REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
08 | 12 | 2019
   

De nuestra portada

驴A qui茅n le conviene la televisi贸n digital?


Jorge Bravo

El proceso de transici贸n a la Televisi贸n Digital Terrestre (TDT) en M茅xico ha resultado tortuoso. Existe una misma pol铆tica de TDT con tres derivaciones: el acuerdo presidencial del 2 de julio de 2004 (general, ambiguo y el favorito de las televisoras porque planeaba el apag贸n anal贸gico hasta finales de 2021); el decreto del presidente Calder贸n de septiembre de 2010 (m谩s espec铆fico pero todav铆a incompleto que adelantaba el apag贸n a diciembre de 2015) y el acuerdo del Pleno de la Comisi贸n Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de 2011 (con disposiciones adicionales al acuerdo de 2004, una transici贸n escalonada por ciudades y una nueva fecha para el t茅rmino de las se帽ales anal贸gicas: 31 de octubre de 2016).
Esta 煤ltima pol铆tica fue enviada a la Comisi贸n Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) para su an谩lisis y para ser sometida a consulta p煤blica. Diversas autoridades, legisladores y particulares emitieron opiniones tendientes a elaborar un dictamen final que arroj贸 como fecha del apag贸n anal贸gico 2015. La mayor铆a de las opiniones que se expresaron fueron en contra de la pol铆tica de TDT; s贸lo algunos o muy pocos de los actores involucrados est谩n a favor del adelanto del apag贸n anal贸gico, sus impactos e implicaciones. Cuando todo parec铆a que finalmente se publicar铆a la pol铆tica de TDT, una filial de Televisa (Televisora Peninsular) consigui贸 una suspensi贸n definitiva que detuvo por tiempo indefinido la publicaci贸n del acuerdo.

S贸lo a un sector del gobierno federal le interesa avanzar en la digitalizaci贸n de la televisi贸n an谩loga abierta. Esta industria presenta uno de los m谩s lentos avances no s贸lo en el aspecto tecnol贸gico sino en general de sus formatos, contenidos, calidad, promoci贸n de la diversidad, en su apertura a la competencia y en sumarse sin ambages a la democratizaci贸n del pa铆s y no en convertirse en obst谩culo a ella.

En cambio, diversos actores en contra de algunos elementos del proceso de transici贸n a la televisi贸n digital son m谩s numerosos y sus argumentos resultan m谩s s贸lidos que los deseos oficiales por avanzar en la digitalizaci贸n de la TV. Al gobierno no le conviene la TDT pues debe destinar cuantiosos recursos para subsidiar los decodificadores que deber谩 entregar a cada uno de los hogares sin recursos para que 茅stos no se queden sin el derecho a la informaci贸n que representa tener acceso a la televisi贸n, cuya penetraci贸n alcanza 95.5 por ciento de la poblaci贸n.

Los costos de la transici贸n a la TDT van m谩s all谩 de las cajas decodificadoras y de los esfuerzos del gobierno federal. Se requiere modernizar la infraestructura de la red de televisoras p煤blicas federales y estatales; contribuir a la modernizaci贸n de las televisoras privadas; crear est铆mulos fiscales y apoyos financieros como la banca de desarrollo para la digitalizaci贸n y fabricaci贸n de receptores y decodificadores. Se requiere que las universidades generen egresados y capital humano especializado, as铆 como capacitar a t茅cnicos e ingenieros en el proceso de digitalizaci贸n. Se necesita una bater铆a de estudios y encuestas, contratar a instituciones y empresas profesionales para que los realicen, as铆 como destinar recursos para las campa帽as informativas a trav茅s de todos los medios de comunicaci贸n social (esto 煤ltimo tambi茅n a cargo de profesionales). Se requiere contratar temporalmente a brigadistas, facilitadores, encuestadores que establezcan contacto con los hogares y las personas, sobre todo en casos de exclusi贸n social y analfabetismo digital.

Pensar que los costos del apag贸n anal贸gico se reducen a destinar recursos para un programa social que contemple el reparto de decodificadores digitales de bajo costo para los hogares de menores recursos, no s贸lo pone en riesgo la digitalizaci贸n del pa铆s y el derecho de acceso a la informaci贸n sino que exhibe la ingenuidad y desconocimiento de la autoridad para llevar a buen puerto la transici贸n a la televisi贸n digital.

