REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
18 | 11 | 2019
   

De nuestra portada

Protagonistas de la segunda guerra mundial


José Miguel Naranjo Ramírez

El pensamiento del mal
En casi todos los lugares del mundo se están conmemorando los 70 años del fin de la segunda guerra mundial, este conflicto bélico nos enseñó de manera muy clara las atrocidades que pueden cometer los seres humanos. La importancia de conocer, investigar, escribir y comentar sobre la segunda guerra mundial, es para estar siempre alertas y prevenir se repitan hechos tan infames que causaron horror.
Por lo antes mencionado, he diseñado un tríptico de lecturas que nos ayudará a conocer y comprender de manera profunda, lo que fue el pensamiento y la ideología en la guerra, desarrollado en el libro: Mi Lucha, escrito por Adolfo Hitler. Inmediatamente después conoceremos las consecuencias de ese pensamiento, descrito en: El Diario de Ana Frank, y finalmente, desde la creación artística Albert Camus en su obra de teatro: Calígula, nos presenta la figura de dos crueles dictadores como lo fueron Mussolini y Hitler.
Hablar y escribir sobre Mi Lucha, casi ha sido algo prohibido y mal visto, en Alemania desde que concluyó la guerra en 1945 es “lectura prohibida”, hoy está vigente la discusión si el libro debe ser reimpreso y puesto al dominio público para su lectura. Las opiniones son encontradas, sin embargo, considero que el libro debe ser leído, tal vez, por no leerse cuando salió publicado, Hitler llegó al poder democráticamente respaldado por el pueblo alemán y cometió todos los crímenes y horrores que se conocen.
Es importante conocer el contexto en que Hitler escribió Mi Lucha. El libro fue escrito en dos partes, la primera en 1924 (estando en prisión) y la segunda en 1926, el dato anterior es muy valioso, porque Hitler llegó al poder en 1933, esto indica que si la obra fue realmente leída, los alemanes llevaron al poder conscientemente a un hombre intolerante, amante de la guerra, genocida, racista, etc. cuando se realiza la lectura de Mi Lucha, si algo queda muy claro es que Hitler nunca engañó a nadie de sus propósitos, su odio hacia los judíos y comunistas, su pasión por la guerra, están claramente demostrados en esta obra.
En la primera parte del libro, el lector encontrará datos autobiográficos de su escritor, Hitler narra que nació en el año 1890 en Braunau, pequeña ciudad austriaca. Desde muy joven fue ferviente lector, preferentemente leía historia y temas sobre las guerras: “En el estante de libros de mi padre encontré diversas obras militares, entre ellas una edición popular de la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Desde entonces me entusiasmó cada vez más todo aquello que tenía alguna relación con la guerra o con la vida militar.”
Cuando murieron sus padres Hitler se fue a vivir a Viena, Austria, en esta obra desde las primeras páginas se percibe el repudio por el Estado Austriaco, es por ello que manifestaba: “La generalidad no se daba cuenta de que si en Austria no hubiese existido un núcleo alemán de sangre pura, jamás habría tenido el germanismo la energía suficiente para imprimirle su sello a un Estado. Repugnante me era el conglomerado de razas reunidas en la capital de la monarquía austriaca, repugnante esa promiscuidad de checos, polacos, húngaros, ruteros, servios, croatas, etc. y en medio de todos ellos, a manera de eterno bacilo disociador de la humanidad, el judío y siempre el judío.”
Los datos y el contexto histórico que Hitler desarrolla en la primera parte de la obra, son interesantes como conocimiento, habla sobre el funcionamiento del parlamentarismo en Alemania, narra desde su visión y participación como soldado los motivos, causas y derrota de su Patria en la primera guerra mundial, pero no hay apartado donde no quede de manifiesto su odio hacia el judío, su teoría racista y sobre todo, estaba convencido que sólo a través de una segunda guerra, Alemania resurgiría de la miseria en que la tenían sumida las naciones vencedoras y sobre todo el pueblo judío.
