REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 08 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Mesita de noche


Patricia Zama

Por la virtud del ritmo
“La poesía es mi idioma preferido, mi modo natural de comunicarme”, dijo la poeta de origen cubano Odette Alonso, a propósito de haber obtenido con su poemario Old Music Island el II Premio Nacinal de Poesía LGBTTTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero intersexuales), convocado por el Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde” y el colectivo Hij@s de la Luna, en el marco de la Feria Nacional del Libro Zacatecas 2017. Según consta en el acta del jurado, el poemario de Odette se eligió “por la virtud del ritmo como una característica fundamental, además de una amplia capacidad de recursos literarios que dan uniformidad al libro”. Aquí uno de los poemas:

Días de Géminis

Vendré por ti
cuando sea el tiempo de las aguas
días de Géminis
de antorchas encendidas.
Vendré por ti
y será la tierra
un cofre en el que siembre tu mirada.
¿Recuerdas esa noche de cristales
de vapor en la ventana?
Así seremos
sombras chinescas
la huella de un deseo.
Vendré por ti
vendrá el calor amainando en la corriente
en el aroma tibio de la yerba
y habrá un color
tal vez azul
con que nombrarte.

Odette Alonso, poeta y narradora, estudió la licenciatura en filología en la Universidad de Oriente, en Cuba, y reside en México desde 1992. Su cuaderno Insomnios en la noche del espejo obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” en 1999. Es autora de otros doce poemarios ya publicados, de la novela Espejo de tres cuerpos (2009) y los libros de relatos Con la boca abierta (2006) y Hotel Pánico (2013). Sus dos décadas de quehacer poético fueron reunidas en Manuscrito hallado en alta mar (2011) y Bajo esa luna extraña (2011). Además, es la fundadora y organizadora del ciclo Escritoras latinoamericanas de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Manzanero en Madrid
“Mientras el bolero se cante, mientras se pueda bailar abrazados, será el himno que el corazón quiera para irse a la cama”, dijo Armando Manzanero en el Festival Internacional del Bolero, en Madrid, donde compartió cartel con Alberto Cortez.

Dioses insatisfechos
El israelí Yuval Noah Harari (1976), historiador y catedrático de la Universidad Hebrea de Jerusalén, cuenta la escalofriante historia de la especie humana en De animales a dioses (Debate). Aquí algunas líneas:
“Hace unos 13,500 millones de años, materia, energía, tiempo y espacio tuvieron su origen en lo que se conoce como el big bang. El relato de estas características fundamentales de nuestro universo se llama física.
Unos 300,000 años después de su aparición, materia y energía empezaron a conglutinarse en estructuras complejas, llamadas átomos, que después se combinaron en moléculas. El relato de los átomos, las moléculas y sus interacciones se llama química.
Hace unos 3,800 millones años, en un planeta llamado Tierra, determinadas moléculas se combinaron para formar estructuras particularmente grandes e intrincadas llamadas organismos. El relato de los organismos se llama biología.
Hace unos 70 mil años, organismos pertenecientes a la especie Homo sapiens empezaron a formar estructuras todavía más complejas llamadas culturas. El desarrollo subsiguiente de estas culturas humanas se llama historia.
Tres revoluciones importantes conformaron el curso de la historia: la revolución cognitiva marcó el inicio de la historia hace unos 70 mil años. La revolución agrícola la aceleró hace unos 12 mil años. La revolución científica, que se puso en marcha hace sólo 500 años, bien pudiera poner fin a la historia e iniciar algo completamente diferente. Este libro cuenta el relato de cómo estas tres revoluciones afectaron a los humanos y a los organismos que los acompañan […]
Hace 70 mil años Homo sapiens era todavía un animal insignificante que se ocupaba de sus propias cosas en un rincón de África. En los milenios siguientes se transformó en el amo de todo el planeta y en el terror del ecosistema. Hoy en día está a punto de convertirse en un dios, a punto de adquirir no sólo la eterna juventud, sino las capacidades divinas de la creación y la destrucción […]
¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?”

