REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 11 | 2019
   

Confabulario

Poema


Xochiquetzal Salazar García

Querida Ethel, te comparto el breve escrito que me produjo tu poemario: Lo que su cuerpo me provoca.

Yo soy atea, porque mi dios solía ser castigador y cruel.
El dios de Ethel es bueno, dadivoso, justo, la colma de inagotables placeres carnales
(y le sostiene en el hueco de su mano). Yo no quiero conocer a su marido,
quiero conocerle a ella y su voluptuosidad,
su entrega y su capacidad de fundirse en un otro,
y sobre todo, su oficio de nombrar lo indecible.
Su dios, es bueno, comprensivo.
En la poética del goce de Ethel, la deidad es la posibilidad de trascender
las fronteras del yo, como un espacio sagrado que nos permite ritualizar
la angustia y atisbar el rostro de la muerte.

Leer al hilo lo que su cuerpo le provoca, enardece un deseo amoroso,
aunque ni una sola vez, diga te amo. No hace falta.
Es como si en la cadencia de sus versos, te susurrase esas palabras,
hasta estremecerte.
Al finalizar sus 50 cantares, el cuerpo vibra, los pétalos se abren
y la carne busca ser tocada.
Provoca un tintineo en la vulva, cierto entumecimiento,
una cierta temperatura...