REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
22 | 07 | 2019
   

De nuestra portada

Porqu茅 no votar por L贸pez Obrador


Mauricio Schoijet

Algunos antecedentes

La creaci贸n de los parlamentos ocurri贸 hacia el siglo XIII como resultado de la presi贸n de la burgues铆a para limitar el poder de las monarqu铆as absolutas en materia de impuestos. En estos s贸lo estaba representada la burgues铆a. En el siglo XVII el Parlamento ingl茅s, encabezado por Cromwell, se rebel贸 contra la monarqu铆a y despu茅s de decapitar al rey limit贸 dr谩sticamente los poderes de 茅sta. Aunque en los siglos precedentes hubo numerosas rebeliones campesinas, fue s贸lo hasta esta revoluci贸n que se produjeron los primeros movimientos organizados de las clases subordinadas. Los Levellers (niveladores) fueron soldados del ej茅rcito de Cromwell que exigieron el derecho al sufragio. 脡ste contest贸 que ello pondr铆a en peligro la propiedad de los poseedores y procedi贸 a reprimirlos. En Francia el sufragio universal fue otorgado en 1848. En Inglaterra la lucha por 茅ste se prolong贸 desde fines del siglo XVIII hasta la segunda mitad del siguiente, y estuvo marcada por actos sangrientos de represi贸n. Para los ide贸logos de la burgues铆a, como Burke y Malthus, la democracia se identificaba con el 鈥済obierno de las turbas鈥, o sea la dictadura del proletariado. Malthus sostuvo que para frenar los supuestos probables excesos de 茅stas la burgues铆a deber铆a recurrir a la dictadura militar.

En Am茅rica Latina en la mayor parte de los pa铆ses, incluyendo a M茅xico, despu茅s de la independencia, se instituyeron formas de democracia restringida, por ejemplo exigiendo que para ser candidato hab铆a que tener un ingreso considerable. Las elecciones fueron fraudulentas hasta comienzos del siglo XIX, y en los pa铆ses de gran poblaci贸n ind铆gena, estos fueron marginados de los procesos electorales. En Argentina hubo dos rebeliones, en 1890 y 1905, que exig铆an la limpieza electoral. El proceso tuvo avances y retrocesos, pero en casi todos los pa铆ses se logr贸 eliminar el fraude. Despu茅s del per铆odo de guerra civil que sigui贸 a la dictadura porfirista se impuso un r茅gimen corrupto y antidemocr谩tico que control贸 a la clase trabajadora mediante la violencia y la corrupci贸n. M茅xico tiene el dudoso honor de ser uno de los pa铆ses m谩s desarrollados de Am茅rica Latina, en que el fraude electoral persisti贸 hasta el a帽o 2000, en circunstancias en que hab铆a sido eliminado en casi todos los dem谩s pa铆ses latinoamericanos.

