REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
21 | 11 | 2019
   

Arca de Noé

Naderías El Viaje


Mario Náder Pineda

Resulta que la señora que dice que es mi esposa y un atentísimo servidor trabajamos haciendo lo mismo en la emisora radiofónica Formato 21: conducimos noticiarios. Por lo tanto no tenemos la posibilidad de tomar vacaciones al mismo tiempo; imposible.
Lo vislumbrábamos desde antes de que pistola en mano y apuntándome me hicieran firmar el acta matrimonial. No me quedó más que ceder y decirle a la mini señora (es menudita) “pues cuando tengas vacaciones vete a donde quieras y yo haré lo propio”.
Resulta que en su más reciente periodo de descanso, en su loquita cabeza se le metió la idea de lanzarse a recuperar el territorio de Texas, que alevosamente fue arrebatado a los mexicas por los condenados gringos; estoy convencido que fue decididamente por la revancha de la batalla del Álamo.
El complot supongo, fue urdido con una connacional amiga suya que ya habita subrepticiamente desde hace tiempo en aquellas áridas tierras, con la que intuyo conformarán un combo harto peligroso, (hay que esperar cualquier cosa de las féminas, es decir: ¡lo peor!).
Cabría la posibilidad de que sean declaradas las herederas del legado de Osama Bin Laden y así sean perseguidas, lo que me pondría en una situación muy comprometedora.
El caso está en que un par de días antes de su partida osé cuestionar: “¿Mi amor: ¿Te dejo en el aeropuerto en la entrada internacional?”, la mirada y el tono de su voz fue como si me cayera un bloque de hielo de una tonelada de peso, “¿Aaahh, y así me vas a dejar?” tuve que pedir perdón y flagelarme la espalda por 30 minutos para saldar mi errónea pregunta.
Pues ahí tienen a su wey bajando una maleta del auto que pesaba como 50 kilos, (estoy seguro que llevaba por lo menos un par de AK 47 y sus cartuchos para su torvo plan).
Llegamos a la terminal aérea y nos dirigimos a conseguir el pase de abordar.
Luego de documentar el pesado equipaje, la damisela quiso tomar un jugo, yo pedí un refresco y los siguientes 40 minutos se dedicó a hacer llamadas y a mandar Whats Apss sin pelarme… y yo …mirando pasar a los viajeros tomando mi Coca Cola.
UN ÚLTIMO CHAPUZÓN: espero recupere Texas, no me molestaría ser propietario de un campo de extracción de petróleo. Pero si no lo logra, la verdad no me gustaría verle tras las rejas con su trajecito color naranja.