REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
25 | 05 | 2019
   

Confabulario

El último camino


Cornelia Păun Heinzel

Mi nombre es Manuel Oso, como el nombre del animal que vive en los bosques, en las cimas de las montañas y que, al ser expulsados de su hábitat cuando tienen hambre los encuentras incluso en las calles de la ciudad. Parece que un antepasado mío era fuerte y fibroso como un oso, y así le llamaban sus conocidos. Tengo treinta y cinco años y estoy a punto de morir. Sigo vivo, sin embargo, todavía no he respirado mi último aliento… como mi amigo periodista, que tuvo un ataque al corazón mientras dormía. Desde mi cama del hospital, con más infusiones introducidas en el cuerpo, ahora podía ver las cosas de distinta manera, diferentes de cómo lo había visto hasta este momento. Y sí, me gustaría repetirlo todo desde el principio, no me molestaría por cualquier nimiedad, con el trabajo, con los vecinos de la familia, con mi amada, con los niños. -¡Déjenlo! ¿No ves que se está muriendo? –Dijo a su colega, una mujer dura de unos cincuenta años y las cejas masculinas en punta como la de los búhos, con malicia en su voz. –No se moleste, el ya está en el otro mundo. -Ahora ha venido una mujer con un hombre a visitarlo, dicen que son compañeros de trabajo –contestó la otra– con la figura de tutora dura de la prisión de seguridad para mujeres. -Pero mira a Mirela, es su amante, pero no es el único, ella vino con su nuevo amante, Tiberio, compañero de la multinacional “Computer Life” donde trabajan todos. Yo los observo, no ha esperado mucho tiempo, ya ha encontrado inmediatamente a otro hombre, o es ¿que estaba con ambos al mismo tiempo? Una mujer delgada con la cara de cabra, señaló la barbilla, la nariz ganchuda y larga, la boca grande, el pelo largo, sonriendo con indiferencia, lanzando miradas largas a su marido Gale, que también se alegraba. -Parece que no va a vivir mucho más, como se puede ver –dijo Mirela. Mientras miraba al hombre guapo, moreno, deportista, que se hallaba inmóvil en la cama, así sin afeitar, parecía más masculino, más atractivo que nunca. No había nadie alrededor para observar esto, de su estado, ni Mirela, ni el personal médico femenino del hospital no eran sensibles a ello, y los pobres pacientes estaban más muertos que vivos –eso creo- hoy no hay belleza ni inteligencia, ni honor todo esto no tiene ya ningún valor. Mi amante no me quería, no me amaba, porque no era el tipo de hombre del que se enamorara. Solo le atraía mi dinero. Ahora está bien, con Tiberio –continúo en mis pensamientos- su sueldo es mayor que el mío. Lo han ascendido a jefe de departamento, tiene más dinero, está soltero y no se ha casado nunca, tiene su casa y la herencia de sus abuelos, se puede gastar todo su dinero, ya que la quiere. ¡Qué ideas más extrañas tiene Mirela! No es demasiado bonita y tampoco demasiado inteligente. Creo que estoy en sintonía con los valores actuales, como cada uno o ¿es que soy un trastornado? Me enamoré de ella porque era una mujer mala y frívola, con experiencia con los hombres, parecía como si estuviese embrujado, no se enfrentó a la muerte al darse cuenta de ello, pero esa mujer era la mujer del diablo. A veces, sin embargo pienso paradójicamente, la atracción del mal parece ser poderosamente e increíblemente bueno, incomparable. Todas las mujeres malas que hemos conocido, aunque sean feas, los hombres las han querido mucho más que a cualquier belleza femenina con buenas intenciones. Si meditas bien, se mezcla lo feo y lo malo y puede ser increíblemente atractivo y durar para siempre. Yo un hombre de buen corazón trato de juzgar las cosas y fui conquistado por Mirela, como con la ley de la atracción de los polos opuestos. Pero creo que un hombre se siente atraído por el mal más fuerte, porque dos personas malas, pueden formar una pareja indestructible pudiendo compartir sus sueños, estar unidos en conseguirlos y Mirela con Tiberio lo son. He trabajado en la Empresa y Andrew, el ex jefe, era un hombre de buen corazón. Los dos mintieron a los superiores, era