REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Arca de Noé

El fin de la correspondencia


Mario Siddhartha Portugal Ramírez

Hace apenas diez años el uso del correo electrónico era masivo, pero ahora parece estar amenazado por la obsolescencia: si el teléfono iba a terminar con la carta manuscrita, ahora se dice que Facebook lo hará con el correo electrónico. Sin embargo, más allá de la vigencia del correo electrónico está el hecho de que escribimos menos cartas, sea en papel o con una computadora.
La tradición epistolar fue iniciada en Roma en el siglo I a.C., aunque los griegos ya utilizaban este medio. La carta era apreciada por los romanos, quienes la usaban para transmitir conocimientos. Séneca le escribió a Lucilio: “La filosofía no es una actividad agradable al público, ni se presta a la ostentación. No se funda en las palabras, sino en las obras. (…) configura y modela el espíritu, ordena la vida, rige las acciones, muestra lo que se debe hacer y lo que se debe omitir, se sienta en el timón y a través de los peligros dirige el rumbo de los que vacilan”
Con el transcurrir de los siglos se impusieron ciertas convenciones para escribir una carta. El Modi dictaminum, pergamino del siglo XII, enseñaba a escribir cartas de amor. “Boncompagnonus”, obra de seis tomos escrita en 1215, fue uno de los primeros manuales publicados. Este tipo de escritura se consideraba un arte que exigía introspección y reflexión. “Todo el que escribe una carta lo hace como imagen de su propia alma” decía un tratado del siglo IV d.C. Erasmo de Rotterdam, aficionado al intercambio epistolar, redactó un manual donde indicó que la carta “cuando trata sobre asuntos graves ha de ser seria, cuando trata sobre asuntos comunes, transparente, y cuando trata sobre asuntos banales, elegante e ingeniosa; es ardiente e inspirada en la exhortación, reconfortante y amistosa en el consuelo”.
La carta influyó en la obra literaria de escritoras como Jane Austen que la incorporó a su narración y otros como Samuel Richardson que cultivaron la novela epistolar. Emilie Dickinson tenía devoción por la correspondencia y decidió publicar sus primeros trabajos gracias a las palabras de aliento que recibió en las cartas de un crítico literario.
La epístola nos permite profundizar en la psicología de grandes personajes. Beethoven fue dueño de una prosa apasionada que reflejó sus inseguridades. Las cartas entre Manuela Sáenz y Bolívar muestran un Libertador vulnerable al amor. Un Trotsky furioso escribió a sus partidarios reclamándoles por no apoyar a la resistencia contra el franquismo, pero su lado acaramelado se imponía cuando escribía a Frida Kahlo. Las cartas de Jorge Luis Borges a Estela Canto humanizan al escritor erudito del ensayo y la narrativa: “Querida Estela: hasta el día de hoy he engendrado fantasmas; unos, mis cuentos, quizá me han ayudado a vivir; otros, mis obsesiones, me han dado muerte. A éstas las venceré, si me ayudas.”
No recuerdo la última vez que escribí una carta con papel y lápiz. Las que redacto ahora las hago en mi computadora y son formales porque las dirijo a personas importantes, pero no a amistades o a familiares. Hace algún tiempo hallé, dentro de un libro, una carta de mi abuela a mi madre, fechada en marzo de 1981: tiempos de dictadura en mi país, Bolivia. Ella pregunta cómo estamos todos, nos recomienda llegar a casa antes del toque de queda y alejarnos lo más posible de los convoys militares. Finaliza indicando preparar ajo con miel para mi resfrío (tengo dos años).
¿Es el fin de la correspondencia? En la era del internet, de la sociedad que se enorgullece de ser “multitasking” y que requiere comunicación instantánea, precisa, oral y mejor aún visual; hay muy poco tiempo para redactar aquellas viejas misivas de tiempos de nuestros padres. Pero el arte de la carta persiste a pesar de todo. Tendríamos seguir escribiéndolas y hacer lo de Hawthorne “No sé dónde te encontrará esta carta, pero la lanzó al viento”.

Referencias
Garfield, Simon (2015). POSTDATA: Curiosa historia de la correspondencia. Penguin Random House Grupo Editorial España. Edición Kindle.
Bolivar, Simón. Carta de Jamaica. s.f.
http://www.elhistoriador.com.ar/documentos/independencia/bolivar_carta_jamaica.php.
Mendiola, José. ¿El fin del e-mail? 23 de Junio de 2010.
http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2010-06-23/el-fin-del-e-mail_774393/.
Trotsky, León. Carta de León Trotsky a Frida Kahlo. s.f. http://talpajocote.blogspot.com.

* Escritor boliviano, sociólogo por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Bolivia) y Magister en sociología por Flacso Ecuador.