La llamada democracia burguesa es una forma de dominaci贸n de los capitalistas. En M茅xico la burgues铆a lleg贸 a convencerse que el fraude electoral era insostenible y podr铆a tener consecuencias peligrosas. Por ello y como resultado de negociaciones entre distintas fracciones de la burgues铆a se implement贸 una supuesta 鈥渢ransici贸n a la democracia鈥 que pretend铆a imponer una democracia limitada, con altos requisitos para la participaci贸n electoral de los partidos, imposibilidad de candidaturas independientes, y r铆gido control de los procesos electorales, que sin embargo no exclu铆a la posibilidad de fraude, que probablemente ocurri贸 en la elecci贸n presidencial de 2006. Sucedi贸 en circunstancias en que en varios pa铆ses latinoamericanos ya hab铆a avanzado considerablemente un proceso de desprestigio de la democracia representativa, que seguramente se agudizar谩 en el resto del mundo en la medida en que se profundice la lucha de los trabajadores contra la devastadora crisis econ贸mica desatada en 2008. Este desprestigio se reflej贸, por ejemplo, en el descenso de la participaci贸n electoral desde 1945 y en un impresionante aumento del voto nulo en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Per煤 y Ecuador, que alcanz贸 en varias elecciones que tuvieron lugar en el 煤ltimo medio siglo, cifras del orden de 10, 20, 30 y hasta m谩s del 40%; y en algunos de los pa铆ses del 鈥渟ocialismo realmente existente鈥 en que la transici贸n a la democracia fue inicialmente seguida por una alta participaci贸n electoral, cay贸 r谩pidamente y fue adem谩s acompa帽ada por altos niveles de abstenci贸n y votos nulos. Probablemente el dato m谩s significativo en cuanto a desprestigio de la democracia burguesa es que aparentemente por primera vez en la historia fueron derribados por rebeliones populares gobiernos electos, en los casos del De La R煤a en Argentina en 2001 y S谩nchez de Lozada en Bolivia en 2003, en tanto que anteriormente s贸lo lo eran dictaduras militares. Por otra parte la ofensiva neoliberal que se produjo en todo el mundo llev贸 a las privatizaciones masivas, a la apertura indiscriminada al capital trasnacional y al empeoramiento de la situaci贸n de los trabajadores.

Lo anterior es pertinente en tanto que muestra que el caso mexicano de fallida transici贸n a la democracia no es 煤nico. Los ide贸logos de la burgues铆a imaginaron durante m谩s de un siglo que la democracia representativa era la forma m谩s perfecta de gobierno y que continuar铆a durante cualquier futuro previsible. La realidad est谩 mostrando que tuvo su auge y que estamos en un momento en que comienza su ca铆da. La fallida 鈥渢ransici贸n a la democracia鈥 en M茅xico se inscribe entonces de este marco de rebeli贸n de las masas contra la democracia representativa, a la que ven como poco representativa e incapaz de resolver sus problemas.

Cuando apareci贸 el Partido de la Revoluci贸n Democr谩tica, que retom贸 algunas de las consignas nacionalistas de la d茅cada de 1930, pero se mostr贸 incapaz de dirigir a las masas en la lucha contra la ofensiva neoliberal. Ni Andr茅s Manuel L贸pez Obrador ni los partidos que lo apoyan representan una alternativa v谩lida para el proletariado y las masas populares.

Uno de los m谩s difundidos argumentos a favor de 茅ste es que su elecci贸n representar铆a un freno al avance de la derecha. Sostengo que la clasificaci贸n de derecha, centro e izquierda no es adecuada, sino que es m谩s correcto referirse a revoluci贸n, reforma y contrarrevoluci贸n. Y que los mexicanos, adem谩s de serlo, somos tambi茅n seres humanos, y que vivimos una situaci贸n radicalmente diferente a la de 1938, en que la lucha por la soberan铆a, y su caso emblem谩tico, la nacionalizaci贸n de la industria petrolera, estaba en el centro de la pol铆tica mexicana. En este momento el problema central de la humanidad, que toda la burgues铆a pretende ocultar o minimizar, es el del calentamiento global, que la amenaza con un brutal retroceso, que incluso podr铆a llevar a la extinci贸n de la especie humana, por inundaci贸n de 谩reas habitables y cultivables, que crear铆a centenares de millones de refugiados, por desertificaci贸n y por envenenamiento de la atm贸sfera por 谩cido sulfh铆drico proveniente de los fondos marinos. En este aspecto Andr茅s Manuel L贸pez Obrador ha callado, igual que los dem谩s candidatos. Pero adem谩s es el 煤nico que ha manifestado de manera reiterada que M茅xico debe seguir siendo un pa铆s petrolero, como si no hubiera ninguna relaci贸n entre esta proposici贸n y el calentamiento global. Que pueda seguir si茅ndolo es sumamente dudoso, y que deba seguir si茅ndolo es una proposici贸n derivada de la inconsciencia ambiental, que es una posici贸n contrarrevolucionaria sostenida por la mayor铆a de los gobiernos. Pero adem谩s su propuesta de construir cinco refiner铆as es la m谩s descabellada de la historia pol铆tica mexicana desde la igualmente disparatada del presidente Jos茅 L贸pez Portillo y su asesor en materia energ茅tica Juan Eibenschutz, formulada a comienzos de la d茅cada de 1980, de construir veinte centrales nucleares. En este caso lo es porque si el calentamiento global representa esta amenaza tan efectiva como terrible, luego hay que disminuir el consumo de combustibles f贸siles y no continuarlo. Y porque adem谩s se trata de una inversi贸n alta, de decenas de miles de millones de d贸lares, en circunstancias en que la rentabilidad de las refiner铆as es baja, y solamente se justificar铆a si hubiera petr贸leo para refinar durante treinta o cincuenta a帽os, en tanto que no hay ninguna garant铆a de que efectivamente lo habr谩 dentro de diez.

