REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 12 | 2019
   

De nuestra portada

#YoSoy132: ¿otra revolución burguesa?


Jorge Bravo

El célebre historiador inglés Erik Hobsbawm introdujo el concepto historiográfico de “revoluciones burguesas” para referirse al ciclo revolucionario que generó movimientos liberales en las principales ciudades europeas, motivadas por las ideas de la Ilustración como la libertad, los derechos del pueblo y el libre mercado, en oposición al absolutismo y el despotismo de la sociedad feudal estamental. Las revoluciones burguesas consideran que el componente social dominante del movimiento lo constituye la burguesía, es decir, los dueños de los medios de producción, y coincide con el proceso de industrialización de esas sociedades y el nacimiento de la era moderna. Así, la primera revolución burguesa fue la francesa de 1789; ese mismo año emanó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la cual definió los derechos personales y colectivos como universales y predicó la resistencia a la opresión. El artículo XI de la Declaración promulga la libre comunicación de los pensamientos y opiniones como uno de los más valiosos derechos, y expresó que “todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente”.

Todo esto para decir que el reciente movimiento etiquetado bajo el nombre de “#YoSoy132” responde a principios libertarios semejantes a los de aquellas agitaciones iniciales, pero con las características propias del nuevo “espíritu de los tiempos” del siglo 21, centrado en las redes sociales y las nuevas tecnologías. Pero vayamos por partes…

1. El movimiento #YoSoy312 nació en solidaridad a la respuesta de 131 estudiantes de la Universidad Iberoamericana que a través de un video subido a YouTube mostraron sus credenciales para demostrar que sí eran estudiantes de la institución y no porros, como descalificaron los dirigentes del PRI y el PVEM, luego de que su candidato a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, pasara una mala jornada y fuera expulsado de ese plantel. Dichos partidos y Peña Nieto eligieron la Ibero, y no la UNAM o la UAM, porque consideraron que esa universidad resultaba más cómoda para tener un primer acercamiento con los estudiantes y los jóvenes.

2. La Ibero es una de las principales universidades privadas del país; el campus Ciudad de México se ubica en la zona corporativa de Santa Fe, donde lo más apropiado es acceder en coche. Con excepciones, sus estudiantes son hijos de empresarios o trabajadores de grandes corporativos con posibilidad de pagar, en promedio, una colegiatura al mes de 15 mil pesos, sin contar servicios adicionales. Los estudiantes se indignaron, con razón, porque el senador Pablo Escobar (PVEM) los tildó de acarreados de López Obrador. Pero quienes nos hemos formado en universidades públicas estamos acostumbrados a esas y peores descalificaciones no sólo de partidos y políticos sino también de empresas. De alguna manera, los estudiantes de la Ibero y de otras universidades privadas como el Tec de Monterrey y el ITAM son familiares de quienes en México representan los dueños de los medios de producción, incluso algunos son hijos de quienes ocupan altas posiciones en el gobierno, quizá funcionarios públicos que han consentido y tolerado la elevada concentración de medios de comunicación en el país.

3. Pero los estudiantes de la UIA no sólo tienen una posición económica privilegiada, sino que además tienen acceso a las nuevas tecnologías, a teléfonos inteligentes y a Internet, lo que los colocó a la vanguardia del movimiento #YoSoy132, el cual comenzó a proliferar en las redes sociales virtuales, todo ello sin un liderazgo aparente. Ellos forman parte de los 40.6 millones de privilegiados que tienen Internet, computadora, smartphones y de los nueve de cada diez internautas que utilizan las redes sociales digitales como principal actividad de entretenimiento en línea, según el más reciente estudio de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci). Los datos revelan que 90 por ciento de los internautas mexicanos tiene Facebook, 60 por ciento está inscrito a YouTube y 55 por ciento a Twitter. Todo esto está ocurriendo dentro de una Sociedad de la Información que promueve la igualdad y la interacción pero que no deja de tener claros estamentos sociales y ahora tecnológicos.

