REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
24 | 05 | 2019
   

Confabulario

Carta de Amor: Nuevas Ilusiones


Rafael Martínez de la Borbolla

“Y una vez que la tormenta termine, no recordarás
cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera
estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente.
Pero una cosa es segura. Cuando salgas de esa tormenta,
no serás la misma persona que entró a ella.
De eso se trata esta tormenta”
Hauki Murakami

Algo ha pasado que hoy te escribo sin miedo y sin esa carga pesada de acertar lo que estás pensando y necesitas leer o del qué dirás. Así de lejana te has vuelto, no me importa si lees esta carta o no, me gustaría que lo hicieras, pero la realidad es que si la tiras a la basura me daría igual. La escribo como una introspección de mí y de mis emociones, hoy aseguro que en el amor no hay espacio para el temor.
Amar no es subsistir por compromiso, no es encajar inmerso en el miedo o la paranoia de la soledad, con la respiración entrecortada, la vida hipotecada y coartado de expresar mis pensamientos. Al final, quien experimenta un miedo constante está impedido de amar. No soy adivino, vidente ni tengo la verdad absoluta, solo mis opiniones y modos de ver la vida. Si no ciertos son válidos por ser míos. Cada quien sus colores, yo me agarro de los míos porque son los que me gustan y me nutren, porque son los que por diferentes circunstancias me hacen ser, para bien o para mal, lo que soy.
El amar no es aguantar sin sentido, no es referente de carácter, no es posible amar permitiendo humillaciones. Amar no significa ceder ante los caprichos e imposiciones de otro y menos en vivir la adversidad de forma resignada, tampoco es no decir mi opinión en diversos aspectos de la vida cotidiana, cada quien tiene su dicho y su forma de ver las cosas. Aseguro que la actitud del que ama no puede consistir en la búsqueda egoísta del placer sin importar los sentimientos heridos y alas rotas. Tampoco esa actitud de jugar con el afecto de otros, quedándonos sin reproche y achacando culpas.
En ocasiones, el amor debe poner límites y decir “no” con firmeza y convicción, componentes fundamentales de la auténtica tolerancia. El amor auténtico es aliado de la verdad, aunque ésta sea incómoda y molesta cuando se expresa. El amor verdadero respeta y al mismo tiempo se planta serenamente defendiendo causas imparcialmente justas.
Hay una enorme diferencia entre luchar por un Amor y pelear por uno, en la primera hay valor y en la otra falta de dignidad. El Amor es un ruedo, hay que saber cuándo entrarle y cuándo no, el riesgo que tomemos dependerá de las pequeñas señales que captamos y que enviamos, ya que con el transcurso del tiempo, toman una dimensión exponencial, convirtiéndose en la diferencia entre el todo y el nada.
Qué difícil es entender que no somos capaces de amar por las Ansias de ser amados, como el pasado nos persigue exigimos sin antes dar, cerrándonos en una actitud defensiva que nos lleva a convertir en agraviante cualquier pensamiento distinto al nuestro, aún sin querer, el subconsciente nos traiciona y suponemos sin saber y aún peor caemos en la destructiva tentación de oír sin escuchar, creo que la solución sería darle mayor importancia a los símbolos que a las apariencias, a los detalles que a las generalidades y sobre todo, ofrecer la oportunidad de que se acerquen y se muestren como son, no cómo pretendemos que sean o cómo los cánones de la sociedad o en la mayoría de los casos nuestra narrativa de vida lo dictan.
La vida es un reflejo del universo, existen luces y sombras, días y noches, cuando la fortuna no sonríe nos convertimos en espesa noche, se pierde el camino y no podemos ver el faro que ilumina, es caer en una gran tormenta donde lo importante es sobrevivir pese a todas las adversidades, cada quien tiene su tormenta, en esa oscura etapa la persona no es protagonista ni arquitecto de su vida y su destino, sino víctima y objeto del transcurrir diario. El tiempo marca el rostro de cada individuo con el ritmo de su paso y la cadencia ominosa de su simetría. Es tiempo no vivido, es tiempo perdido por esclavitud en la acción repetida, rutinaria y carente de sentido. Es el tiempo de las evasiones y las huidas, de los atajos sin final congruente, de todas las adicciones que pretenden disfrazar los problemas sin solucionarlos, en la nebulosa de las fantasías y de la imaginación paroxística. Es el tiempo de la exaltación fugaz que agudiza los sentidos para escapar de las duras realidades, prolongando inútilmente el sufrimiento y los problemas.
