REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
26 | 05 | 2019
   

De nuestra portada

Reflexiones sobre la recaptura del Chapo Guzmán


Héctor Ceballos Garibay

El espíritu crítico conforma el mejor legado, junto a la cultura de respeto a los derechos humanos universales, de la Era Moderna. La crítica filosófica, desde la Ilustración europea (siglo XVIII), siempre ha estado asociada a un ánimo rebelde e innovador, pero también a una actitud sustentada en el ejercicio del análisis racional, fundamento del pensamiento científico y del desarrollo civilizatorio de la humanidad.
Por desgracia, tratándose de asuntos que conciernen a la política, la mayoría de la gente se deja llevar por reacciones instintivas y viscerales. Es decir, responde a cualquier noticia no mediante un análisis juicioso y bien informado, sino a partir de sus filias y fobias: sentimientos de amor y odio que obedecen a prejuicios y dogmas férreamente arraigados en las personas. Tal como ocurre en el ámbito del deporte, también en la esfera de la política los individuos no suelen escuchar argumentos o explicaciones complejas. Por ello, defender o atacar a un partido político o al gobernante en turno resulta tan fácil como convertirse en fanático de un equipo de futbol.
Los comentarios y memes que han circulado en las redes sociales luego de la recaptura del Chapo Guzmán, son un ejemplo elocuente de lo dicho arriba. El mensaje predominante en ellos podría resumirse así: la reaprehensión del Chapo no es otra cosa que un intento del gobierno de Peña Nieto por ocultar la devaluación del peso y la caída de los precios del petróleo. Así de sencillo. Antes de la actual recaptura pulularon mensajes igualmente insensatos: que nunca en verdad se capturó al célebre gánster (los escépticos), que se había evadido por la puerta grande y no por el túnel (los “sospechosistas”), que jamás lo atraparían de nuevo debido a la ineptitud de la policía mexicana (los pesimistas), etc. Lo peor de estos comentarios no es su carencia de lógica, sino su incapacidad para reconocer que la captura de este delincuente es un hecho positivo y loable en sí mismo, independientemente de los defectos y las virtudes de Peña Nieto como político. Éste, como lo haría cualquiera en su lugar, ya le está sacando raja política y mediática a este logro gubernamental, pues la fuga constituía el mayor lastre político de su administración. La animadversión que concita el Presidente en ciertas clases medias, en los grupos anti-sistema (cuya divisa es: “mientras peor esté el país, mejor para nuestra causa”) y en sus adversarios políticos, les impide reconocer el hecho contundente de que la captura del capo tiene efectos benignos para la lucha mundial en contra de la delincuencia organizada. “Suministro más heroína, cocaína y marihuana que nadie en el mundo”, le dijo Guzmán Loera a Sean Penn durante la egocéntrica entrevista que lo llevaría a su perdición.
Admitir el éxito conseguido, sin embargo, no presupone olvidarnos de la debilidad institucional del Estado, ni dejar de lado la funesta propensión a la ilegalidad que permea a la mayoría de la sociedad mexicana. En efecto, para explicar la fuga del Chapo no basta citar los yerros y la deshonestidad de los funcionarios del Penal del Altiplano y de la propia Secretaría de Gobernación. Igualmente hay que referirse a las telarañas de corrupción e ilegalidad de infinidad de personas ajenas al quehacer político profesional, ligas clientelares sin las cuales hubieran sido imposibles tanto su empoderamiento como sus espectaculares fugas.
Por último, cabe aclarar que la devaluación del peso y la pérdida del valor de los hidrocarburos tienen a la debilidad económica de China como el principal factor explicativo. Y si agregamos la negativa de Arabia Saudita a reducir la producción de la OPEP a fin de eliminar del mercado a las empresas norteamericanas que producen petróleo por medio del sistema de la “fracturación hidráulica”, entonces tendremos una visión certera de por qué, temporalmente y a causa de factores internacionales, todas las monedas se están devaluando frente al dólar estadunidense, divisa del único país que actualmente muestra signos consistentes de recuperación económica.
En conclusión, la reflexión crítica -heredera gloriosa de la modernidad- no se deriva de las antipatías o las simpatías, ni funciona según la buena o mala voluntad de las personas, sino que depende de estudiar con objetividad y lucidez los datos duros de cualquier realidad concreta.

Uruapan, Michoacán, a 10 de enero de 2016.