REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 07 | 2019
   

De nuestra portada

80 aniversario de Mario Vargas Llosa


José Miguel Naranjo Ramírez

El mes pasado el escritor Mario Vargas Llosa cumplió 80 años de vida. Vargas Llosa es uno de los grandes escritores contemporáneos de las letras hispanoamericanas, su amplia obra abarca cuentos, novelas, ensayos, obras de teatro, relatos, y artículos periodísticos. En su larga trayectoria como escritor ha recibido importantes premios entre los que destacan, el Premio Cervantes de Literatura en 1994, y por supuesto el Premio Nobel de Literatura recibido en el 2010.
El escritor peruano-español inició su carrera muy joven, y luego, luego, obtuvo amplios reconocimientos. En 1959 (tenía 23 años de edad) salió publicado su primer libro titulado: Los jefes, la obra está integrada por seis cuentos y en ese mismo año fue reconocida con el otorgamiento del Premio Leopoldo Alas. Para Vargas Llosa la década de los sesentas fue iniciación y consolidación como escritor, y la mejor manera de confirmar lo antes afirmado, es leyendo las principales obras escritas en los sesentas, iniciando con el libro de cuentos: Los jefes.

Los jefes
Los cuentos que integran el libro son: “Los jefes”, “El desafío”, “El hermano menor”, “Día domingo”, “Un visitante” y “El abuelo.” Cuando se empiezan a leer los relatos, inmediatamente se percibe la pluma de un escritor con prosapia, la temática es variada, el desarrollo de las historias son claras, puntuales y los finales son espectaculares, e incluso en la mayoría de los cuentos considero que el verdadero mensaje se encuentra en el final de la historia, pero aún hay algo más por comentar, y es que parte importante de la temática que desarrolla Vargas Llosa en los relatos, son experiencias vividas, el ejemplo es el cuento “Los jefes”.
En este cuento, la historia central es una huelga que organizan un grupo de estudiantes debido a que el Director del plantel llamado Ferrufino, les informó que para los exámenes finales no habría horario establecido, todo sería improvisado, esto podía implicar que el estudiante hoy estudiara Matemáticas y mañana de manera inusitada le aplicaran el examen de historia o física, la medida impuesta por Ferrufino molestó y preocupó a todos los alumnos, estos se unieron y decidieron no ingresar al Colegio hasta que hubiera horarios establecidos para los exámenes finales, en plena lucha el Director Ferrufino se reunió con la comitiva que organizaba la huelga y se dio el siguiente diálogo:
“– ¿Saben ustedes como se llama esto? Se llama rebelión, insurrección. ¿Creen ustedes que voy a someterme a los caprichos de unos ociosos? Las insolencias las aplasto… Bajaba y subía la voz. Lo veía esforzarse por no gritar. ¿Por qué no revienta de una vez? Pensé. ¡Cobarde! se había parado. Una mancha gris flotaba en torno de sus manos, apoyadas sobre el vidrio del escritorio. De pronto su voz ascendió, se volvió áspera: -¡Fuera! Quien vuelva a mencionar los exámenes será castigado. -Señor Director, Tampoco nosotros podemos aceptar que nos jalen a todos porque quiera que no haya horarios. ¿Por qué quiere que todos saquemos notas bajas? ¿Por qué…? Ferrufino se había acercado. Casi lo tocaba con su cuerpo. Lu, pálido, aterrado, continuaba hablando: -…estamos ya cansados… - ¡Cállate! el Director había levantado los brazos y en sus puños estrujaba algo. -¡Cállate! -repitió con ira. ¡Cállate, animal! ¡Cómo te atreves!”
Treinta y cuatro años después de escribir Los jefes, Mario Vargas Llosa nos cuenta en su libro: El pez en el agua, el cual narra parte de su autobiografía, el verdadero origen del cuento: “Ya avanzado el semestre, un buen día el doctor Marroquín nos comunicó a los de quinto año que, esta vez, los exámenes finales no se tomarían de acuerdo a un horario preestablecido, sino de improviso. La razón de esta medida experimental era poder evaluar con mayor exactitud los conocimientos del alumno.
