REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
17 | 07 | 2019
   

Arca de Noé

La culta polaca


Por Supuesto

¿30 años de cárcel por trasquilar?
El señor Manuel Velasco Coello, que ha navegado el sexenio como presunto gobernador de Chiapas y hasta aspirante a suceder a Peña Nieto, ya que también hace campaña nacional con dineros públicos y hasta se casó con estrellita televisiva, presentó a uno de los jóvenes que trasquilaron a una maestra habilitada para suplir a los profesores cesados por Nuño, y aseguró que le esperarían 30 años de cárcel por haber trasquilado a una maestra comunicóloga que ingresaría a dar clases de redacción a un Cetys, sin tener la experiencia pedagógica que sí poseen los integrantes de la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación.
El delito de trasquilar no figura en los códigos penales y menos aún una sanción tan elevada, que sí deberían aplicar a quienes trasquilan a los ciudadanos: policías, jueces, gobernadores, burócratas, diputados y demás fauna política, pero se juzgará a quien le metió tijera a la cabellera de la profesora, otros delitos que tienen que ver con ataques a la integridad personal, mezclados con presunto secuestro, privación de la libertad, sometimiento a la persona y quién sabe cuántos más.
La verdad es de pensarse que un delito que no puede considerarse grave, aunque afrente a la persona, merezca castigo tan excesivo, puesto que finalmente el cabello vuelve a salir, pero en cambio a un narco se le permite salir, como El Güero Palma, luego de purgar una pena de 16 años, que incluye el castigo por homicidios, lesiones, envenenamiento por drogas y enriquecimiento ilícito y quién sabe cuántos más realmente graves.
Ahora que si quitarle cabellos a alguien contra su voluntad es delito, pues entonces los que rapan de entrada a los presuntos delincuentes que ingresan a los penales, tendrán que pasar su vida igualmente encerrados, porque eso de raparlos no parece estar aceptado en las leyes y desde luego es rechazado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y quién sabe si esté legalizado en algún código penal de México, pero lo que sí es cierto es que en el país está prohibido estigmatizar a las personas. El hecho de raparlos al ingresar a un penal es violatorio de sus derechos humanos.
Además, el autor de estas líneas y otros compañeros de generación tendríamos que declararnos reos de este grave delito establecido por el güerito Velasco, ya que en nuestra época de universitarios rapábamos a los que considerábamos perros, tal como nos calificaron a nosotros al ingresar a la Preparatoria o a la Universidad.

El mezquino apoyo a la cultura
Los señores ministros de la Suprema Corte de Justicia (que debieran empezar por ponerle a su negocito nombre en español: Corte Suprema de Justicia), son seguramente los mejor pagados -oficialmente- de cuantos merman el presupuesto: entre $450,000.00 y $600,000.00 mensuales. Y cuando se jubilan, la Patria agradecida los premia con una pensión completa, lo que muy pocos burócratas pueden presumir.
Hace poco avalaron el despojo de los derechos de autor, ya que decididos a hacer obras caritativas, tal vez para ganar simpatías, autorizaron que sin fines lucrativos directos, las fraudulentas asociaciones filantrópicas, como el Teletón, el Nacional Monte de Piedad y cualquiera otra Fundación de tinte parecido, podrían tomar de los autores las obras que quisieran y sin pedirles permiso siquiera reproducirlas en sistema Braille o convertirlas en audiolibros, para quedar bien con los pobrecitos invidentes que tuvieran ganas de conocerlas, ya que se trataba de “un bien superior”, al que no teníamos que oponernos los mezquinos escritores.
Todo lo justificaban porque no había lucro directo, puesto que las asociaciones filantrópicas regalarían esas obras. Pero aparte de que los expertos impresores en Braille cobrarían y los técnicos en audiolibros también, los presuntos caritativos obtendrían “lucro indirecto”, que también lo considera la Ley de Derechos de Autor. Y eso que presumen de saber mucho de leyes.
Pero en fin... Tal vez con el propósito de reivindicarse, y con dineros de la Suprema Corte de Justicia, no con los suyos propios, lanzaron la generosa convocatoria de un ensayo sobre la Constitución de 1917, dotada con cuantiosos premios, como cabe esperar de una institución tan rica: $11,000.00 para el primer lugar; $8,000.00 para el segundo y $5,000.00 para el tercero: $24,000.00 en total para estimular a los escritores, al fin que nada más tienen que enviar un escrito de 15 a 20 páginas (¡cómo se nota que conocen bien los géneros literario y distinguen entre un extenso artículo periodístico y un verdadero ensayo, a la manera que nos enseñó Montaigne).
Estos fabulosos $24,000.00, equivalen a un día y medio de salario del ministro peor pagado, pues el que gana $450,000.00 recibe por día $15,000.00 y quién sabe si llegue a terminar una cuartilla bien fundamentada por día.
Lo mejor de todo es que para no crear fama de derrochadores, el aliento o estímulo que les quieren dar a los pobretones escritores, tiene sus límites (tal vez para que no se acostumbren a la vida fácil) y no solamente dotaron de poquita lana a los premios, sino que además a los forasteros que llegaran a ganar, les anticipan que los ganadores deberán cubrir de su peculio su transporte, su hospedaje y su comida. Así que el del tercer lugar que venga de Chihuahua a la capital, prácticamente tendrá que poner una lanita al viaje para recoger los méndigos $5,000.00 pesotes (y si se le ocurre viajar en avión, pues pior).
¡Así son los ricos cuando se trata de apoyar la bagatela de la cultura! Porque si se trata de que ellos atiendan a una invitación en Tumbuktú, pues ni modo de que viajen en clase turista y se hospeden en un mugroso hotel 5 estrellas, van a exigir la suite presidencial para dormir a gusto, con cargo, desde luego al erario.
¡Ah, méndigos!, podría decir Clavillazo.

