REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 08 | 2019
   

Confabulario

Rutas del Dharma


Eduardo Marbán

1. La tecnología cada vez nos llena la vida, ya no compro mi periódico en el puesto de la esquina como cada mañana lo hacía, ahora, tomo mi tabla y pico el ícono del periódico que deseo leer, simplemente aparece ahí, todas las noches la dejo cargando, me molesta que no tenga energía en la mañana y no pueda acceder al periódico, luego reviso mi agenda, aparecen los nombres, direcciones y teléfonos de las personas que veré ese día, aparecen los días que debo dar clase, los temas que debo tocar, si me toca dar alguna conferencia aparece ahí, si debo comer con algún político, incluyendo mis citas amorosas, por eso no las olvido; ¿a cuál de mis novias me toca visitar hoy?
Ahí escribo los artículos que debo enviar al periódico o a la revista, después los envío y seguro aparecerán publicados, todo lo que debo hacer está ahí; algún día moriré y ella seguirá guardando toda la información de lo que fue mi vida, por ello, pienso que la vida después de la muerte existe, por lo menos nuestra vida informática seguirá existiendo guardada en algún archivo de cómputo, alguien, en cien años abrirá el archivo y podrá verme, éste fue Francisco López, el periodista que publicaba artículos de política en la revista El cielo de México y en el periódico Lo que pasó ayer, y dirá: estuvo enamorado de Lupita, de Rosa, de Chavela, aquí lo dice: le gustaba el futbol, le gustaba ir al mar, no, le fascinaba el mar, decía que el día que muriera tiraran sus cenizas en el caribe, que su vida era bucear entre los corales, que ir al Shel Ha y a Cancún era su pasión y decía que algún día encontraría una sirena y se irá con ella al fondo del mar, pues Neptuno era su padre.
Antes de la universidad nunca tuve una Tablet, no existían, cuando fui niño jugaba en la calle, futbol todo el día, a veces a los quemados, a las escondidas o al bolillo, me gustaba el bolillo; buscábamos un palo de escoba, lo cortábamos en dos partes, una larga y una pequeña, a la pequeña le sacábamos punta de los dos lados, luego con el palo largo le pegábamos en una punta para que se levantara, y en el aire debíamos batear lo más fuerte posible, hacíamos carreras, a ver ¿quién llegaba más lejos? Y ganaba el que lograba cruzar la meta primero.
Los niños de hoy dejarán toda su vida en las computadoras, en las redes sociales; una vez le dije al Secretario de Educación que debían pensar en crear una gran nube, para todos los niños del país, que un niño que ingrese al kínder tenga una Tablet, ahí se guarde todo su conocimiento en la nube, desde su primera bolita pintada, todas sus canciones, sus primeras lecturas, luego los libros de texto de primaria y los de secundaria, que se guarde todo el conocimiento en esa nube, por si pierde su tabla o se rompe; así los libros de texto que se lean, que se subrayen se guarden; todo el conocimiento se queda ahí, posteriormente, la preparatoria, universidad, postgrado a efecto de que se pueda acceder a todo el conocimiento en un segundo, todo lo que aprendamos podamos consultarlo, recordarlo, cuando queramos, además es una forma ecológica de aprender, debemos dejar de podar árboles para hacer libros, eso es un ecocidio, la verdad no se puede permitir seguir destruyendo el planeta, se debe ya terminar con esa actitud, se debe iniciar con un cambio en la mentalidad de las personas y debemos darnos cuenta que el mundo no es un basurero.
Prendo una estación de radio en la misma Tablet, pongo música mientras leo la noticia que se me hace más interesante, luego, reviso mi perfil de Facebook; de pronto me encuentro tu foto ahí, ¿cómo olvidarte Claudia?, mi compañera de preparatoria, juntos cursamos teatro, con la maestra Amanda.
Cada que terminaba la clase pasaba tu novio por ti, pocas veces no lo hizo, recuerdo una ocasión que no pasó por ti, te dejó sola, huérfana en el salón de clases y yo, sin saber por qué, te abracé y luego sin pensarlo, te besé, tú también me besaste, fueron muchos besos, uno tras otro, como si se tratara de un mar de besos y abrazos que se envolvían en olas.
Fue un momento mágico, te abracé, te miré, tus ojos me indicaban algo, algo que debía saber y que en ese momento desconocía, me acercaba a mirarlos cada vez más cerca, era necesario mirarte, tus ojos eran puertas abiertas y yo debía acceder, encontrar las claves enterradas, cavar en esas fosas profundas que encerraban un misterio.
Cuando te besaba, yo recorría tu espalda con las yemas de mis dedos, la recorría queriendo tener una memoria táctil de ti, conocer todas tus montañas y valles que te componían.