4. Por si fuera poco, los estudiantes de la Ibero lograron aglutinar en poco tiempo al resto de las universidades, y por primera vez en la historia del país fue una institución privada de educación (con un buen número de profesores formados en escuelas públicas) la que originó un movimiento social. No obstante, se trata de una “revuelta” de estudiantes de clase media y media alta, porque en general en los últimos años las universidades públicas se han tornado cada vez más elitistas (y, por qué no decirlo, “fresas”), al tiempo que cada vez son más quienes quedan excluidos de la educación superior.

5. Estas nuevas herramientas de comunicación digital sirvieron de propagadoras pero tuvieron que producirse los detonantes políticos, es decir, las respuestas a los cuestionamientos de los universitarios, la trayectoria y la actitud de Peña Nieto, de los partidos que lo apoyan, el sesgo informativo de los medios de comunicación a favor de dicho candidato y la indignación acumulada. Sin esta materia prima política, las redes sociales no hubieran tenido el efecto movilizador que tuvieron. La realidad sigue siendo analógica. Al final, #YoSoy132 ha convocado a la movilización de los estudiantes, a marchas tradicionales con nuevos actores como las televisoras pero con consignas ya conocidas, y a hacer acto de presencia física y ya no virtual para que lo que desataron las redes sociales digitales se fortaleciera a través de las auténticas redes sociales entre estudiantes de distintas universidades.

6. El movimiento #YoSoy132 rápidamente se convirtió en protesta contra la manipulación y la desinformación de los medios de comunicación, principalmente la televisión comercial. Al día siguiente de la visita de Peña Nieto a la Ibero, la cadena de periódicos que edita “los soles” en el interior de la República, la Organización Editorial Mexicana (OEM) de Mario Vázquez Raña (el eterno dirigente del deporte mexicano), uniformó sus primeras planas con el titular “Éxito de Peña en la Ibero pese a intento orquestado de boicot”. La ingenuidad radica en ignorar la historia, pues “los soles” siempre han sido partidarios del priísmo (el presidente Echeverría le propinó un “golpe” al entonces propietario José García Valseca y le retiró los periódicos para conformar la OEM, cuyo diario amarillista La Prensa tiene el tiraje más amplio del país); a pesar de la escasa lectura de “los soles”, su oficialismo los define y cuentan con abundante propaganda de los gobiernos locales.

7. Precisamente el gasto en comunicación social se ha convertido en un tema electoral, pero el dispendio de Peña Nieto en el Estado de México sólo es un caso, quizá el más escandaloso, pero no el único. Esos recursos públicos les ha permitido a “los soles” y otros medios subsistir, pero súbitamente descubrimos gracias a Internet que “los soles” no ocultan su preferencia política pero sí son capaces de tergiversar la información, como ocurrió con la visita de Peña a la Ibero. Sin embargo, esa línea editorial no es nueva ni exclusiva de “los soles”; varios medios (además de Televisa y TV Azteca) e intelectuales se han alineado con el PRI, quizá porque no pueden ocultar su origen. Los procesos electorales son el momento de mayor fragilidad no sólo de los políticos temerosos del duopolio televisivo, sino de un buen número de empresas periodísticas que prefieren “administrar” la libertad de expresión a cambio de apuestas exitosas con el poder.

8. En su Declaratoria, el movimiento #YoSoy132 se pronuncia por un México más libre, más próspero y más justo, pero no llegan a ser los “indignados” de la Puerta del Sol en Madrid ni parecen cuestionar la situación económica ni el clima de inseguridad en el país. Hasta el momento el gobierno calderonista ha salido incólume de las escaramuzas y acusaciones entre partidos y candidatos. #YoSoy132 tampoco mira hacia el abandono del campo y las marchas que han organizado han sido en las principales ciudades del país, por lo que se trata de un fenómeno exclusivamente urbano. Tampoco se está alzando contra una opresión apremiante, como ocurrió con las primaveras de los países musulmanes.

