REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 08 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Todo Nada de Brenda Lozano


Elsa Cano

Brenda Lozano nació en la Ciudad de México en 1981 y ésta es su primera novela publicada en 2009. El titulo Todo nada se refiere a que el individuo no puede asir nada porque todo flota en el ambiente. Esta novela breve está inscrita en la llamada “novela luctuosa” texto que nos sirve para hablar de los muertos o con los muertos. En este caso es la apología de un abuelo (Emilio Nassar) quien ya muerto y enterrado ocupa la mente de su nieta (Emilia Nassar) en un intento de explicarse el por qué le da importancia en su vida breve (25 años), el por qué del peso de la existencia en la vida familiar, profesional y amorosa. Este abuelo le acompaña, no se ha ido, es gastroenterólogo y decide al final, en su vejez, suicidarse.

Todo nada es literatura escrita de forma fragmentada que busca una nueva línea de articulación. La narración es fresca, desparpajada, lozana, con selección de vocabulario para interrogar, para reiterar, etc., demostrando así al lector que también se puede escribir de esta forma, no sólo en la forma diáfana como escriben los autores consagrados. La novela está escrita en primera persona del singular, mediante un narrador autodiegético, esto es, el que cuenta su propia historia, son textos que transcurren en la imprecisión, la incertidumbre, la ambigüedad, lo sobrenatural, el surrealismo y el misticismo.

En el contraste de personajes y de historias hay un equilibrio porque Emilia no es una joven reventada. Es una experiencia lúdica de una parte de la vida de esta joven con sus novios posmodernos José y Mario. Ella enfrenta el recuerdo provocado por un sueño como lo hizo Fadanelli.

Emilia no tiene el cráneo de su padre como HAMLET, ella sólo tiene el sueño con su abuelo, retumbando en su cabeza.

Todo nada son fragmentos de vida interior y de vida exterior. No sabemos si Emilia tiene mamá, ni tampoco si es única hija. No obstante todo esto, Brenda Lozano no escribe de una forma desbocada; hay capítulos de una sola línea porque el autor ha expresado que la literatura no es sólo asunto de anécdotas, sino también de frases.

Además, la novela tiene sentido del humor. El contraste de vida es muy importante y tiene una relación NIETA-ABUELO, tranquila, serena, llena de respeto.

Hay muchas hipérboles, retruécanos y juegos lingüísticos en un proceso de duelo doble (la muerte del abuelo y la separación del novio).

La confrontación entre esos dos universos es un proceso de maduración de Emilia. Usar el tiempo presente y las repeticiones es el lenguaje de la reflexión; es escritura como una búsqueda de uno mismo.

Emilia entiende muy poco de lo que pasa con su vida que ha sido un dejarse llevar por la corriente, como nadando en la vida, porque todo nada y pasa frente a ella.

Tal vez el personaje principal no es el abuelo, sino la escritura de Emilia, haciendo conciencia de para quién escribo y por qué escribo; el placer de saborear la soledad, la paz del individuo que se adquiere en el luto de la escritura.