Por lo pronto, el presupuesto de egresos para 2012 no contempl贸 recursos para la TDT por ser a帽o electoral. Aqu铆 encontramos una primera frustraci贸n del presidente Calder贸n, pues era evidente su deseo de entregar cajas decodificadoras en pleno proceso electoral. Seg煤n c谩lculos de la Comisi贸n Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), se requieren recursos por 17 mil 325 millones de pesos desde el inicio de la transici贸n en 2012 en algunas ciudades del norte del pa铆s hasta 2016, cuando pretend铆a concluirla en todo el territorio nacional.

Antes de que el gobierno intentara repartir decodificadores, el Congreso de la Uni贸n interpuso un recurso de inconstitucionalidad en contra del decreto de TDT que el presidente de la Rep煤blica anunci贸 en septiembre de 2010 con motivo de su Cuarto Informe de Gobierno. Es decir, a la oposici贸n tampoco le conviene avanzar en la digitalizaci贸n de la televisi贸n, aunque sus motivaciones sean pol铆ticas. Y es que la oposici贸n (sobre todo el PRI) est谩 en su derecho de creer que, de ganar la elecci贸n y llegar a la Presidencia el 1潞 de diciembre de 2012, conducir铆a la pol铆tica de TDT de manera diferente. No le faltan razones para suponer eso, aunque s铆 una propuesta concreta de c贸mo lo har铆a.

Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Naci贸n termin贸 d谩ndole la raz贸n al Ejecutivo federal y resolvi贸 dejar firme el decreto presidencial de 2010, el Congreso consigui贸 demorar un a帽o la entrada en vigor de dicho acto de autoridad, tiempo suficiente para negar los recursos necesarios para iniciar formalmente la transici贸n y la entrega de los decodificadores por parte de la Secretar铆a de Econom铆a.

Un oficio firmado por el presidente de la Comisi贸n de Radio, Televisi贸n y Cinematograf铆a (RTC) de la C谩mara de Diputados, Gerardo Flores (PVEM), abierto adversario del decreto presidencial, cuestion贸 que la Cofetel estableciera plazos perentorios para la transici贸n a la TDT cuando no se cuenta con una metodolog铆a confiable y datos precisos de niveles de penetraci贸n de la televisi贸n digital. A finales de 2010 s贸lo 13.9 por ciento de los hogares ten铆an un televisor digital, seg煤n la encuesta de Disponibilidad y Uso de Tecnolog铆as de Informaci贸n en los Hogares del Inegi. Actualmente existen 26.3 millones de hogares, de los cuales 22.8 millones (la gran mayor铆a) reciben la se帽al anal贸gica.

La pol铆tica de TDT tampoco es del agrado de los fabricantes de televisores. 脡stos requieren agotar sus inventarios y prefieren vender tecnolog铆a obsoleta antes que conservar sus equipos, suspender o cambiar la l铆nea de producci贸n o reducir sustancialmente los precios de los nuevos televisores digitales. Una vez que los fabricantes tengan certeza de la pol铆tica y de su real implementaci贸n, la TDT ser谩 un buen negocio para ellos, pues muchos hogares desear谩n o tendr谩n que renovar sus equipos.

En el Reino Unido una de las primeras negociaciones que tuvo que emprender el regulador (Ofcom) fue con los fabricantes de equipos. La autoridad los oblig贸 a colocar en las cajas una etiqueta que indicaba que ese televisor no servir铆a para recibir las se帽ales digitales. Los fabricantes optaron por dejar de vender aparatos anal贸gicos e introdujeron al mercado televisores digitales. El negocio comenz贸 a ser boyante, como rese帽a Mar铆a Trinidad Garc铆a Leiva en su estudio sobre la TDT en el Reino Unido: 鈥淟os agentes de producci贸n en ello implicados, por tanto, tienen ante s铆 un gigantesco negocio que ya ha comenzado a materializarse a trav茅s de una migraci贸n voluntaria que, llegado el momento, ser谩 obligatoria para todo aquel que pretenda seguir mirando televisi贸n. El sector del comercio minorista aumentar谩 sus ingresos por la migraci贸n a la televisi贸n digital en 2.4 billones de libras a lo largo del proceso, los fabricantes de equipamiento en general lo har谩n en aproximadamente un bill贸n, mientras que los de antenas, en particular, recibir谩n ingresos adicionales por 21.6 millones.鈥

En M茅xico la Secretar铆a de Econom铆a ha demorado en elaborar una norma oficial para que en el pa铆s s贸lo se comercialicen aparatos con capacidad para captar las se帽ales digitales de televisi贸n. Apenas el 25 de noviembre de 2011 la dependencia a cargo de Bruno Ferrari public贸 en el Diario Oficial de la Federaci贸n una modificaci贸n a la Norma Oficial Mexicana NOM-024-SCFI-1998, para que los empaques de los aparatos receptores de televisi贸n anal贸gicos contengan una etiqueta visible con la siguiente leyenda: 鈥淣o sintoniza transmisiones de televisi贸n digital conforme al est谩ndar A/53 del Advanced Television Systems Comittee鈥, que fue el protocolo que se eligi贸 en M茅xico para transitar a la TDT.