“Cundió el pánico en la clase. Con Javier Silva alborotamos a los compañeros para rebelarnos contra el experimento (mucho después supe que aquel proyecto había sido la tesis de grado del doctor Marroquín). Celebramos reuniones y una asamblea en la que se nombró una comisión, presidida por mí, para hablar con el director. Nos recibió en su despacho y me escuchó educadamente pedirle que pusiera horarios. Pero nos dijo que la decisión era irrevocable.
“Entonces, planeamos una huelga. No iríamos a clases, hasta que se levantara la medida. -En esa época una huelga escolar era insólita, comenzaron a murmurar que podrían expulsarnos. Cito el episodio de la frustrada huelga porque sería tema del primer cuento mío
Los Jefes, y porque en él se vislumbran los primeros brotes de inquietud.”
La historia completa del cuento “Los jefes” es tan cautivante como lo es el magistral cuento: “El desafío”. Aquí la historia central es una pelea callejera de dos jóvenes que sin motivos fuertes se odiaban, un día el cojo se encontró a Justo y estuvieron a punto de enfrentarse a golpes en la calle, pero gracias a la presencia de un sacerdote todo quedó en amenazas y en una cita para de una vez aclarar cuentas. Justo se hizo acompañar de sus amigos León, Briceño y otros, a la balsa lugar del encuentro, el cojo llegó con sus amigos, antes de que iniciara la pelea con cuchillo en mano, arribó al lugar Leónidas, todos se le quedaron viendo, el viejo Leónidas se le acercó a Justo y le dio consejos de cómo pelear, le dijo que nunca se le acercara a el cojo, que manteniendo distancia y haciéndolo correr dando vueltas lo cansaría, estando la lucha en plenitud, el cojo le gritaba a Leónidas:
“¡Don Leónidas! -Gritó de nuevo, con acento furioso e implorante. ¡Dígale que se rinda! -¡Calla y pelea! -bramó Leónidas, sin vacilar.”
La pelea callejera terminó en tragedia, Justo murió, pero lo más impactante del cuento es saber que Leónidas era el papá de Justo.
Al final de la lectura de los cuentos que integran el libro: Los Jefes, independientemente de todas las reflexiones que te provocan los temas desarrollados, queda muy claro que Mario Vargas Llosa a sus entonces 23 años de edad, era un escritor con enormes facultades narrativas, y esto lo ratificaría cuatro años después al ser publicada su primera novela: La ciudad y los perros.

La Ciudad y los Perros
En el año 1963 fue publicada la primera novela de Mario Vargas Llosa: La Ciudad y Los Perros. Cuando la novela fue leía en el Perú, causó todo tipo de reacciones: en el Colegio Militar Leoncio Prado en un acto solemne fueron incinerados mil ejemplares de la novela, la obra tuvo un gran acogimiento en el mundo literario y pronto fueron impresas ediciones en varias lenguas, además, la crítica literaria reconoció que: La Ciudad y Los Perros era una de las mejores novelas escritas en español de los últimos tiempos.
Con el transcurso de los años la obra se fue consolidando, en el 2013 la Real Academia Española de la Lengua en asociación con las Academias de la Lengua Española, conmemoraron el cincuentenario de: La Ciudad y Los Perros, incluyéndola en el selecto catálogo de ediciones conmemorativas al lado de: “Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra, Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, La Región más Transparente de Carlos Fuentes, Antología General de Pablo Neruda, Gabriela Mistral en verso y prosa”.
Para Vargas Llosa las novelas tienen que contar una buena historia, sin embargo, por muy interesantes que sean las historias si el narrador no las sabe contar, será una mala novela, es por ello que en las grandes obras literarias es determinante la forma de narrar. Vargas Llosa en La Ciudad y Los Perros, nos cuenta una historia que podría parecer simple o común en muchas vidas, pero la forma tan excepcional de contárnosla, hace que esta historia se convierta en una novela maestra de la literatura universal.
Considero que La Ciudad y Los Perros es una novela total la cual ha provocado amplios y serios estudios, aun así intentaré compartir puntos importantes de la obra. Lo primero por analizar es el título, porque en él nos describe los lugares donde se desarrollará la historia y quiénes participarán en ella, todo está ambientado en el Perú, los perros son los estudiantes de primer año que viven internados en el Colegio Militar Leoncio Prado, por lo tanto, los personajes actuarán en dos escenarios centrales muy específicos, la Ciudad que puede ser Lima, Perú, entre otras, y la vida interna en el Colegio.