Algunas veces que nos encaminamos a tu casa, la cual estaba a escasas calles de la preparatoria, me detenía en cada esquina y repetíamos la misma dotación de besos, me mirabas y yo a ti, era algo extraordinario, recorría también mis dedos por tu pelo castaño, quebrado, mientras miraba tu nariz.

Recordaba que fueron pocas veces las que nos besamos, pero fueron mágicas, recordé todo ello cuando vi tu foto en facebook y de inmediato le puse: aceptar. Sabía que después de eso te vería nuevamente, tenía ganas de verte y platicar sobre tu vida y de la mía y quizá, porque no, de volverte a besar, como lo hicimos en aquellas tardes de la preparatoria, al terminar la clase de teatro, mientras te acompañaba a tu casa y aprovechando la ausencia de tu novio celoso.
Nunca te dije que tuve un sueño, un sueño que se repetía, un sueño familiar que en ocasiones continuaba la noche siguiente, o el siguiente mes, o el siguiente año y cuando lo recordaba, sabía que te involucraba a ti.
Era raro, en ocasiones me dormía y soñaba y luego, en otra ocasión el sueño continuaba, como una segunda o tercera parte de la misma película, incluso la mente repetía la misma parte del sueño una y otra vez, y muchas veces pensaba ¿en qué se quedó la vez pasada el sueño? y entonces continuaba, como si estuviera grabado el mismo y de pronto ponía: play.
Nunca te conté mi sueño por miedo al ridículo, era un sueño de agua, de mar y especies desconocidas, un sueño que nunca debió ser soñado, porque era de un mundo diferente, estaba yo en otro planeta, lo sabía, iba nadando en un mar de color anaranjado, eso lo recuerdo, mi cuerpo estaba lleno de algo muy parecido a escamas, aunque era una especie de delfín, ya sé que los delfines no tienen escamas, pero estos las tenían y la forma era parecida, por eso no era delfín como los conocemos aquí en la tierra, se me figuraba un delfín porque mi cerebro me indicaba que era como un delfín, por la forma en que nadaba y Claudia, tú, eras un animal de la misma especie y nadabas a mi lado, éramos pareja.
¿No sé cómo?, pero sabía que eras tú en ese sueño extraño, estábamos juntos, la luz no era muy buena, todo el mar en el que nadábamos era anaranjado y el fondo del mar tenía una especie de arrecifes y algas por todos lados, nadábamos esquivando todos los obstáculos, nadábamos de una forma muy sencilla, alcanzábamos altas velocidades con nuestro nado.
De pronto y sin pensar, pude ver una especie de monstruos marinos que nos perseguían, eran muy grandes, algo así como dinosaurios marinos, muy anchos con dos aletas enormes que les daban mucha velocidad, con un cuello inmenso, pero tú y yo, podíamos ser muy veloces, de pronto, salía una especie de luz de nuestros cuerpos que nos disparaba a una velocidad increíble, de pronto tú y yo nos vimos acorralados en un callejón submarino, sin saber ¿cómo?, de mi vista salió un rayo rojo que logró abrir una grieta, lo suficientemente grande para que los dos pasáramos por ahí, nos introdujimos por la misma y mientras pasábamos, detrás de nosotros la grieta se cerraba, sin permitir que los monstruos marinos pasaran, alcanzaron a pasar parte de sus cabezas y de sus cuellos, pero no sus cuerpos, que quedaron ahí atrapados, pretendiendo mordernos, como si fueran serpientes dentro de la grieta, al terminar la montaña submarina, pude observar una ciudad impresionante, sólo había visto algo así en los cuentos o en las películas de la Atlántida, nadábamos por esa ciudad y la gente nos conocía, la gente era igual que nosotros, todos eran de esa especie de delfín, no había un lenguaje, todo era mental, todos hablaban por telepatía, sabíamos lo que decían con solo mirarlos, me dijeron que mi padre estaba mal y que seguro moriría pronto, te dije que fuéramos a verlo y nos dirigimos a la construcción más grande que era una especie de palacio.
En la puerta había guardias, eran delfines pero mucho más grandes que nosotros y con colmillos enormes que salían de sus bocas, tenían también una especie de cuernos, me miraron, pero yo los saludé con una sonrisa, tu nadabas a mi lado y pronto llegué a la habitación donde estaba mi padre, tenía una máquina que daba mucho calor, sentí al principio que me quemaba, pero al entrar, vi que expedía energía, había a su lado un delfín muy viejo, que de inmediato supe que era el médico.
-Es muy peligroso, sé que fuiste del otro lado del mar -me dijo mi padre.
-Era necesario padre, nadie quiso hacerlo.
-Pero arriesgas la vida, los guardianes de Tolzá te persiguieron y estuvieron a punto de atraparte a ti y a Fred.
-Lo sé, pero mira. De pronto de mi boca salieron varias algas azules.