demasiado indulgente con todo el mundo y por lo tanto disminuyó la eficiencia del grupo de programadores. Dijeron que estaba hasta altas horas en el trabajo a pesar de que no era cierto. Pobre hombre, no tomó ninguna represalia. No hubo manera de comprobar quién decía la verdad. Yo era peor, como el personaje Karl Rossmann de “América” de Franz Kafka, pero él era más joven, principiante y emigrante. -Necesitamos prepararlo, es joven, tiene los órganos muy sanos. ¡Será un donante fantástico! –dijo una voz gruesa de mujer. -¿Donante? Pero, nunca he firmado ningún papel para donar mis órganos, podrían darme un tratamiento y curarme con el tratamiento adecuado. Pero, ¿Quién haría tal cosa? En el extranjero se mantienen vivos por las maquinas, son muy antiguas incluso ya no se operan los órganos. En este caso, aquí solo se hacían a las estrellas como favor. Solo tuve la tensión un poco alta en el trabajo cuando fui criticado por las mentiras que iniciaron Mirela y Tiberio. No merecía esto y también cuando supe de su relación; no sabía que Mirela me engañara. ¿Cómo no me di cuenta de ello? Pensé que era lo peor, lo más grave. Mi ex esposa Diana, era muy hermosa y todos los ojos se dirigían a ella, tal vez con su físico fuera difícil ser fiel a un hombre, en la actualidad era hermosa y eso era raro porque veo tantos feos. -Cobraremos mucho dinero con él –se escuchó de nuevo la voz de un viejo. -¿Dinero sobre mi? ¿Dónde había oído estas mismas palabras recientemente? ¡Ah! A un hombre que me dio unos papeles en la calle para invitarme a una clínica privada donde se realizaban investigaciones médicas gratuitas. Me apresuré y lo rechacé rápidamente. De inmediato me dijo las mismas palabras: “Ganaré mucho dinero por ti”. -Él no tiene a nadie, no hay nadie que se preocupe por él, solamente sus compañeros de trabajo, es totalmente indiferente. Algunos se aprovechan de él, que hiciese el trabajo y luego se apuntasen su trabajo ¡como chacales! Así que podemos utilizar tranquilamente sus órganos –oí otra voz suave. -¡Mi cerebro! Altamente preparado para las matemáticas, cuando me preguntaban, no seguía ninguna doctrina, aprendía fácilmente y bien, terminemos con los problemas de hoy. Ser inteligente no da beneficios en la actualidad. En cada época se le consideró un hombre inteligente. En los tiempos primitivos, la palabra del hombre inteligente era obedecida por todos, era sagrado, sobre todo cuando buscaban consejo, la gente por ello ha progresado. En la antigua Grecia, Roma antigua, el antiguo Egipto, los líderes siempre se rodeaban de gente sabia, a quien respetaban y buscaban su consejo, su opinión. En la Edad Media el hombre inteligente tenía su lugar, con el poder de su mente, hizo grandes descubrimientos, invenciones en el campo de las artes, lo que le llevó al capitalismo desarrollado. E incluso en el socialismo, si eras inteligente estabas en el elemento adecuado incluso eras envidiado por los milicianos del régimen. Ahora, para nosotros, hay lugares ilimitados en las universidades, con el mismo rasero, no hay diferencia entre gente estúpida y gente inteligente. Pero lo importante es que anoche estaba molesto en el supermercado. Comparé entre el alto valor y la vendedora, una mujer joven, maldije todo el tiempo mientras estaba comprando, los reponedores disfrutan y reciben su sueldo en base a las ventas. ¡Paradoja de nuestros días! Por supuesto que no pensé en reclamar, sé perfectamente desde hace muchos años, que hacerlo es en vano, que no se tomaría ninguna determinación de la denuncia en un cuarto de siglo. ¡Solo quería comer un poco de trucha! Para darme el capricho aunque era muy cara. En casa puse el horno y una vez que lo hice, olía fatal, se había roto, lo tiré. La placa me costó 500,000 lei para nada. Ayer en una tienda de electrónica, compré una televisión de plasma enorme como una pared, me costó un dineral y cuando llegué a casa no funcionaba. Volví a la tienda y el vendedor, un joven descarado, de risa irónica, me dijo “Debe ir a servicio técnico” y me dio la dirección, era un bulevar