Podría decirse que La Ciudad y Los Perros, tiene muchas partes autobiográficas, realmente todo narrador parte de sus experiencias, por supuesto que en el arte no hay límites y sobre un hecho, una idea, una historia, un sueño, se puede partir para crear obras arte. Vargas Llosa ha declarado que: “Su estancia adolescente en el Leoncio Prado, además de decidir su vocación de escritor y de abrirle sus ojos sobre la enmarañada realidad étnica y social de su país, le proporcionó sus experiencias con que escribiría su primera novela.”
Cuando Mario Vargas Llosa tenía 14 años de edad fue internado en el Colegio Leoncio Prado, la decisión la había tomado su papá, el escritor peruano supo que tenía padre hasta los diez años de edad, a Vargas Llosa desde muy niño su madre le dijo que su padre había muerto, la realidad es que a él y a su madre los había abandonado, el encuentro con su padre cambiará la vida de Vargas Llosa, porque de ser un niño mimado y consentido por su madre, abuelo y tíos, pasó a ser tratado con dureza por parte de su padre, y fue en este contexto donde es internado en el Colegio Militar.
Partiendo de las experiencias vividas en el Colegio, Vargas Llosa en su novela dará vida a varios personajes que sin duda alguna, muchos son tomados de la realidad, la estructura narrativa que utiliza es impresionante, son diferentes voces las que van contando la historia de vidas individuales y colectivas que al inicio parecen no tener ninguna relación unos con otros y al final casi todos están relacionados, y si bien son varios los personajes, hay por lo menos cuatro que son centrales en la historia, El Jaguar en mi opinión es el primero, Alberto y el teniente Gamboa lo secundan, y aunque muere a la mitad de la historia, Ricardo conocido como el esclavo entra en esta selección.
Conforme se va avanzando en la lectura, van cambiando los conceptos que vamos teniendo de ellos, el ejemplo más claro es El Jaguar, quien en el Colegio era uno de los más temidos por ser un cadete violento, cruel, quien además comandaba el grupo denominado el “Circulo”, la novela inicia con este personaje y culmina con él, es sorprendente en el desarrollo de la trama cómo nuestros conceptos sobre El Jaguar irán cambiando, y a pesar de los grandes defectos y errores que cometerá en su vida, desde mi perspectiva resultó ser un hombre de honor y leal amigo.
La novela está compuesta en dos partes y un epílogo, en la historia conoceremos la vida militar al desnudo, dentro del Colegio los estudiantes beberán, se pelearán, serán humillados, golpeados, el encierro hará que cometan barbaridades como tener coitos con una gallina o una perrita llamada la malpapeada, Los Perros (estudiantes de primer año) en todo un mes serán completamente castigados por los estudiantes de quinto y cuarto año, un momento cumbre de la historia es cuando el esclavo en un ejercicio de simulacro de guerra muere, el parte médico dictamina que se dio accidentalmente un balazo, Alberto está seguro que el esclavo fue asesinado por El Jaguar, el teniente Gamboa a pesar de la oposición de su superior jerárquico, decide realizar una investigación a fondo sobre la muerte del esclavo.
Todo lo antes narrado apenas si es un pequeña introducción a una historia impresionante que lo cautivará por completo, en estos días que estamos celebrando los 80 años de vida de Mario Vargas Llosa, La Ciudad y Los Perros su primera gran novela es una lectura obligada, el propio escritor en el prólogo de esta magistral obra escribió: “Este es el libro que más sorpresas me ha deparado y gracias al cual comencé a sentir que se hacía realidad el sueño que alentaba desde el pantalón corto: llegar a ser un día escritor.”

La Casa Verde
Mario Vargas Llosa es uno de los grandes escritores pertenecientes al llamado “Boom Latinoamericano”, el auge de este movimiento literario tiene varias características especiales, por supuesto que la crítica política, social y religiosa está implícita en las grandes obras de los escritores del Boom, pero hay algo más por destacar y es la técnica narrativa completamente innovadora de sus novelas, los ejemplos más ilustres los podemos encontrar en Rayuela de Julio Cortázar, Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, Terra Nostra de Carlos Fuentes y La Casa Verde de Mario Vargas Llosa.
