REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
13 | 12 | 2019
   

Homenaje

René Avilés Fabila: maestro de la brevedad


Fernando Valls

Ayer, lunes, este periódico daba la noticia de la muerte del escritor mexicano René Avilés Fabila (1940-2016). En las historias de la literatura de su país se le incluye en la denominada, de manera despectiva, generación de la Onda, integrada también por José Agustín y Gustavo Sainz, entre otros, quienes empezaron a publicar a mediados de los sesenta. De todos ellos, que fueron escritores urbanos, podría decirse que quedaron solapados -en cierta forma- por los maestros anteriores, así Juan Rulfo y Juan José Arreola, y por los narradores del llamado boom, como Carlos Fuentes o el tangencial Fernando del Paso.
Con varios de estos se formó nuestro narrador, asistiendo a los míticos talleres del autor de Confabulario. Y de las enseñanzas allí adquiridas y de la ayuda de una beca procedente del mítico Centro Mexicano de Escritores, dirigido por Rulfo, Arreola y Francisco Monterde, nació su primer libro de cuentos, Hacia el fin del mundo (1969). Se inició en la novela con Los juegos (1967), autoeditado, a la que siguieron creo que siete más, entre ellas El gran solitario de Palacio (1971), sobre la matanza de Tlatelolco en 1968, teniendo que editarse en Buenos Aires, en las Ediciones de la Flor. Pero su formación académica la hizo en la UNAM, completándola en La Sorbona. Mientras que su filiación política, militó veinte años en el Partido Comunista, le debe mucho al escritor José Revueltas.
Fue, además, un destacado gestor cultural y un asiduo colaborador de la prensa mexicana, en calidad de articulista y editorialista, llegando a ser director de la sección de cultura del diario Excélsior, y fundador y responsable de su suplemento cultural, denominado El búho (1985-1999). Pero creo que sobre todo lo recordaremos por su narrativa breve y brevísima, por sus cuentos y microrrelatos. Estos últimos aparecen recogidos, en especial, en sus libros Fantasías en carrusel (1978), Cuentos y descuentos (1986) y Cuentos de hadas amorosas y otros textos (1998). Pero, asimismo, es el responsable de la Antología del cuento breve del siglo XX en México (1970), la primera recopilación de microrrelatos mexicanos, en una fecha muy temprana en la historia del género. Por lo demás, su narrativa mínina aparece recogida en las antologías mexicanas, españolas e hispanoamericanas más prestigiosas, así la de Edmundo Valadés, David Lagmanovich, Lauro Zavala, Javier Perucho y Antonio Serrano Cueto.
Cultivó también la fábula, a la manera de Augusto Monterroso, su autor preferido, en estas distancias mínimas, y los bestiarios, en libros como Los animales prodigiosos (1989), Bestiario de seres prodigiosos (2001), publicado en Madrid por Eneida, y El bosque de los prodigios (2007), un intento de componer un bestiario prehispánico, sin que falte en su producción un libro titulado De sirenas a sirenas (2010), un motivo hoy de moda, dentro siempre de las formas breves. Para Avilés Fabila, cultivador de la ciencia-ficción y de lo fantástico, el microrrelato debería ser una muy ajustada y precisa historia de ficción compuesta mediante la inteligencia de la agudeza y con un desenlace sorprendente, en la que –añadimos nosotros- a menudo juega con la intertextualidad, las paradojas y el humor.
Su muerte a causa de un infarto, cuando tenía en marcha tantos planes, ha sido una penosa sorpresa para quienes lo apreciábamos. Por desgracia, en España, donde era conocido entre los seguidores del microrrelato, no alcanzó nunca el reconocimiento que merecía, aunque su novela Réquiem por un suicida la reeditó Libertarias/Produfhi en 1998. Y, sin embargo, en el número de este mes de la revista Quimera lo entrevista la escritora Carmen Peire, quien lo acompañó por Madrid en su reciente viaje a España, quedando tan satisfecho que en uno de los últimos correos que debió de escribir, horas antes de su muerte, anunciaba sus deseos de volver pronto a nuestro país, donde la editorial Menoscuarto prepara una antología de sus microrrelatos.