conocido de la capital y pensé que debía ir más rápido, así que decidí dar un paseo desde el centro comercial a ver si me calmaba un poco del enfado que había tomado. Vaya, fui y estuve buscando el número del edificio y no aparecía. Cubrí varios kilómetros y comenzaron a aparecer viejas fábricas socialistas, o mejor dicho, lo que quedaban de ellas, incluidas malas hierbas, perros callejeros, era como un mamut industrial y cada uno tenía su número. Así que seguí hasta que llegué al final de los trolebuses, dejé la ciudad, salí de Bucarest y la empresa de reparaciones no aparecía. Sólo había tierra con hierba, basura, escombros de la construcción de estos antiguos gigantes industriales, estaba oscureciendo, no había gente en la calle, excepto un vigilante a unos pocos cientos de metros de distancia y viéndolo, me di cuenta de que en realidad no ofrecían mucha seguridad. Alrededor de unas pequeñas cajas en la entrada vigilada, se llenó de ira de una manada de perros callejeros. Pasé con miedo por su lado, no me quisieran morder. En las áreas de césped y escombros de edificios no había un alma, la oscuridad dejó incluso de ser espeluznante, todavía tuve que caminar dos kilómetros para encontrar la ex empresa socialista, el nú- mero correspondía al solicitado por mí, pero no ví el nombre de la empresa, había dos porteros, se rieron de forma tonta y me dijeron: “Aquí es, siga este camino” y me mostró un camino a través de las malas hierbas y cerca de uno o dos kilómetros se encontraba la empresa de servicios, pero ahora tenían un descanso largo, cerraba a las tres del mediodía, “venga mañana por la mañana”. Me quedé sin habla; ¿Cómo? La compañía anunció esa gran medida, en todos los carteles de la ciudad, la radio y la televisión, que aquí tenía su servicio. A lo lejos solo vi rojo, el color elegido como logotipo de la empresa. Con los de la administración no hubo manera de hablar, si no existe o tal vez no hay nadie, entonces me puse a pensar “peor son las empresas de internet”. Mandan a empresas por la noche a tu casa y te amenazan que ahora son los dueños de la mina y de ti mismo, hice un contrato y ahora no tenía internet, pero sólo por tres días y ahora querían dar valor del contrato de veinte millones, en dos años sin decir nada, tampoco decir que es la ley. Lo peor es que leí un artículo recientemente donde se explicaba el cambio de la ley de protección al consumidor, especificando su solución. ¿Qué cree que decía? Si usted contrata un proveedor de servicios y éste no le da nada, pero usted tiene que pagarlo todo, puede requerir enormes sanciones –es verdad que está escrito- y puede pedir una indemnización, al igual que después de lesionarse. No hay ningún anuncio de ello. “En Bucarest mis vecinos no son de aquí, ¿De dónde venían, de alguna frontera de la ciudad? Ellos perdieron su casa, todos vinieron en los últimos tiempos y se les proporcionó apartamentos para ellas, si estaban solas, sin hijos o con hijos en el extranjero o que fueran viudas. Yo estuve intentando comprar mi apartamento durante muchos años, tengo dinero, pero el sector inmobiliario es un espejismo, hay muy pocas posibilidades que honestamente una persona pueda convertirse en propietario. Mis padres compraron una casa grande y hermosa en la época del socialismo. Una pena que no esté en la capital. Tengo a mis abuelos en el centro, cerca de mis padres, y me veo obligado a pagar un alquiler elevadísimo que el alquilar una villa de lujo en el extranjero para estudiar. Ésta es la situación precaria que existe y debe consolarme. Al menos para estar en este bloque, es posible ahora. Hay una asociación de propietarias de viejas mujeres, podría hablar allí. -Compramos un apartamento ahora y pagas un precio alto a la asociación, con una habitación, para el hombre. Pasamos el consumo de calefacción de nuestros apartamentos a Manuel, para que lo pague él, dado que trabaja, es joven y tiene dinero, pero vive en un estudio y nosotras tenemos cuatro habitaciones, jaja. Cerré la calefacción pasando frío todo el invierno, y las chicas, dijo