Luego tú te acercaste y dejaste caer más algas azules.
El médico dijo:
-Esto te ayudará Señor, curarás.
-No es fácil, ya soy muy viejo, esto me dará energía para vivir un poco más, pero curarme ya no, pronto tendré que dejar este cuerpo y seguir mi camino.
-Pero tu pueblo te necesita, sabes que pueden ser atacados por los monstruos de Tolzá, y sólo tú tienes la fuerza para parar ese ataque.
-Mi hija y su esposo me relevarán pronto, necesitan que la energía crezca en ellos, necesito que evolucionen muchas vidas de manera rápida, mi pueblo los necesita.
La ventaja del lenguaje mental, era que nadie podía mentir al otro, pues el que trataba de mentir lo transmitía, y el que recibía el mensaje lo sabía, por ello, esa sociedad era muy sana, todos decían la verdad.
Pero a la gente de Tolzá no se le podía leer su pensamiento, por eso podían capturarnos fácilmente, pero la velocidad que daban nuestros cuerpos cuando recibían la luz nos dotaba de una habilidad que era muy difícil de alcanzar, incluso por esos monstruos.
Vi a mi familia de delfines, era hermosa, tenía muchos hermanos, en la ciudad vivían tal vez millones de criaturas acuáticas, estaba muy bien organizada, como una sociedad humana, además del lenguaje, habían quienes se dedicaban al alimento, pues se producía en una parte de la ciudad, eran unos moluscos muy pequeños, se fabricaban en granjas, en todo el mar existían algas comestibles, pero sólo del otro lado se daban las azules, dentro de la ciudad había maestros que enseñaban en las escuelas el lenguaje y a nadar con velocidad, enseñaban el desarrollo de la luz interna, esa luz producía más velocidad, por eso era muy difícil que un delfín que tenía luz interna fuera capturado, podía alcanzar altas velocidades, se enseñaba la construcción, con la boca, se tomaban segmentos del fondo marino y se lanzaban con la boca y otro delfín con rayos de luz los iba pegando, de esa manera se construían casas que servían de refugio, pues era una especie de panal donde entrabamos en el fondo del mar.
Sabía que las cosas no estaban bien en la ciudad, pues había el rumor de que el jefe de los guardias se preparaba para tomar el control de la ciudad, debido a la enfermedad de mi padre, tu y yo estábamos preparados para eso, habíamos ido a las casas del pueblo para advertirles que los guardias querían el trono de mi padre y las personas nos decían que no nos preocupáramos, que cada vez que un rey moría, el ejército tomaba el control, pero una vez que se daba la nueva coronación, los guardias seguían al nuevo funcionario y le eran leales.
A los delfines más grandes que se les desarrollaban los colmillos y cuernos se les enseñaba el arte de la guerra, se hacían guerreros y se les daba una comida especial, que lograba que tuvieran esas dimensiones que duplicaban o triplicaban el tamaño de un delfín normal, pero ellos nunca desarrollaban las habilidades de velocidad, astucia, no desarrollaban la energía interna, lo que permitía que obedecieran las órdenes de sus superiores, todos obedecían a mi padre, el rey de la colonia.
Esos sueños nunca quise contártelos por miedo al ridículo, me ibas a tachar de fantasioso, me pedirías que no viera tanta televisión y por ello nunca te cuento nada del mundo marino de mis sueños.
En la juventud te sientes solo, así que tener un amor de vez en cuando no era malo, nunca tuve celos de tu novio Toño, era un compañero de sexto año y yo, la verdad, tenía un amor ocasional, nos encontrábamos a veces en la salida, acompañaba a Adriana a su casa y hacíamos parada en el parque de su colonia, donde nos besábamos, ella estaba enamorada de otra persona y yo podía espantar al elegido, así que nos ocultábamos para amarnos, nos ocultábamos de todos, nuestro romance no debía ser conocido por los compañeros de la escuela, ella me había advertido que si alguien se enteraba de lo nuestro, el romance se terminaría, que ella negaría todo y yo, le prometí discreción, así que yo tenía un amor escondido, nada formal, distinto a lo tuyo, pues toda la escuela sabía lo de tu novio y de lo mío, nadie, pero no me importaba, no se trataba de presumir, si en cambio yo podía disfrutar de unos besos de Adriana, una chica hermosa, delgada, castaña clara y de ojos verdes y muchas pecas.
Adriana estudiaría medicina, yo periodismo, desde la preparatoria publicaba una revista y sabía que siempre haría lo mismo, el periodismo era parte de mi vida, una vida que seguiría siempre igual, hasta que te volví a encontrar.
Tú, me dijiste de siempre que estudiarías psicología, me decías que debías primero analizarte a ti y luego, curarías a los demás.
