REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Arca de Noé

La culta polaca


Por Supuesto

El vaso de agua y Gorostiza
Es tanto el analfabetismo que demuestran los medios y los “medio cultos” que insisten en la torpeza, por no llamarla como se merece, de cuestionar la expresión popular y exacta del “vaso de agua”, para cambiarla por “vaso con agua”, porque a su pobre entender “los vasos no son de agua”, sino de vidrio, de cerámica, de plástico y aún de papel o de cartón encerado.
Incapaces de entender que se trata de una metonimia, o sea una figura retórica, llamada “de pensamiento” que se sirve del contenido para darle nombre al continente, que es aceptada y usada por la población pensante y aun por los que propugnan por “el vaso con agua”, ya que seguramente no piden “un garrafón con agua”, sino “un garrafón de agua”, aunque bien se sabe que los garrafones no son de agua, sino de plástico, por lo general.
¿Y acaso alguno de esos “ultracorrectores improvisados” encuentra error en la común solicitud de “una taza de café”, le pone peros a pedir en la tienda una “botella de vino, o de aceite o de vinagre”? ¿Y acaso se abstienen de pedir “un saco de cemento” o “un carro de arena” si van a construir? ¿O siquiera “un tanque de gas”?
Los que se las dan de cultos, pero cometen las mismas burradas, si de veras han leído a buenos autores y si creen que ellos sí saben, debieran leer uno de los poemas cumbre de la literatura nacional, Muerte sin fin, de José Gorostiza, para que aprendan la lección que el tabasqueño da sobre el uso de esta metonimia, que la lleva al extremo, al comparar el “vaso de agua” con la Divinidad.
Escribe, en el comienzo del poema: "...por el rigor del vaso que la aclara/ el agua toma forma"; y más adelante juega con las palabras: "ay, amor, que se ahoga,/ ay, en un vaso de agua". Ya metafísico, apunta en otro momento: "El vaso de agua es el momento justo". Pero la incursión por terrenos de la teogonía quedó plasmada en su momento desde los primeros versos: "Tal vez esta oquedad que nos estrecha/ en islas de monólogos sin eco,/ aunque se llama Dios,/ no sea sino un vaso/ que nos amolda el alma perdidiza".
Ojalá no se les ocurra a los ultracorrectores argumentar que Gorostiza no sabía escribir, a partir de suponer que se debe decir perdediza, como todo mundo usa la palabra y no perdidiza, como atinadamente escribe el poeta tabasqueño.
Pero además, si de veras tienen voluntad política y ganas de entender, deben mirar hacia otros idiomas, inglés y francés, por ejemplo, para darse cuenta de que en inglés no se dice glass with water, sino simplemente glasswater, y en francés no es verre avec eau, sino tan solo verre d’eau. Entonces ¿qué insipiente aconseja e impone esas absurdas reglas?

¡Dios mío, hazme perdedora!
Doña Josefina Vázquez Mota incauta candidata del PAN a la gubernatura del estado de México, ya tiene por lo menos título para otro libro que sólo pasará a la historia de las curiosidades que se editan. Si el primero, el más recomendable para avalar su posición de La Primera Educadora del País, Secretaria de Educación Pública, fue ¡Dios mío, hazme viuda!, el segundo, ya con la experiencia valiosa de cómo sacarle provecho a una derrota pactada, y eso le permitió averiguar, cómo al revés de Pirro se puede ganar perdiendo, el segundo podría llamarse apropiadamente: ¡Dios mío, hazme perdedora!, pues si en las pasadas elecciones presidenciales no figuró como candidata panista, por arreglos del revivido “mártir de la dictadura castrista”, don Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, ahora que la mandan al matadero del estado de México, para hacer la farsa de una oposición al Sistema, puede ganar pingües ganancias de una derrota anunciada.
Si el gobierno Peñanietista la compensó con cerca de mil millones de pesos, que entregó a su Fundación Juntos Podemos, con su planeado enfrentamiento a la otra mujer candidata, Delfina Gómez, que no prosperará, Josefina podría ingresar al grupo de Forbes y ocupar la vacante mexicana que dejó El Chapo Guzmán.
Jose, que sólo es “fina” para los negocios, ya con entrenamiento previo para ser victimizada, se hará a un lado en la etapa postrera, para que el primo de Peña se enfile hacia el fraude anunciado en Edomex, pero hará bulto e intentará jalar el voto femenino, para restárselo a una Delfina que los texto-servidores ya ubican como simple marioneta de López Obrador, sin reparar en que ella tiene la experiencia de haber gobernado bien Texcoco y haber ganado por votación popular una diputación, sin la ayuda de AMLO.