Es una etapa compulsiva de hacer algo, lo que sea, con tal de evadir nuestra conciencia, o el susurro interior de profundos vacíos, o la insatisfacción de repetidos fracasos y frustraciones. Es la óptica que ve la vida como una carga pesada y repetitiva, como un implacable Deja Vu severo repitiendo la misma película, una y otra vez, hasta aprender la lección o hundirnos en el agobio y la soledad, sin poder abandonar la butaca. Es la sensación mental del cansancio físico y agotamiento existencial, es como ser revolcado en una ola y perder la noción del tiempo, pues lo único que buscamos es salir para tomar una bocanada de aire y sentirnos seguros pero no sabemos a ciencia cierta dónde está el cielo.
De pronto y sin darnos cuenta llega el amanecer, empieza con una breve luz en la oscura noche, como si de una estrella guía se tratase, como dicta la naturaleza: después de la tempestad viene la calma, todo es más claro, escuchamos sonidos que habíamos olvidado, y de pronto aparecen nuevas oportunidades, vemos las cosas distintas aunque sean las mismas, la perspectiva cambia y la vida toma un color diferente, vuelve uno a sonreír y creer. Y así sale el mismo sol pero en un nuevo y diferente jornada.
El día es la ocasión para viajar y ser testigo del alba de la Historia, la vida siempre empieza mañana y ese mañana es el presente, es la novedad de todo proyecto entusiasta, de sonrisas descubiertas en nuevas caras, de amigos del pasado que reaparecen en esta nueva dinámica por nosotros mismos establecida, de la primicia de convicciones añejas fortalecidas en la firmeza de los valores siempre actuales, del descubrimiento de lo extraordinario en los sucesos y acontecimientos más ordinarios, de la capacidad de impacto y admiración en los regalos de la creación y en cada detalle de la naturaleza, observados con detenimiento gozoso y exultante, del nerviosismo que acompaña a las nuevas pasiones.
Es sinónimo de fidelidad creativa, ésa que trasciende la inercia, alimenta las ganas de vivir y sigue sus caminos sin desmayo, rompe las amarras de la repetición y nos lanza con audacia para navegar hacia tierras jamás pensadas. La fidelidad es imaginación que nutre los sueños cotidianos, está escrito que el amor vence al odio, el sencillo al soberbio, la luz a la sombra y la verdad a la mentira.
Lo sorprendente de la vida es que nunca sabes cuándo conocerás a alguien o sucederá el evento que le dará un giro total. Por qué camino andarás y cuyo único destino es reencontrarte. Perder el miedo, alzar las alas para emprender el vuelo.
Así es, mañana será otro día. Te dejo porque voy a dormir y no porque esté cansado, sino porque tengo nuevas ilusiones en el mañana cuando ese sol aparezca como lo ha hecho siempre en el horizonte y le dará vida al planeta, del que dependen las estaciones y se nutren las flores y las plantas, los que dibujan los niños, del que tantas de las antiguas civilizaciones hicieron su dios y le dedicaron cantos, leyendas, poesía y la vida.
¿Sabes? Al fin le he perdido el miedo a la vida, esta vez no soñaré, haré realidad mis sueños y tendré lo que merezco por el simple hecho que de mí depende, no necesito a nadie para lograrlo, si alguien me quiere acompañar con empatía, respeto, libertad y amor será bienvenido, como dice el proverbio chino, si caminas solo irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos.
Cuando amanezca lo haré abrazado de mis nuevas ilusiones, de ese triunfo siempre presentido y del ánimo y decisión de gozar la vida prevaleciendo sobre cualquier adversa circunstancia. ¡Rechazo ser víctima!, agradezco orgullosamente a esa fuerza superior que todo lo puede mi personalidad y carácter que me hacen único; siendo mucho más de lo que ven y se imaginan. Hoy aseguro que en realidad los más valientes son los que se entregan por completo, aunque eso signifique regresar en partes. Y lo más importante: he aprendió que la vida no se trata de ser perfecto, sino de ser feliz. Mañana será otro día, iré a dormir.

@rafaborbolla