REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 07 | 2019
   

Letras, libros y revistas

Sobre la realidad de los dragones, de Roger Vilar


Ulises Paniagua

No me canso de alabar la imaginación como una de las bellas artes. Alabo ese artefacto mental que Borges consideraba el más asombroso de entre todos los que posee el hombre, junto al libro, extensión de lo imaginado. Imaginar es romper, crear, destruir y proponer. En el cerebro y el espíritu del ser humano no existen límites. Lo imposible alcanza soluciones alternas. “En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”, dijo alguna vez Albert Einstein. Musset comentó que “la imaginación abre a veces unas alas grandes como el cielo en una cárcel grande como la mano”.
Valga este desatinado paréntesis como pretexto para hablar del nuevo libro del escritor cubano, radicado en México, Roger Vilar, Sobre la realidad de los dragones (Sediento Ediciones. México, 2015). Se trata de una travesía fantástica, en el más literal y literario de los sentidos, un viaje al umbral de lo posible y lo maravilloso, que se disfruta como se bebe un café en una tarde de lluvia, porque el libro contiene, como corresponde a los cánones, varias y acertadas referencias a otros libros y autores célebres, en esa propuesta lúdica que ahora les ha dado por llamar inter o metatextual. Así, navega las páginas un barco ebrio, el catalán errante, que transporta fantasmas, entre otros productos únicos; el Capitán Ahab ve en Moby Dick la imagen del Nun Sagrado, Gran Pez que participaba en las iniciaciones del Invisible Colegio de los Espíritus Libres e Iluminados, que vomita profetas signados desde su frente; y Mister Raven More ve “su faz de cuervo antiguo y majestuoso”, en un claro homenaje a Allan Poe.
La zoología insólita entra a escena. Seres como los mermas, de los cuales nadie ha podido hacer una descripción fidedigna, inundan los bosques: “El pelo se hunde en la piel, los colmillos en la encía. Luego se queda en carne viva, y es posible ver el movimiento de sus pulmones y el latido del corazón”. También hay brujas, gorgonas, faunos, súcubos, íncubos, y desde luego, dragones. “Era un animal catastrófico. Tendría entre cuarenta y cincuenta metros de largo. Lanzó una bocanada de fuego y calcinó una gran roca. Cid de León estalló en carcajadas. El dragón de sus sueños lo había visitado”.
¿Dónde podía ubicarse esta miscelánea de relatos? La etiqueta es lo de menos. En el caso de Vilar es lo que menos le importa. La originalidad y la búsqueda personal del autor lo vuelven identificable de inmediato, como ocurre con escritores de culto, latinoamericanos: Francisco Tario, Felisberto Hernández, Virgilio Piñera.
Conversando con Roger Vilar y Manuel Pérez Petit en un café de Mixcoac, descubrimos un tema que parece evidente, pero poco abordado: la ausencia de literatura fantástica en lengua española. Pocos referentes hay en España y Latinoamérica al respecto, pues las dinámicas conducen más bien hacia un realismo insistente. Los ejemplos son contados: La casa de fieras. Bestiario (1922), de Alfonso Hernández Catá; Manual de Zoología Fantástica (1957), de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero; Bestiario (1951) de Juan José Arreola, titulado inicialmente como Punta de Plata; Para un bestiario de Indias (1968), de Alberto M. Salas, compilación de testimonios del siglo XVI; Bestiario mexicano (1987) de Roldán Peniche B., catálogo de entes fabulosos mexicanos de la época prehispánica; Los animales prodigiosos (1989) y El bosque de los prodigios (2007) de René Avilés Fabila y El Bestiario de Indias del Muy Reverendo Fray Rodrigo de Macuspana (1995), compilado por Marco Antonio Urdapilleta.
De esta escasez proviene la valiosa aparición de Sobre la realidad de los dragones en el mundo editorial latinoamericano. Aunque no es sólo su originalidad lo que resalta, sino la calidad de su prosa y sus profundas intenciones lúdicas. Es, sin duda, un libro que debe leerse con una mirada más allá de la mirada…