REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
24 | 07 | 2019
   

De nuestra portada

Deterioro de los medios p煤blicos


Jorge Bravo

Durante el gobierno del presidente Felipe Calder贸n, distintos medios p煤blicos han venido deterior谩ndose porque sus titulares han tergiversado su funci贸n social que es garantizar el derecho a la informaci贸n, proveer un servicio p煤blico de comunicaci贸n con calidad, y fomentar la real pluralidad de voces y la diversidad cultural.

Tres son las causas principales de ese deterioro: 1) la legislaci贸n no reconoce ni define los medios p煤blicos, no los fomenta o de plano los perjudica al no apoyar las opciones sin fines de lucro; 2) los responsables de los medios p煤blicos no necesariamente conocen o no se han preocupado por estudiar a fondo la funci贸n social y las caracter铆sticas de estos sistemas, y 3) como consecuencia de lo anterior, los titulares de los medios p煤blicos incorporan f贸rmulas comerciales o a personeros de las opciones privadas que desvirt煤an sus objetivos sociales.

Existen varios ejemplos de lo anterior. Quisiera mencionar algunos de ellos porque lo que ya no es posible es que la mediocridad y la ignorancia se instalen como estilos personales de gobernar un medio p煤blico.

Notimex se cre贸 en 1968 para dar cobertura a los Juegos Ol铆mpicos de ese a帽o; desde entonces, siempre tuvo una postura oficialista. En 2006 se reformaron sus estatutos y se cre贸 la Agencia de Noticias del Estado Mexicano que la independiz贸 de la Secretar铆a de Gobernaci贸n y entreg贸 su administraci贸n a una junta de gobierno integrada por representantes del Estado. Asumi贸 como director Sergio Uzeta, un periodista sobrio que se dio a conocer por conducir el principal noticiero de Canal 11, pero que en Notimex termin贸 cuestionado por el sobreendeudamiento y los esc谩ndalos en la agencia.

En realidad, con el decreto de 2006 Notimex sufri贸 una especie de privatizaci贸n, porque a falta de los recursos para afrontar su nueva responsabilidad legal de 鈥渃oadyuvar al ejercicio del derecho a la informaci贸n mediante la prestaci贸n de servicios profesionales en materia de noticias鈥, se le forz贸 a autofinanciarse con la venta de sus productos informativos. Lo anterior es positivo y le otorgaba cierta independencia editorial pero en realidad es una bonita ley que necesitaba de presupuesto y gesti贸n administrativa suficientes para ser viable.

El problema es que la autocensura se apoder贸 de la agencia y una nota pasaba (como todav铆a ocurre) por innumerables filtros editoriales antes de aprobarse y distribuirse. Asimismo, el desconocimiento de algunos editores gener贸 errores e imprecisiones en la informaci贸n, de tal manera que resultaba inviable para los dem谩s medios reproducir los cables de la agencia y, por lo tanto, generar los recursos para autofinanciarse.

Fue as铆 como Notimex perdi贸 innumerables exclusivas noticiosas, situaci贸n que cre贸 malestar y descontento entre los trabajadores, principalmente los periodistas. Ahora la agencia es dirigida por H茅ctor Villarreal, el funcionario panista que m谩s sabe y entiende de medios de comunicaci贸n, y ha comenzado a recuperar su vocaci贸n y protagonismo, al grado de que ciertas noticias de Notimex superan en calidad y contenidos a las de otros medios.

El Canal 11 inici贸 sus transmisiones en 1959 (cuando el secretario de Educaci贸n P煤blica era Jaime Torres Bodet); pertenece al Instituto Polit茅cnico Nacional y el primero en tener la vocaci贸n de ser una cadena de televisi贸n educativa y cultural. Con grandes esfuerzos fue creciendo y gan谩ndose un lugar en las preferencias del p煤blico. Dos de sus directores, Alejandra Lajous y Julio di Bella, con estilos completamente distintos y filiaciones partidistas opuestas (ella con el PRI y 茅l con el PAN), le imprimieron una identidad propia.