La Casa Verde es la segunda novela de Mario Vargas Llosa, la obra fue publicada en 1966 y un año después obtuvo el Premio Internacional Rómulo Gallegos, críticos literarios han señalado que la novela es una obra para especialistas debido a que su técnica narrativa es compleja, sin embargo, a pesar de lo complicado que pueda resultar al inicio la lectura, La Casa Verde es una obra magistral que cualquier lector interesado podrá comprender y profundizar sobre las historias de la novela, los diversos mensajes, críticas y reflexiones que nos deja Vargas Llosa en esta espectacular obra.
La novela está compuesta de cuatro capítulos y un epílogo, cada capítulo trae una historia introductoria o prólogo, el capítulo I se integra por cuatro subcapítulos, en cada subcapítulo conoceremos cinco historias, el capítulo II además del prólogo mencionado, se compone de tres subcapítulos, continuando cada subcapítulo con la narrativa de las cinco historias, el capítulo III tiene cuatro subcapítulos, en este capítulo si bien se mantienen los personajes y la temática desarrollada en los capítulos anteriores, desde la experiencia personal de la lectura las historias desarrolladas en la novela se resumen a tres, el capítulo IV se compondrá de cuatro subcapítulos, y finalmente el epílogo de cuatro apartados logrará concluir las historias que para quien escribe resultaron ser en su totalidad como antes lo señalé tres.
Esta estructura puede leerse un poco confusa, pero eso no debe ser una limitante para leer la novela, porque las historias narradas sin ningún problema pueden ser fácilmente comprendidas, y al final de la lectura cada quien podrá concluir si son cinco historias, tres o una. En esta ingeniosa estructura narrativa Vargas Llosa desarrollará historias donde la temática es variada, teniendo como centro a su país natal el Perú, principalmente a la ciudad de Piura y parte de la selva amazónica del Perú, en un pueblo llamado Santa María de Nieva.
La novela abarcará temas sobre problemas étnicos, machismo, prostitución, religión, desigualdad de la mujer, violencia, amor, crecimiento y desarrollo de las ciudades, costumbres, etc. En general, La Casa Verde es una obra monumental donde cada historia y personaje va cautivando al lector y no es exagerado decir, que no se podrá dejar de leer la novela hasta conocer el final de cada historia, de cada personaje, porque realmente todos son figuras emblemáticas y atrayentes, que con el transcurso de los años no murieron en La Casa Verde, porque algunos de estos personajes Vargas Llosa les siguió dando vida en diversas obras, como por ejemplo cuando en 1985 publicó su obra de teatro titulada: La Chunga, todos los personajes que integran la obra nacieron en La Casa Verde.
Por la gran diversidad de historias y temas abordados, me detendré en narrar cómo fue que nació La Casa Verde en la novela. Piura era una ciudad pequeña, con costumbres arraigadas donde vivían personas muy conservadoras, en la noche la ciudad no tenía vida, con el transcurso de los años fueron llegando de viaje o de paso a Piura, personas de otras latitudes y algunos de ellos eligieron a esa ciudad para quedarse a vivir, uno de los forasteros se llama don Anselmo, quien al inicio fue muy querido y apreciado en Piura, don Anselmo era atendido y tratado como un forastero distinguido por amable, generoso y muy amiguero.
Piura era una ciudad pacifica, pero aburrida, don Anselmo un hombre con posibilidades económicas decidió hacer una casa con un diseño especial y la pintó de verde, en esta casa los piuranos acudían en la noche a divertirse, beber, cantar, y ser atendidos por las habitantas, al principio los hombres que acudían a La Casa Verde, se cuidaban de no ser vistos por la sociedad piurana, con el transcurso del tiempo ir a La Casa Verde, era el mayor placer y ya no preocupaba lo que opinaban las mujeres o el sacerdote:
“–Era como si el aire se hubiera envenenado –decían las viejas del Malecón. La música entraba por todas partes, aunque cerráramos puertas y ventanas, y la oíamos mientras comíamos, mientras rezábamos y mientras dormíamos. –Y había que ver las caras de los hombres al oírla –decían las beatas ahogadas en velos –y había que ver cómo los arrancaban del hogar, y los sacaban a las calles y los empujaban hacia el viejo puente. –Y de nada servía rezar –decían las madres, las esposas, las novias–, de nada nuestros llantos, nuestras súplicas, ni los sermones de los padres, ni las novenas, ni siquiera los trisagios. –Tenemos el infierno a las puertas –tronaba el Padre García–, cualquiera lo vería, pero ustedes están ciegas. Piura es Sodoma y Gomorra. –Quizá sea verdad que la casa verde trajo mala suerte –decían los viejos, relamiéndose. Pero cómo se disfrutaba en la maldita.”
