REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

De nuestra portada

Una segunda oportunidad: Pedro Joaquín Coldwell


Agustín Ambriz

El presidente nacional del PRI dice que el regreso a Los Pinos traerá consigo una nueva correlación de fuerzas con los estados de la república, con el fin de acabar con el verticalismo y autoritarismo de gobernadores


El confeti, la champaña y las serpentinas tuvieron que esperar en la sede nacional del PRI, a donde se ha tomado con mucha cautela el adelantado triunfo de Enrique Peña Nieto reconocido tanto por el presidente Felipe Calderón Hinojosa como por el árbitro electoral del país, Leonardo Valdés Zurita.
Desde este emblemático edificio de las históricas glorias del otrora “partido hegemónico”, a unas horas de conocerse el fallo final del proceso electoral, el líder de los priístas Pedro Joaquín Coldwell admite que todavía no es tiempo de cantar victoria ni de echar las campanas al vuelo.

--¿Pero si ya prácticamente es un hecho, no? Ya hay reconocimiento oficial de los principales actores del país --, se le inquiere en entrevista.

--No, no, no. Tenemos que ser un partido responsable, esperaremos que las autoridades competentes nos den oficialmente el triunfo y la constancia que así lo respalde. La elección fue impugnada y habrá que esperar que siga sus cauces legales.

“Ahorita estamos inmersos en la tarea de la calificación de la elección presidencial. Hay todo un proceso, se tienen que recontar los votos. Es una tarea muy ardua y demandante.

Dejaremos claro que la elección fue limpia y nuestro triunfo irrefutable”.

Con los resultados oficiales reportados por el Instituto Federal Electoral (IFE) que dan el triunfo a Enrique Peña Nieto sobre Andrés Manuel López Obrador, el escenario político del país pinta como hace 18, 12 y 6 años: una apretada agenda de reformas estructurales que aguarda en la congeladora legislativa y que está supeditada a intereses partidistas.
Aunque se confirme su triunfo, el PRI no contará con la mayoría necesaria en el Congreso de la Unión para hacer solito las reformas. El nuevo presidente tendrá que buscar nuevamente la negociación con las otras fuerzas políticas si en realidad quiere que haya cambios verdaderos para los mexicanos.

--¿Repetiremos un gobierno de presidente débil y parlamento fuerte? ¿Habrá entendimiento?--, se le pregunta a Joaquín Coldwell.

--México lleva con gobiernos divididos ya, desde 1997, entendiendo por tales aquellos donde el partido del presidente no tiene mayoría en el Congreso. Pero en la democracia, cuando la mayoría de la alternativa no te la dan los electores, entonces tienes que construirla con base en acuerdos políticos con las distintas fuerzas representativas en el Congreso.

--¿Ahora que será gobierno, no teme el PRI un bloqueo del PAN en aquellas reformas que no fueron correspondidas con el voto durante el gobierno de Felipe Calderón?

--Fueron muchas las reformas importantes del presidente Calderón que el PRI apoyó, como la reforma de pensión del ISSSTE, la de seguridad pública y justicia penal. No podemos anticipar lo que hará una fuerza política a partir de diciembre pero sí sabemos qué haremos nosotros, y desde luego hacer acuerdos para sacar adelante los cambios que el país requiere.

En México hay una visión peyorativa de los acuerdos de las reformas políticas, que son comunes y corrientes en las democracias maduras, ésa es una forma en que se hace política.

--¿Hay conciencia de que el país no puede avanzar si no se logran esos consensos? ¿Cómo le van hacer con las izquierdas si sigue la inconformidad?

--Yo creo que la sociedad está haciendo un reclamo muy fuerte a todos los partidos políticos. Están condenando la parálisis legislativa. En consecuencia, serán los electores quienes valoren quiénes sí contribuyen participando para el país y quiénes contribuyen a la parálisis.

--¿Le parece que Peña Nieto será un presidente débil?

--No, porque está avalado por una elección democrática. El hecho de que el PRI no logre mayoría dentro del Congreso no me parece una debilidad. La legitimidad de él dispone del mayor número de votos que ningún otro presidente en la historia nacional.

La recomposición de la geografía electoral del país después del 1 de julio llevó al poder al PRI en estados del norte cansados del PAN y a la derrota en aquellos considerados como sus bastiones del sureste mexicano, Tabasco y Quintana Roo.

--¿Qué pasó ahí señor?

--Yo creo que las elecciones expresan la pluralidad de la sociedad mexicana. Somos un país que no es homogéneo y la gente usa cada vez más su voto, y de manera diferenciada muchas veces. Entonces se ve claro que en algunas zonas, el PRI pierde y en otras zonas recupera una gubernatura que perdió en 1995. Gana por ejemplo en el municipio de León, Guanajuato, donde no gobernaba hace 28 años. Entonces es la expresión de este México democrático.