¿Ineficiencia no es corrupción?
Ineficiente, pero bien pagada, la señora Sylvia Schmelkes, directora del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), según la Auditoría Superior de la Federación (ASF), no hizo con el presupuesto que se le asignó lo que debía haber hecho, sino tan sólo alimentar el fuego contra los profesores, en favor de las políticas represivas del pentavocálico señor Nuño.
Según la ASF, aunque el INEE contó con los recursos para evaluar alumnos, escuelas, planes y programas, métodos, materiales y gestión educativa, no hizo la evaluación integral, que podría haber establecido las directrices reales para mejorar la educación pública, que según la evaluación de la OCDE es una de las más pobres, pues de los 70 lugares posibles México ocupa el sitio 58.
¿Por qué no ha hecho bien su trabajo la señora Schmelkes, muy famosa y bien preparada, pero sin resultados claros? En cualquiera empresa privada ya la hubieran despedido por no hacer el trabajo para el que fue contratada, pero en el sector público eso no ocurre. ¿Es ineficiente, pero obediente? Pues tiene el empleo asegurado... Y allí seguirá aunque la educación se hunda, pese a que ella tendría que hacer una mejor planeación de los recursos destinados a la educación.
Y por si fuera poco, la misma Auditoría detectó que el proclamado plan financiero de "Educación al Cien", con la que el hábil señor Nuño iba a conseguir un presupuesto adicional para la educación, de unos 50 mil millones de pesos, con los que se reacondicionarían muchas escuelas y que no afectaría los presupuestos de los gobiernos, porque iba a ser altamente productivo y autosustentable, pues resulta que no es así y que va a quebrantar las finanzas de los estados particularmente, que tendrán que responsabilizarse de cumplirles a los accionistas, lo que podría significar deterioro en sus presupuestos durante unos 25 años.
¡Ah, pero de eso sí no informan con bombo y platillo ni la SEP ni el INEE!

El controlador Luis Ernesto Derbez
Cuando arribó a la Rectoría de la Universidad de las Américas, de Puebla, negocio escolar sostenido por la Fundación Mary Street Jenkins, sin otro mérito que ser amigo de alguien, el inepto Secretario de Economía y habilitado Secretario de Relaciones Exteriores (no tuvo el cinismo de Videgaray, al declarar no sé de diplomacia, pero vengo a aprender, aunque tampoco tenía experiencia que avalara el nombramiento), del gobierno de Vicente Fox, el mismo Derbez que metió a México en problemas con Chile por su ambición de dirigir la OEA, el señor Luis Ernesto pues, se ganó de inmediato la antipatía de la comunidad universitaria y de los poblanos, al proceder a deshacerse de un estudiante orgullo de la institución, el “niño genio” Andrew Almazán Anaya.
Resulta que el anterior Rector, el escritor Pedro Ángel Palou, el único sensible de los directivos de las universidades públicas y privadas de México, al enterarse que este niño, a los 12 años, tras cursar en dos meses y medio el Bachillerato y con los certificados oficiales correspondientes, estaba listo para ingresar a una Universidad, sólo que ninguna le daba acceso por su edad, le ofreció no sólo la inscripción, sino la beca de excelencia y una casa en el campus residencial de Cholula, para que Andrew pudiera cursar las dos carreras que quería de manera mixta, presencial y en línea: Medicina y Psicología.
Pero cuando Palou renunció y llegó Derbez, lo primero que hizo el señor educador fue quitarle la casa al orgullo de la UDLA-Puebla, negarle la posibilidad de cursar las dos carreras, le sostuvo la beca, pero no la de excelencia y lo forzó a renunciar al estudio de una carrera, ya que lo obligaría a cursarla de manera presencial. En tales condiciones, lo obligó a dejar el campus y abandonar la Universidad de las Américas. Cuando se dio a conocer que Puebla perdería ese orgullo estudiantil, los diarios, las estaciones de radio y las televisoras locales protestaron, atacaron a Derbez y otro tanto hicieron los más sensibles miembros de la comunidad universitaria.
Y el engreído y habilitado Rector, cual personaje de su familiar, el cómico Eugenio Derbez, respondió despóticamente que él sabía cómo controlar a la opinión pública y que pronto terminaría el malestar. En efecto, luego de varios meses de ataques y enjuiciamientos, la gente terminó por aceptar lo irremediable, la tranquilidad regresó a la Universidad de las Américas, que por cierto muchas de sus carreras no cuentan con el RVOE (Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios), según se puede consultar en la página oficial de la SEP (cuando la pongan a funcionar, porque está abandonada por el señor Nuño, más empeñado en perseguir maestros de educación básica que en brindar este importante servicio, que permitirá saber qué universidades privadas pueden expedir títulos verdaderos).
Ahora el Fisco Kid ha embargado las instalaciones de la Universidad (aunque sólo precautoriamente) por un adeudo fiscal de $45 millones de pesos, lo que hasta la fecha no ha impedido que se sigan impartiendo clases, pero podría llegar el momento en que se cierre la institución, pues conforme a otro Jenkins, Guillermo, la Fundación ya fue saqueada y sus bienes llevados a un paraíso fiscal.
Por lo pronto, la UDLA-Puebla enfrenta un juicio de embargo (además del que tiene con la UDLA-México, porque al parecer no tiene derecho a ostentar el nombre con que se conoce a la de Cholula, Puebla). ¿Podrá controlarlo el Tirano Banderas de la educación en Puebla, que atribuye todo a la persecución y acoso de que lo hace objeto el gober de Puebla, Moreno Valle, por quién sabe qué extrañas razones.
¿Tendrá las ínfulas que presume “al derecho y al Derbez” el pariente del cómico extelevisivo, Eugenio?