Finalmente, leer la novela es ir a vivir y convivir con todos los personajes que estuvieron en La Casa Verde, seguro estoy que estando allí adentro le será más fácil conocer por voz directa de los personajes, todas las historias que a través de su brillante pluma nos ha narrado el gran escritor Mario Vargas Llosa.

Los Cachorros
La obra producida de Mario Vargas Llosa bien se podría leer por décadas, la importancia de conocer la obra publicada en la década los sesentas, es porque además de ser el inicio de la carrera del escritor peruano, en tal década desarrollará los temas esenciales que nutrirán toda su demás obra escrita en los siguientes cincuenta años. En 1967 salió publicado el conocido relato titulado: Los Cachorros, en esta magistral novela corta, Vargas Llosa abordará varios temas principalmente de carácter social donde está incluida la familia, las relaciones amorosas, adolescencia, juventud, idiosincrasia y costumbres de la sociedad peruana con la que le tocó vivir y convivir.
Los Cachorros es el único relato escrito por Vargas Llosa, el libro se compone por VI capítulos, la historia está centrada en un hecho real donde un joven fue castrado por el ataque de un perro. En el relato el personaje central se llama Cuellar, del cual conoceremos su vida en las diferentes etapas de los seres humanos como lo son la infancia, adolescencia, juventud y en el caso particular de Cuellar no conoció la etapa de madurez, porque muere muy joven en un accidente automovilístico.
Cuellar fue inscrito en un prestigiado Colegio religioso en el barrio de Miraflores en Lima, Perú, el joven Cuellar muy rápido se adaptó al grupo de amigos con los que compartía sus estudios. Cuellar ingresó al equipo de futbol, era el mejor estudiante del grupo, los maestros lo ponían de ejemplo a sus compañeros, un día después de un partido de futbol, Cuellar y sus compañeros se estaban bañando y entró un perro danés llamado Judas, Lalo uno de los compañeros de Cuellar logró escaparse, y Judas atacó a Cuellar dejándolo desmayado en el baño lleno de sangre.
El relato narra el accidente antes mencionado sin profundizar inicialmente en las consecuencias que tuvo en Cuellar, lo que sí queda claro es que una vez recuperado e integrado al Colegio, Cuellar adquiriría el apodo de Pichulita con el que será identificado en toda la historia. Conforme fueron pasando los años, Cuellar y sus amigos al ir creciendo fueron cambiando sus gustos e intereses, al inicio todo era futbol, pero ya siendo adolecentes empezó el gusto por las mujeres.
“Antes, lo que más nos gustaba en el mundo, eran los deportes y el cine, y daban cualquier cosa por un match de futbol, y ahora en cambio lo que más eran las chicas y el baile, y por lo que dábamos cualquier cosa era una fiesta con discos de Pérez Prado y permiso de la dueña de la casa para fumar. Tenían fiesta casi todos los sábados y cuando no íbamos de invitados nos zampábamos y, antes de entrar, se metían a la bodega de la esquina y le pedíamos al chino, golpeando el mostrador con el puño; ¡cinco capitanes! seco y volteando, decía Pichulita, así, glu glu, como hombres, como yo.”
Cuellar va creciendo y conviviendo con la sociedad burguesa a la que pertenecía, en este ambiente social empezarán a crecer sus problemas por no ser un chico aparentemente normal, todos sus compañeros tenían novias, Cuellar era al único que no le interesaba relacionarse de manera íntima con mujeres. La presión social sobre Cuellar cada vez era más fuerte, y el gran dilema consistía en resolver si debía adaptarse a las reglas impuestas por la sociedad limeña conservadora o luchar por ser una persona con ideas libres.