Sin embargo, esa modificaci贸n a la NOM resulta insuficiente porque la poblaci贸n carece de informaci贸n b谩sica para estar al tanto de la transici贸n a la TDT, sus caracter铆sticas y posibilidades t茅cnicas. Lo conveniente, en funci贸n de la pol铆tica de TDT y de incrementar la penetraci贸n de esta tecnolog铆a, ser铆a la prohibici贸n de producir y vender receptores anal贸gicos de TV en el territorio nacional. Para ello se requiere de una inteligente negociaci贸n con los fabricantes extranjeros de receptores y decodificadores digitales, los cuales tienen argumentos econ贸micos de peso para no sumarse a la pol铆tica de TDT.

La pol铆tica de TDT tampoco le conviene a las televisoras, pues adem谩s de hacer las inversiones necesarias para acelerar la transici贸n a la televisi贸n digital, el proceso mismo traer铆a consigo mayor oferta de contenidos, m煤ltiples programas, m谩s informaci贸n y servicios complementarios, pero no necesariamente m谩s competencia.

En opini贸n de la Comisi贸n Federal de Competencia (Cofeco), el acuerdo de la Cofetel (y en general la pol铆tica de TDT) 鈥渘o modificar谩 la estructura actual del mercado del servicio de televisi贸n radiodifundida, en virtud de que los concesionarios y permisionarios mantendr谩n la tenencia del espectro radioel茅ctrico que tienen asignado actualmente (鈥), y no implicar谩 la generaci贸n de mayor competencia, pues su aprobaci贸n no implicar铆a la entrada de nuevos oferentes鈥.
Para las televisoras la fecha inicial de 2021 del acuerdo foxista de 2004 era la m谩s conveniente, mientras que los adelantos planteados por el presidente Calder贸n para 2015 y por la Cofetel para 2016 es claro que les resultan lesivos para sus intereses. Las televisoras han contando a su favor con el desorden gubernamental, por eso los argumentos de la C谩mara de la Industria de Radio y Televisi贸n (CIRT) al acuerdo de TDT de la Cofetel son imbatibles: 鈥渃onsideramos que el Proyecto de Acuerdo anticipa la fecha del apag贸n anal贸gico sin valorar las circunstancias reales ni la problem谩tica econ贸mica, comercial, social y legal que enfrentar谩n la autoridad misma, los operadores y la sociedad en general, lo que indudablemente pone en riesgo la continuidad de la radiodifusi贸n por televisi贸n como un servicio que al d铆a de hoy sirve a m谩s del 94 por ciento de los hogares del pa铆s鈥.

TV Azteca tambi茅n est谩 molesta con la transici贸n a la TDT y en una opini贸n particular pone en duda los beneficios sociales de la TDT, alerta sobre sus costos incuantificables y defiende la pol铆tica de 2004. Se帽ala que el proyecto 鈥渋mpone a los particulares costos o cargas adicionales consistentes en realizar inversiones anticipadas para desplegar sus servicios con tecnolog铆a digital鈥.

La pol铆tica de TDT tampoco les conviene a los actuales operadores de redes p煤blicas de telecomunicaciones. Aunque en la Cofemer no consta una opini贸n de los cableros (por estar algunas de las principales empresas afiliadas a Televisa), quien s铆 se pronunci贸 al respecto fue MVS Comunicaciones, la cual se quej贸 del impacto negativo y los perjuicios que ocasionar谩 la transici贸n a la TDT a la sociedad.
MVS se refiri贸 a la posibilidad de las televisoras de prestar servicios adicionales de telecomunicaciones con tan solo solicitarlos a la autoridad y pagando una contraprestaci贸n, pero sin necesidad de licitaci贸n. Lo anterior, seg煤n MVS, vulnera la Constituci贸n, el principio de igualdad jur铆dica, la competencia, la libre concurrencia y la libertad de expresi贸n, porque por ley el uso del espectro no debe ser indiscriminado sino que est谩 vinculado a un uso determinado y espec铆fico, que en este caso es la radiodifusi贸n gratuita. Por lo tanto, la pol铆tica de TDT fomenta concentraci贸n, pr谩cticas monop贸licas y acaparamiento de muchos medios y recursos en pocas manos.