El verano invencible
“No sólo los humanos, sino los pueblos, las naciones, el mundo tiene un verano invencible dentro que puede acabar con cualquier invierno si le damos la oportunidad y asumimos el riesgo”, lo dice Isabel Allende (Lima, 1942) a propósito de su más reciente novela, Más allá del invierno (Plaza y Janés). “He vivido lo suficiente para saber que todo es un péndulo y nada es eterno. Vivimos un invierno de gobiernos, de refugiados, de terrorismo, de miedo, pero el verano invencible está también ahí...” La autora de 23 libros de ventas millonarias contó en entrevista (Luz Sánchez-Mellado, El País) que se ha enamorado de nuevo “por tercera vez en mi vida. No hay amor sin riesgo”.

Joven hasta la muerte
“Tenemos ante nosotros a un autor que pasó la primera parte de su vida anclado a los convencionalismos sociales y deberes cotidianos pero que en un momento de revelación, justo a la mitad de su vida, decidió seguir siendo joven hasta el día de su muerte”, dice Hernán Lara Zavala en la presentación al volumen Al cumplir ochenta (UNAM, colección Pequeños grandes ensayos) de Henry Miller, autor norteamericano que murió a los 89 años, el siete de junio de 1980. Aquí las primeras líneas de su ensayo:
“Si a los ochenta años no estás ni tullido ni inválido y gozas de buena salud, si todavía disfrutas una buena caminata y una comida sabrosa (con todo y acompañamientos), si duermes sin pastillas, si las aves y las flores, las montañas y el mar te siguen inspirando eres de lo más afortunado y deberías arrodillarte en la mañana y en la noche para darle gracias al Señor por mantenerte en forma. En cambio, si eres joven pero ya tienes cansado el espíritu y estás a punto de convertirte en autómata, sería bueno que te atrevas a decir a tu jefe –en silencio, claro– “¡Al carajo con ese fulano, no es mi dueño!” Si no te has quedado culiatornillado y si te sigue emocionando un buen trasero o un magnífico par de tetas, si todavía puedes enamorarte las veces que sea y si perdonas a tus padres por el delito de haberte traído al mundo, si te hace feliz no llegar a ningún lado y vivir al día, si puedes olvidar y perdonar y evitar volverte amargado, cascarrabias, resentido y cínico, hombre, ya vas de gane [...]
” No creo en la alimentación sana ni en las dietas; lo más seguro es que no haya comido adecuadamente durante toda mi vida y estoy bien. Como para disfrutar mi comida; haga lo que haga, primero ha de ser para disfrutar. No creo en los exámenes médicos: si algo me falla prefiero no saberlo, pues sólo me preocuparía y agravaría mi mal. Con frecuencia la naturaleza se encarga de nuestras dolencias mejor que cualquier médico [...]”

Premio a Elva Macías
La poeta chiapaneca Elva Macías obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde, que otorga el Instituto Zacatecano de Cultura, “por dedicar su vida y obra al impulso de las letras en México e Iberoamérica”