Cuellar no tenía novia porque cuando el perro Judas lo mordió quedó emasculado, sus amigos más cercanos sabían del tema, pero todos ellos actuaban de forma hipócrita y convencional. Cuellar en toda la historia nunca se aceptará tal como es su realidad, sus padres se esforzarán por darle todo lo material, consentirlo, tolerarlo, sentían tristeza por lo que le había sucedido a su hijo, pero nunca intentaron abordar el tema y darle un tratamiento de aceptación, la mejor manera para ellos fue eludir lo ineludible, negar lo innegable, porque la sociedad que Vargas Llosa está describiendo en este relato, es una sociedad de doble moral, hipócrita, donde el personaje central está castrado, por lo tanto, la castración es social, moral y espiritual.
Si bien Cuellar es el personaje central de la historia, la sociedad limeña es un personaje colectivo no menos importante, los jóvenes estudiantes compañeros de Cuellar lo juzgarán, se burlarán de él, no lo comprenderán, y siempre lo criticarán porque Cuellar no actúa dentro de la normalidad como lo hacen todos los amigos del grupo, en este ambiente de presión social, Cuellar busca adaptarse y ser aceptado mediante mecanismos de valentía y machismo, en muchas ocasiones es Cuellar quien invita las bebidas, cuando van al mar es el más valiente nadador contra las olas, cada vez que salen a convivir Cuellar maneja a gran velocidad pasándose los semáforos en alto, y por muchas de sus actitudes, Pichulita es aplaudido y al mismo tiempo censurado.
Cuando todos los jóvenes ya están en la Universidad, llegó a vivir al barrio de Miraflores Teresita, Cuellar llegó a enamorarse de esta muchacha, sus amigos lo animaban para que se le declarara, Cuellar dudaba, porque ser una persona emasculada implicaba no ser un hombre completo. Sobre la historia central antes platicada, el relato desarrollará varios sucesos mediante los cuales Vargas Llosa desnuda los vicios y convencionalismos absurdos de una sociedad burguesa que vive juzgando y condicionando la vida de sus miembros, Pichulita representa no sólo una castración individual sino colectiva, no tener virilidad es no tener derecho a una vida social e incluso hasta cuando Pichulita iba a la Iglesia los domingos era mal visto, pero ninguno de los feligreses sabían que las conductas anormales de Cuellar se derivaban porque desde muy niño había sido castrado por el perro Judas.

Conversación en La Catedral
“Si tuviera que salvar del fuego una sola de las novelas que he escrito, salvaría ésta.” Con las palabras antes transcritas el escritor peruano Mario Vargas Llosa nos presenta su última novela escrita en la década de los sesentas titulada: Conversación en La Catedral. La obra fue publicada en 1969, y es considerada una de las mejores cien novelas escritas en español en el siglo XX.
Conversación en La Catedral es una magistral novela ambientada en la dictadura militar que vivió el Perú en el llamado “ochenio” de Manuel A. Odría. Cuando Odría perpetró el golpe militar contra el entonces recién Presidente electo José Luis Bustamante y Rivero, Vargas Llosa tenía doce años de edad, veintiún años después del fin de la dictadura de Odría, Conversación en La Catedral va a narrar de manera novelada la difícil situación que vivió y seguía viviendo el Perú, es por ello que la novela inicia con la siguiente pregunta: “¿En qué momento se había jodido el Perú?”
La novela es bastante amplia para poder desarrollar la gran cantidad de temas e historias que narra, además, son varios los personajes centrales en la novela, algo importante por señalar es que el personaje que representaría al dictador Manuel A. Odría nunca entra en acción, gran parte de la historia girará en torno a él, pero nunca se escuchará su voz, lo que se sentirá es la acción del dictador a través de sus subordinados, muertes, persecuciones, amenazas y homicidios a periodistas, órdenes de encarcelamiento contra los opositores al régimen, infiltrados en las universidades, intervenciones a las redes telefónicas de los amigos y enemigos del dictador, en general son muchísimas acciones donde cualquier lector interesado conocerá cómo operaba la dictadura de Manuel A. Odría e incluso tristemente comprobaremos que no es muy distinto de cómo operan los actuales gobiernos “democráticos”.