--¿Se requerirá una estrategia diferente para recuperar los estados que eran bastión priísta y que pasaron a las fuerzas de la izquierda, como Tabasco donde hubo carro completo?

--Fue el mismo voto que se vio en Tabasco en el 2006. Seguramente influyó la oriundez del candidato a la presidencia.
Equilibrios en los estados

Oriundo de Cozumel, Quintana Roo, Joaquín Coldwell asegura que, de confirmarse el triunfo, el PRI que fue prácticamente echado de Los Pinos en el 2000 no será el mismo que 12 años después recupera la Presidencia de la República.

El líder priísta, en cuyo estado perdió Peña Nieto, refiere que la nueva alternancia de un presidente priísta traerá equilibrio en aquellos estados priístas donde los gobernadores siguen siendo autoritarios. Como virreyes, los calificó el presidente Calderón.

“El PRI ha cambiado mucho. Es un partido que se descentralizó en ese proceso. Es ahora un partido mucho más generalizado, de decisiones no tan verticales, sino que van generando acuerdos en las distintas corrientes del partido, de la estructura territorial. Es un PRI que ha aprendido a competir en democracia”, comenta.

--Ese cambio no se ve todavía en todos los estados gobernados por el PRI, abundan los casos de gobernadores autoritarios e inexpertos, ¿cómo van a contrarrestar eso ahora con un presidente de la república priísta?

--Precisamente la existencia de un presidente de la república priísta, establecerá una nueva correlación respecto a las expresiones políticas locales.

--¿Qué tipo de correlación?

--Establecer un mayor balance.

--¿Digamos que se vuelven a centralizar algunas decisiones?

--No, más bien se aspira a nuevos equilibrios y contrapesos de poder. Eso es lo que debemos encontrar.

--Con respecto a estas diferencias que hubo en algunos estados, donde los senadores y diputados del PRI, alcanzaron más votos que Peña Nieto ¿No se pudo ayudarle a conseguir los mismos votos que sus compañeros de coalición? ¿Qué pasó ahí? Por ejemplo, en Quintana Roo, donde el ex gobernador Félix González Canto le ganó al candidato presidencial.

--Yo no puedo conocer tan pronto las motivaciones de los votantes de todo el país, eso requiere estudios, la gente hoy en México vota de manera más diferencial. En Quintana Roo hubo más voto para los candidatos legisladores que para presidente y hay otras regiones donde sucedió a la inversa.

--¿Qué sigue? ¿Qué hará el PRI para que el mayor número de gente crea en él?

--Me parece que la gente ya le dio voto de confianza al PRI en esta elección y me parece que nos está dando una segunda oportunidad y tenemos que corresponder con un gobierno eficaz.

Victoria colectiva

Principal responsable de los resultados electorales de su partido, Joaquín Coldwell no está de acuerdo con la consideración que algunos han expresado en el sentido de que el virtual triunfo es una medalla de condecoración más en la trayectoria del político cozumeleño.

--¿Lo veremos todavía en el CEN del PRI o irá al gabinete?

--He sido electo para terminar un periodo que llega dentro de 3 años, pero depende de los priístas. Ahora mis 5 sentidos están en la calificación de la elección presidencial, de diputados, senadores y gobernadores electos en 7 estados del país.

--Su compañero, el senador Manlio Fabio Beltrones, habla de la necesidad de los gobiernos compartidos y que el sistema político mexicano transita del presidencialismo al parlamentarismo ¿Está de acuerdo?

--Yo creo, que eso lo determinará la evolución política del país y los acuerdos que deben irse construyendo entre las diferentes fuerzas políticas. En este momento yo no quisiera anticipar vísperas en ese tema.

--¿Pero hay consciencia de que se tiene que avanzar juntos construyendo una agenda nacional de beneficio general?

-- Sí, la agenda política nacional ya lleva muchos años construyéndose en las distintas fuerzas políticas y bueno eso seguirá. Repito, ahora estamos inmersos en la tarea de la calificación de la elección presidencial, en la integración de las cámaras y ya vendrá el momento para tomar otro tipo de decisiones, yo no quisiera anticipar juicios.

--¿De plano el virtual triunfo no representa otra medalla en su carrera?

--Yo lo veo como una victoria colectiva. A mi me tocó coordinar a los priistas, mal haría yo en darme este mérito, aquí está el trabajo de millones de militantes del PRI, desde los que pegaron propaganda, de los que hicieron activismo, de los que se presentaron en las casillas, los candidatos, legisladores, los directivos de campaña. Es un logro colectivo.


*Publicado en la revista Luces del Siglo. Cancún, Qna. Roo., a 9 de julio de 2012.