L贸pez Obrador es igualmente contrarrevolucionario en su posici贸n respecto a los salarios de la clase trabajadora. Los salarios promedio en M茅xico son menores a los de Brasil y China, de acuerdo a datos del U.S. Bureau of Labor Statistics; y los m铆nimos son inferiores a los de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Belice, Colombia, Marruecos, Tailandia y T煤nez, entre otros pa铆ses (wikipedia).
Los bajos salarios son la causa principal de la concentraci贸n de la riqueza en M茅xico, pues estos y la negaci贸n de los derechos laborales permiten que quede en pocas manos la riqueza producida por los trabajadores.

La concentraci贸n de la riqueza que existe en M茅xico se ha agudizado durante la 茅poca de los presidentes neoliberales, tanto priistas como panistas. Durante los 煤ltimos 30 a帽os los empresarios nacionales y extranjeros han concentrado en sus manos una cantidad cada vez mayor de la riqueza producida en el pa铆s, como puede apreciarse en la siguiente informaci贸n del INEGI.

En 1976, la parte del Producto Interno Bruto que correspondi贸 a los trabajadores por la v铆a de salarios, fue el 40%. En octubre del 2011 el INEGI inform贸 que la participaci贸n de los salarios en el Producto Interno Bruto fue de s贸lo del 28.2%, es decir 11.8 puntos porcentuales menos que en 1976. Pero estos 11.8 puntos son el 29.5% de 40. Es decir, de 1976 al 2011, la parte del PIB que corresponde a los trabajadores disminuy贸 un 29.5%

Pero en el 2011, seg煤n este informe, la participaci贸n de las ganancias empresariales fue de 62.1%, es decir 14.4 puntos porcentuales m谩s que en 1980, pero estos 14.4 puntos son el 30.1% de 47.7. Es decir la parte del PIB que correspondi贸 a las ganancias empresariales aument贸 del 1980 al 2011 en 30.1%. Desde 1976 al 2011 la parte del PIB destinada a los trabajadores no ha hecho m谩s que bajar.

En M茅xico, los empresarios mexicanos y extranjeros, por cada d贸lar que invierten en salarios, recuperan cuatro, mientras que en Noruega y Dinamarca, que son de los pa铆ses m谩s igualitarios del mundo, por cada d贸lar los empresarios s贸lo recuperan 1.5.

Los bajos salarios son la causa principal de la concentraci贸n de la riqueza en M茅xico, pues estos y la negaci贸n de los derechos laborales permiten la concentraci贸n en pocas manos de la riqueza producida por los trabajadores.

