REVISTA DIGITAL DE PROMOCI脫N CULTURAL                     Director: Ren茅 Avil茅s Fabila
16 | 10 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Mesita de noche


Patricia Zama

La redacci贸n de un peri贸dico seg煤n Kipling
鈥淟a redacci贸n de un peri贸dico tiene algo que parece atraer a personas de toda clase y condici贸n en detrimento de la disciplina. Llegan las se帽oras misioneras que tratan de evangelizar a las mujeres ind铆genas que viven en la reclusi贸n impuesta del purdah, y suplican al director del diario que abandone en el acto todas sus obligaciones para describir una entrega de premios de una asociaci贸n cristiana que tuvo lugar en un tugurio infecto de una aldea absolutamente inaccesible; aparece un coronel que ha sido relegado en el escalaf贸n de mando, se sienta y esboza el contenido de una serie de diez, doce y hasta veinticuatro art铆culos de fondo sobre un asunto tan apasionante como es la antig眉edad en el servicio frente a la selecci贸n arbitraria de los mandos militares鈥 acuden en tropel los representantes de una compa帽铆a teatral que se han quedado sin recursos para explicar que no podr谩n pagar el anuncio de las funciones鈥 A todo esto, en ning煤n momento deja de sonar enloquecido el tel茅fono, son asesinados los reyes en el continente, dicen los imperios unos de los otros que 鈥渆so lo ser谩 usted鈥, y el se帽or Gladstone vierte un reguero de azufre sobre los Dominios Brit谩nicos, sin que los negritos de la imprenta callen ni un instante faenando como abejas cansadas, y griten a voz en cuello pidiendo texto para componer, mientras casi todas las planas del peri贸dico siguen tan limpias como el escudo de Mordred鈥︹, tomado de 鈥淓l hombre que iba a ser rey鈥, en la antolog铆a de Somerset Maugham, El mejor relato del mundo y otros no menos buenos, editada por Sextopiso.

Literatura de m煤ltiples voces
Para Svetlana Alexi茅vich, Premio Nobel 2015, sus novelas de m煤ltiples voces tomadas de entrevistas son sin duda un g茅nero literario 鈥淟a literatura ya no es algo inm贸vil. Nuestra vida cambia cada vez m谩s r谩pidamente. Ya no podemos esperar 50 a帽os para procesar una historia, como hac铆a Tolstoi鈥. En una conferencia en Madrid, la escritora bielorrusa de 67 a帽os, que ha tardado entre cinco y diez a帽os en escribir cada uno de sus libros, los cuales contienen m谩s de cien entrevistas, cuenta que ahora escribe acerca del amor, la vejez y la muerte.

El arte de escribir di谩logos
Ahora que las novelas negras de Peter May (Galsgow 1951) se venden por millones (la m谩s reciente Entry Island publicada por Salamandra), el autor que primero triunf贸 escribiendo guiones para series de televisi贸n de la BBC, dice que una gran historia criminal 鈥渆s la que lidia con los efectos que tiene un crimen en los individuos鈥, que la televisi贸n le ense帽贸 鈥渜ue escribir un di谩logo es un arte. Los grandes novelistas son grandes escritores de di谩logos鈥, y que la lectura 鈥渆s fundamental para la vida, tanto como comer y beber, porque alimenta el alma de una forma que las pel铆culas y la televisi贸n no pueden鈥 (entrevista de Maribel Mar铆n, El pa铆s). Peter May vive en Francia dedicado a la literatura. Entre sus novelas policiacas de mayor 茅xito est谩n la serie Misterios de China y la trilog铆a de Lewis de la cual forma parte El hombre sin pasado.

El t铆mido que cambi贸 el centro del universo
Niklas Koppernigk cre铆a en la acci贸n, pero al mismo tiempo lo horrorizaba la inevitable su inevitable tendencia de la acci贸n a convertirse en violencia, dice John Banville en Cop茅rnico (Edhasa 2004) el primer volumen de su Trilog铆a de las revoluciones, su biograf铆a novelada acerca del can贸nigo polaco que en los albores del siglo XVI transform贸 la mirada cient铆fica de la humanidad al desafiar la teor铆a de Tolomeo y formular una teor铆a fidedigna sobre el movimiento de los planetas. Como los enciclop茅dicos renacentistas de su tiempo, hab铆a estudiado filosof铆a, derecho, f铆sica, matem谩ticas, griego, astronom铆a y finalmente medicina, pero s贸lo cre铆a en las matem谩ticas, en ninguna otra cosa, y de ellas y del pensamiento objetivo se vali贸 para plantear que el sol, y no la tierra, estaba en el centro del universo y, en segundo lugar, que este 煤ltimo era mucho m谩s grande de lo que Tolomeo o cualquier otro hubieran imaginado.
Un antih茅roe de cuerpo enjuto, de f铆sico d茅bil, tan t铆mido que era incapaz de sobrellevar la convivencia social, Nicol谩s Cop茅rnico era insomne y lo maravillaba la noche, durante la cual detectaba signos de una vida secreta en todas partes. Su claridad de pensamiento sigue alumbrando los protocolos de la ciencia actual.