Hitler abiertamente señalaba que Alemania alcanzaría la grandeza a la que estaba predestinada sólo si recuperaba la pureza de su sangre, según Hitler: “El ario debió seguir el camino que la realidad le señalaba y no aquel otro que cabe en la fantasía de un moderno pacifista. La mezcla de sangre y, por consiguiente, la decadencia racial son las únicas causas de la desaparición de viejas culturas; pues, los pueblos no mueren por consecuencia de guerras perdidas sino debido a la anulación de aquella fuerza de resistencia que sólo es propia de la sangre incontaminada.”
Sobre el pueblo judío Hitler tenía su visión y sus planes muy claros, en cuanto a la imagen del judío expresó: “El judío fue siempre un parásito en el organismo nacional de otros pueblos, y si alguna vez abandonó su campo de actividad, no fue por voluntad propia, sino como un resultado de la expulsión que de tiempo en tiempo sufriera de aquellos pueblos de cuya hospitalidad había abusado. Propagarse es una característica típica de todos los parásitos, y es así como el judío busca siempre un campo nuevo de nutrición. El antípoda del ario es el judío.”
El programa de Adolfo Hitler era muy claro, se tenían que: “Establecer mejores condiciones para nuestro desarrollo a base de un profundo sentimiento de responsabilidad social aparejado con la férrea decisión de anular a los depravados incorregibles.” Es importante señalar, que lo de anular incluía judíos, y alemanes mal nacidos o que no respetaran la ideología nacionalsocialista, porque Alemania estaba predestinada a la grandeza y si no luchaba por ella: “El mundo no se ha hecho para los pueblos cobardes.”
Todo lo hasta aquí comentado son algunos puntos que podrán leer en la primera parte de Mi Lucha, en la segunda parte de la obra, Hitler desarrolla de manera clara y abierta la ideología nacionalsocialista, basada en el racismo.
Finalmente, sé que hay cosas de las que a veces no se quisiera hablar, pero sería un error olvidarlas, leer Mi Lucha, es refrescarle a la memoria lo crueles e intolerantes que podemos ser, no se trata de juzgar o culpar, mucho menos de defender lo indefendible, se trata de humanizar cada día más al ser humano, que en muchas ocasiones actúa tan inhumanamente, ésa es y debe ser nuestra lucha, la paz y la concordia, en lugar de la guerra y el horror.

Ana Frank
Sobre el genocidio perpetrado por los nazis contra los judíos en el contexto de la segunda guerra mundial, se ha escrito muchísimo, abundan documentales, películas, libros, notas periodísticas, reseñas, etc. pero existe un libro publicado en 1947, que sin duda alguna, es de los libros más leídos sobre el holocausto judío, me refiero al famoso: Diario de Ana Frank.
Lo primero que quiero mencionar es que el Diario de Ana Frank, es una obra meramente autobiográfica escrita a través de un diario personal. La historia que Ana nos cuenta a través de su diario, a pesar de tener un final triste, trágico e impresionante, es una lectura entretenida, fluida, agradable, enriquecedora e ilustrativa, porque Ana narra vivencias personales que van más allá de la guerra, del holocausto judío. Ana Frank sin pretenderlo, escribió una obra literaria que debería ser lectura canónica preferentemente para adolescentes y padres de familia.
Originalmente el libro salió publicado en Holanda el 25 de junio de 1947, bajo el título: La Casa de Atrás, una vez conocida la historia de los ocho judíos que vivieron dos años escondidos contra el terror y perseguimiento nazi, la obra atrajo el interés de lectores en todo el mundo, el diario ya es un clásico de la literatura e incluso la casa donde Ana lo escribió, hoy es un museo donde se encuentran los papeles originales que Ana utilizó para escribir su diario.