Todo ello recordé cuando vi tu foto en el Facebook, y entonces, le puse aceptar, mientras recordaba la vez que estuvimos besándonos en el salón de teatro.
II. Después de aceptarte en la red social me vestí y fui a la revista, ese día el dueño me pidió que fuera a entrevistar a un indú que había llegado a México, daría un ciclo de conferencias sobre la reencarnación, la verdad le dije al dueño que mandara a otra persona, que yo desconocía sobre temas de religión, para empezar no podía creer en la reencarnación, pienso que cuando la pila humana se acaba, se acaba, la energía no puede continuar en otro ser, el cerebro no vive más allá de la muerte, no hay explicación lógica para ello, la muerte es regresar a la tierra, se vive a través de códigos genéticos en los hijos, ellos continúan la evolución de lo que nosotros fuimos, y entrevistar a un líder religioso y preguntarle sobre vida después de la muerte se me hace algo muy absurdo, Carlos Marx dijo: “la religión es el opio del pueblo”, y para mí eso eran las religiones, vender una fantasía a cambio de controlarte en esta vida, de no dejarte progresar, de controlarte social y económicamente, para que no veas cómo los políticos y los empresarios viven en la abundancia, tranquilizarte con una vida después de ésta, así que no te quejes, jodido naciste y serás bendecido por Dios en la otra vida, Dios no quiere a los ricos, ellos son malos, son avaros, esclavos de sus deseos, tu pobre, libérate del deseo, eres más que ellos, no armes revoluciones, tranquilo amigo sólo sé feliz, para mí eso representaban las religiones, el control del vulgo, de la sociedad, “es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos”, eso enseñan los sacerdotes, ayudan al rico a tener al pueblo sometido.
Me dijo mi jefe, que además de ser líder religioso era un político, pues lo perseguían de otras sectas para matarlo, que podía verlo como una entrevista política, que no me enfocara tanto en las ideas de reencarnación. La verdad fui molesto al Four Season, donde serían las conferencias de este líder, lo único que me iba alentando era a desayunar gratis en ese hermoso hotel.
Cuando llegué al lugar había varias personas vestidas con las sotanas anaranjadas y las cabezas rapadas, me estaban esperando, había una mesa reservada para los dos, cuando llegué me dijeron si venía de la revista EL CIELO DE MÉXICO y les dije que sí, desde la llegada del PRD al Gobierno de la Ciudad de México, nuestra revista recibía mucho dinero para publicidad, entonces ya no sufríamos mucho por la economía, sabíamos que si el PRD hubiera logrado la presidencia de México, entonces nos darían un canal de televisión, a mi jefe se lo habían prometido, pero no fue así, perdimos y debíamos conformarnos con la publicidad.
Sai baba Alí, era el nombre de esta persona, desde que me vio sentí mucha tranquilidad en mi alma, le dije que venía de la revista EL CIELO DE MÉXICO y me dijo que lo sabía, hablaba un perfecto inglés, pensé que tendría traductor, pero no fue así, no lo necesitábamos. No sabía ¿qué preguntar?, así que empecé por sobre sus conferencias:
-Dará Su Santidad un ciclo de conferencias sobre la reencarnación, nos puede hablar sobre su tema.
-Nuestro espíritu es eterno -me dijo- el cuerpo es sólo el vehículo que nos guía. Cada vez que morimos debemos escoger un nuevo vehículo para seguir nuestro propósito, todos tenemos un propósito en esta vida, debemos cumplirlo, así que antes de nacer escogemos un vehículo apropiado para ello. En muy difícil para un espíritu recién reencarnado manejar su nuevo vehículo, por eso, al nacer aprendemos poco a poco a manejar nuestro cuerpo, nuestro cerebro, aprendemos a ser nosotros mismos, es difícil adaptarnos a él, por eso tardamos años en caminar, correr, hablar, es muy importante que nuestro cuerpo esté sano para que nuestro propósito pueda cumplirse, como su auto, si no le da mantenimiento, lo más seguro es que en pocos años su auto ya no funcione, si no llega al lugar que le pidieron ir, entonces debe comprar otro auto y seguir su camino, sólo que aquí, reencarnar en otra persona le llevará años volver a aprender a conducir su nuevo vehículo, será como regresar al principio del camino y volver a regresar al punto de origen y si no llega de nueva cuenta, debes volver al principio del camino nuevamente y así, cuantas veces sea necesario hasta que transites el camino correcto y llegues a tu destino.
-No le entiendo –dije- usted se refiere a que si yo no cuido mi cuerpo y el cuerpo muere antes de que yo cumpla con mi misión, debo conseguir otro cuerpo para seguir con ese destino, y si ese cuerpo tampoco llega al fin, debo conseguir otro y si es necesario otro cuerpo y así hasta cumplir con el objetivo que según Usted, tenemos de antemano trazado.