El primer editor en la Feria de Madrid
Una de las grandes novedades presentadas durante la Feria del Libro de Madrid es El impresor de Venecia (Tusquets) donde Javier Azpeitia cuenta la historia de Aldo Manuzio, considerado el primer editor literario, que vivi贸 en la Venecia de finales del siglo XV y principios del XVI, en pleno Renacimiento, y cuya obsesi贸n por los libros y la literatura lo llev贸 a editar a los grandes de su tiempo pero tambi茅n a enfrentar a la censura.

El poder de la rutina
鈥淓l novelista debe ser un ser rutinario, que se sienta todos los d铆as a escribir, tenga o no tenga claro lo que va a narrar, para que la inspiraci贸n llegue mientras trabaja鈥, dice el suizo Carlos Franz, ganador de la II Bienal de novela Mario Vargas Llosa por su libro Si te vieras con mis ojos, una historia de amor entre el cient铆fico Charles Darwin, el pintor Johann Mortiz Rugendas y la escritora Carmen Arriagada. En una entrevista para El Pa铆s (Andr茅s Rodr铆guez) dice que en su mesa de noche tiene libros de los novelistas rusos: Tolstoi y Turgeniev, pero tambi茅n autores como Conrad y Henry James, y que en materia de cine, disfruta las pel铆culas de Woody Allen.

La primera de K. Mansfield
鈥淐err贸 los ojos un momento, pero sus labios sonre铆an. Su respiraci贸n sub铆a y bajaba en su pecho como las alas de las hadas. La ventana estaba abierta a la calma y al calor. En alg煤n lugar de all铆 afuera, en el jard铆n, un hombre joven, moreno, delgado, de ojos burlones, de puntillas entre los arbustos cort贸 en el jard铆n un gran ramo, se desliz贸 bajo su ventana y lo sostuvo en alto para ella. Se vio a s铆 misma inclin谩ndose hacia delante. 脡l introdujo su cabeza entre las flores de cer煤lea blancura.
鈥溾撀o, no! 鈥揹ijo Beryl. Se apart贸 de la ventana y se puso su camis贸n.
鈥溾楺u茅 espantosamente irracional es Stanley鈥, pens贸 mientras se abotonaba. Y en cuanto se acost贸 volvi贸 a r谩fagas el viejo y cruel pensamiento: 鈥極jal谩 tuviera dinero鈥欌.
El fragmento forma parte de El 谩loe, de Katherine Mansfield (Wellington, Nueva Zelanda 1988 鈥 Fontainebleau, Francia, 1923). En 1917 la escritora entreg贸 una versi贸n reducida de este relato a la editorial de Virginia Woolf. El texto completo se public贸 de manera p贸stuma en 1930 y lo que nos llega ahora es una cuidada edici贸n de Barataria con traducci贸n de Adri脿 Edo.

Horas de Junio
El XXI Encuentro Hispanoamericano de Escritores Horas de Junio que se realiz贸 del 1 al 4 de junio rindi贸 tributo a la obra de Hern谩n Lara Zavala. El encuentro se realiza cada a帽o desde 1995 y re煤ne poetas, narradores, dramaturgos y trovadores. En esta edici贸n se dieron cita autores y artistas de Guatemala, Colombia, Panam谩, Costa Rica, Ir谩n y Cuba. El evento se realiz贸 en el Centro de las Artes de la Universidad de Sonora. La clausura fue en la comunidad pesquera La Manga, en San Carlos, Guaymas.