Ana Frank noció un 12 de junio de 1929 en Alemania, en 1933 cuando Adolfo Hitler llegó al poder, la familia Frank se fue a vivir a Holanda. Ana tenía 13 años de edad cuando se vio obligada a esconderse con su familia para salvar su vida, este dato no es menor, porque el diario lo terminó de escribir el 1 de agosto de 1944, y de verdad es sorprendente y maravilloso que una niña de 13 años de edad haya escrito una autobiografía donde aborda temas de familia, amistad, amor, relaciones humanas, convivencia, tolerancia, y por supuesto, no podía faltar el origen del encierro que se resume en el terror nazi, el holocausto, las invasiones, la guerra en plenitud.
Ana Frank inicia su diario el domingo 14 de junio de 1942, ella y su familia que incluía a sus papás y su hermana Margot, más tres personas (un año después llegaría el judío Albert Dussel), se habían escondido en una casa diseñada para dicho propósito, desde el 6 de julio de ese mismo año, lo primero que escribía Ana desde su escondite es lo siguiente: “El viernes 12 de junio me desperté antes de las seis, cosa comprensible ya que era mi cumpleaños.”
Cuando Ana empieza a vivir el horror del encierro, que incluye soledad, desesperación, angustia, tristeza, hambres, etc. y lo peor es que la guerra estaba en plenitud, teniendo muy pocas esperanzas del restablecimiento de la paz mundial, todo esto implicaba que Ana y su familia podían pasar varios años escondidos para evitar la muerte, en este contexto tan desesperante, Ana imaginariamente crea a una amiga la cual se llamará Kitty, es decir, su diario: “Esta es la razón de este Diario. A fin de evocar mejor la imagen que me forjo de una amiga muy esperada, no quiero limitarme a simples hechos, como muchos lo hacen, sino deseo que este Diario se convierta en la amiga. Y esta amiga llevará por nombre Kitty.”
Ana Frank le va contando con absoluta confianza a su amiga Kitty, todo lo que va sucediendo: “Viernes 9 de octubre de 1942. Querida Kitty: Hoy no tengo más que noticias deprimentes. Poco a poco muchos de nuestros amigos judíos son embarcados por la Gestapo que no se anda con rodeos; son transportados en furgones de ganado a Westerbork, en Drente, que es el gran campo para judíos. Este lugar debe ser una pesadilla; duermen amontonados unos sobre otros en cualquier lugar. Duermen juntos hombres, mujeres y niños. No hay escapatoria. La gran mayoría está marcada en el cráneo, que se encuentra afeitado, y otros, además por su tipo de judíos. Sabemos que esas pobres gentes habrán de morir. La radio inglesa habla de cámara de gas. Creo que ésa es una de las mejores maneras de morir sin sufrir tanto. Eso me enferma.”
Con lo antes transcrito del diario no se necesita más para comprender el dolor y horror que vivía Ana Frank, sin embargo, ella siempre tuvo un espíritu fuerte y positivo, si hay algo que está muy claro en la lectura es que Ana quería vivir, ser escritora o periodista, tener hijos, por eso aunque en el encierro tenía momentos de depresión, siempre Ana fue la persona de mayor espíritu, leía mucho, aprendía lenguas, taquigrafía, escribía cuentos, es por ello que el Viernes 16 de octubre de 1942 le platicaba a su amiga Kitty: “He leído ya De Stormers. Considero a Cissy Van Marxveld un autor excelente, y mi mayor ilusión es leer todos sus libros a mis hijos.”
En muchas ocasiones la adolescente Ana se sentía incomprendida por sus padres, había discusiones, malos entendidos, y en esos momentos de soledad o enojo, Ana acudía a su fiel amiga para desahogarse: “Sábado 7 de noviembre de 1942: Siempre me tratan de la forma más inesperada. Un día Ana es una chica seria, inteligente, y al día siguiente es una tonta que no comprende nada, y que todo lo ha aprendido de los libros. Ya no soy la bebé ni la niña mimada que causaba gracias haciendo cualquier cosa. Tengo mis propios ideales, mis planes y metas, pero aún no sé expresarlos. Al fin de cuentas siempre vuelvo a mi Diario.”