-Si. Por eso es importante tu cuerpo en cada vida, es importante que lo ejercites, que comas sanamente, que pienses, que te cultives, que leas, todo ello es importante para lograr tu misión. El mal de hoy es la alimentación, nos hace obesos y sufrimos enfermedades, el stress y las preocupaciones, nos causan depresión mental, todo lo que a su cuerpo le causa un desgaste y no le permite terminar su misión. Nosotros somos vegetarianos porque el comer verduras le permite al cuerpo estar mejor preparado para enfrentar lo que se nos presente, el cuerpo como te dije, es solo un vehículo, pero es muy importante pues te llevará por el camino que es la vida; además hay que disfrutar el viaje y las enfermedades pueden hacer que tu viaje no sea grato, sino algo horrible, una depresión mental puede hacer del recorrido algo difícil, imposible de transitar, estar mal puede llevarte por caminos siniestros y por más empinado que sea el camino, usted debe disfrutarlo, si no disfruta de la vida, le será muy difícil lograr llegar a su destino, hay que disfrutar el viaje, el viaje es la vida y el fin del viaje es la muerte, pero al final del viaje Usted habrá aprendido mucho, será un genio y de eso se trata la vida, de aprender de todo obstáculo que se ponga enfrente, de superarlo, de aprender, de saber que si viene otro obstáculo Usted sea más cauto, lo libre o bien, sepa cómo atravesarlo.
-¿Por qué vegetarianos?, la carne es importante en el ser humano, si siempre hubiera sido vegetariano, el cerebro nunca se hubiera desarrollado, el cerebro hubiera quedado siendo el de un animal que nunca hubiera bajado de los árboles, la carne logró la evolución, y logró que fuéramos, más grandes y más fuertes, logró que fuéramos la punta de la cadena alimenticia, el depredador más importante es el hombre, no entiendo su postura contra la carne.
- No es malo ser alguna especie de primates o alguna especie animal, de hecho nuestro espíritu puede escoger ser alguna especie animal para continuar su desarrollo.
- O sea, mi espíritu puede escoger ser una gacela africana o un león para seguir un propósito.
- Si, lo puede hacer.
- Pero para mí, eso es ridículo.
- ¿Por qué cree usted que sea ridículo?, la vida es muy compleja, la vida es única, lo que le da vida a un ser es el espíritu, usted y yo tenemos vida gracias a que contamos con un espíritu dentro de nosotros, cuando ese espíritu salga de su cuerpo, su cuerpo se pudrirá, volverán a la tierra sus nutrientes, tendrá mucha vida pero no será usted, su energía buscará otro cuerpo para seguir su misión.
- ¿Y cuál es según usted mi misión?
- Usted viene a encontrar el amor, que es una energía muy poderosa, a perfeccionarlo.
- Ya lo encontré, dije un poco disgustado, me casé con el amor de mi vida.
- Usted puede pensar que el amor está en una persona, y si, puede estarlo, pero usted viene a conocer el amor que hay en usted mismo, a madurarlo, necesita manejar mejor su conocimiento interno, usted debe ser un mago en su próxima vida.
- Puede ser más claro, dije.
- Usted me dice que no cree en la vida después de la muerte, sin embargo, ya ha tenido algunas claves que le han dicho que la vida después de la muerte existe, ha tenido ciertas visiones que se ha negado a aceptar.
- ¿Cómo cuáles? -pregunté esperando que el hombre me dejara en paz.
- Usted viene de un mundo acuático, tuvo un cuerpo que vivía dentro del agua, murió encerrado en una roca, intentando escapar y dejó inconclusa una misión, su padre estaba muy enfermo y debe ayudar a liberar a su pueblo, vino a la tierra porque pensó que continuaría su desarrollo espiritual en un cuerpo humano para perfeccionar una energía interna, amorosa, que le permitirá ser más fuerte en ese planeta, esa energía interna puede ayudar al desarrollo de su pueblo, usted debe reencarnar en el planeta del que vino para ser un mago muy poderoso y liberarlo, sólo en la tierra podía lograr desarrollar ese yo interno que lo hará más fuerte para lo que le espera.
Ya no puse atención a su discurso, todo lo grabé, recordé las visiones que tuve cuando te soñaba, recordé los monstruos que nos perseguían para comernos, ¿cómo ese monje sabía lo de ese sueño, que pensé por un momento era de opio?
Regresé a la revista, traté solo de mencionar que el monje aseguraba que el espíritu era eterno y que reencarnaba en hombre o en animal, según el espíritu lo necesitara para su propósito, no quise escuchar para nada la grabación, me dio miedo volver a escuchar lo que ese monje calvo me decía, sentía sus manos cómo tocaban mi espalda antes de despedirme, sentía la energía de su cuerpo, como si un calor enorme lo envolviera, creo que la charla duró más de dos horas, no recordaba salvo la primera parte de la entrevista y guardé la grabación en mi Tablet, no podía estarme pasando eso, era como una pesadilla.
