REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 05 | 2019
   

De nuestra portada

400 Aniversario luctuoso de excelentes escritores


José Miguel Naranjo Ramírez

En el mes abril se conmemoraron los cuatrocientos años de la muerte del escritor más importante e influyente de la literatura y lengua española, me refiero a Miguel de Cervantes Saavedra quien murió en el año 1616 dejándonos un legado literario impresionante. Normalmente cuando nos referimos a Cervantes inmediatamente surge en nuestras mentes el nombre de su obra inmortal: Don Quijote de la Mancha, pero Cervantes fue un escritor prolífico y además de sus grandes novelas, escribió poesía y teatro, y es precisamente con el género dramatúrgico como recordaremos al gran escritor español.

El Cerco de Numancia
Entre los años 1581-1585 Cervantes escribió: El Cerco de Numancia, la obra narra un drama histórico sucedido en el año 133 a. C. en un pueblo desaparecido llamado Numancia. Investigaciones posteriores sitúan al desaparecido pueblo en el territorio actual de la Provincia de Soria, en España. Al inicio la obra no tuvo un gran acogimiento por la crítica literaria, en su edición original es una obra bastante amplia, con la característica que está escrita en versos, para algunos críticos es considerada como la última tragedia épica y al mismo tiempo la primer obra de teatro moderna.
Con el transcurso de los siglos: El Cerco de Numancia se consagró como una de las grandes obras de teatro escritas en el siglo de oro español. Actualmente se puede leer la obra en una edición impresa por El Colegio Nacional y la Editorial Siglo Veintiuno Editores, con versión y prólogo de José Emilio Pacheco, donde la obra es reducida de cinco a tres actos, todo esto sin afectar el sentido original de los diálogos esenciales de la obra y sobre todo respetando la historia, sucesos, y mensaje central del drama.
Roma llegó a ser el gran Imperio que dominó enormes extensiones territoriales de occidente, conforme más poderosa era Roma más ambicionaba y esto ocasionaba guerras de invasiones para someter a pueblos completos. La última gran conquista de Roma fue cuando lograron vencer en la tercera guerra a Cartago, el responsable de dar a Roma este importante triunfo fue el General Escipión Emiliano, sin embargo, a pesar de la grandeza del Imperio Romano y sus heroicas conquistas, existía un pequeño pueblo llamado Numancia, que tenía quince años luchando contra la conquista romana; en el prólogo de esta obra José Emilio Pacheco señala:
“Roma no había sufrido más afrentas y estragos. La primer potencia del mundo se estrellaba ante un pueblo de pastores y labradores al que por su heroísmo años más tarde llamó Cicerón terror imperii.”
Con la ambición a plenitud y el orgullo destrozado, el Imperio Romano encargó al General Escipión Emiliano la encomienda de ir y vencer a los numantinos, cuando el General partió a Numancia para cumplir con la misión, según datos históricos había en los alrededores del pueblo sesenta y seis mil soldados romanos, a estos se unirían el equipo de tropas que iban acompañando a Escipión, toda esta armada romana era para derrotar a un pueblo de aproximadamente cuatro mil numantinos.
