REVISTA DIGITAL DE PROMOCIÓN CULTURAL                     Director: René Avilés Fabila
22 | 05 | 2019
   

Apantallados

Dos obras de teatro


Dalia Maria Teresa De León Adams

EL INFIERNO
Lectura a once voces del dramaturgo Vicente Leñero, inspirada en la obra clásica del italiano Dante Alighieri (1265-1321) La divina comedia, la cual fue escrita hacia el siglo XIII.
Recordemos que esta obra consta de tres cánticas, siendo la primera la dedicada al paso de Dante por el infierno, la segunda rumbo al purgatorio y finalmente la transición al paraíso.
En su estancia en el infierno, se encuentra con un león, un leopardo y una loba, animales a los cuales evade; mismo lugar en donde el poeta Virgilio le brinda ayuda y junto a él realizará su travesía en el ultramundo, cuyo emblema escrito en su entrada, era: “Aquí se entra a la ciudad del llanto, recinto del dolor y del castigo y como no se da piedad ni olvido, ni término ni olvido, ni término ni alivio, ni mudanza, quien entre aquí renuncie para siempre a la esperanza.”
Vicente Leñero por su parte realiza una alegoría con el sentido de esta cántica, trasladándola al escenario mexicano, de tal manera que imagina el paso de políticos, poetas, artistas, empresarios, obispos y militares, realizando su recorrido rumbo al Mictlán prehispánico, guiados por la poetiza Sor Juana Inés de la Cruz, en una tierra desgarrada por un pueblo desposeído de su voluntad.
Los pecados capitales cometidos, son comentados bajo un tono de voz desgarrada, que los actores logran otorgar a los personajes, con la modulación de sus voces que nos transfieren al paisaje dolido, que Vicente Leñero otorgó a sus personajes taciturnos.
La obra se encuentra a cargo del maestro Luis de Tavira, quien con gran acierto ofrece una puesta en escena a once voces, a manera de lectura.
Voces magistrales de grandes actores como son Farnesio de Bernal, Julieta Egurrola, Rosenda Monteros, Angelina Peláez, Adriana Roel, Luisa Huertas, Juan Carlos Remolina, Erika de la Llave, Roberto Soto, Patricia Madrid y David Lynn.
Todos ellos en un espacio escénico a media luz, presentado a cargo de la iluminación y apoyo multimedia de Kay Pérez, así como de los efectos sonoros y dirección coral de Alberto Rosas.
Todos ellos bajo la producción de CONACULTA, FONCA, INBA y la Compañía Nacional de Teatro, se presentaron en corta temporada hasta el 23 de julio, en el foro El Granero.

EL INSPECTOR V.01: LOS IMPECABLES
“La máquina de teatro” es una compañía integrada por jóvenes que intentan concientizar al público de niños y jóvenes, ante la realidad llena de adversidad por parte de algunos individuos desprotegidos, que sufren ante la intolerancia, de algunos que poseen cierto poder económico, social, laboral o machista.
Con dicha apreciación me refiero a la comunidad desprotegida que es abusada o intimidada sexualmente. A las personas que son desposeídas de su trabajo a placer de terceras personas. A personas violentadas emocional o físicamente. A personas desaparecidas o asesinadas.
Es por ello que en la obra se narra un caso en donde una joven se suicida ante la desesperanza, falta de apoyo y de recursos. La víctima, es un rostro, que al final, al tratar de ponerse de manifiesto, el móvil del caso policial, termina siendo un rostro común. Es decir, el rostro de miles o tal vez de millones de personas que comúnmente son mencionadas en la prensa, en la televisión, o por la voz populi, como víctimas.
Son el rostro de mujeres y jóvenes que día a día son víctimas de las circunstancias. Son fotografías que identificar, historias que reconstruir, víctimas a quienes sólo queda el recordar. Son una comunidad desgarrada.
Por ello, la Compañía máquina de Teatro, compromete su arte escénica, para no tan sólo divertir al espectador, sino para hacerlo consciente de la problemática que hoy día desgraciadamente extiende sus fronteras.
En la obra actúan Roldán Ramírez, María Sandoval, Teté Espinosa, Jair Torres Baizabal, Sergio Cuéllar y Ricardo Letona. Todos ellos bajo la dirección artística de Clarissa Lalherios y la colaboración de Juliana Faesler. Cubriendo espacio en la sala Xavier Villaurrutia, del Centro Cultural del Bosque.
La escenografía, es totalmente móvil, pues mientras que transcurre el tiempo escénico, los actores utilizan el mobiliario que consta de tres mesas y algunas sillas, las cuales trasladan, dándoles diferentes usos, con movimientos, coreográficos y movimientos corporales que precisan de una adaptación coreográfica, la cual está a cargo de “La trilogía del Tiempo de J.B. Priestley”, así como la adaptación libre.
Compañía “La maquina del tiempo”, cuyo lema es: Ser parte de una sociedad significa que cada individuo es responsable del rumbo que ésta toma. Por cada decisión que tomamos se desata una reacción en cadena y sin darnos cuenta se afecta el presente y se determina el futuro de una población.