9. La originalidad de #YoSoy132 radica en que “hace del derecho a la información y del derecho a la libertad de expresión sus principales demandas… En esencia, nuestro movimiento busca la democratización de los medios de comunicación, con el fin de garantizar información transparente, plural e imparcial para fomentar una consciencia y pensamiento críticos”. En las marchas de todo tipo siempre se hace mención a la “prensa vendida”, pero nunca había sido el eje central de las protestas sociales como está ocurriendo con #YoSoy132. Los medios de comunicación son instituciones poderosas de las cuales vale la pena emanciparse y se les busca combatir con más medios, principalmente Internet.

10. Súbitamente los estudiantes se percataron de que sin medios de comunicación democráticos no es posible consolidar la democracia. Los educandos abrieron los ojos y en su Declaratoria exigen de manera enunciativa competencia real en el mercado de la televisión abierta, hacer del acceso a Internet un derecho constitucional, que todos los medios de comunicación adopten códigos de ética y nombren a defensores de audiencia, participación de las escuelas de comunicación en la producción de contenidos para los canales públicos, transmitir en cadena nacional el segundo debate, además de mostrar su solidaridad con quienes han sido reprimidos por manifestar libremente sus ideas en los estados de la República, refiriéndose al asesinato de periodistas y la intimidación contra los defensores de derechos humanos, pero sin mencionarlos explícitamente.

11. Todas estas demandas (salvo la referida a la transmisión del debate) tampoco son nuevas. Muchos estudiosos de los medios de comunicación y asociaciones de la sociedad civil llevan décadas propugnando la democratización de los medios de comunicación. Ni siquiera la alianza de Enrique Peña Nieto con Televisa es novedosa (aunque ambas partes se esfuercen por negarla), pues diversas voces ya la habían denunciado incluso desde que fuera candidato al Estado de México, y que después se confirmó con el dispendio en comunicación social, la proyección a nivel nacional desde la pantalla televisiva y el casi nulo cuestionamiento al gobierno mexiquense.
Es un lugar común decir que el futuro está en manos de los jóvenes, pero lamento decir que eso no necesariamente es cierto. Las actuales candidaturas de todos los partidos están llenas de mozalbetes que no parecen ser distintos de los políticos tradicionales; mienten, evaden y desconocen como cualquier otro político. La verdadera tabla de salvación radica en el conocimiento y en aplicarlo al servicio del país. Hace falta más educación pero sobre todo mucho estudio, porque no es cierto que quitando a Elba Esther Gordillo va a mejorar el sistema educativo, como dice #YoSoy132. Por eso ofende tanto que Peña Nieto, sin ser un rancherote como Vicente Fox, sea un político tan alejado de la cultura y que no haya heredado ni siquiera uno de los gestos positivos del priísmo que era apoyarse sobre un proyecto cultural que en su momento fue el nacionalismo, así como de su alianza con los intelectuales y el sector cultural del país a través de las instituciones culturales.

Ojalá que #YoSoy132 crezca, evolucione y no se convierta en un movimiento coyuntural propio de las elecciones. Ojalá que terminando el ciclo escolar no prefieran las vacaciones al activismo. Ojalá que sigan luchando por nuevas opciones de televisión abierta y no se dejen seducir por el glamour de los medios y eventos como Espacio de Televisa. Ojalá los medios públicos abran convocatorias para participar con producciones independientes desde las universidades, pero también sintonicen más seguido las opciones públicas de televisión. Ojalá logren que se fomente el acceso universal al Internet de banda ancha, pero que también deje de ser el entretenimiento el principal consumo en la red. Ojalá las cadenas nacionales transmitan el segundo debate por la Presidencia de la República, pero comencemos a exigir a nuestros políticos proyectos sólidos y sustentables y ya no ocurrencias declarativas. Ojalá dejen de cometerse atentados contra la libertad de expresión, pero no dejemos en la indefensión los que ya se cometieron.

Ojalá sucedan pronto muchas transformaciones… porque #YoSoy132.

@beltmondi