Los revanchistas
Pero más méndigos, tendría que haber aceptado el mismo Clavillazo, resultaron ser los legisladores, que rápidamente les cobraron la factura a los de la sociedad civil que quisieron ponerles la soga al cuello con su proposición 3de3, que hubiera obligado a senadores y diputados, a secretarios de Estado, al propio presidente, a los jueces y ministros, a los militares y en general a los burócratas que manejan dinero público, a hacer pública su declaración patrimonial, luego la fiscal y finalmente comprometerse a no tener conflictos de interés. ¿Y de qué querían su nieve?
Así que los senadores y diputados, aún los de oposición (bueno, algunos: los de Morena sí se fajaron como los verdaderos machines), consintieron en pasar por alto la recomendación ciudadana (o se abstuvieron de votar o se ausentaron en el momento preciso, “porque les andaba de la chis”). Y una vez ganada la partida, se la revirtieron a los ciudadanos, porque los políticos, “por razones de seguridad” no podían hacer público su patrimonio, ni menos aún su declaración fiscal o de conflicto de interés, en cambio los que de alguna manera, poco, mucho o muchísimo, recibían dinero del Estado: contratistas, productores de servicios o mercancías, inclusive becarios o beneficiarios de las tarjetas de viejitos, tendrían que entregar su 3de3. No lo aclararon, pero seguramente hasta los premiados en concursos patrocinados por el Estado, ya sea el federal o los locales, podrían estar sujetos a la misma obligación, aunque una cosa son los negocios, las ganancias, las operaciones de compra-venta y otra diferente las distinciones, compensaciones y homenajes a quienes honran a la Patria con su trabajo.
¿O pretenderán que de los mil pesos que da el gobierno capitalino a los viejitos, deberán invertir estos buena parte en contratar a un contador para que les haga las declaraciones fiscales? ¿Y el empobrecido, que con trabajos dispone de lo necesario para dormir y comer: una vieja, cama, unas cobijas, una mesa desvencijada, dos o tres sillas o banquitos, tres o cuatro platos y unos tristes trastos, va a tener que hacer su fabulosa declaración patrimonial, cuyo formato sólo se consigue por internet (¡que descargará de su igualmente lujosa computadora!? ¿Y los que reciben sólo 500 miserables pesos al mes, que reparte el gobierno federal, también tendrán que hacer los mismos gastos para el mezquino apoyo gubernamental?
¿Y qué pasará con las despensas que reparten los partidos, en busca de sufragios, porque el dinero que ellos tienen también proviene de fondos públicos: igualmente les exigirán a los que las reciban que cumplan los requisitos 3de3?

Los crímenes de odio del señor Nuño
Podrán llamar como quieran a los esfuerzos del gobierno y en especial a los empeños de Aurelio Nuño para someter a los profesores que no aceptan la llamada Reforma Educativa. Pero en buen romance y en honor a la verdad, tendría que llamarse a ese empecinamiento, que ya culminó en muertos, heridos y presos políticos, simplemente crimen de odio.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha determinado que el crimen de odio incluye el motivado por diferencias 'de religión o convicción, opinión política o de otra índole' y por otra parte la Suprema Corte de Estados Unidos, señaló que igualmente perseguir, acosar, discriminar y lastimar a alguien por ejercer otro pensamiento, debe considerarse crimen de odio.
Y como los crímenes de odio son aborrecidos por todos, sería bueno que se denunciara al señor Nuño como autor de crímenes de odio contra los maestros, una de las últimas manifestaciones todavía se expresó en su oposición al diálogo que la Secretaría de Gobernación propició con los dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, al manifestar que lo que haría Osorio Chong sería establecer un diálogo político, porque el educativo le correspondía a él y sólo a él y ya se sabe que el Pentavocálico aceptó dialogar, siempre y cuando los disidentes estén de acuerdo con la Reforma Educativa y acepten los lineamientos por él establecidos. Y ante tal exigencia, cualquiera se preguntaría: ¿Y entonces de qué van a dialogar? O es que su razonamiento estúpido es: Primero te fusilo y después averiguamos si tenías razón.

De la nueva novela de Héctor Anaya
Será mejor que la lean, para que se formen su propio juicio, pero a fin de que se animen a comprar Los Cuadernos de Ariadna, que escribió el heterónimo de esta sección, Héctor Anaya aquí les va el adelanto de lo que han opinado de ella gente letrada y calificada:
• Es una novela maravillosamente bien estructurada. FRANCISCO PRIETO. Novelista y Maestro de Literatura.
• Nunca había leído una novela tan original como ésta. BEATRIZ ESPEJO. Narradora y Doctora en Letras.
• Se ha combatido el mito de Vasconcelos, pero no como Héctor, desde la ficción literaria. ANDRÉS DE LUNA. Crítico de arte y de literatura.
• Las verdaderas protagonistas de esta novela, son las palabras. RICARDO ROCHA, comunicador.
• [la] novela desmitifica a un monstruo sagrado [José Vasconcelos] y de una manera muy inteligente y aguda. IGNACIO SOLARES. Novelista
• Hay muchas historias en ella. Pero una muy importante es la del amor filial, un homenaje al padre amoroso y educador. Una lectora.
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