Si está con los pobres mal; si incluye a los empresarios, peor
Cuando se postuló por primera vez para la Presidencia de la República y Andrés Manuel López Obrador planteó como lema de campaña: "Primero los pobres", los no tan pobres, la clase media (que se ha ido empobreciendo) y los definitivamente no pobres, que eran los empresarios, patronos, industriales y comerciantes, los dueños del dinero, en fin, reaccionaron en su contra, pues se sintieron amenazados: «Nos va a quitar lo poco -o mucho- que tenemos», «Va a expropiar los grandes negocios nacionales e internacionales», «Va a arruinar al país, al subsidiar a los jodidos».
Y hallaron, desde luego, en los medios y en las esferas de gobierno –y en su candidato, Calderón, que trajo de España al siniestro señor Antonio Sola, a quien dio la nacionalidad mexicana– eco para su campaña terrorista y calumniosa, al difundir que AMLO era «Un peligro para México».
Ahora, André Manué, El Peje, sin abandonar su convicción de que se debe mejorar la economía de los más pobres, dejó de poner el acento en este sector de la población (lo que fue objeto de una campaña miserable –y se censura a Trump por racista), en que se apodaba al candidato Wiska –alimento para félidos caseros–, (porque lo preferían "8 de cada 10 gatos"), sino que amplió su visión e incluyó a la clase media y algunos empresarios (antes, había atraído a Yeidckol Polevnsky y a Alfonso Romo), que han salido del clóset para sumarse a su campaña, al tiempo que representantes de la “burguesía nacional” declaran su simpatía por él y se suman a su proyecto social, económico, político y cultural, pues no se sienten amenazados, por no deber su riqueza a cochupos y alianzas perversas, aunque desde luego, como otros capitalistas, se han aprovechado de la plus valía del trabajo ajeno, para aumentar su riqueza, pues ya lo expuso el viejo Marx, "Nadie se hace rico trabajando".
Pero esto tampoco ha complacido a sus enemigos de siempre, que divulgan, con ayuda de los texto-servidores (neologismo de Paco Rodríguez), que ahora está incluyendo a los explotadores y a la mafia que antes combatía. Y como además anticipó que no perseguiría a los corruptos de hoy, pero que ya no permitiría más actos de corrupción y deshonestidad de funcionarios y empresarios, se dijo entonces que ya llegó a arreglos “en lo oscurito”. De haber dicho lo contrario: que perseguiría a los rateros del presupuesto y a los desviadores de recursos públicos, habrían elevado el grito al cielo varios “comunicadores” que igualmente se han enriquecido con embutes, cochupos o gracias gubernamentales y advertirían que López Obrador instauraría el terrorismo, como tras la Revolución Francesa hicieron Dantón y Robespierre.
Total, que de todas maneras cuerna el toro a AMLO: a quien se etiqueta de Caudillo, Ambicioso del poder, Enajenado por la Presidencia (al igual que en el pasado inmediato Salvador Allende, Ignacio Lula da Silva, Evo Morales), como si no fuera propósito legítimo de todos los partidos y de sus políticos alcanzar el poder.

