REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
19 | 08 | 2019
   

Confabulario

Nuevos Brevicuentos


Roberto Bañuelas

EL PEINADO DE MEDUSA

Ni pagando en monedas de oro o en rutilantes gemas ha sido posible convencer a ningún estilista de que le hagan a Medusa un peinado más estable. Su arborescencia de serpientes, aun cuando duerme, está siempre agitado por un viento invisible y hostil o por el impulso de una corriente submarina que no existe en su morada de exiliada sin fin.

JINETES AL CLARO DE LUNA

Cuando los empresarios, para impedir el desarrollo de nuestro gremio, decidieron dejarnos sin empleo, creíamos que lo hacían -como lo han hecho ya muchas compañías- para dar preferencia a profesionales extranjeros.

Expertos que somos de los mejores caballos y de cómo conducirlos a la victoria no arreglada, no podíamos dar crédito al verlos perder con la misma cronometría que los obsesivos apostadores; cuando estos, empleando la técnica contraria para buscar un cambio de suerte, apostaban a favor de los que habían ganado la semana anterior, el resultado era siempre negativo.

Una noche, conocedores del terreno y de todas las instalaciones, Justino y yo penetramos en las caballerizas y descubrimos, guardados en ornamentadas cajas de plástico, a vinticuatro jockeys-robot que -ahora comprendemos- eran usados y controlados por computadoras corruptas a favor de las ganancias de los accionistas del hipódromo. Además, aunque nos resistiésemos a creerlo, todos mostraban un asombroso parecido con nosotros, los jinetes desempleados.
Informados nuestros camaradas de la burla y el despojo de que habíamos sido víctimas, disolviendo antiguas rivalidades, nos unimos y armamos con varillas, martillos, cuchillos y botellas de ácido corrosivo para destruir a los esquiroles computarizados.

Anoche, depués de realizar nuestra justa venganza, huimos a todo galope en los mejores caballos que, al identificarnos, relincharon de gusto por poder escapar con nosotros.

GALERÍA DE DUENDES

Bajo la luz de una lámpara condenada a seis meses de vida y colocada sobre la desolación de un círculo olvidado, surge el misterio de unas manos enguantadas que suben y bajan por el bastidor de un biombo al que sólo le queda la sombra de un paisaje chino. Cuando las manos se cansan de jugar a la pareja de bestias en celo, de atrás del biombo se desliza un encapuchado de larga túnica que, después de mirar en todas direcciones -incluyendo la del cielo- y de saberse solo y seguro, se sienta en cuclillas y deposita un huevo tan grande como un melón; para sorpresa y decepción del encapuchado, otro huevo aparece, rodando y quejándose, huyendo de otro encapuchado que le da alcance y un puntapié: el huevo se queda ensartado en la punta del zapato. Ambos encapuchados, entre risas y palabras pronunciadas al revés, se alejan lentamente hasta convertirse en sombras que se desvanecen. La lámpara se ilumina a sí misma y no presta atención a un músico, elegantemente vestido de frac, que pasa con su estuche de violín, abierto y vacío, caminando en un futuro inmediato y protegido por una máscara antigases, mientras de otra zona oscura aparece una pierna azul y solitaria que realiza frenéticos movimientos para adelgazar.
Cuando la habitación despierta, la lámpara sigue iluminando la repetición de la pesadilla.

LOS PARIENTES Y EL SOL

En invierno, cuando los parientes se alejan más, los ancianos pensionados son conducidos al parque y puestos a orear al sol del mediodía. Mientras algunos conservan el prurito de la elegancia y se visten en las ventas de gangas pregonadas, otros se conforman con saciar el apetito de niños abandonados. Algunos de ellos, para rescatar la intención de practicar alguna de las vertientes del buen humor, se divierten confeccionando muecas, mientras hacen bromas con sus voces cascadas a través de los restos de un idioma que a diario se reduce en busca del silencio y el olvido.

EL VIAJE DE TODOS

En la vida ignoramos las auroras para mirar la limitada luz de las calles que sirven de pasillos o corredores al viento que busca cualquier salida hacia la bahía donde los veleros imitan a las gaviotas dormidas.

