REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
14 | 10 | 2019
   

De nuestra portada

El haikai en México (1919-1967)


Ángel Acosta Blanco

El jaiku * llegó a Occidente entre finales del siglo XIX e inicios del XX a través de los estudios culturales y literarios de Japón por parte de intelectuales, escritores y diplomáticos de Francia (Paul Louis Couchoud, Michael Revon, Paul Eluard, Jules Renard, René Maublanc, Julien Vocance, Pierre Loti, Georges Bonneau, Cornelius Ary Renan). Las traducciones del idioma japonés al francés no sólo mostraron el arte, la historia y la poesía nipona a Europa, sino aun al mundo hispanohablante.
Literatos como el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo (1873-1927), los mexicanos José Juan Tablada (1871-1945) y José María González de Mendoza y el español Enrique Díez Canedo (1879-1944), fueron los prolegómenos que se interesaron en hablar de la cultura y, sobre todo, de los textos breves llamados jaikus. Los dos primeros hispanos mencionados, además de visitar un par de ciudades japonesas, también tradujeron varios de aquellos jibaritos; es muy probable que lo hayan intentado directo del lenguaje japonés, pero sobre todo se sabe que se apoyaron de las propuestas francesas.
Tras franco interés, pronto aparecieron autores y obras sui generis tanto en México como en el resto de Iberoamérica; con ello y en constante fabricación hasta ahora, casi cumplimos una centuria de emanar miniaturas al estilo nipón.
A pesar de la proliferación y del gusto por los haikús, la difusión de estos ha sido casi nula; sólo a través de algunos eruditos y de pocos conocedores del tema y de contados entusiastas coleccionistas, se rescatan algunas colecciones. Por parte de la academia, así como de las editoriales reconocidas, han omitido la importancia y el desarrollo literario y cultural del mencionado brevitexto. Por ejemplo, tenemos que en cualquier manual de historia literaria, si se menciona el asunto o la existencia del haikú escrito en lengua española, sólo se reconocen los proyectos de José Juan Tablada. En los estudios críticos actuales, se suma el reconocimiento al trabajo orientalista de Octavio Paz (1914-1998). Y de ahí, el panorama parece desértico, como si no existiera algo más, ni en las emisiones creativas, ni en las de las examinaciones críticas e históricas, lo cual en su totalidad es equivocado. (Hoy se corre con mejor suerte por causa de la web, y porque además la brevedad de los textos embona en las plataformas digitales; lo que no fue así hace sesenta años)
En la primera mitad del siglo XX, es decir entre 1919 y 1967, existe un registro de poco más de una cincuentena de series y libros completos de jaikus escritos en castellano. En lo que correspondería a la siguiente parte (1967-2016), se triplica la presencia creativa.
Como se ha señalado, afortunadamente no han faltado ni autores prolijos ni algunas auscultaciones críticas que han dado testimonio de la práctica (de hacedores, de certámenes, de sociedades, de ediciones y de lectores) de dichos quehaceres literarios. Tan sólo en México hay un registro de cerca de una treintena con base en investigaciones y poemarios.
Ubiquémonos (entre 1919 y 1967) y citemos a aquellos poetas que publicaron por lo menos un libro completo:

1. José Juan Tablada (México: 1871-1945): Un día. Poemas sintéticos (1919)
El jarro de flores (1922)
2. José Rubén Romero (México: 1890-1952): Tacámbaro (1922)
3. Jaime Torres Bodet (México: 1902-1974): Biombo (1925)
4. Agustín Haro y Tamariz (México: ¿?): Rocío (1938)
5. José Villalobos Ortiz (México: ¿?): Amor (1939)
6. Armando Duvalier (México: 1914-1989): Tibor hai-kais (1943)
Mariposa de laca… (1952)
7. Emilio Uribe Romo (México: ¿?): Jacaranda (1944)
8. Juan Sánchez Porras (México: ¿?): Pajaritas de yerba (1946)
9. Manuel Ponce (México: ¿?) Misterios para cantar bajo los álamos (1947)
10. Alfonso Castro Pallares (México: ¿?): Haikais de noche buena (1955)
11. Francisco Monterde (México: 1894-1985): Netsuke haikais (1962)
Sakura: tercinas de oriente… (1963)

Deben incluirse, las dos compilaciones que hicieron el inicial inventario canónico; una por la vía del jaiku japonés; y dos, por el cauce creativo del jaiku escrito en español; en otras palabras, se trata de las publicaciones bajo el sello editorial de Ábside:

1. Alfonso Méndez Plancarte (México: 1909-1955): Primor y primavera del haikai (1950)
2. Alfredo Boni de la Vega (México: 1914-1965): Hojas de cerezo. Primera antología del haikai hispano (1951)

Adjuntemos las distintas series y los diferentes poemas sueltos que otros autores mexicanos escribieron. Un par de ejemplos son los siguientes:

1. <> (1926), de Xavier Villaurrutia (1903-1950)
2. <> (1927), de Carlos Pellicer (1899-1977)
3. <> (1932), de Elías Nandino (1903-1993)
4. <