Ana Frank encontró en el arte la forma vivible de una vida invivible, para ella la razón de su existir y las ganas de vivir después de la guerra era porque quería escribir, el martes 4 de abril de 1944 le expresaba a su amiga Kitty: “Quienes no escriben desconocen lo que es maravilla. Y si no tengo bastante talento para ser periodista o para escribir libros, ¡bah! Siempre podré hacerlo para mí. No puedo imaginarme viviendo como mamá y todas esas mujeres que cumplen con su deber y son olvidadas más tarde. Además de un marido y varios hijos, necesitaré tener otra cosa. Al escribir me libero de todo, mi pesar desaparece y mi valor renace.”
Leer el Diario de Ana Frank, es una experiencia única e impresionante, sinceramente cuando estaba acercándome al final de la lectura, tenía la fe depositada en un final feliz, pero lamentablemente no fue así, hay tantas cosas que quisiera compartir de esta lectura, como cuando el miércoles 29 de marzo de 1944, Ana le cuenta a su querida amiga Kitty: “Anoche, durante la transmisión de radio, el ministro Bolkestein dijo en su discurso que después de la guerra se coleccionarían cartas y memorias relativos a nuestra época. ¡Imagínate una novela sobre el Anexo publicada por mí! ¿Verdad que sería interesante?”
Finalmente el martes 4 de abril de 1944 Ana Frank le expresó a su fiel y singular amiga Kitty: “Quiero seguir viviendo, aún después de morir. Por eso le agradezco a Dios que, desde mi nacimiento, me dio una posibilidad: la de desarrollarme y escribir, es decir, la de expresar todo cuanto acontece en mí.”
El martes 2 de abril de 1943, Ana le dijo a su amiga Kitty: “En el futuro no le tendré miedo a la verdad, pues cuanto más tarde en decirla, más costará oírla.” En este caso la verdad es que Ana Frank interrumpió su diario, porque la Gestapo interrumpió su vida, el 4 de agosto los ocho judíos escondidos fueron arrestados y enviados a campos de concentración, a pesar de ello, no hay la menor duda que Ana Frank cumplió su anhelo de vivir después de morir, esta columna es un sencillo ejemplo.

Albert Camus
El horror y la crueldad que se vivió en la segunda guerra mundial, provocó en algunos pensadores de la época el sentimiento del absurdo, es decir, pareciera que la vida no tiene ningún sentido, porque nos esforzamos todos los días para lograr un objetivo, pero al igual que en el mito de Sísifo, el esfuerzo cotidiano al final sólo nos lleva a la nada. Esta filosofía del absurdo, la desarrolló en gran parte de su obra el Premio Nobel de Literatura, el escritor francés Albert Camus (1913-1960).
Cuando Alemania invadió a Francia en 1940, Albert Camus fue de los que participaron en la resistencia francesa, todo el contexto de preguerra, guerra y posguerra, causó en Camus un pesimismo que se ve claramente reflejado en su obra, el escritor francés de origen argelino, en 1938 escribió su primer obra de teatro titulada: Calígula, en esta magistral obra, Camus aborda varios temas centrales de su pensamiento como el absurdo, el poder, y aprovecha esta pieza dramática para desnudar las dictaduras crueles de Hitler y Mussolini.
La obra de teatro Calígula, fue llevada a escena en 1945, Camus centra la obra en la vida del cruel y déspota Emperador Romano, Cayo Julio César Germánico mejor conocido como Calígula, todo lo sucedido con el personaje creado por Camus, son hechos reales que le sucedieron a Calígula, pero Albert Camus al describir al histórico dictador romano, está describiendo el pensamiento y actuar de las dictaduras contemporáneas donde privaba el terror, las invasiones y de manera central la muerte.
Es importante remarcar que en esta obra dramática, si bien el lector encontrará en los cuatro actos de que se compone, parte de la historia real del emperador Calígula, no hay que perder de vista que un artista como Camus, en cada diálogo está presentando su pensamiento existencialista en este caso del absurdo, es por ello que la obra de teatro en la Escena I los personajes inician con el siguiente dialogo:
Primer Patricio.- Nada todavía. El Viejo Patricio.- Nada por la mañana, nada por la noche. Segundo Patricio.- Nada desde hace ya tres días. El Viejo Patricio.- Los correos van y vuelven. Menean la cabeza y dicen: Nada. Segundo Patricio.- Han recorrido toda la campiña, no hay nada que hacer. Primer Patricio. Una sola palabra. Nada.”
