REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 07 | 2019
   

Apantallados

Reseña de la obra de teatro Novo en el Mictlán


Rosa Martha Jasso

Al interior de un mundo bidimensional se despliega una doble escena en dos planos, uno terrenal y uno mítico habitado por dos personajes. Realidad, irrealidad, lo factual y lo infernal arrancado de lo profundo y oscuro de la cosmogonía ancestral. En lo superior Novo irremediablemente muerto, en el inframundo, Novo en las puertas del Mictlán. La dualidad proyectada desde un infame baño público y la niebla impenetrable del lugar de los muertos. Irremediablemente unidos, Novo y su alter ego, reflejo, espejo, cobran vida. Ambos se traslapan en la poesía, en la reflexión dolorosa, en la denuncia, en la confesión más íntima. Novo muerto transita desorientado en ese mundo de horror, algo indigno de él, injusto, inadmisible. Avanza hacia ningún lado, perseguido por el otro que lo imita, lo conmina, hace mímica de él. Novo hace un recuento de su vida en un soliloquio un tanto extraño por lo acompañado. Está solo pero no. Su sufrimiento le es devuelto por el eco, el otro, el que no lo deja. “Tanto leer a los franceses, a Cocteau, para terminar aquí… y no pasar de ser consignado en un compendio de Literatura Mexicana…”. Triste final, además infinito. No contentos con su “yo” vociferante, lo aluden grafitis insultantes escritos en las paredes del baño, un irreverente trío acentúa los comentarios falaces. Y los escollos en el camino y esta persistente niebla y todo rodeado de materia fecal y esta soledad y el temor. En el Mictlán se camina sin retorno y sin destino, pero Novo, en un destello prodigioso, decide continuar al infinito, hundirse en lo desconocido para siempre, pero transvestido de la Coatlicue. El Novo solitario, Tito Vasconcelos, su reflejo, Pedro Kominik, ambos espléndidos en su interpretación y haciendo patente su dominio actoral; el trío en vivo, Iñaki, Yurief Nieves, Liber Terán y Efrén Díaz, el Poema dramático a partir de la poesía de Salvador Novo, de la autoría de Luis Felipe Fabre, la dirección escénica de los franceses Benjamin Lazar y Thomas Gonzalez, todo en el marco del festival teatral Dramafest, basado en la dramaturgia contemporánea que se celebra de manera bienal y que hace dos años tuvo como invitado al Reino Unido. En ésta, su quinta edición, Dramafest tuvo como estado invitado a Yucatán. Novo en el Mictlán se presentó en el teatro El Granero, Xavier Rojas del Centro Cultural del Bosque en la Ciudad de México y en el teatro Daniel Ayala en Mérida, Yucatán. Un trabajo escénico donde convergen la creatividad narrativa del dramaturgo, la intuición y aproximación dichosa de los directores de escena, la pertinencia de luz, música en vivo y escenografía y desde luego la consistencia, calidad irrefutable y poder escénico de los actores principales. Un trabajo espléndido.