Escipión diseñó una buena estrategia para lograr su propósito, lo primero que hizo fue disciplinar a su ejército y limpiarlo de tanta corrupción, en el primer acto cuando Escipión citó a los jefes de legiones los reprendió con las siguientes palabras:
“Vosotros os vencéis: estáis perdidos por la lujuria, el ocio y el desgano, en el juego y la orgía entretenidos sin que a las armas extendáis la mano. Vergüenza os dé, soldados corrompidos, mirar que este indomable pueblo hispano contra el poder de Roma se defiende y, mientras más resiste, más ofende.”
Independientemente de la estrategia de purgar a su ejército, Escipión no tenía planeado pelear, lo que hizo fue cercar a la ciudad de Numancia, bloqueó la salida y entrada de los numantinos, mandó hacer posos y terraplenes para proteger a sus tropas, en el río puso estacas para que fuera imposible el paso, construyó un enorme muro que rodeaba a la ciudad y la mantenía vigilada las veinticuatro horas del día. En general, el objetivo de Escipión era vencer a los numantinos por el hambre, al pasar los meses y no poder tener contacto con la demás civilización se les acabarían los víveres y terminarían rindiéndose a los romanos.
A partir del contexto antes platicado, empezará a desarrollarse toda la historia trágica en la obra de teatro, como era de esperarse el hambre y desesperación llegó a Numancia, dos de las principales figuras del pueblo llamados Corabino y Teógenes, fueron como embajadores a entrevistarse con Escipión, los numantinos pidieron primero la paz o una guerra a campo abierto, pero el cobarde Escipión les pidió la rendición total de la ciudad, a lo que los numantinos contestaron: “Corabino: Y pues la paz que sin recelo por nosotros te ha sido demandada, moriremos de pie sobre este suelo: jamás será Numancia doblegada.”
El final del pueblo de Numancia es trágico, pero al mismo tiempo su tragedia los convirtió en una leyenda viviente que es sinónimo de libertad, dignidad, de luchar contra la opresión, porque una vez casi derrotados por el hambre, prefirieron darse muerte con sus propias manos, a vivir como esclavos de Roma. Por supuesto que: El Cerco de Numancia, no es una invitación al suicidio, es un llamado a rebelarnos contra los Escipiones modernos que tienen a los pueblos oprimidos, con miserias, hambres, y la mejor manera de contrarrestarlos es luchando contra la tiranía, los autoritarismos y la corrupción.
Finalmente, los numantinos murieron por ser supuestamente un pueblo bárbaro, es decir, no romanizados. En El Cerco de Numancia ya se empieza a percibir el mensaje que representará la futura figura del caballero Don Quijote de la Mancha, porque a pesar que la bandera de Don Quijote es la libertad, la justicia, el honor, la lealtad, la igualdad. El personaje era visto sólo como un pobre loco que causaba risa, ahora entiendo cuando Don Quijote le dice a Sancho Panza: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.”