Especialistas en la obra de Camus manifiestan que en esta pieza teatral están las premisas teóricas del nihilismo, por eso todo inicia con la nada. Pero regresando a la historia central de la obra, el diálogo de los Patricios surge porque el Emperador Calígula ha desaparecido, tienen varios días buscándolo y no logran saber nada de él, algunos piensan que su ausencia es por el enorme dolor que siente Calígula al haber perdido a su hermana y amante Drusila.
Después de buscar y buscar y no encontrar nada, Calígula regresó al Palacio, todos lo recibieron con entusiasmo, el Emperador no estaba dolido por la muerte de su amor, él andaba buscando encontrarse de manera directa con la luna, para Calígula: “Vivir es lo contrario de amar.”
Presentando un cambio rotundo en su forma de pensar y actuar, Calígula toma decisiones que cambiarán por completo la vida de sus súbditos, el Emperador ejecuta contra los Patricios disposiciones que siglos después estaba ejecutando Hitler contra los judíos:
Calígula.- Escúchame bien. Primera fase: todos los patricios, todas las personas del Imperio que dispongan de cierta fortuna –pequeña o grande, es exactamente lo mismo– están obligados a desheredar a sus hijos y a testar de inmediato a favor del Estado. El Intendente.- Pero César… Calígula.- No te he concedido aún la palabra. Conforme a nuestras necesidades, haremos morir a esos personajes siguiendo el orden una lista arbitrariamente establecida. Llegado el momento podremos modificar ese orden, siempre arbitrariamente. El orden de las ejecuciones no tiene, en efecto, ninguna importancia. O, más bien, esas ejecuciones tienen una importancia idéntica, lo que significa que no tienen ninguna.”
Si bien el pensamiento de Camus es pesimista, lo es en el sentido de describir la realidad, sin embargo, el escritor francés por lo menos en esta obra teatral, presenta como una opción de ir contra esta fatídica realidad a la rebelión, y así como Camus participó en la resistencia francesa contra Alemania, los personajes opositores al cruel dictador Calígula, coinciden en que tienen que actuar, porque el mal ha llegado y sin límites:
Quereas.- Sin duda, no es la primera vez que, entre nosotros, un hombre dispone de un poder sin límites, pero es la primera vez que lo utiliza sin límites, hasta negar al hombre y al mundo. Eso es lo que me aterra de él y lo que quiero combatir. Perder la vida es poca cosa, y no me faltará valor cuando sea necesario. Pero ver cómo desaparece el sentido de esta vida, la razón de nuestra existencia es insoportable. No se puede vivir sin una razón. Primer Patricio.- La venganza es una razón. Quereas.- Sí, lo hago para luchar contra una gran idea cuya victoria significaría el fin del mundo. Porque Calígula (en tiempos de Camus era Hitler) transforma su filosofía en cadáveres, y para desgracia nuestra, es una filosofía sin objeciones. No queda otro remedio que golpear cuando la refutación no es posible.”
Finalmente, Albert Camus en esta obra presagió todo lo acontecido, la caída y muerte de Calígula representaban el futuro final de las dictaduras de Hitler y Mussolini, a pesar de que Camus por las consecuencias de lo vivido quedó impregnado de un espíritu de escepticismo, considero que en lo más profundo de su sentir, se negaba a que la vida se convirtiera en un absurdo o mejor dicho en una nada, tal vez, por ese miedo a la nada, Quereas en el Acto Segundo, Escena II, Manifiesta: “No me mueve a actuar la ambición, sino un miedo razonable, el miedo a ese lirismo inhumano ante el cual mi vida no es nada.”

miguel_naranjo@hotmail.com