REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
05 | 12 | 2019
   

Clave de sol

200 años del Musikverein de Viena


María Teresa Castrillón

2012 será el Jubileo de los 200 años del Musikverein de Viena. Musikverein significa dos cosas: por una parte es la bella sala de conciertos y por otra es la Sociedad de Amigos de la Música (Gesellschaft der Musikfreunde) que ahí tiene su sede. Al mismo tiempo el Musikverein es la sede de la Orquesta Filarmónica de Viena.

El 29 de noviembre de 1812 tuvo lugar el concierto con la obra Timotheus o El poder de la música de Haendel; por eso es que este año se celebra el bicentenario, aunque este concierto tuvo lugar en otro recinto. Desde el siglo XIX existían los conciertos de la Sociedad de Amigos de la Música, pero no fue sino hasta que se demolieron las murallas medioevales de la ciudad y en su lugar se diseñó el Ring cuando se encargó la construcción del edificio del Musikverein en la Karlplatz en un terreno donado por el emperador Francisco José al Arquitecto Theophil Hansen inspirado en el clasicismo griego, mismo que construyó la Academia de Bellas Artes, la Bolsa de Valores y el Museo de artes aplicadas.

El edificio del Musikverein es famoso por su acústica única y se considera una de las tres salas mejores en el mundo, junto con la Symphony Hall de Boston y el Konzertgebouw de Amsterdam; de ahí que la Orquesta Filarmónica de Viena tenga fama por su sonido.

La sala tiene 48 metros de longitud, 19 de ancho y 18 de altura; tiene 1,744 asientos y 300 lugares de pie (los famosos Steheplatz donde van los estudiantes por un precio reducido).
Lo que es admirable es que debe su acústica única en el mundo a la forma en que fue construida: Su forma rectangular, los recubrimientos de madera, el espacio hueco debajo del piso que actúa como caja de resonancia y el falso plafón también de madera, así como el piso ligeramente inclinado. Todo esto dentro de una gran belleza constituyen la famosa “sala dorada” del Musikverein a la que se considera en sí misma un instrumento. Ahí se presentan unos 500 conciertos anuales. Es no sólo una institución vienesa, sino el centro mismo de la vida social vienesa.

Tiene además una bella sala para recitales y música de cámara a la que se llamó Brahms-Saal a partir de 1937 (ahí tuve yo el enorme gusto de tocar un recital) con una capacidad de 600 sillas.
En el subsuelo tiene cinco salas más y ahí estuvo albergada la Academia de Viena donde estudiaron entre otros Mahler y Alban Berg. Alberga también el importante Archivo y la Biblioteca que contienen la colección más grande de manuscritos y primeras ediciones de los grandes compositores.

Este año de 2012 en la misma fecha 29 de noviembre, 200 años después, Nicolás Harnocourt dirigirá la misma obra Timotheus, pero ya desde septiembre de 2011 se empezó a celebrar con importantes conciertos.

El ciclo de abono para el 2012 empieza el 15 de febrero con la Filarmónica de Viena con Lorin Maazel con la Sinfonía en sol menor de Mozart y El Ring sin palabras (¡!) de Wagner. El 29 de marzo la Filarmónica de Múnich con Zubin Mehta como director con el Lied de la Tierra de Mahler entre otras obras. El 8 de junio la Staatskapelle de Berlín con Daniel Barenboim dirigiendo y tocando piano, el 29 de octubre la Orquesta Sinfónica de Pittsburg dirigiendo Manfred Honeck y al piano Rudolf Buchbinder y el 27 de noviembre la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo.

Otros conciertos importantes serán con todas las sinfonías de Bruckner, Riccardo Chailly viene con un ciclo Beethoven que incluye obras de compositores contemporáneos que escribirán para esta ocasión. Claudio Abbado, quien fuera estudiante de la Academia de Viena viene por primera vez con su Orquesta Mozart. También un gran proyecto con los Gurrelieder de Arnold Schönberg. En fin, que la “ciudad Música” se adorna de manera muy especial para esta celebración.