Antonio y Cleopatra
“Él no es de un siglo, sino de todos los tiempos.” Con estas sabias y puntuales palabras Ben Jonson nos presenta a uno de los escritores más importantes de las letras universales, registrado originalmente con el nombre de Gulielmus Filius Johannes Shakespeare, mejor conocido como William Shakespeare, de quien en el presente año estaremos conmemorando los cuatrocientos años de su muerte, porque fiel a las palabras de Ben Jonson, Shakespeare es un escritor de todos los tiempos.
Shakespeare fue un gran dramaturgo y poeta, pero realmente con el género que se consagró como el escritor más importante de lengua inglesa fue con la dramaturgia, sus obras son universalmente conocidas, hasta el menos experto en la obra de Shakespeare estoy seguro que ha escuchado títulos como: Romeo y Julieta, Hamlet, hablando de obras dramáticas o El Sueño de una noche de verano, refiriéndonos a sus famosas comedias. Sin embargo, aún hay mucho más por conocer de Shakespeare y en esta ocasión me referiré a una de las tragedias, tal vez, menos representada, pero igual de atrapante y clásica, me refiero a la obra: Antonio y Cleopatra.
La obra fue publicada en el año 1606, si bien Antonio y Cleopatra es ubicada dentro de las grandes tragedias de Shakespeare, es importante señalar que la obra va a narrar un drama histórico sucedido entre los años 40 al 30 a. C. Los personajes centrales son Antonio quien al inicio fue un destacado General de la República Romana, y Cleopatra Reina de los egipcios.
Antes de entrar al desarrollo de la obra de teatro, de manera general comentaré el hecho histórico que va a narrar. Cayo Julio Cesar fue un militar y político romano que tuvo un fuerte ascenso en el poder hasta llegar a conformar el primer triunvirato junto a Pompeyo y Craso. En este contexto de su vida política Julio Cesar conoció y se alió con la hermosa Reina de Egipto Cleopatra, entre estos personajes existió una relación amorosa e incluso Cleopatra tuvo un hijo de Julio Cesar. En el año 44 a. C. Julio Cesar fue asesinado, Roma vivía momentos de crisis política y con la muerte de Julio Cesar, Cleopatra se quedó desprotegida para detener las ambiciones de invasión que tenía Roma sobre Egipto.
Marco Antonio en la época de Julio Cesar se había convertido en un destacado General, además, fue amigo cercano de Julio Cesar, con el asesinato del Cesar, la figura de Marco Antonio creció enormemente y con el transcurso de los años integró el segundo triunvirato junto a Cesar Octaviano y Marco Emilio Lépido.
Marco Antonio estaba casado con Fulvia, siendo el hombre más poderoso del segundo triunvirato, Marco Antonio conoció a Cleopatra quien buscaba consolidarse como Reina de Egipto. Desde el primer momento que se conocieron surgió entre estas dos figuras históricas un amor y romance que ha pasado a la historia como una de las relaciones más apasionadas. Una vez enamorado, Marco Antonio prácticamente vivía en el Palacio de Alejandría donde gobernaba Cleopatra, la vida de Marco Antonio giraba sólo en torno a su amor, el pueblo romano siempre vio de manera despectiva a Cleopatra, era vista como bruja, hechicera, etc.
Con el breve contexto antes platicado, Shakespeare de manera brillante escribió la tragedia de Antonio y Cleopatra. La obra se compone de cinco actos, en los cuales conoceremos no sólo el drama histórico, sino que Shakespeare en esta magistral obra aprovecha para acercarnos a dos figuras emblemáticas las cuales son retratadas de carne y hueso, es decir, conoceremos desde la pluma del escritor inglés las grandezas y miserias de dos personajes que se amaron y al mismo tiempo se dañaron.
Cleopatra en la obra es descrita no tan sólo como una mujer hermosa y de poder; la Reina de Egipto tiene tantas virtudes que quien se enamora de ella casi resultará imposible que deje de amarla, es una mujer fogosa, con criterio amplio y actitud firme. Es por ello que en el acto segundo, escena primera, dos amigos cercanos de Marco Antonio tenían el siguiente dialogo: “Mecenas. –Ahora Antonio la abandonará definitivamente. Agripa –Nunca; no querrá; la edad no puede marchitarla, ni la costumbre debilitar la variedad infinita que hay en ella. Las demás mujeres sacian los apetitos a que dan pasto; pero ella, cuanto más satisface el hambre, más la despierta; pues infunde en cosas más viles tal atractivo.”
Mientras el amor y la pasión entre Marco Antonio y Cleopatra crecían en el Palacio de Alejandría, en Roma estaban esperando a Marco Antonio molestos por su abandono y descuido del Gobierno, además, Pompeyo estaba iniciando una guerra contra el segundo triunvirato romano para convertirse en dictador del Imperio, y por si fuera poco la esposa de Marco Antonio murió traicionada esperando el regreso de su marido. Marco Antonio se vio obligado a regresar a Roma, tuvo que casarse con la hermana de Cesar Octaviano llamada Octavia, la noticia del matrimonio le llegó a Cleopatra, pero como toda Diva siempre estuvo segura que su hombre regresaría y así fue.
A partir del nuevo abandono de su segunda mujer, la amistad entre Marco Antonio y Cesar Octaviano se terminará e iniciarán una trágica guerra. Si Marco Antonio ganaba la guerra iba a poder disfrutar de su gran amor en Alejandría y en Roma, si Cesar Octaviano asesinaba a Marco Antonio, adquiriría el poder absoluto e iniciaría el Imperio Romano como sistema político, incluyendo a Egipto dentro de sus dominios, y sobre todo, tendría de esclava a Cleopatra.
Finalmente, en el último dialogo de la obra, Shakespeare hace que Cesar Octaviano concluya la tragedia con estas palabras: “Levantadla de su lecho y llevaos sepultada al lado de su Antonio. Ninguna tumba de la tierra encerrará una pareja tan famosa.”