Humor y crimen
El tercer 茅xito del sueco Jonas Jonasson, El mat贸n que so帽aba con un lugar en el para铆so (Salamandra) cuenta las aventuras de un tr铆o de personajes encabezados por Johan Asesino Andersson, quien, despu茅s de cumplir en la c谩rcel tres largas condenas por homicidio, se gana la vida realizando peque帽os trabajos de intimidaci贸n para los g谩nsteres locales mientras lucha contra su afici贸n a la bebida, que est谩 empezando a afectar negativamente su desempe帽o profesional. Las tres novelas de Jonasson han sido 茅xitos editoriales, primero fue El abuelo que salt贸 por la ventana y se larg贸, cuya versi贸n f铆lmica ya conquist贸 al p煤blico sueco, sigui贸 La analfabeta que era un genio de los n煤meros, y ahora El mat贸n鈥 del que ya se prepara la serie para televisi贸n. Hasta ahora se han vendido 14 millones de ejemplares de estas novelas que apuestan por el humor y el absurdo dentro de tramas policiacas de acci贸n.

En el aniversario de J. L. Borges
鈥淓n 1517 el P. Bartolom茅 de las Casas tuvo mucha l谩stima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importaci贸n de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas. A esa curiosa variaci贸n de un fil谩ntropo debemos infinitos hechos: los blues de Handy, el 茅xito logrado en Par铆s por el pintor doctor oriental D. Pedro Figari, la buena prosa cimarrona del tambi茅n oriental D. Vicente Rossi, el tama帽o mitol贸gico de Abraham Lincoln, los quinientos mil muertos de la Guerra de Secesi贸n, los tres mil trescientos millones gastados en pensiones militares, la estatua del imaginario Falucho, la admisi贸n del verbo linchar en la decimotercera edici贸n del Diccionario de la Academia, el impetuoso film Aleluya, la fornida carga a la bayoneta llevada por Soler al frente de sus Pardos y Morenos en el Cerrito, la gracia de la se帽ora de Tal, el moreno que asesin贸 Mart铆n Fierro, la deplorable rumba El Manisero, el napoleonismo arrestado y encalabozado de Toussaint Louverture, la cruz y la serpiente en Hait铆, la sangre de las cabras degolladas por el machete del papaloi, la habanera madre del tango, el candombe.
鈥淎dem谩s: la culpable y magn铆fica existencia del atroz redentor Lazarus Morell.鈥
Tomado de Historia universal de la infamia (Alianza, 1971), a treinta a帽os del fallecimiento de su autor, Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899鈥揋inebra 14 de junio de 1986).
En el 鈥淧r贸logo a la edici贸n de 1954鈥, el propio Borges escribi贸: 鈥淟os doctores del Gran Veh铆culo ense帽an que lo esencial del universo es la vacuidad. Tienen plena raz贸n en lo referente a esa m铆nima parte del universo que es este libro. Pat铆bulos y piratas lo pueblan y la palabra infamia aturde en el t铆tulo, pero bajo los tumultos no hay nada. No es otra cosa que apariencia, que una superficie de im谩genes; por eso mismo puede acaso agradar. El hombre que lo ejecut贸 era azas desdichado, pero se entretuvo escribi茅ndolo; ojal谩 alg煤n reflejo de aquel placer alcance a los lectores.鈥

La tierra que bebemos
Juan Villoro (1956) es el escritor galardonado este a帽o con el Premio Iberoamericano de Poes铆a Ram贸n L贸pez Velarde que concede el gobierno de Zacatecas y que a帽o con a帽o se entrega en homenaje al gran poeta jerezano. Villoro dedic贸 a L贸pez Velarde su Discurso de Ingreso al Colegio Nacional (25 de febrero de 2014), en el que record贸 que Jorge Luis Borges memoriz贸 鈥淟a suave Patria鈥, y alguna vez pregunt贸 a Octavio Paz qu茅 era la ch铆a y a qu茅 sab铆a, 鈥渁 tierra鈥, respondi贸 Paz.
鈥淓l sentido de la Patria de L贸pez Velarde se concentra en esa palabra: la Patria es la tierra que bebemos sin darnos cuenta鈥, apunt贸 Villoro en su discurso.