un hombre mayor, llevan los recibos diariamente de los alimentos que compran y gastamos. Nos instalamos en una asociación de ingresos, que nadie nos controle, podemos hacer lo que queramos con el dinero. Podemos ganar más. -“Me gustaría robar descaradamente y fastidiar a aquellos que no han trabajado en toda su vida, que no han estudiado, que no tenían nada y les dieron un apartamento libre por las circunstancias nada claras de su edad, solo porque eran pobres. Como mi vecina más próxima, una mujer soltera de más de ochenta años, que una noche desapareció sin dejar rastro, en los días siguientes el apartamento ya estaba alquilado”. Estoy pensando que “es un robo de las dos asociaciones principales, porque cada mes debo pagar agua y calefacción además de mi estudio bastante más caro que sus apartamentos de cuatro habitaciones. El presidente se ha instalado con su hija y su nieta en el apartamento de un hombre viejo, al que ni siquiera se le permitió salir de su casa, probablemente solo quiera un apartamento gratis. Otro hombre mayor entró en el apartamento de una pareja que murió en extrañas circunstancias por una fuga de gas metano. Además con el dinero de la asociación se paga el mantenimiento de todo, la compra de alimentos, ropa y equipos costosos como cámaras fotográficas, de video, ordenadores, televisores de pantalla grande, electrodomésticos, etc.”. -¿Ha comprobado la basura de sus vecinos para saber lo que consumen? -dijo uno de los curiosos con el pelo teñido de rojo en una cola de caballo trenzado, con los ojos negros fijos. -Por supuesto, puede que tengamos que continuar y ver en los apartamentos si han comprado algo nuevo. Les decimos que miren la lectura de los contadores –dijo otro con malicia en su voz. -¿Cuánto tiempo va a estar ganando Manuel, para tener como ahora electricidad? Nos gustaría comprarlo, pero la asociación tiene dinero que gestionar y por supuesto, debe tener privilegios, como ahora. ¿Pero él, es como nosotros? Él enseña y funciona como un tonto, espero que vea que no somos ladrones. -Quiero ver mi casa ahora que mi espíritu puede moverse libremente, ¡Abre querida! Es un buen hogar, pero hay ruidos en la habitación. ¿Mi esposa no está trabajando? ¡Diana no está sola! Está con su director; ¡Ahh!, ¿Así que mi esposa está con otro? Hoy en día es muy difícil encontrar a una mujer seria. Ahora las chicas comienzan su vida sexual a los diez o doce años, va pasando por todas partes cuanto más va cambiando por diferentes parejas y tienen más conocimientos en este campo. ¡Y las chicas cumplen! Lo bueno es que tengo un hijo, de lo contrario, estaría siempre en tensión con esto. Pero ¿Qué pasa ahora? Un extraño en mi cama, si yo estuviera bien, sin duda volvería a tener un aumento de tensión y volvería a estar en la cama de un hospital. Lo mejor es salir de aquí e ir a trabajar. Escucho una voz familiar que se revela feliz: “Lo bueno es que hay una vacante, Manuel Cabeza no puede estar con nosotros, era demasiado inteligente, mucho más que nosotros. ¿Y lo que hizo con ella? Esto en el otro mundo no se utiliza, ahora puedo hacer que mi hermano y yo mandemos en la empresa. ¡Que Dios lo tenga en su gloria! -Es Mirela y su nuevo novio Tiberio –me digo. -No hay nadie que nos moleste pequeño, ya no nos tenemos que ocultar –dijo la mujer, sentada en mi escritorio al revés, mientras que sus brazos estaban alrededor de su cuello y las piernas alrededor del tronco de Tiberio. -Aquí no hay nadie que llore por mí, simplemente disfrutan, cómo te puede tratar así la gente, son como hienas, especialmente cuando se trata del trabajo. ¡Pero mira, el doctor ha venido! Un hombre con bata blanca y con bigote tenía un parecido increíble a Hitler; dijo el hombre mirando a la mujer, como en una prisión de mujeres. -Desconéctenlo de los dispositivos. Hay que llevarlo a la sala de cirugía para extraerle los órganos. -Por supuesto doctor Coparsau –respondieron a coro las enfermeras. -Pero, ¿Qué están haciendo? ¡Estoy vivo! ¡Soy joven y estoy vivo! ¡Traten de salvarme! –me enojé. –Como son los hombres