Comentarios Reales
“Somos el territorio de la Mancha. Nombre de una lengua e imaginación.” Con las palabras antes transcritas el escritor Carlos Fuentes se estaba refiriendo a la herencia cultural y lingüística que el llamado nuevo mundo ha recibido de los españoles. Lo que nos une a la región de la Mancha es la lengua castellana, y es a través de esta lengua con la que se han consagrado grandes escritores como es el caso del hoy recordado Inca Garcilaso de la Vega, de quien se están conmemorando los cuatrocientos años de su muerte.
Garcilaso fue un escritor de origen peruano-español, su padre Don García Lasso de la Vega fue un destacado capitán español quien participó en la conquista del Perú y llegó a ser Gobernador del Cuzco, lugar histórico del Perú por haber sido la capital del Imperio Inca. La madre de Garcilaso era una princesa incaica llamada Isabel Chimpu Ocllo. El nacimiento de Garcilaso representa la unión racial de dos culturas que con el transcurso de los años ha pasado a ser una sola sangre y sobre todo una sola lengua.
Ha sido principalmente a través de la lengua castellana la que los grandes escritores utilizaron para empezar a narrar las historias de las antiguas civilizaciones precolombinas y los sucesos a partir de la conquista de los pueblos americanos por parte de los españoles, uno de los ejemplos más ilustres es el de Inca Garcilaso quien a través de su obra titulada: Comentarios reales, nos enseña el origen, crecimiento y caída del pueblo Inca.
Antes de la llegada y conquista de los españoles, en el Perú la escritura tal como hoy la conocemos no existía, lo antes afirmado lo deja muy claro Inca Garcilaso en el capítulo XIX de sus Comentarios Reales, cuando literalmente escribe: “Empero, como la experiencia lo muestra, todos eran remedios perecederos, porque las letras son las que perpetúan los hechos; más como aquellos Incas no las alcanzaron valiéronse de lo que pudieron inventar.”
El dato antes mencionado es muy importante porque una vez consolidada la conquista española, diversos historiadores de la península empezaron a escribir sobre la vida, costumbres, religiones, reyes, imperios, formas de gobiernos, etc. de las antiguas civilizaciones. Regularmente gran parte de la información que se publicaba en Europa estaba muy distante de la historia real de los pueblos prehispánicos, y este hecho fue un factor fundamental para que Garcilaso escribiera sus: Comentarios reales, es por ello que en el proemio al lector Inca Garcilaso escribió:
“Aunque ha habido españoles curiosos que han escrito las Repúblicas del nuevo Mundo, como la del México y la del Perú, y la de otros reinos de aquella gentilidad, no ha sido con la relación entera que de ellos se pudiera dar, que lo he notado particularmente en las cosas que del Perú he visto escritas, de las cuales, como natural de la ciudad del Cozco, que fue otra Roma en aquel Imperio, tengo más largas y claras noticias que la que hasta ahora los escritores han dado. Por lo cual, forzado del amor natural de la patria, me ofrecí al trabajo de escribir estos comentarios.”
La primera parte de los Comentarios Reales fue publicada en el año 1609, es importante aclarar que la segunda parte se titula: Historia General del Perú, obra que salió publicada un año después de la muerte de Garcilaso. La gran diferencia de la primera y segunda parte de estas obras, consiste en que los Comentarios Reales van a narrar el origen y desarrollo del Imperio Inca, y la obra póstuma contará los sucesos de la conquista de los españoles sobre el Perú, además, en los Cometarios Reales claramente se percibe la estructura narrativa como una obra literaria, y en la Historia General del Perú nos encontraremos al Garcilaso meramente historiador.
Garcilaso cuando inicia el proyecto de escribir estas obras tenía dos ventajas naturales ante los escritores que ya habían publicado historias sobre el Perú, la primera es que gran parte del contenido de sus escritos fueron vivencias directas o hechos contados por los protagonistas de las historias, no olvidemos que la madre de Garcilaso era princesa incaica. La segunda ventaja consiste en el conocimiento puntual del lenguaje que utilizaban los aborígenes del Perú.
Por lo antes escrito, por supuesto que se puede afirmar que en gran parte del contenido de los Comentarios Reales, encontraremos datos autobiográficos de Garcilaso, el ejemplo es cuando en el capítulo III, nos cuenta el origen de los Incas, Reyes del Perú:
“Después de haber dado muchas trazas, y tomado muchos caminos para entrar a dar cuenta del origen y principio de los Incas, reyes naturales que fueron del Perú, me pareció que la mejor traza y el camino más fácil y llano era contar lo que en mis niñeces oí muchas veces a mi madre y a sus hermanos y tíos, y a otros sus mayores, acerca del origen y principio. En estas pláticas, yo como muchacho entraba y salía muchas veces donde ellos estaban, y me holgaba de las oír, como huelgan los tales de oír fabulas.”
El contenido de los Comentarios Reales es muy amplio para poder desarrollar en un breve artículo, sin embargo, el mejor pretexto para conmemorar los cuatrocientos años de la muerte de Inca Garcilaso de la Vega, es leyendo su gran obra histórica y literaria, por algo se le conoció como: “El príncipe de los escritores del nuevo mundo.”
miguel_naranjo@hotmail.com