Crime gringo y crimen mexicano
Ya se descaró Donald Trump al comenzar las deportaciones masivas de “mexicanos” o sea todos los que procedan de países situados al sur del Río Bravo: no se trata de “criminales” sino de delincuentes que hayan cometido delitos menores o francamente faltas administrativas. No se les expulsará por lo que hayan hecho, sino nada más por el lugar donde nacieron.
Pero mientras Trump se estuvo refiriendo a la expulsión de mexicanos
criminales, los medios nacionales, por simple ignorancia o descuido profesional, le estuvieron haciendo el caldo gordo, pues al aceptar la traducción instantánea del falso amigo y confundir el crime inglés con el crimen hispano-mexicano, los lectores de diarios y revistas, los radioescuchas, telespectadores y compuvidentes, tal vez le dieron la razón a Trump, por haberse deshecho de esos peligrosos personajes.
Y sin embargo, hay sus diferencias, pues mientras el crime inglés define un acto ilegal, una simple violación de la ley, que ni siquiera amerite cárcel sino una multa o reconvención, como pasarse un alto, estacionarse en lugar prohibido, seguir en el país con la visa vencida, dar datos equivocados o incluso hacerse pasar por otra persona, defraudar o dejar de pagar una deuda, la palabra crimen en español tiene otro significado y una trascendencia social mayor, pues se define por un acto sangriento, violento, cruento.
María Moliner en su excelente diccionario de uso del español, explica bien que crimen es "Delito muy grave, consistente en matar, herir o causar graves daños a alguien. Asesinato, atentado, homicidio..."
En tales condiciones, al publicar o dar a conocer que los mexicanos deportados fueron expulsados de Estados Unidos porque son criminales, los medios se hicieron cómplices de la calumnia del vociferante Trump y en cierta medida consiguieron que una parte de la población mexicana justificara su acción y lamentara que regresen unos mexicanos, presuntos asesinos, violentos y terribles personajes que tampoco deben ser declarados bienvenidos.
Y sin embargo, muchos de ellos ni siquiera fueron juzgados, menos aún declarados culpables, aunque sea de una falta administrativa, ya no se diga un crimen verdadero.

Calderón, ¿diplomático?
Con el portazo que el gobierno de Raúl Castro le sorrajó a Felipe Calderón, que quería ir a Cuba a rendir homenaje a un “disidente” cubano, se puso de manifiesto y el mismo causante de miles de asesinatos en México lo declaró, que el señor ostenta un pasaporte diplomático, con el cual puede entrar y salir del país sin cruzar por la aduana o siquiera por Migración.
O sea que aparte de seguirle pagando un fabuloso sueldo, poner a su disposición personal civil y militar, para el servicio de él y su familia, cuidar con anticipación a su probable candidatura a la benemérita señora Margarita, todavía el Estado le costea privilegios de diplomático, que nunca lo ha sido. Valido de ese documento quería entrar a Cuba para alentar a los que actúan contra el régimen establecido. Al señor Calderón le pareció natural ir a felicitar a quienes combaten a Raúl Castro y todavía declaró que era un derecho democrático que le había quitado el gobierno despótico de Cuba.
¿Quiere el bienaventurado Felipe –que intenta hacerse del poder sirviéndose de su angelical esposa, que no rompe un plato–, saludar a disidentes, en un gesto democrático? Pues que hable en México con sus propios disidentes, que son muchos y encabeza el poeta Javier Sicilia o que se solidarice con los papás de los jóvenes de Ayotzinapa, desaparecidos por el gobierno de Peña Nieto.
Y que no apele a la democracia, quien no la conoce, pues la violentó para llegar al poder, “haiga sido como haiga sido” y luego impidió la crítica, pues les prohibió a las cadenas de televisión que hicieran mofa de él y de su esposa e hijos, como lo consintió el muy indigno Fox, pero con mejor sentido del humor que el nada anónimo alcohólico, que se permitió de viejo ponerse a jugar a los soldaditos, lo que de niño tal vez no le autorizó su señor padre.
Por lo demás, el incongruente señor Calderón, que tanto le criticó al Peje que se quejara del compló, ahora utilizó el recurso para referirse a los que no quieren que se sepan “las violaciones a los derechos humanos cometidas en Cuba”.
¿Y por qué no empieza a autodenunciarse y continúa reclamándole al gobierno mexicano las afrentas que les hace a los ciudadanos de México? ¿No le queda más cerca este país que Cuba?
Pero si lo que quiere es demostrar su solidaridad con los disidentes de otros países y en última instancia usar su pasaporte diplomático y viajar a otro país, que al fin sus viajes los carga al presupuesto nacional, pues que vaya a Estados Unidos a solidarizarse con los disidentes del señor Trump, muchos de ellos de origen mexicano y de paso le anticipe a su contlapache de la Casa Blanca, la férrea y patriótica oposición que le espera si es que la marioneta del señor Calderón, doña Margarita, llega a sentarse en la silla presidencial de este lado del río Bravo.