III. Ocurrió lo que ya sabía, estaba in box tu teléfono, me decías que si podía llamarte.
Te marqué:
- ¿Qué pasó Claudia cómo estás?
- Bien Francisco, ¿tú?
- La verdad bien, me he dedicado a escribir en la revista y en un periódico. ¿tú, a qué te dedicas?
- Me encontré a Alejandro y me dijo que estaban en el grupo del Face.
- Qué bueno que me localizaste, ¿crees que nos podamos ver para comer juntos?
- Esta semana está muy complicada, pero el lunes puedo verte en Coyoacán.
- Ok, a las 3:00 p.m. en el Samborn´s, te veo en el restaurante.
- Ok, ahí te veo.
Esa semana fue muy intensa, tuve que dar una conferencia en la Universidad Iberoamericana, tuve que escribir un artículo de urgencia para la revista y revisar la tesis profesional de un licenciado en ciencias de la comunicación de la UNAM, así que no tuve tiempo de recordarte, comí con dos políticos, mi jefe todo el tiempo quejándose que el gobierno tardaba mucho en pagar la publicidad y diciéndonos que atrasaría la quincena si no había pagos, pero gracias a las clases de la UNAM y de la IBERO podía tener quincena.
El lunes siguiente te vi en Sanborns, era una sorpresa, ya los dos teníamos 50 años, desde los 20 años no nos veíamos, tú en la facultad de Psicología y yo en Ciencias Políticas, quería verte, pero creí que nuestra plática sería sólo un recordar la preparatoria, pero no fue así.
Después del recuerdo y de contarme que tenías 3 años viuda, me dijiste que tenías dos niñas, yo te dije que estaba divorciado de hace diez años, que tenía un hijo en la Universidad y que me exigía demasiado para poder pagar su colegiatura en la Ibero, realmente era muy poco lo que me ayudaba dar clases, una beca de maestro y un poco de sueldo que no alcanzaba a cubrir toda la universidad del muchacho y la mamá también trabajaba en el gobierno del D.F., afortunadamente este año terminaría sus estudios de abogado y ya que trabajara me ahorraría ese gasto.
Tú me contaste que la situación era más complicada, que tu marido no te dejó pensión y lo que ganabas era para pagar la educación de dos niñas, que estaban en la UNAM y eso permitía no pagar colegiaturas, pero que si podía conseguirte trabajo en la revista, te dije que sí, que me gustaría tenerte como compañera, que hablaría con el gruñón de mi jefe y seguro tendría un espacio, me dijiste que podías escribir sobre psicología criminal, que tenías una maestría, sería muy interesante, tenemos tantos crímenes del narco, que nos podrías ayudar a analizar esa sección.
De pronto, sacaste el tema, me comentaste del primer beso que tuvimos, y yo te dije que cuando te vi en el Facebook recordé lo mismo, pero luego me contaste.
- Recuerdo que mis sueños después del primer beso que nos dimos en el camión que nos trasportó a CU, fueron muy raros.
- ¿Qué soñaste?
- Vi el nacimiento de un animal similar a un delfín, que sabía era yo, sólo que no era hembra, sino un macho, además vi cómo me desarrollaba poco a poco, veía a mi madre que me enseñaba a nadar con destreza, también dentro de mis sueños pude verte a ti, sólo que eras hembra, eras un tipo de delfín muy hermoso, eras una especie de princesa, dentro de un océano anaranjado.
Quise cambiar el tema, mis ideas comunistas no me permitían tratar un tema tan absurdo.
- ¿Oye y tu marido de qué murió?
- Le dio influenza A H1N1
- Fue muy fuerte la epidemia, a mí también me dio y creo estuve a punto de morir.
- ¿Qué dices de lo que te conté?
- Fue muy lamentable.
- No de la muerte de mi esposo, sino sobre los delfines.
No quería ser grosero, pero tampoco quería entrar al tema, sin embargo te conté de la entrevista que tuve con el líder religioso, no de todo lo que dijo de la reencarnación, que la verdad lo había olvidado casi en su totalidad, sino de lo que dijo de mí, que viví en un planeta acuático, que había muerto atrapado en una roca, pero que la verdad era algo que no creía y tú me dijiste:
- Tú eras mi esposa en la vida anterior.
- ¿Cómo crees en eso?
- Tomé un curso de hipnosis retrospectiva, y entonces pude ver mucha de mi vida anterior, dentro de ella te sentía a ti, aunque tu cuerpo era un tipo de delfín, quise encontrarte para decírtelo.
- El gurú me dijo que había venido a la tierra a encontrar el amor, pues necesitaba desarrollar una parte interna para poder tener más poder interno.