Una de Hugo
Lector: aqu铆 te hablo del Monterrey de 1953, que no tiene nada que ver con el Monterrey de 2014. Yo era un adolescente confundido, en un mundo de adultos en el que tuve que aprender a desenvolverme. El Hotel Zuazua existi贸 y 茅sa fue su raz贸n social. Estaba en la calle del mismo nombre, entre Padre Mier y Morelos. El viejo edificio colindaba con una de las mejores cantinas de aquellos a帽os y quedaba a diez, doce metros, de la escalinata principal del Casino Monterrey, que, a su vez, hac铆a frontera con la catedral.
En pocos metros cuadrados, conviv铆an en paz y buena armon铆a una ciudad de la fornicaci贸n, una taberna, el centro social de la clase dorada y el templo mayor.
S铆: el Zuazua era un hotel de paso. Nuestros clientes habituales eran parejas de j贸venes que desafiaban la doble moral lev铆tica de la 茅poca para amarse en la intimidad; prostitutas y sus hombres as铆 como familias que se registraban con ni帽os y todo, sin tener la m铆nima idea de d贸nde se estaban metiendo.
El cine Elizondo me quedaba muy cerca. Hab铆a, en el centro, m谩s librer铆as de las que hay ahora en toda la Zona Metropolitana. El Caf茅 Flores ofrec铆a a precios que nadie me va a creer las milanesas en su estilo oreja de elefante, que lo hicieron famoso, y la telef贸nica a煤n trabajaba con operadoras:
鈥擲e帽orita, por favor el tres cuatro siete negro.
El Caf茅 Uni贸n, en la estaci贸n de ferrocarril, era el mentidero predilecto de los pol铆ticos; la fruter铆a La Victoria estaba abierta las 24 horas y el boleto del cine costaba creo que dos pesos, con funci贸n triple los mi茅rcoles.
驴Minifaldas? Ni las gringas. El vestido, hasta el huesito y no hab铆a regiomontana que se atreviera a salir a la calle en pantalones.
Mi vida era un desastre. Un a帽o en Texas, dos a帽os en la ciudad de M茅xico. Voy y vengo entre Monterrey, Laredo, el defe sin tener idea de qu茅 voy a hacer al d铆a siguiente, en qu茅 lugar voy a amanecer.
驴Madur茅 prematuramente o nunca lo hice? A los doce a帽os viaj茅 solo en autobuses hasta Spokane, estado de Washington, a media cuadra de Canad谩. Pero iba muerto de miedo.
Lo peor, ya de regreso a Monterrey: viv铆 en la Franja de Gaza. 驴Qui茅n va a empezar el pleito del d铆a en casa? No, quiz谩 lo peor era preguntarme: en qu茅 casa. Sobreviv铆. En la ciudad capital trabaj茅 en uno de los dos mejores hoteles de aquellos a帽os y desarroll茅 el h谩bito de la lectura gracias a los libros que dejaban los pasajeros 鈥攁s铆 se les llamaba鈥 al abandonar la habitaci贸n o suite.
A los diecisiete a帽os ya hab铆a visto la muerte y la violencia. Conoc铆a el amor y la solidaridad, as铆 como el desprecio y el odio. La 煤nica constante en mi vida era la cartera tan vac铆a como mis sue帽os.
Pero aqu铆 estoy, todav铆a, y te comparto lector, algunas vivencias buenas y malas, si me vas a juzgar, conf铆o en que seas tolerante. Y si no lo eres, espero, como dec铆a Rabelais, 鈥渜ue te arda la morcilla cular鈥.
Con esta 鈥淚ntroducci贸n鈥 da inicio la colecci贸n de once relatos conectados entre s铆 y que componen el libro Hotel Zuazua (Oficio Ediciones), de del periodista y narrador Hugo L. del R铆o, quien muri贸 el pasado 18 de junio en la ciudad de Monterrey, a los ochenta a帽os de edad.

Novedades en la mesa
Odioso caballo (Almad铆a), poemario de Francisco Hern谩ndez鈥 Pecado (Alfaguara), de Laura Restrepo鈥 Toda la vida (Random House), nueva novela de H茅ctor Aguilar Cam铆n鈥 Las elegidas (Alfaguara) de Jorge Volpi, una historia no documental que recrea la trata de mujeres en Tenancingo, Estado de M茅xico鈥 Esther en alguna parte (Alfaguara) de Eliseo Alberto鈥 Historia de un perro llamado leal (Tusquets) de Luis Sep煤lveda鈥 Ya se comercializan en M茅xico 15 mil ejemplares de la novela p贸stuma de Carlos Fuentes, Aquiles o El guerrillero y el asesino, con el sello editorial de Random House y el Fondo de Cultura Econ贸mica鈥 La noche de los alfileres (Alfaguara) de Santiago Roncagliogo鈥 El rastro (FCE) es una novela policiaca con la cual el jalisciense de Antonio Ortu帽o busca conquistar a los lectores j贸venes鈥 Manual para mujeres de la limpieza (alfaguara) de Luc铆a Berlin (Luc铆a Brown Berlin, Alaska 1936鈥揕os 脕ngeles, 2004), que re煤ne los cuentos de esta escritora maldita cuya literatura se mantuvo ignorada hasta el a帽o pasado.