De manera muy particular quisiera destacar a cuatro personajes que son centrales en toda la historia, los primeros dos son Santiago Zavalita y el Zambo Ambrosio, estos dos protagonistas después de varios años de no saber uno del otro, se encontraron en una perrera donde Zavalita había ido a buscar a su perro y se fueron a conversar a una cantina de mala muerte llamada La Catedral. Zambo había sido chofer del tercer personaje que incluyó en esta breve narrativa llamado Don Fermín Zavala, quien era papá de Santiago.
Don Fermín era un empresario rico perteneciente al régimen de Manuel A. Odria, no tenía puestos políticos pero se veía muy beneficiado en sus negocios por el régimen, era un constructor que siempre resultaba ganador en las principales licitaciones para hacer grandes obras. Santiago era el tercer hijo de Don Fermín y desde joven fue muy inquieto y no aceptó las reglas hipócritas de la sociedad en la que nació, cuando tuvo que ingresar a la Universidad oponiéndose a toda su familia decidió matricularse en la Universidad Pública de San Marcos, donde además de ser laica, se hacía política y sabía que podía ingresar a un circulo comunista, estudiar marxismo, luchar por la libertad e igualdad y sobre todo contra el régimen dictatorial de Manuel A. Odría.
En el año 1948 una vez consumado el golpe militar encabezado por Manuel A. Odría, se conformó una Junta Militar de Gobierno para gobernar al Perú, en este contexto aparecerá en la novela un personaje llamado Cayo Bermúdez quien al inicio no tendrá el cargo de Ministro en el Gobierno, pero será el hombre de absoluta confianza del dictador y ejercerá un poder impresionante desde la Dirección de Gobierno, consolidando su poder años después al ser nombrado Ministro de Gobierno.
La confianza y ascenso de Cayo Bermúdez se dio porque era el hombre fuerte del régimen, asesinaba, torturaba, espiaba, disolvía las huelgas, controlaba la prensa, y aunque al inicio había cierta oposición de los APRISTAS y Comunistas, llegó el momento que Cayo Bermúdez tenía un control casi total de la vida pública del Perú. Cayo Bermúdez no tan sólo era un hombre de poder, también se convirtió en un hombre rico, y rentó una casa donde tenía a sus amantes para relajarse de tanto estrés por servir al Perú, una de sus amantes permanente se llamaba Hortensia mejor conocida como “la musa”, la señora Ivonne era la encargada de surtir a Cayo mierda como también se le conocía, de hermosas muchachas, la bella Queta era otra de ellas.
Quise presentar de manera muy general a los cuatro personajes antes mencionados, porque todos los demás protagonistas estarán relacionados con ellos, Don Fermín como es de esperarse es muy amigo de Don Cayo y éste estará presente en la vida de todos los personajes que participan en la novela. Un ejemplo es Santiago Zavalita quien siendo un brillante estudiante en la Universidad de San Marcos fue detenido por la policía, él y sus compañeros pertenecían al Partido Comunistas e iban a intentar apoyar una huelga, Cayo Bustamante mandó a citar a Don Fermín para informarle las fechorías de su hijo. El suceso antes mencionado es un hecho importante porque a partir de aquí Santiago decidió deslindarse de su familia y ser un humilde y sencillo periodista, no se metió nunca más en política y jamás aceptó recibir un peso de ayuda de su padre.
Conversación en La Catedral es una novela impresionante e impactante, y lo más lamentable es comprobar que sus temas en muchos aspectos tienen una vigencia terrible, pero desde la experiencia personal de la lectura, lo que más me impactó fue ir conociendo el final de cada historia, de cada familia, de cada personaje, el ejemplo es cuando años después de la dictadura militar, ya en pleno “Gobierno democrático”, una de las que fue prostitutas de Cayo Mierda se refiere al final de este personaje de la siguiente manera: “Algún día las pagará –dijo Queta. No se puede ser tan mierda y vivir tan feliz.”
Finalmente, después de leer: Conversación en La Catedral, me surgieron las siguientes preguntas: ¿En qué momento se jodió Veracruz? En los siguientes dos años ¿Cómo estarán los Cayos mierdas veracruzanos?

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