- Lo sé, vi mi nacimiento terrestre y por eso debía encontrarte a ti, pues la única forma en que lo hagamos será reuniéndonos otra vez con el rey, vino a la tierra, ¿no sé dónde está?
- La verdad Claudia, mi pensamiento materialista no me permite tocar estos temas tan absurdos para mí, si te escucho, es sólo porque yo también tuve sueños similares y ahora que el líder religioso me habló de ello no quería tocar estos temas, pero a ti te conozco desde hace mucho y me encanta verte, pero quiero huir, antes de escuchar estos temas metafísicos.
- Entonces te narré mis sueños recurrentes de dos delfines que escapaban de monstruos marinos y llegaban al castillo de un delfín viejo, con algas azules en la boca.
- No le digas a nadie lo que platicamos, mis amigos periodistas se burlarán de mí, me sacarán del partido, me apodarán el delfín, me mandarán a todas las conferencias del hindú.
- Fuiste a sus pláticas.
- Obvio no, no me digas que tú irás.
- Si quiero conocerlo, él sabe de tu vida anterior y puede sacarme de muchas dudas.
- Ya se fue, creo que las próximas pláticas las dará en Las Vegas.
- Porque no vamos juntos, tu puedes decir que irás de luna de miel con una antigua novia y nadie te criticará.
- Sólo si me prometes que será real lo de la luna de miel.
- Ja, ja, ja, no pierdes oportunidad para conquistar a una mujer Francisco.
- Me gustó mucho cuando lo dijiste, disfrutaré el viaje en serio.
- Juega, vámonos de luna de miel.
IV. Al llegar a casa puse la grabación del hindú, no pienso poner todas las cosas que me dijo, pero dentro de su plática, exponía:
- Unos vienen al mundo a aprender y otros venimos a enseñar.
- ¿Cómo si fuera una escuela le pregunté?
- Muy parecido, pero aquí me refiero a la vida, desde que nacen hay espíritus que saben mucho de los temas del espíritu, a esos niños se les ha llamado los niños índigos, su espíritu es muy poderoso, hablan de amigos imaginarios, en realidad pueden hablar con otros espíritus, algunos les llaman ángeles, estos niños que desde pequeños van enseñando a las personas que viven en su alrededor, aunque les digan que tienen mucha imaginación, estos niños tienen la capacidad de sobreponerse, de seguir su destino de ayuda, de permitir a las personas de su alrededor que se desarrollen.
Cada vez que ponía la grabación, las enseñanzas del hindú eran muy extrañas, ¿cómo van a existir espíritus más desarrollados que otros?, eso sólo se explicaba con la reencarnación.
Volví a accionar la grabación más adelante, mencionaba:
- Si una persona muere antes de cumplir con su propósito debe regresar, una y otra vez a la tierra, hasta que la cumple, no tiene alternativa, puede reencarnar mil, dos mil o más veces, hasta que se supera. Puede nacer, rico, pobre, mendigo, príncipe, de mil maneras diferentes, hasta que comprende el significado de su vida, puede venir como humano, como animal, como insecto, como ave, puede venir de muchas formas, hasta que cumple su propósito y logra ser mejor.
Le pregunté si alguien se suicida o es asesinado antes del propósito y me contestó:
- Si una persona es asesinada o se suicida regresa casi de inmediato y puede vivir un año, diez años, puede vivir cinco segundos o diez minutos, no importa, debe regresar y vivir lo que le faltó en su vida anterior, muchos bebés que nacen y viven poco tiempo pudieron ser suicidas o personas a las que les impidieron terminar su misión en la vida anterior.
La verdad no sabía ya qué creer, pero me interesaba mucho ir contigo a Las Vegas, no había tomado vacaciones en dos años, además, sí quería vivir una luna de miel, sería una experiencia que me animaba, pero las ideas de los delfines y de la reencarnación, no me animaban mucho, era como un circo dentro de mis ideas materialistas, para no entrar a debate contigo y disfrutar la luna de miel y seguir el juego de la reencarnación, de un mundo anterior, de una misión en esta vida y de aprender la energía interna para volver al mundo acuático anaranjado. Ya mi edad no me permitía pelear mucho con ideas, la política me enseñaba que la praxis era mejor que el enfrentamiento, así que conseguí dos boletos para ir al Veneciam, dos boletos de avión ida y vuelta, cubría los cuatro días de las conferencias e iríamos a conocer esa ciudad en el desierto.
- Ya tengo los boletos, nos iremos el próximo fin de semana.
- Ok, déjame arreglar algunas cosas aquí y dejar a mis hijas en casa de mi mamá.
- Conste, somos esposos.
- ¿Por qué dudas?
- Es broma, la verdad creo que terminaremos casados en esas capillas de cinco minutos, ya les dije a mis compañeros y quieren ir toda la tropa, así que regresaré casado contigo.