de hoy, se han llevado de mí unos pocos vasos sanguíneos y sin embargo se pueden guardar ¡Ayudadme! Mientras estaba viendo con impotencia cómo las mujeres me quitaban los sueros y desconectaban los dispositivos, pero mi corazón seguía latiendo. ¡Estoy vivo! ¡Estoy vivo! ¿O no? -Lo tiene usted, muy bien, ¡Usted es libre! Puede salir –dijo de manera cortante el hombre con figura de Hitler. -¡Señor Féretro, estoy vivo! ¡Mire por favor! No me corte todavía –dije desesperado. –Mire, yo estoy fuera pero mi corazón sigue latiendo, ¡Estoy vivo! Las enfermeras iban por el pasillo, ahora estoy en la sala de operaciones. El médico le dijo a la joven –cuidado Tampa de tropezar entre los muebles del hospital. -Yo vigilaré, ¡hoy le dejará probar! Solo debe tener cuidado de los cuerpos no seccionados, es importante el conjunto, cuando esté en ello es probable que se corte, es muy alta, y no mire hacia el lado derecho al corazón y el hígado a la izquierda como tiene por costumbre. Lea, así sabrá algo. No esté todo el día en las redes sociales y los juegos de internet. -¿Qué hace? Estos novatos están experimentando conmigo. ¡No le deje por favor! ¡Estoy vivo! –yo quería gritar, pero oí a uno. -Hay que ayudarlo, he ayudado a muchas personas en la vida, soy bueno, muy bueno. -Vamos primero a la mesa, luego vengan aquí a la cirugía sin demora -dijo el médico. -Muévete, levántate, debo conseguirlo, levanta la cabeza y el torso, apoyo el pie con los goteros, mira ¡lo hice! Si me apoyo en la pared, podré ir, voy a buscar una escalera, tengo que bajar, ahora me estoy inclinando hacia las paredes. ¡Llegué al sótano! Aquí hay una puerta, lo bueno es que estoy dentro, soy mejor, que olor más penetrante, estoy cansado, descansaré un poco en esta cama. ¡Uf! Él está muerto y en las otras camas, lo mismo. Pero, ¿Dónde estamos? ¡Estoy en el depósito de cadáveres del hospital! Pero, estoy vivo o me han pirateado, estos tarados. Sentía mis piernas, sentía el mismo cuerpo, las manos, sentía la cara. ¡Puedo tocarme! Pidió ayuda a Dios, como siempre cuando me encontraba con problemas. Pero, “va el cántaro tan a menudo a la fuente”. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Veinticuatro horas desde que llegué en estas condiciones. Sobreviví al accidente en este lugar, donde la frontera entre ser y no ser es tan delgada. Pero ahora sé que la vida es preciosa. No estoy molesto, ¿cuántos días vivo para nada? -Incluso me di cuenta que mi jefe o compañero de trabajo me vigilaba y me evaluó, me apreciaba, si mi pareja me estaba engañando y gastando mi dinero, yo reparaba, reemplazaba de manera artesanal así solo necesitaba el dinero para comprar dinero o algo que me hiciera feliz, después vi que era corrupta, aunque me costó mucho, no tengo la posibilidad de ganar dinero para pagar al trabajador, si se rompía algo en casa, a pesar de que había recibido una gran suma de dinero por prestar un servicio, tales como internet y obtener nada a cambio de mi sueldo por trabajar todo el día, estoy haciendo hincapié de forma continua, que mantenía a los “dueños” de las asociaciones quienes controlaban mi basura, que compraba e incluso que hacía dentro de mi propia casa, la gente de este lugar actúa de esta manera, sobornando por todo, venían a trabajar de forma gratuita, y tu debías pagar sus puestos. Recuerdo que en el periódico del día anterior leí que para un trabajo como empleada doméstica o enfermera se pagaban unos 50,000 euros. Fui a la habitación contigua ¡había una televisión! Voy a encenderla es hora de las noticias. La presentadora con voz seria informaba: “En la carretera Bucarest-Ploiesti hubo un accidente de tráfico muy grave. Un coche en el que viajaba un hombre colisionó con un camión. Vean las imágenes de gran impacto emocional del lugar del accidente así como las fotografías de las víctimas”. -“¡Ellos son las victimas! –Exclamé con sorpresa. -Eran las imágenes de Mirela y Tiberio cerca de la empresa de informática donde estaban trabajando. ¡Dios! ¡Qué pena de ellos! Pero… y de mí.
*Del libro El laberinto de las enigmas