REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
20 | 09 | 2018
   

Artes Visuales

Danza para invocar a Ramón Oviero


Roberto López Moreno

Tumban los tambores Ramón Oviero
Tumban los tambores y tú en el centro
Ritmo que se quema sol y soles negros
Tumba de la tumba fósforo del verso
Verso eco verso eco
Tumban los tambores y tú en el centro
Rueda con la rueda de México
Sube a los volcanes de México
Baja por el valle de México
Vive entre tus versos en México
México
México
Canta en las canteras de México
Sueña como sueñan en México
Mexicó
Mexicó
Tumban los tambores Ramón Oviero
Tumban los tambores y tú en el centro
Llama ya la llama de Panamá
¡Ya!

Ramón Oviero fue un poeta panameño que vivió en México entre 1969 y 1979 exiliado por el gobierno de Omar Torrijos. Aquí fue compañero y hermano de los poetas dignos. No ganó ninguna beca ni distinción de las que otorgan los que compran a los poetas. Falleció el 19 de octubre de 2008, a los 69 años de edad, tras una larga enfermedad. Cuando la Universidad Nacional Autónoma de México publicó mi libro Décimas Lezámicas, un “halo milagroso”, pues los libros de la UNAM no circulan, hizo que éste recorriera de alguna manera todo Latinoamérica. Entonces, Ramón Oviero (su verdadero nombre era Iván Rivero), respondió desde su tierra con un libro de bello nombre, Hilos de sombra que eran, tanto en su decir como en su obra, las Décimas Lezámicas Panameñas. Aquí, en la UNAM les importó un bledo publicarlo, no entendieron y por lo tanto no les importó la red latinoamericanista que así se tejía, un poeta cubano en el centro, Lezama Lima, un poeta mexicano, otro panameño y además, el libro de él tenía un prólogo de la costarricense Peggy von Mayer Chaves e ilustraciones de otro pintor cubano, José Luis Fariñas para cerrar el círculo. Un profundo latido latinoamericano que la UNAM no entendió. El libro terminó publicándose por el Instituto Panameño de Cultura. Hoy invocamos a Ramón Oviero en estos días de Noviembre.