Pasan los años y comenzamos a contemplar crepúsculos en los que la luz se vuelve oro en hirviente fundición hasta que, un día no elegido, en vez de mirar y pensar en el futuro, la intensidad de la hoguera nos enceguece y nos hace caminar a tientas para dar con el barco inmenso de la noche que parte a un viaje sin retorno.

DON JUAN DE LAS CAVERNAS

Cada día, antes de la puesta del sol, acostumbra pasear frente a la gran caverna y presumir de ser un Pitecantropus siempre erectus.

EL SINCERO HOMENAJE DE LA ENVIDIA

Aquel discípulo, enfermo de envidia al no poder alcanzar en conocimientos a su maestro, penetró en el cuarto de estudio del sabio y jugó a ridiculizar la calavera de un desconocido, colocándole una peluca de crines rojas y pintándole cejas y pestañas sobre el borde de las cuencas de los ojos donde el viento sigue entonando una doliente marcha de oscuro pasado y de advertencia presente.

OPERACIÓN “S”

El escuadrón 2001, con un estruendo de terremoto en brama, despegó entre los inciertos vislumbres de la madrugada. Cada avión, además de sus tripulantes y expertos, iban cargando con treinta toneladas de excremento para bombardear la ciudad maldita de Sodoma.

NOCTÍVAGO DE VOCACIÓN

Las calles geometrizan en silencio la negrura de la noche y toda premonición, todo intento adivinatorio para encontrar el sentido de nuestro extravío nos llevan a disputar con los gatos insomnes la seguridad de algún refugio cavado por el miedo entre las tinieblas vestidas de ausencia.

EL CASTIGO

Cuando se anunció la llegada del Mesías muchos lo negaron; cuando llegó, para afirmar la negación, lo crucificaron. El anticristo, opuesto a las profecías, no necesita ser anunciado para estar en todo tiempo y en todo lugar.

ALMAS GEMELAS

Era la intérprete preferida del compositor plagiario, pues siempre ponía su corazón de madre frustrada en las canciones de cuna para abortos sofisticados.

ORATORIA

La plaza había sido tomada por una legión de demagogos que esperaban su turno para exprimirse el repertorio de lugares comunes, palabras vacías y pliegos enrrollados de Perogrullo no corregido pero sí aumentado. Todos, uno a uno, medían sus fuerzas de caballeros andantes del plagio metódico y del ripio disciplinado. Sin más saber individual que la propia masturbación en mansiones suburbanas, se aprestaban los indignatarios para asaltar poblaciones y uncir a las multitudes, adiestradas ya en la estulticia, a los intereses del tanto por ciento sobre saldos insolutos del proceso histórico de redención objetiva cuando la mística de la acción hizo posible la recuperación de la verdadera identidad… tidad… idad… dad … ad…

RECONQUISTA DEL ESPLENDOR

Ahí, donde se restauran las virginidades con procedimientos y técnicas de surcido invisible, también llegan los varones marchitos para solicitar la instalación de un sistema de hilos que permita jugar, con su sexo pensionado, a la marioneta que se finge espada.

SABIDURÍA DE SOLTERONA

-Criticas a mi novio porque no lo conoces bien.

- No es que lo critique, sino que trato de que lo veas como realmente es… Tu dices que es blanco; yo digo que está pálido porque come poco y mal; se cree inteligente porque se dice ateo, y lo más importante: aunque digas que en la escena se ve muy interesante con el maquillaje y los trajes especiales que le asignan para representar lo que no es, no lo puedes traer a casa ni llevar a todas partes vestido de fantasía.

LA DESTRUCCIÓN DE UTOPÍA

Sin pasaporte ni recomendación oficial pernetró en el mundo feliz. Maravillado ante una armonía flotante que se alternaba con variantes de un extraño esplendor, caminó entre los olmos cargados de peras que bordeaban el templo de la justicia espontánea, desarrollada en un clima que hacía florecer los puñales plantados en el corazón de los asesinos. Pero no todo era la dicha soñada: frente a los arcos de luz se deslizaban las sombras de monjes que musitaban plegarias mágicas para propiciar el advenimiento de una nueva y duradera inquisición.

* Del libro inédito Los inquilinos de la Torre de Babel