en diversos apoyos técnicos. Mi reconocimiento para los escritores, periodistas e investigadores que enriquecieron este libro con sus trabajos en torno a la vida y obra de Nahui Olin.
Y a todos ustedes, muchas gracias por su presencia, gracias por acompañarnos al nacimiento de Nahui Olin: sin principio ni fin. Vida, obra y varia invención, un volumen que reedita por vez primera los 5 libros inconseguibles y legendarios de la autora publicados hace 90 años; un libro que compila un rescate hemerográfico que abarca de los años 20 hasta el nuevo milenio; una obra que ilustra su talento como pintora y caricaturista; es decir, una ventana abierta al universo fascinante y renovador de Nahui Olin.

Cabe resaltar que este volumen no hubiera sido posible sin la intensa participación, guía y generosidad del curador Tomás Zurián, el rescatador de Nahui Olin, quien además de prologar este volumen, me proporcionó esos 5 libros (tres poemarios, un ensayo de carácter filosófico y un libro de apuntes y reflexiones científicas), además de otros materiales inéditos de nuestra autora. Todo esto para que ustedes puedan, finalmente, acercarse a la palabra poética de Nahui Olin. Tomás Zurián nos narra en este volumen que la descubrió a través de una fotografía, a principios de 1978, en donde una mujer trasquilada, con unos poderosos ojos que miran hacia el infinito, lo atrapó para siempre. En esa fotografía hay una dedicatoria del puño y letra de Nahui Olin al Dr. Atl, que dice:

                          Amor eterno Amor Atl/ la palpitación de mi       corazón es el sonido de tu nombre/ que amo con toda la frescura de mi juventud/ único ser que adoro/ moja los ojos de tu amada con el semen de tu vida/ para que se sequen de pasión/ quien no ha… y será/ más que tuya/ Nahui Olin.


De los 5 libros de Nahui, dos fueron escritos originalmente en francés; éste que parecía un obstáculo para recopilar toda su obra publicada hasta el momento, lo salvó la traductora Rocío Luque, quien los tomó en sus manos y nos los regala en este libro por primera vez en su versión al español.

Para recordar a Nahui esta tarde dominical, quisiera leer algunos de sus poemas y prosas poéticas, no sólo para celebrar su lirismo y originalidad, sino que, tengo que admitirlo, para despertar su interés e instigarlos a que no abandonen esta sala sin llevarse bajo el brazo Nahui Olin: sin principio ni fin. Vida, obra y varia invención, bueno, eso de llevárselo bajo el brazo es un decir; sé que el volumen está bastante voluminoso, valga la redundancia, y sería complicado que se lo llevaran bajo el brazo, pero creo que cabrá en su mochila, portafolio o en su morral.

Ahora la lectura-homenaje:

De su libro de prosas, A los diez años en mi pupitre, escrito originalmente en francés, quiero compartir con ustedes los pensamientos precoces de una niña que a los 10 años se rebeló en contra de la opresión patriarcal y escribió:

“INCOMPRENDIDA”
—Soy un ser incomprendido que se ahoga en el volcán de pasiones, ideas, sensaciones, pensamientos y creaciones que ya no pueden contenerse en mi seno; estoy, pues, destinada a morir de amor, del único amor para el que mi alma fue creada, para alimentarlo, y del cual debo ser la más fiel vestal de mi templo sagrado de amor. —¿Pero qué digo?, soy feliz y no lo soy. ¿Por qué no lo soy?, no soy feliz porque la vida no ha sido hecha para mí, porque soy una llama devorada por sí misma y que nada puede apagarla, porque no he vivido con libertad la vida privándome de los derechos a saborear los placeres, siendo destinada a ser vendida, como las esclavas en otros tiempos, a un marido. Protesto, a pesar de mi edad, por quien está bajo la tutela de los padres.
—Pero ¿para qué ser tan comprensiva, tanto, si se me obliga a vivir primero bajo la tutela rigurosa de mis padres y luego bajo la de un marido? Así, la mujer se convierte en un problema social bien resuelto para la conveniencia de los gobiernos y de las costumbres.
—¿Por qué la libertad o la ilusión fueron creadas para cualquier hombre o ser viviente y pensante? Si yo no tengo derecho a ellas, ¿por qué he sido creada consciente de lo que me pertenece?
De su poemario, titulado en español, Tierna soy en el interior, dos poemas que son, desde mi punto de vista, un canto al erotismo femenino:

“PARA CALZARME”

