REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

De nuestra portada

Reconocimiento a nuestra cultura


Martha Chapa

Qué gusto me dio ver reunidos a hombres y mujeres tan destacados, lo mismo del ámbito de las letras que las artes visuales, la música, la arquitectura y la ciencia.
Me refiero a ese encuentro en verdad estimulante y al que año con año convoca la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), para otorgar la Medalla al Mérito de las Artes y las Ciencias.
En días recientes, fui testigo de un acto fraternal, cálido y esperanzador donde premiaron a dieciocho personas de diversas disciplinas.
Ahí, se hizo una especial referencia a las decenas de periodistas que han sido asesinados en la década presente, concitando todos a un exhorto y demanda unánime para que las autoridades esclarezcan esos delitos y la afrenta social que prevalece.
Por otra parte, cada uno de los que recibimos tan honrosa distinción, hicimos uso de la palabra. En mi caso, queridas lectoras y lectores, prefiero compartirlo hoy gozosamente con ustedes:
“Estar aquí y ahora, en lo que considero es la más elevada tribuna de nuestra ciudad capital, representa para mí no sólo un verdadero privilegio sino una profunda emoción y agradecimiento. Justo en este espacio, donde se emiten nuestras leyes, reglamentos o reformas, en bien de nuestra gran comunidad.
Por eso, no deja a la vez de abrumarme el motivo de mi presencia ante ustedes, pues nunca imaginé que algún día recibiría tan honroso galardón.
Expreso entonces mi más profundo reconocimiento y gratitud, en primer término, a la noble y hermosa Ciudad de México que me envolvió generosamente desde mis días de adolescente cuando llegué a vivir a lo que era todavía el Distrito Federal, para convertirse con el tiempo, en esta tierra mía tan entrañable y amorosa como lo es mi Monterrey natal.
Y también mi agradecimiento, a todas y todos quienes decidieron otorgarme tan alta distinción.
Han trascurrido ya 70 años de mi vida y 50 de pintar mis paraísos, bajo la mística de compartir con los demás, tanto ideas como sentimientos y emociones a través de la pintura, así como la intención de sumarme a su felicidad, e igualmente en un sencillo empeño de aportar a esta cultura nuestra que amo, defiendo y recreo.
Aquí fortalecí mi espíritu, confirmé mi vocación de artista y me llené de inspiración para seguir el camino que me ha conducido a este lugar y a tan felices momentos.
De hecho, me pregunto ¿Qué son 50 años de trabajo?, y considero que representan en sí un infinito caudal de experiencias. Y hasta quizá correspondan a la etapa más creativa de mi carrera, en el esfuerzo de dejar constancia de la pasión por mi trabajo, desde que apareció la inquietud de formarme como artista junto al símbolo del fruto bíblico, con el que se gestó una alquimia misteriosa. Así nació esta inspiración donde la manzana se convirtió en el adjetivo del universo y casi una obsesión, así como la posibilidad de enfrentar la existencia de resolver la incógnita de lo que dio origen a la conciencia del bien y del mal.
Estoy consciente de mi enorme responsabilidad, ya que son más de cinco décadas de exponer esos afanes plásticos que encienden mi vida, y celebro esta entrega satisfecha y enorme alegría. Bendigo la herencia norteña que me transmitió un recio temperamento y una fortaleza que me han impedido claudicar, por lo que también es el momento preciso de rendir homenaje a mis ancestros.
Finalizo ya con mi reconocimiento a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y a Abril Trujillo, Presidenta de la Comisión de Cultura, por su evidente compromiso con el arte y la cultura de nuestra Ciudad de México.
Y con un respetuoso exhorto, como artista y ciudadana, de que siempre tengan presente en sus decisiones y respaldos a la creación, promoción y difusión cultural, especialmente en el caso de los jóvenes y las mujeres, pues la cultura representa esa inmejorable vía para la armonía social, la paz y la prosperidad común. El arte es sinónimo de libertad, nos da cohesión y promueve todos los valores en nuestra sociedad. Y florecerá mientras sea el rastro y el rostro de la humanidad, y en nuestro caso, la posibilidad misma de salvar a México de la violencia, la corrupción y la impunidad”.
Gracias de nueva cuenta por su cálida amistad y cercanía y un abrazo fraternal.
http://www.marthachapa.mx
Sala-Museo Martha Chapa:
http://www.dgb.uanl.mx/bibliotecas/burrf/salamuseomarthachapa/
Facebook: Martha Chapa Benavides; Twitter: @martha_chapa