- Pienso que el que se echará para atrás serás tú, estás tan acostumbrado a la libertad que no querrás casarte allá.
Inició nuestro viaje, la Ciudad de la perdición, nos sorprendió a los dos, el casino Veneciam era un derroche de dinero, los murales impresionantes, las escaleras fantásticas, el lobbi del hotel era único, con canales, con una plaza hermosa, tiendas por todos lados que tenían de todo, desde recuerdos, hasta collares de brillantes, el primer día fue increíble, éramos dos enamorados, nos besábamos a cada instante, la verdad olvidamos la conferencia del hindú, por la tarde pagamos la capilla y nos casamos, regresamos al hotel, todo se me hacía falso, las paredes eran de madera, muchos adornos de papel pegados, pero la verdad, ese país de fantasía funcionaba, sus habitantes eran ricos, pero todo era maravilloso, me dijiste que era un comunista en Las Vegas y te reías, yo te dije que en ese viaje no sería comunista, sería de estudio sobre mi vida anterior, así que dejaría mis creencias con tal de que tu fueras feliz.
Conocimos el Cesar Palace, el Paris, acudimos al acuario del Madala bay y hasta el cuarto día, ya que terminaría el ciclo de cuatro conferencias recordamos el propósito del viaje, el hindú, así que ese día no iríamos a ningún lado, buscamos directamente a Sai baba Alí, lo más extraño, que cuando llegamos al lugar donde se hospedaba nos dijeron que su Santidad nos esperaba a los dos desde hace cuatro días, me apené, seguro le habían hablado de la revista y ahora no sabía decirle que había andado de luna de miel con Claudia, una novia de preparatoria, que por cierto, ahora era mi nueva esposa.
El hindú estaba muy sonriente, nos dijo que sabía que nos encontraríamos, que lo esperaba de verdad y que ahora que estábamos los tres juntos nuestro propósito sería más fácil.
¿Por qué los tres juntos señor? -dije.
- Tú eras mi hija en la vida anterior, Claudia, era tu esposo o sea mi yerno y yo era el rey, o sea era tu padre, pensé que lo sabrías en la primera visita que me hiciste y que te mencioné algunos aspectos de tu vida anterior.
- Te lo dije Francisco, pero tú sigues escéptico.
- Cómo va a ser mi padre este hombre es más joven que yo -le dije al oído a Claudia.
- Francisco, no entiendes que yo mandé por ti cuando fui a México, sabría que te reunirías con Claudia, sabía que se casarían y que los tres juntos podríamos prepararnos para nuestra próxima reencarnación.
- ¿Cómo nos podemos preparar? –dije.
- Ustedes serán los que liberarán a su pueblo, necesitan de un entrenamiento muy riguroso, necesitas ya abrir tu mente a lo que te diré.
- Y qué es lo que me dirás -estuve a punto de decir padre. Me dio una lista de oraciones, eran mantras en sánscrito, se decía como pronunciarse, estaban plastificadas y luego nos dijo.
- Repítanlas diariamente tres veces, oren, oren mucho por su pueblo, desarrollen estos mantras, será la única forma en que su espíritu despertará, será la única forma en que ustedes lograrán trascender.
De pronto sentí como Sai baba Alí se adentraba en mi mente y me hablaba, era telepatía, sentía cómo me llevaba al océano anaranjado, cómo nadaba feliz a su lado, cómo me cobijaba con sus conocimientos, cómo éramos perseguidos Claudia y yo por unos monstruos marinos y después acorralados, cómo intentaba mover con mi vista las rocas, cómo quedábamos atrapados y luego, cómo caían rocas sobre nosotros y nos prensaban, sin que pudiéramos hacer más, fue una visión muy rápida de algunos eventos y luego me dijo, ya no dudes, vive esta vida, es muy importante, disfrútala, pero lo más importante, desarrolla tu ser interno.
Ese día nos despedimos y seguimos disfrutando de la luna de miel, leímos los mantras y poco a poco fui sintiendo cómo la energía me llenaba, cada vez que me ponía a orar la energía me envolvía, cuando inicié la dieta a base de verduras, mi cuerpo inició a estar más delgado y sin embargo, me sentía más fuerte cada vez.
Mi familia decía que todos los viejos que se acercan a la muerte se acercan a la religión, pues saben que pronto entregarán el equipo y les da miedo el infierno, creo que yo no fui la excepción, cada vez me convertí más en un místico, que creía en la energía interna, que podía tener visiones cada vez más claras de lo que fue mi vida, de mi energía interna, del amor por Claudia y sus hijas, la familia me hacía muy bien.
Literal, vivimos muy unidos, yo en un nuevo matrimonio que no esperaba vivir en esos años, cada vez nuestras mentes fueron puestas en la otra vida, la vida oceánica que nos esperaba.