REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Educar a los topos de Guillermo Fadanelli


Elsa Cano

En 1962, Mario Vargas Llosa publicó La ciudad y los perros y por ello el director del Colegio Militar lo demandó en Lima.
En México no tenemos una novela mexicana sobre la nefasta educación pública, católica, privada o militar actual.

Guillermo Fadanelli (Ciudad de México, 1959) pretende acercarse a este tipo de novela con Educar a los Topos (2006). La novela está contada desde la perspectiva de un adulto y dividida en tres capítulos, cada uno de los cuales quiere ser una síntesis. Pero el propósito se atenúa porque según el propio autor, no se trata de escribir una novela cruenta. La violencia militar descrita el lector no la siente, pero el asesinato del alumno Ezequiel Aboitis sí y Fadanelli no lo aprovecha.
La Ciudad de México, la familia mexicana, la adolescencia, la colonia donde se vive y los amores fugitivos, breves o fugaces, de jóvenes urbanos escapando de la mediocridad y la rutina del día, son los temas de la novela y de los relatos de Fadanelli. Hay una vertiente en su creatividad que se detiene en la porquería de la sociedad descompuesta, en el llamado “realismo sucio”, creado por los beatnicks en los años cincuenta.

Educar a los Topos es la historia de Guillermo Juárez, de su padre Sergio y de su bellísima madre italiana. Su ingreso a la Academia Militar de México, su vida en esa institución castrense y castradora generadora de misoginia, homofobia y pederastia.

El lector espera mucho más de Educar a los Topos, el autor se queda muy corto para acercarse a la educación militar. Nunca sabemos qué marca le dejó ese tipo de educación. Tampoco habla de sus hermanos ni de su relación con el padre cuando es adulto.

Topos son sus compañeros y él mismo, pero aunque los eduquen nunca tendrán sensibilidad. Los topos son ciegos, no pueden ver, de ahí el título que es una metáfora.

Pero Fadanelli sí puede ver aunque en el libro es cobarde y no se atreve a relacionarse.

Esta novela tiene ficción y autobiografía y es también una novela de formación y aprendizaje. El tiempo pasado es el personaje central porque el pasado se re-inventa y señala que el individuo debe adaptarse o aprender del medio, porque de otra manera, éste se lo traga.