La televisi贸n digital tampoco le conviene a las empresas telef贸nicas que prestan servicios de telecomunicaciones. En la Cofemer consta una preocupaci贸n de Telef贸nica de Espa帽a similar a la de MVS, en el sentido de que la pol铆tica de TDT autoriza el uso de bandas de frecuencias del espectro para brindar servicios adicionales de telecomunicaciones como multiprogramas, servicios m贸viles de radiodifusi贸n, televisi贸n y audio restringidos, datos, video sobre demanda, entre otros, sin ninguna obligaci贸n o requisito por parte de las televisoras, y sin que la autoridad 鈥渞ealice acto o procedimiento administrativo alguno que las autorice y legitime al uso del espectro radioel茅ctrico鈥. Telef贸nica explica que el uso, aprovechamiento y explotaci贸n del espectro radioel茅ctrico requiere el otorgamiento de un t铆tulo de concesi贸n que se obtiene mediante licitaci贸n p煤blica.

Finalmente, y quiz谩 lo m谩s importante, la pol铆tica de TDT tampoco les conviene a los consumidores y usuarios de televisi贸n abierta. De entrada, no tienen informaci贸n de un proceso que formalmente inici贸 en 2004 (en el Reino Unido se defini贸 que cada hogar recibir铆a informaci贸n dos a帽os antes del apag贸n anal贸gico). Los usuarios son los m谩s perjudicados porque se ver谩n obligados a desembolsar dinero para adquirir un receptor digital de televisi贸n. Las cajas decodificadoras que presumiblemente entregar谩 el gobierno federal convierten a los usuarios en televidentes de segunda porque podr谩n recibir las se帽ales de televisi贸n pero de ninguna manera con la calidad de alta definici贸n que tanto promete la televisi贸n digital.

La Cofetel no ha realizado los estudios ya no s贸lo de equipamiento en los hogares e infraestructura digital de los concesionarios y permisionarios, sino de costo-beneficio de la pol铆tica de TDT y su impacto en la econom铆a de los usuarios. Por ejemplo, la Cofetel ha ocultado o de plano desconoce el incremento en energ铆a el茅ctrica de un televisor digital y c贸mo impactar谩 en los bolsillos de los usuarios y el bienestar de los hogares.

La Cofetel tampoco ha levantado encuestas para medir el clima de opini贸n en torno al apag贸n anal贸gico y la transici贸n a la TDT. En 2004 el regulador ingl茅s solicit贸 un an谩lisis comprensivo sobre las actitudes y los 鈥渁spectos humanos鈥 de la televisi贸n digital en los hogares. El estudio elaborado por la consultora Generics Group arroj贸 que las actitudes de la poblaci贸n tienen que ver con cuestiones pr谩cticas como el costo y la complejidad para instalar y operar los nuevos equipos digitales, pero tambi茅n con temas como la calidad y los contenidos. Para 58 por ciento de los encuestados el costo de la transici贸n constitu铆a su 鈥渕谩s grande preocupaci贸n鈥.
Un porcentaje considerable de la poblaci贸n podr铆a rehusarse a adoptar la televisi贸n digital por razones de costo, complejidad t茅cnica, desconocimiento o simplemente porque no aprecia los beneficios o desea continuar con la tradici贸n de su consumo cultural televisivo. En el Reino Unido 5 por ciento de los hogares decidi贸 que nunca migrar铆a a la televisi贸n digital y 7 por ciento declar贸 no saber cu谩ndo lo har铆a; el costo y la complejidad se convirtieron en grandes barreras para las personas y los hogares. En ambos casos hablamos de usuarios y hogares que no migrar铆an a la TDT de forma voluntaria. Quienes nunca migrar铆an a la televisi贸n digital son pobres, se encuentran en exclusi贸n social, est谩n desempleados, sus ingresos son reducidos, son personas adultas mayores o retiradas.

La reacci贸n inicial al apag贸n anal贸gico en Inglaterra y muchos otros pa铆ses fue negativa y s贸lo se considera positiva entre los hogares que ya cuentan con equipos digitales. En el Reino Unido 50 por ciento de los encuestados estaba en desacuerdo con el apag贸n anal贸gico y s贸lo 38 por ciento estaba a favor del gobierno. La pol铆tica de TDT es vista como impositiva, la poblaci贸n no comprende la importancia de la transici贸n, ignora por qu茅 est谩 en la agenda p煤blica habiendo temas m谩s apremiantes y desconf铆a de las motivaciones del gobierno, adem谩s de que le generar谩 un costo. En suma, el apag贸n anal贸gico es una pol铆tica p煤blica impopular.

beltmondi@yahoo.com.mx
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