Lajous cont贸 con todo el apoyo salinista incluso para extinguir el sindicato de la estaci贸n; y Di Bella, con el respaldo de Marta Sahag煤n, continu贸 el trabajo que ven铆a haci茅ndose y logr贸, entre otras cosas, diversos reconocimientos internacionales, principalmente por algunas campa帽as sociales y, sobre todo, por su programaci贸n infantil ideada por la acad茅mica Patricia Arriaga desde tiempos de Lajous. Por ejemplo, en 2002 y 2005 recibi贸 de la Unesco el reconocimiento como la mejor televisora del mundo.

A diferencia del Canal 22, el compromiso del Canal 11 no era con la alta cultura sino con un nivel suficientemente alto de cultura popular, educaci贸n y difusi贸n cient铆fica y cultural que no exclu铆a por elitista sino que sumaba a nuevos televidentes, teniendo como fundamento la calidad de los contenidos. Por ejemplo, se introdujo en los ciclos de cine el western, que es un g茅nero popular-comercial, pero un consejo de especialistas eleg铆a los filmes emblem谩ticos de ese g茅nero para transmitir cine de vaqueros de calidad.

El deterioro vino con el nombramiento de Fernando Sari帽ana, cineasta y realizador de promocionales de Felipe Calder贸n, quien con el pretexto de aumentar la audiencia del canal, introdujo formatos y esquemas comerciales para competir con la programaci贸n de Televisa. Parad贸jicamente, la empresa de Azc谩rraga Jean y la C谩mara Nacional de la Industria de Radio y Televisi贸n (CIRT), en voz de su representante Javier Tejado Dond茅, ha venido a cuestionar en el seno del Consejo Nacional de Radio y Televisi贸n de la Secretar铆a de Gobernaci贸n, la 鈥渋nmoralidad鈥 (lo que eso signifique) de la programaci贸n nocturna de Canal 11, es decir, las series que introdujo Sari帽ana para aumentar el rating. Ahora Televisa se queja, y con raz贸n, de que el Canal 11 le est茅 haciendo la competencia en el mercado de la inmoralidad, monopolio de la televisi贸n privada.

El m茅rito de Sari帽ana, adem谩s de hacer prosperar su productora y distribuidora Coraz贸n Films y promover a Ximena Sari帽ana en el programa El T铆mpano de Canal 11, fue ampliar la cobertura de la emisora de 28 a 42 por ciento del territorio nacional. Sin embargo, toler贸 el intervencionismo del gobierno federal y el Canal 11 no se ha visto beneficiado con nuevas frecuencias para su ampliaci贸n de cobertura sino que 茅stas fueron otorgadas al Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA), un ente opaco sectorizado en la Secretar铆a de Gobernaci贸n que opera sobre la plataforma del Canal 11.

El hecho de que los medios p煤blicos tengan un alcance limitado no es un accidente sino una decisi贸n pol铆tica. Esa circunstancia favorece las opciones privadas. No existe justificaci贸n alguna para que una televisora como los canales 11 o 22 no tengan una cobertura nacional, como tampoco lo es que muchas otras televisoras locales no logren cubrir sus respectivos estados, por el hecho de que su se帽al es limitada o la autoridad s贸lo autoriz贸 bajas potencias en su transmisor.
En funci贸n de la televisi贸n digital y la llamada multiprogramaci贸n, las se帽ales de los canales Judicial y del Congreso, as铆 como los contenidos de TV UNAM, tendr铆a que tener una mayor difusi贸n. Hist贸ricamente, el gobierno ha discriminado sus propias opciones de medios p煤blicos por favorecer el alcance y penetraci贸n de los medios comerciales. Estos 煤ltimos pueden llegar a p煤blicos cada vez m谩s numerosos, pero esa prerrogativa no debe estar por encima de la obligaci贸n del Estado mexicano de garantizar la libertad de expresi贸n, la pluralidad cultural y la diversidad de voces.

El Canal 22 es administrado por el Conaculta y surge en 1993 como una opci贸n cultural a petici贸n de un grupo de intelectuales, situaci贸n h谩bilmente atendida por el presidente Carlos Salinas. Su cobertura apenas alcanza el Valle de M茅xico y se transmite a trav茅s de UHF, circunstancia t茅cnica que resta a煤n m谩s audiencia. Representa un rostro m谩s elevado e incluso elitista de la cultura audiovisual, siempre con escaso rating, pero con producciones de calidad.

