REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
16 | 10 | 2019
   

Arca de Noé

Los trancos


Carlos Bracho

TRANCO I
En este Tranco, el ínclito y nunca bien ponderado autor, el maestro Carlos Bracho, vuelve a lanzar sus envenenados dardos a los polacos mexicas, que ustedes, lectoras insumisas ya lo saben, van dirigidos, nada más y nada menos que a sus pompas, o sea a sus glúteos, o sea sus nalgas. Sí, así es la cuestión y para qué andar con rodeos inútiles y que sólo distraen la atención ciudadana. Y mucha razón es la que asiste al maestro para lanzarlos a los susodichos gangst… perdón, a los políticos, pues nosotros en este siete veces H. Consejo quisiéramos hacer la misma acción lanzadora ya que los meses pasados fueron de una verdadera calamidad. Sí, cada candidato a la Silla lanzaba a los cuatro vientos toda su carga programática y aventaba todas sus buenas promesas por la radio, la TV y la prensa escrita. Y. Uiffff, qué cansancio, qué vacío tan profundo, qué niveles tan caducos, bajos y letrinosos. Pero mejor, si ustedes lectoras zapatistas lo permiten, veamos lo que el tal señor Bracho nos plantea:

“Cuando escucho a los altos funcionarios de esta -o de cualquiera otra- administración, cuando prendo la radio o enciendo la TV o abro las páginas de los periódicos, los señores secretarios del ramo, las funcionarias de esto, de lo otro y de lo de más allá, cuando escucho las voces, los discursos, las promesas de los candidatos a la presidencia de la República o a los poderosos señores del IFE o de los Tribunales o del presidente en turno -es mejor no nombrarlo, no tiene caso-, yo, lector asombrado y patidifuso, no entiendo bien a bien -o mal a mal- de qué país es al que se refieren, no alcanzo a vislumbrar o adivinar a qué república es a la hacen mención en dichos discursos. Me explico -como si fuera necesario hacerlo- nosotros, el popolo, la raza, los compas, la canalla, como arriba digo, nos quedamos con el ojo cuadrado al ver tanto descaro, tanto cinismo manifiesto.

Sí, porque si a esas vamos -a mentir- , y si esos polacos se refieren a este nuestro Mexicalpan de las Ingratas, o sea a este nuestro desgraciado país mexica, pues entonces la cosa no tiene vuelta, ellos y ellas -los polacos- nos dicen que todo está color de rosa, que hay algunos detallitos que no funcionan pero que la economía en general es maravillosa, que los fondos destinados a las Universidades es óptima y genial, que el apoyo a los campesinos está a niveles estratosféricos, que el ejido está apoyado más que nunca, que jamás se había puesto tanto empeño en construir caminos y carreteras y puentes y vados y todo lo demás, que la corrupción ha sido combatida con una eficiencia inigualable, que la seguridad en el país es algo real y han bajado los índices delictivos, que la salud del pueblo es primero y el más primordial de los programas, que el combate al narcotráfico ha rendido frutos increíbles, que los aumentos a las tortillas son para beneficio del pueblo, que la libertad de expresión es única en el mundo, que el poder adquisitivo de los ciudadanos no tiene parangón, que éste es el país de jauja, jolgorio y fiesta. Y por eso, lectora amiga y no panista, yo, como arriba digo, pues ¿a qué país se estarán refiriendo estos señores? Y vale la pregunta porque, usted, yo, nosotros sabemos y sufrimos toda clase de represiones policiales; palos y balas a los maestros, bonos y autos de lujo para los jueces; en las carreteras nos asesinan, nos matan soldados y narcos, y los señores secretarios viajan en avión de lujo y privado; bayoneta para los estudiantes y dinero a raudales para los partidos políticos, golpes a las amas de casa y viajes a extranjia para las esposas de los diputados; metralla para los periodistas y guaruras para los senadores; tanquetas para los indígenas y aumento de salarios o sueldos o como se le llame a los generales; más de cincuenta mil muertos por las fuerzas públicas y por las pugnas internas de los narcos y sonrisas del presidente y de su esposa y de su gabinete; aumento a la gasolina y aumento a las bolsas de los funcionarios panistas; apoyos miserables a la cultura, a la música, a la danza, al teatro, al cine, a la lectura, a la creación artística, y sueldos faraónicos para los dirigentes culturales; despidos de trabajadores y cierre de empresas y dólares de los polacos en bancos de extranjia; pérdida de la moral y del honor republicano y ganancias exorbitantes de los bancos extranjeros… Pero todo va bien… la economía está blindada y el peso se va a los suelos… Y así, así en este horrible tenor de miedo sigue la retahíla de contrastes brutales y descorazonadores… Y… y para qué le sigo… aquí detengo las teclas de la compu y mejor me salgo a la calle y corro a ver a mi buena -buena en todo lo que ustedes se imaginen- María y me echaré -también eso ya lo saben- unos cuantos caballitos de tequila blanco, del que raspa y eso me hará olvidar un poco los pasmosos discursos que los meses pasados nos hicieron tragar los candidotes… Vale, Abur.

www.carlosbracho.com