REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
27 | 05 | 2019
   

Arca de Noé

La Culta Polaca


Por Supuesto

Los chilangos subsidian a los mexiquenses
Mal empieza don Mario Delgado su campaña para aspirar a la Jefatura de Gobierno del DF. Porque después de haber estado al frente de las finanzas del DF y tras su desempeño casi virtual de Secretario de Educación capitalino, pues es el gobierno federal el que controla estos asuntos, en unas declaraciones a los medios condenó a todos los capitalinos a seguir pagando In saecula saeculorum el impuesto de la tenencia de vehículos, aunque con otro nombre.

Las “razones” para mantener tan impopular e inconstitucional impuesto, digan lo que digan los señores ministros de la Corte Suprema, son de tipo humanitario, democrático y robinjudesco, según el financiero y educador Delgado.

Como pagan más los que más costoso vehículo tienen, es equitativo y proporcional, ya que con lo recabado se subsidia el transporte público de la capital: Metro, Metrobús, autobuses especiales, combies y taxis, ya que a estos últimos se les impone una tarifa que es la más baja del país.

¡Qué maravilla!, podría decirse. ¡Qué gobierno tan considerado, robinjudesco, chuchorrotesco y malverdesco, que le quita a los ricos para darle a los pobres capitalinos…!

Nada más que allí está el pero… ¿Se beneficia a los capitalinos con el subsidio o a los mexiquenses, que día a día se trasladan de la periferia del DF a los centros laborales, educativos, culturales, comerciales, médicos de la Ciudad de México, porque en la capital hallan las fuentes de trabajo, de educación, de salud o recreación, que el gobierno del estado de México no les puede dar a sus gobernados.

Los capitalinos verdaderos, los que en la Ciudad de México vivimos y cotizamos desde el predial hasta la tenencia vehicular no llegamos a ser 10 millones de habitantes, pero los otros 10 u 11 millones que hacen del DF la región más poblada del mundo, previenen del Edomex, que allá duermen, pagan su predial, su luz, su agua, sus impuestos locales, pero se sirven del agua, la luz, los transportes, las vías de circulación, los teléfonos, las calles, las escuelas, las instituciones médicas y culturales y sobre todo las fuentes de trabajo, que pagan con sus impuestos los chilangos.

Pero como estadísticamente el estado de México tiene más habitantes, pues allá duermen los que pululan en el DF de día, a la hora de repartir el presupuesto federal se lleva la mayor tajada del pastel el Edomex y se castiga a la capital del país, porque supuestamente tiene menos habitantes que atender. Así que más bien con el dinero del pobre DF se subsidia al rico estado de México, por lo que no es extraño que un copetudo aspirante a la Presidencia haya hecho tanto dispendio en su campaña preparatoria de recuperación de Los Pinos.

¿Casualidad o coincidencia?

En las reiteradas recordaciones de los diez años de terrorismo (¿torrerismo?) con que nos aturdieron los medios de comunicación, con motivo del ataque a las torres gemelas de Nueva York, algo quedó de manifiesto: que el proyecto escultórico monumental conocido como Estela de Luz, premiado por quién sabe cuántos expertos en artes visuales, se parece demasiado –¿por casualidad, por coincidencia?– a uno de los primeros homenajes que se hicieron a las torres caídas, para levantar a George Bush.

En los primeros años de remembranza, cuando se ideó la Zona Cero, alguien decidió recrear con cañones de luz el perfil de las Torres Gemelas, que hicieron imaginar que seguían en su sitio las mencionadas torres, como unas gigantescas paletas de coco, que parecen haber sido la inspiración del arquitecto César Pérez Becerril y equipo que le acompaña, quienes se “llevaron” el premio a la obra conmemorativa de las fiestas del Bicentenario y el Centenario y que originalmente iba a ser un “arco triunfal” (del decenio panista).

Se supone que este fin de año, luego de quince meses de atraso, entregarán la obra y se inaugurará con gran despliegue de las autoridades federales y tal vez de las capitalinas, al fin que Felipe y Marcelo ya se dieron el Abrazo de Acatempan, al tomarse la foto juntos.