Para calzarme
los pies
tengo que
buscar
unos zapatos
rojos y negros
que besen
la tierra
con las puntas
que perfeccionen
los contornos
de mis piernas
con unos calzados
rojos y negros
que señalen
el peligro
de ver
mis piernas
salir
de mis faldas
que terminan
en las rodillas
y
recojo
mis
faldas
con
grandes nudos
que
no desato
más que ante las
miradas de aquél
a quien
le gustan mis rodillas
mis
pies calzados
con
unos zapatos


ROJOS Y NEGROS

En
mis pasos
que
son tan diferentes
caminando
he inventado
una música
moderna
que
repite
mis inquietudes
encarceladas
en mis pies
calzados
de rojo
de negro

COLORES

que se pueden ver
sin ver
hay en mi vida
en mis pasos
en mis pies
algo

ROJO Y NEGRO

“EN MIS MEDIAS”
En mis medias
hay
una cosa
que es mi carne
que se mira
sintiendo
placer

y son
medias
de seda
de color
negro
que tienen
una cosa
dentro
que se
mira
de lejos
de cerca
con placer
allá
—acá—

hay
en mis
medias
una cosa
que se mira
con gula
y
por más que se diga
es mi carne
la que se ve

A TRAVÉS DE

la seda
de mis medias
ACÁ
ALLÁ

A propósito de Óptica cerebral. Poemas dinámicos, José Gorostiza, el notable autor de Muerte sin fin, lo comentó en una nota periodística de 1922, diciendo: “Óptica cerebral es un libro puro donde no cayó la semilla de otros libros”. De este poemario, quisiera compartir con ustedes, un poema en donde el volcán de la Iztatzihuatl cobra vida y hace erupción en la voz de Nahui Olin. Adviertan cómo la poeta construye este texto a base de yuxtaposiciones para elaborar y arribar a su mensaje: que la mujer aparentemente duerme, congelada por las leyes humanas, pero en realidad es un volcán cargado de rebeldía y libertad creadora que estalla en cada instante de la vida:

“BAJO LA MORTAJA DE NIEVE DUERME LA IZTATZIHUATL EN SU INERCIA DE MUERTE”

Bajo la mortaja de leyes humanas, duerme la masa mundial de mujeres, en silencio eterno, en inercia de muerte, y bajo la mortaja de nieve
son la Iztatzihuatl,
en su belleza impasible,
en su masa enorme,
en su boca sellada
por nieves perpetuas,
por leyes humanas.

Mas dentro de la enorme mole, que aparentemente duerme, y sólo belleza revela a los ojos humanos, existe una fuerza dinámica que acumula de instante en instante una potencia tremenda de rebeldías, que pondrán en actividad su alma encerrada, en nieves perpetuas, en leyes humanas de feroz tiranía. —Y la mortaja fría de la Iztatzihuatl se tornará en los atardeceres en manto teñido de sangre roja, en grito intenso de libertad, pues bajo frío y cruel aprisionamiento ahogaron su voz; pero su espíritu de independiente fuerza, no conoce leyes, ni admite que puedan existir para regirlo o sujetarlo bajo la mortaja de nieve en que duerme la Iztatzihuatl en su inercia de muerte, en nieves perpetuas.

Por último, de su ensayo titulado Nahui-Olin, de carácter existencial, el cual inspiró el título de este volumen, las primeras líneas en donde la poeta se autodefine:
Mi nombre es como el de todas las cosas: sin principio ni fin, y sin embargo sin aislarme de la totalidad por mi evolución distinta en ese conjunto infinito, las palabras más cercanas a nombrarme son NAHUI-OLIN. Nombre cosmogónico, la fuerza, el poder de movimientos que irradian luz, vida y fuerza.
Como bien dijo la poeta y periodista guatemalteca, Rosa Rodríguez López, en una nota de 1927:

No hay un crítico para Nahui Olin, porque es ella toda una nueva constelación. Un faro luminoso que no recuerda nada porque no ha existido nunca. A nuestro juicio es la escritora más sincera y personal de América. Cuando llegue a ser comprendida su vigorosa mentalidad, será orgullo de la gran nación azteca.

Y, para cerrar, las palabras elocuentes y siempre acertadas de nuestro poeta, José Emilio Pacheco, quien dijo:

Carmen Mondragón ya no es de nadie porque ahora es de todos y sólo vive en la imaginación que recompone el pasado. Hoy como nunca es “más que tuya: Nahui Olin”.

*Texto leído el 8 de julio de 2012, Sala Manuel M. Ponce, Palacio de Bellas Artes, durante la presentación del libro, Nahui Olin: sin principio ni fin. Vida, obra y varia invención (UANL, Monterrey, 2011) de Patricia Rosas Lopátegui (editora y compiladora).