La concentraci贸n de la riqueza que existe en M茅xico se ha agudizado durante la 茅poca de los presidentes neoliberales, tanto priistas como panistas. Durante los 煤ltimos 30 a帽os los empresarios nacionales y extranjeros han concentrado en sus manos una cantidad cada vez mayor de la riqueza producida en el pa铆s. La parte del PIB destinada a los trabajadores no ha hecho m谩s que bajar, mientras que la parte del PIB que se va a las ganancias no ha hecho m谩s que aumentar.
El Proyecto Alternativo de Naci贸n de L贸pez Obrador menciona que es necesario el mejoramiento de los salarios de trabajadores, pero deja bien establecido que dicho aumento estar谩 sujeto a tres factores, a saber: a) Un factor pol铆tico, que no menciona cu谩l es o en qu茅 consiste; b) Un porcentaje de aumento que siempre ser谩 superior a la inflaci贸n, pero tampoco dice en qu茅 medida lo ser谩; y c) Un aumento de la productividad. Si tomamos en cuenta que los dos primeros factores no los especifica y, que por tanto, no asume sobre ellos compromiso alguno, tenemos que concluir que el 煤nico factor que permitir谩 un aumento de salarios ser谩 el aumento de la productividad.

Hacer depender el aumento de salarios del aumento de la productividad es precisamente la pol铆tica salarial del neoliberalismo, porque ello garantiza que la tasa de ganancia de las empresas no ser谩 nunca tocada por las demandas salariales.

Antes de la aplicaci贸n de las pol铆ticas neoliberales, los salarios en M茅xico representaban del 10 al 12% del precio de venta de las mercanc铆as. Hoy en pleno neoliberalismo s贸lo representa el 5 o el 6% de dicho precio. Walmart tiene por norma inquebrantable que los salarios no sobrepasen nunca el 5% del precio de las mercanc铆as. Y desde que lleg贸 a M茅xico es el ejemplo a seguir de todas las empresas mexicanas. Si el costo de la fuerza de trabajo ha bajado del 10 o 12% al 5% o 6% del precio de las mercanc铆as, significa que ahora con el neoliberalismo, a los trabajadores les toca s贸lo la mitad de lo que antes les tocaba de la riqueza que ellos mismos producen. Si valuamos los salarios en relaci贸n con la parte que les toca a los obreros de la riqueza por ellos producida, el neoliberalismo ha reducido en un 50% el salario real de los trabajadores.

Pero el poder adquisitivo del salario ha bajado mucho m谩s, como consecuencia del gran aumento de precios que ha habido, a pesar de que no existe inflaci贸n. Ha bajado el poder adquisitivo del salario porque sufrimos una carest铆a sin inflaci贸n. Este fen贸meno muestra claramente que los aumentos de salarios no son la causa del aumento de los precios, pues estos han aumentado mientras los salarios han bajado.
Por lo anterior, sostenemos que aumentar los salarios s贸lo en la proporci贸n en que aumente la productividad, como lo propone el Proyecto Alternativo de Naci贸n, es precisamente perpetuar esta sobreexplotaci贸n de los trabajadores, con el prop贸sito asegurar de manera permanente un alto porcentaje de ganancias para las empresas. Y no es que los salarios salgan de las ganancias de los empresarios. Tanto los salarios como las ganancias salen de la riqueza producida por los trabajadores y es siempre la correlaci贸n de fuerzas entre trabajadores y empresarios la que decide que parte de esta riqueza reciben los trabajadores por la v铆a de los salarios y que parte se llevan las ganancias empresariales.

驴Qu茅 nos dice lo anterior? 驴De qu茅 lado est谩 L贸pez Obrador, del de la burgues铆a o del proletariado? La respuesta es obvia, para los trabajadores reflexivos y conscientes no puede haber dudas, L贸pez Obrador es un enemigo de los trabajadores que pretende legitimar las tasas de ganancia de los capitalistas, y la conclusi贸n es que votar por L贸pez Obrador es votar por m谩s de lo mismo, por la pol铆tica de la contrarrevoluci贸n. No vote por L贸pez Obrador, anule su voto, 隆s贸lo la lucha de los trabajadores puede cambiar esta situaci贸n!