Entonces todo mundo se dará cuenta de que en efecto el ínclito ganador del concursazo, César Pérez Becerril, lo único que hizo fue adaptar la escultura de rayo láser de Nueva York a un concepto material, que en recuerdo de la obra “inspiradora” tuvieron la relativa honestidad de llamarla Estela de Luz, aunque hecha de mármol y titanio, con decoraciones de láser y pedrerías, para tratar de darle una variante.
Es como si algún otro “artista” presentara a concurso un obelisco, aunque ahora de cuarzo. ¿Un experto se dejaría envolver en la trampa?


Hagan su apuesta, señores…
¿Adónde irá Calderón?


Allí les va un buen tip para los señores casineros (parece que así se les llama a los dueños de casinos) Azcárraga y Hank: pongan a la atención de los ludópatas el acertijo de premio mayor: ¿Adónde irá Calderón cuando abandone Los Pinos?

Salinas de Gortari se fue por el mundo y terminó en Cuba; Zedillo huyó a Estados Unidos, Fox tuvo el cinismo de ir a habitar Foxilandia, pero Calderón ¿adónde irá? ¿Irá a Estados Unidos a cobrar sus bonos de buen comportamiento, al fin que habla mejor inglés que Fox? ¿Viajará a España, aunque no hable bien el idioma, porque eso del “haiga” quién sabe si se lo soporten los académicos madrileños? ¿Se hará asesor de Repsol o cobrará sus buenas ligas con Mouriño?
Hagan sus apuestas, pagaderas luego del 22 de diciembre, pues si se acaba el mundo, para qué pagar antes… ¿Con quién irá Calderón: con melón o con sandía?

Valor, determinación y coraje

Muy actuario, muy economista de la universidad patito de Pensilvania, a lo mejor hasta sabe inglés Ernesto Cordero, que dejó la Secretaría de Hacienda para aspirar al cargo de chivo (no cordero) expiatorio del PAN en los próximos comicios presidenciales.

Lo que queda claro es que si no es bueno para las cuentas (en vano las clases en el ITAM y en Pensilvania), pues aseguró paladinamente que con $6,000.00 mensuales se puede vivir bastante bien, tampoco sabe nada de español, ni siquiera los asesores que le hacen los discursos y los que “cuidan su imagen”.

Porque al abrir su campaña, el señor aseguró 18 veces durante su alocución que se iba a guiar por un lema que acababa de inventar: “Valor, determinación y coraje”. ¿Nadie le pudo aconsejar al ignaro ex Secretario de Hacienda que en español coraje significa enojo, disgusto, enfado y que en francés corrage o en inglés courage precisamente quieren decir “valor y determinación”?

Menos mal que el pobre no tiene posibilidad alguna de llegar a gobernar al país, ni con todos los trucos del “haiga sido como haiga sido”, porque ya tuvo México un presidente corajudo, un tal Díaz Ordaz, enojado con la vida, disgustado con los jóvenes y enfadado con los intelectuales y ya se sabe cómo le fue al país.

Y si tomó del anglicismo courage –está difícil que sepa francés– el significado de “valor y determinación”, resulta que durante 18 veces el señor aseguró que su lema sería “Valor y determinación y valor y determinación”, tautología que de antemano hace pensar que se inclinaría por dar “más pan con lo mismo”. Y ya estuvo bien, ¿no?
Ahora que ya se desató Cordero, se entenderá porqué nunca apoyó la iniciativa de La Culta Polaca en el sentido de derogar el IVA e imponer el IDA, el Impuesto al Disparate Agregado, que sólo entre funcionarios de alto nivel –a $100.00 por disparate– permitiría una recaudación extraordinaria, superior al 16%. Pero, pues cómo, si Cordero habría sido uno de los principales contribuyentes…

Abuso del SAT

Con la plena complacencia del Secretario de Hacienda en turno –léase Ernesto Cordero–, poco antes del Día del Informe, se utilizó el SAT (Sistema de Administración Tributaria) para llevar a los afligidos contribuyentes por medio de internet un verdadero SPAM, porque tal fue el comercial del señor Calderón sobre la magnificencia de su obra de gobierno.

