REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
23 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

La Biblioteca de David recomienda…


David A Figueroa Hernández

El Monstruo de Florencia. Desde la aparición de novelas policíacas como las de Arthur Conan Doyle, llegan a escribirse obras de gran interés para quienes les apasiona este tipo de género; en algunas lecturas se rebasa la trama literaria para convertirse en un seguimiento puntual sobre algún caso en específico, que tiene o tuvo que ver con la realidad misma. Es el caso del presente libro.

Conforme el lector se interna en estas páginas, comienza a sospechar de los múltiples personajes que aparecen y que todos confluyen de una u otra forma, con los misteriosos asesinatos que invadieron a la hermosa ciudad de Florencia a partir de la década de los 60 y que llegarían a su clímax en las siguientes dos décadas.

Mario Spezi, reconocido periodista italiano y su contraparte norteamericano, Douglas Preston, se conocen debido a las singulares muertes de jóvenes que aterran a la población de la Toscana. El asesino, que en toda Italia se le conoció como “Il Mostro”, atrae las miradas de las autoridades, de todos los periodistas y de gran parte del mundo debido a su salvajismo y el modus operandi con el que marcaba a sus víctimas.

La crónica de los decesos llega a ser abominable; digna de una secuela terrorífica, tal vez por ello, Thomas Harris, se inspiraba para su creación literaria del personaje de Hannibal Lecter. No obstante y aunque el lector pensara muy sensacionalista el título, el contenido mismo de la lectura es muy rico no sólo por los múltiples personajes que actúan como Il Mostro, sino por los hechos -que toda novela de investigación policíaca tiene y- que se van sucediendo.

Por otra parte, aunque el móvil se pensara a primera instancia como canibalismo, es una de las mínimas opciones que el relato nos orilla a pensar. Alrededor se tejen vidas muy diversas con perfiles psicopatológicos muy singulares: excesos y abusos a temprana edad, odio incontrolable, represión sexual, inteligencia por arriba de la media, grandes conocimientos de anatomía femenina, ritos satánicos de grandes logias que aunados al sadismo, resultan en una multifacética cantidad de personajes sospechosos.

Aunque el relato nos dice mucho sobre la forma fría de asesinar a parejas que sólo buscaban un recoveco singular para tener intimidad, también resultan interesantes las relaciones de complicidad que la policía de ese país tiene así como de quienes investigan de forma especial a dicho asesino. Testigos y culpables, orillan a los especialistas a encarcelar a presuntos inocentes, a sospechar de curas, gente adinerada, de médicos, etc., aunque lo más aberrante para cada uno de ellos, era el ser marcado por la sociedad.

Como suele resultar en estos casos aparatosos, al final las autoridades aseguran haber detenido a los sospechosos y las investigaciones de externos, en este caso de Spezi y de Preston, demuestran con claridad y con hechos comprobables, la omisión y la invención de pruebas así como de constantes errores para integrar las averiguaciones, lo que proporciona muchas dudas no sólo de quién es o son los asesinos, sino sobre la propia impartición de justicia en un país que se cree, es de primer mundo.

Los hechos develan múltiples aristas terminando la lectura con unas autoridades que se mofan de la libertad de expresión y llegan incluso, a desafiar a los periodistas quienes tienen que vivir un auténtico infierno sólo por realizar una investigación a través de hechos tácitos y no coincidir con la opinión de las autoridades.

Al final, sus puntos de vista, entrevistas, seguimiento de cada asesinato, resulta en este macabro pero interesante libro que para quienes gustan de emociones fuertes, nota roja y minuciosos procesos de investigación, es muy recomendable para salir de lo cotidiano… En palabras de Hannibal Lecter: “…siempre es importante, probar cosas nuevas”.


El Monstruo de Florencia. Douglas Preston y Mario Spezi. Plaza y Janés. 2010, 361 pp.
dfigueroah@yahoo.com.mx