La actual directora, Irma P铆a Gonz谩lez, se ha desempe帽ado en 谩reas de comunicaci贸n social y con Juan Camilo Mouri帽o lleg贸 a ser subsecretaria de Normatividad de Medios de la Secretar铆a de Gobernaci贸n. Recientemente, el Canal 22 produjo una serie de 13 programas titulada Reflexiones sobre la democracia en M茅xico, conducidos por Jorge Islas y en los cuales exponen su visi贸n de la democracia destacados personajes cuya trayectoria les ha permitido contribuir de alguna manera con la democratizaci贸n del pa铆s, como Diego Valad茅s, Jos茅 Woldenberg, Jorge Carpizo o Luis F. Aguilar.

Sin embargo, los productores de esa serie colaron a un personaje de dudoso compromiso con la democracia, Leopoldo G贸mez, vicepresidente de Noticias de Televisa y conductor del programa Tercer grado de esa televisora. Presentado como abogado, polit贸logo y doctor en Ciencias Pol铆ticas, G贸mez pretende hablar del papel de los medios de comunicaci贸n en la democracia mexicana, pontifica sobre temas como la reelecci贸n de legisladores y cita mal la definici贸n de opini贸n p煤blica de Giovanni Sartori.

Su presencia en la serie del Canal 22, transmitida en algunas emisoras del Instituto Mexicano de la Radio (Imer), parece obedecer al deseo de sumar voces distintas e incluir todas las versiones. Sin embargo, en cualquier universidad o centro de investigaci贸n del pa铆s hay docenas de polit贸logos m谩s reconocidos que 茅l, y diversos especialistas en medios de comunicaci贸n analizar铆an aspectos m谩s relevantes de la relaci贸n medios-democracia-elecciones que los comentarios de Leopoldo G贸mez en la serie.

O los productores desconoc铆an la trayectoria del vicepresidente de Noticias de Televisa, o el Canal 22 ha comenzado a insertar en sus producciones a personeros de las televisoras privadas para que propaguen su discurso y hacernos creer que tienen un compromiso real con la democracia. Un funcionario como G贸mez, que ha tenido responsabilidad directa o indirecta en campa帽as de linchamiento y coberturas sesgadas por parte de Televisa, carece de autoridad moral e intelectual para pronunciarse en un medio p煤blico sobre el proceso de construcci贸n de la democracia en M茅xico. Leopoldo G贸mez ha tolerado que la actuaci贸n de la televisora donde trabaja, en materia noticiosa, da帽e la democracia y busque socavar la legitimidad de instituciones como el IFE. Su participaci贸n en la serie del Canal 22 en nada contribuye a analizar el tema y s铆 deja fuera a muchos otros especialistas que s铆 podr铆an hacerlo.

Los productores de la serie y el Canal 22 confundieron la pluralidad de voces con la reproducci贸n de un discurso falaz y edulcorado sobre la actuaci贸n de los medios de comunicaci贸n en la democracia mexicana. Lo importante de un medio p煤blico es abrir el espacio a voces independientes, expertas y de calidad que no tienen cabida en las opciones comerciales. Leopoldo G贸mez no s贸lo cuenta con espacios en televisi贸n abierta sino que adem谩s su profesionalidad en el 谩rea de noticias de Televisa resulta cuestionable.

Estos son s贸lo algunos ejemplos que nos llevan a pensar que los medios p煤blicos estar铆an deterior谩ndose en la actual administraci贸n. Lo ingenuo es suponer que ese menosprecio y esas decisiones s贸lo son consecuencia del desconocimiento de los directivos en turno y no de una pol铆tica m谩s amplia que no busca rescatar y fortalecer las opciones p煤blicas de comunicaci贸n, sino mermar su eficacia y funci贸n social para beneficio de los medios privados.

beltmondi@yahoo.com.mx
Twitter: @beltmondi