Al buzón digital y sin haber solicitado esa propaganda llegaba un correo con la etiqueta del SAT, que siempre es bueno atender, no vaya a ser que le estén cobrando al contribuyente por algo que no ha hecho o dejado de hacer. Así que con azoro se abría el correo-e y se encontraba el llamado causante, con una sanción peor que las de Hacienda: el mensajito del señor Calderón en el que decía que las cosas no son como las ve el ciudadano, sino como las pinta el autollamado “Presidente de México”.

Se supone que el SPAM está prohibido, que es un delito cibernético y que se constituye cuando a un usuario que no ha solicitado información de tal producto o tal servicio, se le introduce en su computadora un mensaje comercial, con lo que se viola la privacidad del ciudadano y se incurre en violaciones a los artículos X, Y y Z, de tal Código o tal reglamento.

¿No abusó el señor Calderón e incurrió en artimañas para que la gente abriera los correos SAT y se enterara del correo presidencial que de otra manera enviaría directamente a la Papelera de reciclaje? ¿Y el señor Cordero no prestó una dependencia del gobierno para fines electorales o de promoción política? ¿Ninguno de los dos siquiera es “presunto culpable”?

¡Viva México! ¡Vivan los héroes que nos dieron impunidad!

Encuestas mañosas

Ahora resulta que pese a todos sus errores y a los nulos aciertos, aunque se le haga creer que es “el mejor alcalde del mundo”, Marcelo Ebrard goza de las máximas preferencias de los ciudadanos del DF y que López Obrador, no obstante sus exitosas giras por todo el país queda muy por abajo en el ánimo popular, según una agencia de encuestas que fue la misma de Jesús Reyes Heroles, que empezó a hacer aparecer en el papel –por lo menos– al gris candidato Calderón, cuando que todo hacía suponer que quien estaba al frente en las preferencias era el tabasqueño López Obrador.

“La historia vuelve a repetirse”, indicaba el tango hace años con intención profética y hoy parece que el jefaturo de Marcelona sigue las mismas mañas sucias de quien asumió el poder pero no logró la autoridad en el DF, en contra del mismo rival.

¿Quién avala estas encuestas, que se antojan muy mañosas, sobre todo si se trata de extrapolar a toda la población nacional o siquiera a la del DF, de 9 y medio millones de habitantes? La Maestra Ana María Flores, Dra. en Matemáticas, que hace 40 o 50 años realizaba encuestas probabilísticas matemáticas, cuando la población en México era de 40 millones de habitantes, mandaba entrevistar a 25 mil personas para poder extrapolar a todo el país la opinión manifestada por los encuestados. El muestreo era verdaderamente científico, pues no eran elegidas las personas, sino que se dejaba al azar cuáles podrían responder.

Hoy los encuestadores eligen a los que tienen teléfono y sobre todo a los que contestan, lo que vicia de origen su representación y con un millar de personitas, en el mejor de los casos, nos aseguran que va en punta tal o cual candidato o tal o cual prospecto, que casualmente es el mismo que pagó por la encuesta.

¿De veras la población nacional o siquiera la del DF cree que Marcelo el izquierdista a modo tiene tamaños para Presidente, dadas las condiciones caóticas en que tiene a la ciudad, por andar perforando aquí y allá, darle rienda suelta a los ciclistas y obligar a pagar impuestos prediales exagerados, tarifas de agua desproporcionadas y ofrecer tan malos servicios de alumbrado, asfaltado y atención médica?

Desfile intimidante y disparatado

Aunque los panegiristas del régimen, medios y opinantes, quisieron presentar el desfile militar del 16 de septiembre como una fiesta popular en la que se manifestó la admiración a las fuerzas armadas, la realidad es que se quiso mostrar a los consentidos del régimen, soldados y policías, como una fuerza intimidante, no contra los narcotraficantes, que deben haberse regocijado con la pobreza de las armas exhibidas, pues seguramente las suyas son más modernas y poderosas, sino contra la población civil que llega a desarrollar protestas.

Para comenzar deben haber amenazado gravemente a los demandantes que se habían instalado en la plancha de la Plaza de la Constitución que fueron removidos de la noche a la mañana, no porque les hayan resuelto sus demandas, sino porque “o copelan o coello”.