El padre del existencialismo
El mes del padre también coincide con el aniversario del filósofo existencialista Jean-Paul Sartre (21 de junio de 1905-15 de abril de 1980) autor de la autobiografía Las palabras, publicada originalmente en 1964, uno de sus libros más celebrados. Aquí unos fragmentos:
“La muerte de Jean-Baptiste fue el gran acontecimiento de mi vida: hizo que mi madre volviera a sus cadenas y a mí me dio la libertad.
Como dice la regla, ningún padre es bueno; no nos quejemos de los hombres, sino del lazo de paternidad, que está podrido... dejé detrás de mí a un muerto joven que no tuvo el tiempo de ser mi padre y que hoy podría ser mi hijo. ¿Fue un mal o un bien? No sé; pero acepto con gusto el veredicto de un eminente psicoanalista: no tengo superyó.
Morir no basta: hay que morir a tiempo. Más tarde, me hubiera sentido culpable; un huérfano consciente se perjudica... Yo estaba encantado; mi triste condición imponía respeto, fundaba mi importancia; yo contaba a mi luto entre mis virtudes. Mi padre había tenido la galantería de morir perjudicándose a sí mismo; mi abuela no hacía más que repetir que se había sustraído a sus obligaciones; mi abuelo, justamente orgulloso de la longevidad de los Schweitzer, no admitía que nadie pudiese desaparecer a los treinta años; en vista de lo sospechosa que era su muerte, se puso a dudar de que su yerno hubiera existido alguna vez, y al final lo olvidó. Yo ni siquiera lo tuve que olvidar; al despedirse a la francesa, Jean-Baptiste me había negado el placer de conocerle. Aún hoy me extraña lo poco que sé sobre él. Sin embargo, amó, quiso vivir, se vio morir; es lo bastante para hacer a todo un hombre... Durante varios años, pude ver, encima de mi cama, el retrato de un pequeño oficial de ojos cándidos, con la cabeza redonda y calva, y grandes bigotes; el retrato desapareció al casarse mi madre otra vez. Más tarde heredé unos libros que le habían pertenecido... leía libros malos, como todos sus contemporáneos. En los márgenes descubrí unos garabatos indescifrables, signos muertos de una pequeña iluminación que fue viva y danzarina en los alrededores de mi juventud. Vendí los libros: el difunto me concernía muy poco... No soy un jefe ni aspiro a serlo. Mandar y obedecer es lo mismo. El más autoritario manda en nombre de otro, de un parásito sagrado –su padre–, transmite las abstractas violencias que padece. Nunca en mi vida he dado una orden sin reír, sin hacer reír... Yo ignoraba la violencia y el odio; me libraron del duro aprendizaje que son los celos... al principio sólo conocí la realidad por su risueña inconsistencia... No hay nada más divertido que jugar a ser bueno...”

Novedades en la mesa
Maximiliano, emperador de México (Debate), de Carlos Tello Díaz, novela biográfica... Estío y otros cuentos (Océano), nueva antología de los cuentos publicados por la sinaloense Inés Arredondo... El más reciente libro del periodista español Juan Cruz es Un golpe de vida (Alfaguara) que se acaba de presentar en España y resume los 68 años de vida del autor… “Viajero solitario, no grato y modesto...”, así se define Guillermo Fadanelli al hablar de la materia de sus crónicas reunidas en El billar de los suizos. Memorias atendidas (Cal y Arena)… ¿Quién tenía la pistola?, ¿el amigo o el escritor?, y ¿quién apuntaba a quién?, ¿quién era el ofendido en esa afrenta de venta de drogas y deudas? Se anunció que en unos días llegará a las librerías mexicanas La noche de la pistola (libros del K.O.), el libro más esperado del periodista norteamericano David Carr (1957-2015), donde el autor hizo un reportaje de sí mismo, consultando actas policiales, expedientes médicos y periódicos, además de entrevistar a 70 personas para aclarar qué ocurrió consigo mismo en los años que vivió bajo los efectos del alcohol y las drogas. El libro parte de una imagen: él está frente a un amigo que le apunta con un arma. Entrevistado, el amigo le asegura que nunca ha tenido una pistola y entonces Carr indaga de quién era el arma y qué fue lo que pasó… Del poeta Raúl Renán (Mérida, 2 de febrero de 1928-Ciudad de México, 14 de junio de 2017), maestro de escritores y fundador de editoriales y revistas alternativas, los poemarios: De las queridas cosas (1982), Gramática fantástica (1983), Viajero en sí mismo (1992), Cosas de la rutina grosera (2014) y Piedras del adivino (2016).