Pero, además, como en todos los años, los locutores y los supuestos asesores militares o los comunicadores castrenses, abundaron en el disparate acostumbrado, al calificar de “contingentes” a los grupos o destacamentos que desfilaban, no que participaban en la “parada”, porque no se detuvieron sino que avanzaron a la orden de sus jefes, que es lo que en español significa parada, del verbo parar y no del anglicismo parade, que simplemente significa desfile en inglés.

La burrada de siempre es llamar “contingente” a un grupo o destacamento militar, porque “lo contingente” es lo azaroso, lo que puede ocurrir o no, y ninguno de los soldados que participaron se presentaron por casualidad o eventualidad, sino porque en obediencia a órdenes superiores tuvieron que acudir, como profesionales de las armas que son y eligieron ser.

¿De dónde viene el equívoco? Seguramente de la costumbre que en España tuvieron –semejante a la de la “leva” porfirista– de nutrir de nuevos elementos a sus fuerzas armadas por medio de la arbitrariedad de reclutar por la fuerza a quienes no querían ser soldados. Llegaban las fuerzas regulares a una población y hacían formar a los que tenían entre 18 y 30 años y azarosamente iban eligiendo a uno sí y a otro no, por tener una estatura baja, por ser muy esmirriado o demasiado obeso. Se llevaban a los que creían más aptos para recibir instrucción militar e incorporarlos luego a las fuerzas armadas. Así llegaban a otra población y se distinguían los grupos profesionales de los elegidos azarosamente y la gente llamaba a estos los contingentes, por su carácter nada voluntario.

Pero los militares o los deportistas que participan en un desfile al que fueron convocados y asisten voluntariamente o porque para eso les pagan, no son ni pueden ser contingentes, ya que no es por azar que están allí.

La bronca Ebrard-Martí Bartres

Despido a Martí Bartres, no porque quiera incondicionales, sino porque si no está de acuerdo conmigo, no tiene nada que hacer en este gobierno, fue más o menos la explicación de Marcelo Ebrard al despido abrupto de su Secretario de Desarrollo Social, probablemente el más consecuente izquierdista de su gabinete, quien jamás abjuró de su cercanía con López Obrador.

¿Qué creerá Ebrard que significa “incondicional”?

Porque su “filosofía” de que “el que no está conmigo está en contra mía”, es la mejor demostración de que quiere incondicionales en su torno. Al parecer lo que hizo Martí, aparte de manifestar su intención de competir por la Jefatura de Gobierno del DF, en oposición al candidato de Marcelo, Mario Delgado, fue recordar que había un acuerdo de la directiva del PRD en el sentido de no convalidar a Calderón con un saludo o con tomarse la foto junto a él. Marcelo, además, había prometido que sólo le saludaría cuando dejara la Presidencia, que no le correspondía. Martí, como compañero de partido, no como funcionario del gabinete de Ebrard, tenía todo el derecho de reclamarle que respetara un acuerdo superior.

Lo hizo en los años anteriores: siempre escabullía el bulto cuando llegaba el momento de que los gobernadores o los políticos se formaban para saludar a Calderón. Honró algún tiempo su compromiso, pero comenzó poco a poco a acercarse al ocupante de Los Pinos, hasta que cedió a la tentación de ser avalado por el panista como un juicioso y nada rencoroso militante del PRD, a diferencia del rencoroso de López Obrador.

Lo que más llamó la atención, luego del escándalo generalizado, fue la inclinación por los medios, incluso los izquierdosos, hacia Marcelo Ebrard, que es quien reparte la publicidad y se hace anunciar en radio y televisión y en cambio el silencio en que envolvieron las argumentaciones de Bartres. Las declaraciones de Martí no fueron objeto del interés de los medios de comunicación y sí en cambió se le denostó, sin oportunidad de réplica.

Más o menos lo que le ha sucedido a López Obrador, a quien atacan y no le dan oportunidad de replicar, los conductores que parecen esmerarse en demostrarle al gobierno que no tienen simpatía por AMLO. No les vaya a pasar lo que a Gutiérrez Vivó, a quien los funcionarios del gobierno calderonista y antes los foxistas, acusaron de ser simpatizante del tabasqueño.

Y ya ven cómo lo llevaron a la ruina y de paso a todos sus colaboradores, a quienes también mañosamente el próspero periodista dejó de pagar alegando ser víctima del gobierno, aunque se fue con sus millones a otra parte.